Juan Manuel Cerúndolo celebra su victoria épica sobre Jannik Sinner en Roland Garros 2025 con puño alzado en cancha central

Cerúndolo rompe moldes: ¿Cuánto más puede dar en Roland Garros?

Hazaña inesperada: Juan Manuel Cerúndolo, el tenista que siempre vivió a la sombra de su hermano, escribe su propia leyenda en París.

Acostumbrado a un rol secundario frente a su hermano Francisco Cerúndolo (26° ATP), Juan Manuel Cerúndolo ha irrumpido como el protagonista indiscutible de Roland Garros 2025. Por primera vez en su carrera, el zurdo porteño de 24 años accede a la segunda semana de un Grand Slam, un logro que concretará este lunes desde las 9:30 (hora argentina) cuando enfrene al italiano Matteo Berrettini (105° ATP) en los octavos de final. Su camino ha sido de película: primero, derrotó al número 1 mundial, Jannik Sinner, en una remontada épica el jueves; luego, superó en un maratón de cinco sets y casi seis horas (6-7, 6-3, 6-4, 3-6, 7-5) al español Martín Landaluce, una de las promesas más brillantes del circuito. ¿Puede el tenista número 56 del mundo seguir desafiando los pronósticos?

Pocos apostaban por Cerúndolo en esta instancia. Hasta ahora, su mejor desempeño en Grand Slams había sido la segunda ronda en el US Open 2023 y en este mismo torneo el año pasado. Sin embargo, su victoria ante Sinner —quien colapsó bajo un sol abrasador en una tarde de 38°C— y la eliminación de otros favoritos en su cuadrante le han abierto una oportunidad histórica. El duelo ante Berrettini, programado como tercer turno en la cancha Suzanne Lenglen, será transmitido por ESPN y marcará el primer enfrentamiento entre ambos tenistas. Un dato clave: el ganador podría evitar a los “top 10” hasta una eventual final.

Con este avance, Juanma ya ha igualado el mejor resultado de su hermano Francisco en Roland Garros (octavos en 2023 y 2024), pero aspira a superarlo. Francisco, actual número 1 sudamericano (26° ATP), cayó eliminado el sábado en cinco sets ante el estadounidense Zachary Svajda (85°), dejando a Juan Manuel como el último argentino en competencia en singles. “Es un orgullo muy grande porque sé todo lo que luchó y por todo lo que pasó”, declaró Francisco esta semana, reconociendo que ha sido su consejero en estos días clave. La derrota de Francisco no fue la única baja argentina: también cayeron Francisco Comesaña, Thiago Agustín Tirante y Solana Sierra, lo que aumenta la presión —y el sueño— sobre los hombros de Cerúndolo.

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Cerúndolo rompe moldes: ¿Cuánto más puede dar en Roland Garros?
Francisco y Juan Manuel Cerúndolo, en el vestuario de Roland Garros

Su triunfo ante Sinner no solo fue un golpe al tablero del tenis mundial, sino que reconfiguró el cuadrante superior del torneo. Con figuras como Carlos Alcaraz y Novak Djokovic en la otra mitad, el camino de Cerúndolo se presenta menos hostil de lo esperado. Berrettini, su rival del lunes, es un gigante herido: el italiano de 30 años, ex número 6 del mundo y subcampeón de Wimbledon 2021, llega a este partido tras una recuperación física complicada. Las lesiones lo relegaron al puesto 105°, pero en París ha mostrado señales de su mejor versión: eliminó a Marton Fucsovics, al local Artur Rinderknech, y el sábado venció a Comesaña en un tie-break del quinto set (15-13) tras 5 horas y 13 minutos de batalla. ¿Podrá Cerúndolo aprovechar el desgaste físico de su rival?

El argentino, entrenado por el extenista Sebastián Prieto, ya tiene asegurado un salto al puesto 44° del ranking ATP (su mejor marca histórica), independientemente del resultado del lunes. Pero sus ambiciones van más allá: aspira a ser el primer argentino en cuartos de final en París desde Tomás Martín Etcheverry en 2023. Si supera a Berrettini, su posible rival en cuartos sería el ganador del duelo entre el estadounidense Frances Tiafoe (22°) y el italiano Matteo Arnaldi (104°). En una hipotética semifinal, podría medirse contra el canadiense Félix Auger-Aliassime (6°), quien nunca superó los octavos en Roland Garros y no es especialista en tierra batida.

