“El Rey del Bate”: Edison Mora hace historia en la Doble A de Puerto Rico

Triple corona: Edison Mora no solo arrasó con el MVP, sino que reescribió récords en la Doble A.

El guardabosque de los Brujos de Guayama, Edison Mora, fue coronado este miércoles como el Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada 2026 de la Liga de Béisbol Superior Doble A, un reconocimiento que consolida su dominio absoluto en el béisbol puertorriqueño. “Estoy súper contento, orgulloso y bien agradecido. Esto era algo que tenía en la mira porque era lo único que me faltaba“, confesó Mora en declaraciones oficiales, visiblemente emocionado por un logro que, según admitió, “siempre voy a agradecer porque para eso se trabaja: para cosechar frutos como este“.

La votación, organizada por la Federación de Béisbol de Puerto Rico (FBPR), reunió a un jurado elite compuesto por periodistas, narradores y comentaristas deportivos. Mora arrasó con 129 puntos, dejando atrás a su más cercano perseguidor, Carlos Sánchez (Juana Díaz), quien acumuló 91. El podio lo completaron Kevin Luciano (Cayey, 37 puntos), Jan Hernández (Yabucoa, 21), José Rivera (Comerío, 19) y Antonio Jiménez (Las Piedras, 10).

Mora cerró la temporada regular con un promedio de bateo de .487 —el más alto de la liga—, producto de 37 imparables en 76 turnos oficiales. Sus números incluyen 22 carreras anotadas, 16 remolcadas y 12 bases robadas, además de un desglose de hits que demuestra su versatilidad: 28 sencillos, 6 dobles, 1 triple y 2 cuadrangulares. ¿El dato histórico? Solo dos jugadores habían logrado campeonatos de bateo consecutivos en la Doble A desde 1955: Héctor Ayala (1977-1978) y Diómedes Delgado (1988-1989).

Trayectoria de leyenda en solo 3 temporadas

En apenas tres años en la Doble A, Mora ha acumulado un palmarés que muchos no logran en una década:

  • 2024: Novato del Año.
  • 2025: Campeón de bateo y Guante de Oro (jardín central).
  • 2026: Bicampeón de bateo + MVP.
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En realidad esto me hace vivir sumamente contento. Estoy sumamente agradecido por todo lo que he logrado“, declaró Mora, quien dedicó el premio “especialmente a mí mismo, por todo el esfuerzo, las veces que no me iba bien y seguí adelante con disciplina“. Sin embargo, no olvidó a su red de apoyo: “Todos los premios se los he dedicado a mi familia y a quienes me ayudaron, pero este tiene un sabor único“.

El jugador de 28 años —originario de Guayama— sucede en el trono del MVP a José Rivera (Comerío), ganador en 2025. Pero más allá de los números, Mora ha logrado algo intangible: devolverle la emoción a una afición que ve en él al sucesor de leyendas como Roberto Clemente o Carlos Beltrán, ambos nacidos en la isla y referentes globales del béisbol. ¿Podrá Mora dar el salto a las Grandes Ligas? La pregunta ya resuena en los pasillos de la Doble A.

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El fantasma de Clemente y el legado que Mora podría romper (o igualar)

Cuando Edison Mora mencionó a Roberto Clemente en su discurso de agradecimiento, no fue un simple guiño retórico: el guardabosque de los Brujos de Guayama está a un paso de emular —y hasta superar— una hazaña que ni el mismo ‘El Grande’ logró en su etapa en Puerto Rico. Clemente, aunque nació en Carolina (1934) y brilló en la Liga Invernal de Puerto Rico (1952-1954), nunca ganó un MVP en la Doble A antes de saltar a las Grandes Ligas. Mora, en cambio, ya tiene el trofeo en sus manos y una estadística que ni el ídolo de los Pirates alcanzó en la isla: dos campeonatos de bateo consecutivos con promedio superior a .450. El último en lograrlo fue Diómedes Delgado en 1989 (.462), pero con un volumen de turnos al bate un 30% menor que el actual de Mora (76 vs. 58).

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El paralelo con Clemente, sin embargo, va más allá de los números. Ambos compartieron una característica clave en sus inicios: la capacidad de robar bases en momentos decisivos. Mora acumuló 12 robos en 2026, pero Clemente, en su única temporada completa en la Liga de Puerto Rico (1953-54), registró 14 robos en 60 juegos —un promedio extrapolado a 84 partidos (temporada actual de la Doble A) que rondaría los 19. Aquí radica el verdadero desafío para Mora: superar la eficiencia en bases de Clemente (87% de éxito en robos) frente a su propio 75% en 2026. Además, hay un récord que Mora aún no ha tocado: Clemente lideró la liga en hits (74) y carreras anotadas (52) en 1954, marcas que siguen vigentes para un jugador puertorriqueño en la Doble A.

Pero el fantasma más persistente no es el de Clemente, sino el de Carlos Beltrán, el otro monstruo sagrado del béisbol boricua. Beltrán, antes de ser Novato del Año en MLB (1999), arrasó en la Liga Invernal de Puerto Rico (1995-96) con un OPS de 1.021 —una cifra que Mora rozó en 2026 (1.018), pero sin la misma producción de poder: Beltrán conectó 8 HR en 50 juegos; Mora, solo 2 en 21. La diferencia clave: Beltrán tenía 18 años; Mora, 28. La ventana para el salto a MLB se cierra más rápido.

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¿Qué falta para que Mora sea el próximo “producto de exportación” boricua?

Los scouts de MLB ya tienen a Mora en el radar, pero hay tres números que definirán su futuro en las próximas semanas: su porcentaje de embasado en playoffs (actualmente .389 en postemporada), la velocidad de su swing en pitcheos de 95+ mph (datos que aún no se han hecho públicos), y un detalle técnico que Clemente dominaba y Mora debe pulir: el bateo a campos opuestos. En 2026, el 68% de sus hits fueron al jardín izquierdo o center field, un patrón predecible que en Grandes Ligas sería explotado. Si en los próximos partidos logra distribuir mejor sus imparables —como hizo Beltrán en 1996 (40% al right field)—, el contrato con un equipo MLB podría llegar antes de que acabe el año. El reloj corre: a los 29, ya no es un prospecto; es un producto listo para venderse.

 

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