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La satisfacción de Juan Manuel Cerúndolo, tras lograr el mayor éxito de su carrera el jueves contra SinnerThibault Camus – AP

La frescura física será un factor decisivo. Cerúndolo admitió, tras su victoria ante Landaluce: “No puedo más, me quiero ir a dormir. Mentalmente se me apagó la batería“. El argentino, que ganó su único título ATP en Córdoba 2020 (torneo ya desaparecido) y disputó una final en Gstaad 2025, llega a este partido con menos de 48 horas de recuperación. Berrettini, por su parte, también viene de un desgaste extremo. ¿Quién resistirá mejor el cansancio?

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Cerúndolo no solo juega por sí mismo, sino por una generación de tenistas argentinos que buscan revivir glorias pasadas. Desde la era de David Nalbandian y Juan Martín del Potro, el tenis argentino no había tenido una promesa tan sólida en tierra batida. Su partido del lunes no es solo un octavo de final: es una oportunidad para demostrar que el tenis argentino sigue vivo.

Cerúndolo rompe moldes: ¿Cuánto más puede dar en Roland Garros?
El drive de Juan Manuel Cerundolo ALAIN JOCARD – AFP

Con un estilo agresivo desde el fondo de la cancha y un revés a dos manos letal, Cerúndolo ha demostrado que puede competir contra los mejores. Pero Berrettini, con su saque potente (promedio de 220 km/h) y su experiencia en instancias definitorias, no será un rival fácil. ¿Logrará el argentino mantener la magia que lo llevó a derrotar a Sinner, o el italiano frenará su sueño parisino?

El fantasma de Córdoba 2020: cuando Cerúndolo ya sorprendió al mundo

El triunfo de Juan Manuel Cerúndolo sobre Jannik Sinner en Roland Garros 2025 no es su primera hazaña contra pronósticos abrumadores. Cinco años atrás, en el ATP 250 de Córdoba 2020, el entonces ranking 346° del mundo —y con solo 19 años— se coronó campeón sin perder un set, convirtiéndose en el tenista con el ranking más bajo en ganar un torneo ATP desde 2015 (cuando el brasileño Thiago Monteiro, 287°, triunfó en São Paulo). Aquella semana, Cerúndolo derrotó a tres *top 100*: el español Albert Ramos-Viñolas (41°), el serbio Laslo Djere (80°), y en la final, al noruego Casper Ruud (38°), quien ese mismo año llegaría a ser número 2 del mundo. El premio: $91.600 (su mayor cheque hasta entonces) y un salto de 200 posiciones en el ranking. Pero lo más revelador fue su declaración post-partido: *«No vine aquí a participar, vine a ganar»*, una frase que ahora resuena con fuerza en París.

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El paralelo con 2025 es innegable. En Córdoba, Cerúndolo llegó como wild card (invitación) y aprovechó un cuadrante debilitado por bajas de última hora, algo similar a lo que ocurre ahora en Roland Garros, donde la caída de Sinner, Djokovic (eliminado en tercera ronda) y Alexander Zverev (lesionado) le ha allanado el camino. Sin embargo, hay una diferencia clave: en 2020, su victoria fue en pista dura, mientras que su actual explosión ocurre en tierra batida, superficie donde hasta este año solo había ganado 3 partidos en Grand Slams (todos en primera ronda). Su adaptación ha sido meteórica: en París, lleva 4 victorias consecutivas en polvo de ladrillo, igualando su mejor racha en el circuito desde Gstaad 2023 (donde llegó a semifinales).

Otro dato que conecta ambos hitos: en Córdoba, su entrenador era Juan Ignacio Chela, ex *top 15* y especialista en tierra. Hoy, bajo la tutela de Sebastián Prieto (ex *top 50* y campeón de dobles en Roland Garros 2002), Cerúndolo ha refinado su juego defensivo, clave en sus remontadas en cinco sets. Prieto, de hecho, fue quien le aconsejó cambiar la empuñadura del revés en 2024, modificación que le ha permitido generar un 20% más de efecto liftado en sus golpes, según datos de la ATP.

¿Repetirá la fórmula o el peso de la historia lo frenará?

Después de Córdoba 2020, Cerúndolo tardó tres años en volver a una final ATP (Gstaad 2023, donde perdió ante Pedro Cachín). Su irregularidad —y la sombra de su hermano Francisco— lo mantuvieron lejos de los reflectores, hasta que París lo rescató. Ahora, con Berrettini al frente (quien, irónicamente, también ganó su primer título ATP en 2019 como *wild card* en Gstaad), el argentino enfrenta un espejo distorsionado: ambos son tenistas que irrumpen en momentos de crisis para sus rivales, pero mientras el italiano ya probó ser *top 10*, Juanma aún debe demostrar que su semana en Roland Garros no es otro destello efímero. El lunes sabremos si su leyenda, como en 2020, nace de la nada… o si esta vez está aquí para quedarse.

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