Colapinto brilla en Miami: 8º en la parrilla y el elogio de Alpine
Hito argentino: Franco Colapinto logra su mejor clasificación en Fórmula 1 al partir 8º en Miami, con Alpine celebrando su progreso y un mensaje clave de su jefe: “Deberías volver a Argentina antes de cada fecha”.
MIAMI, Estados Unidos.– El termómetro marcaba 32°C en el ambiente, pero la pista superaba los 50°C, un infierno para los neumáticos. Nada de eso importaba en el garaje de Alpine, donde una multitud de argentinos, con banderas albicelestes que superaban en número a las de Ferrari, Kimi Antonelli o Sergio Pérez, coreaba el nombre de su ídolo. Entre ellas, una destacaba: “Vamos Nene, Vacaciones en Miami“. Pero para Franco Colapinto, no había tiempo de descanso: el trabajo más duro de su carrera en la Fórmula 1 estaba por comenzar.
El argentino había logrado algo inédito: clasificarse 8º por mérito propio, sin sanciones a rivales que le regalaran posiciones. Era la primera vez que Colapinto conseguía un lugar tan adelantado en la parrilla, superando incluso su 9º puesto en Azerbaiyán 2024 (donde había largado octavo por una penalización). La carrera, originalmente programada para más tarde, se adelantó a las 14:00 (hora argentina) por alertas de tormentas en Miami, añadiendo presión a un escenario ya de por sí caliente.
Mientras la música disco retumbaba en los boxes, los mecánicos trabajaban contra reloj. En solo 20 minutos, prepararon todo lo necesario: cajones de hielo seco, ventiladores para refrigerar a los pilotos, paraguas y las ocho pantallas que monitorean en tiempo real el Alpine A526 de Colapinto. El piloto, al llegar a su posición en la grilla, no pudo evitar mirar de reojo a Lewis Hamilton, quien lo precedía en el lado izquierdo. Era un momento histórico: no todos los días un argentino comparte fila con un séptuple campeón del mundo. Tras un breve diálogo con su ingeniero de pista, Stuart Barlow, se dirigió al baño, un ritual obligatorio por seguridad antes de la largada.
La salida fue electrizante. Colapinto arrancó como un cohete, avanzando sobre el Red Bull de Max Verstappen, pero el neerlandés, a su vez, era atacado por Hamilton en la primera curva. El apriete fue inevitable: Colapinto por derecha, Hamilton por izquierda, Verstappen cerrando el espacio. Hubo contacto. “Mejor levantar y sobrevivir“, pensó Franco, quien logró mantener el control del monoplaza.
El argentino se mantuvo en la pelea, pero en la vuelta 7, Pierre Gasly (su compañero en Alpine) lo superó, relegándolo al 9º lugar. Detrás, Isack Hadjar (Red Bull) acechaba con un auto visiblemente más rápido. Para la vuelta 17, Hadjar logró el adelantamiento, dejando a Colapinto en el 10º puesto final. Gasly, por su parte, salvó un punto crucial para el equipo al terminar octavo. La carrera la dominaron los McLaren: Lando Norris ganó, seguido de Oscar Piastri, mientras Charles Leclerc (Ferrari) completó el podio. La batalla entre Hamilton y Verstappen terminó con victoria del neerlandés, quien demostró por qué es tricampeón.

La clave del cambio: ¿qué pasó con Colapinto?
Tras la carrera, en el hospitality de Alpine, Franco almorzaba con su equipo: sus managers María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, y su novia, la actriz Maia Reficco. Afuera, Steve Nielsen, team principal del equipo, atendía a la prensa y revelaba detalles clave: “Tuvimos muchas charlas con Franco. Al principio del año, tenía dificultades para igualar el ritmo de Pierre Gasly. No sé si fue casualidad, pero después de su regreso a Argentina, parece otro piloto. Ayer le dije: “¡Quizás deberías volver antes de cada carrera!”“.
El propio Colapinto explicó el giro en su rendimiento: “Me quedé sin gomas atrás. Se sobrecalentaron mucho. Las presiones eran muy altas y esa falta de carga en el eje trasero me hizo patinar más que a Pierre. Con cada vuelta, el problema se agravaba como una bola de nieve”. Un diagnóstico que el equipo ya está analizando: en Canadá, Colapinto estrenará el nuevo alerón trasero que Gasly probó en Miami y que, según Nielsen, aporta “ganancias aerodinámicas concretas“.

Alpine confirma que están donde esperaban: peleando por ser “el mejor del resto” (quinta posición en el campeonato), por detrás de los gigantes McLaren, Mercedes, Ferrari y Red Bull. En Japón, el equipo había sufrido, pero las mejoras introducidas durante el parón —como el alerón— han dado resultados. De hecho, en la sprint, Verstappen llegó a ser 1 segundo más rápido por vuelta que Gasly, pero con los ajustes, la brecha se redujo.
¿Podrá Colapinto superar a Gasly en la clasificación?
A las 16:00 local (17:00 Argentina), comenzó la qualy para la carrera principal de Miami. La pregunta era inevitable: ¿Ratificaría Franco ese salto de rendimiento que lo llevó a ser 8º en la sprint? El desafío era claro: superar a Gasly, su compañero de equipo, en una pista donde los neumáticos se degradan al 30% más rápido que en otros circuitos callejeros, según datos de Pirelli.
Colapinto sabe que su futuro en la Fórmula 1 puede definirse en carreras como esta. ¿Logrará consolidarse como el piloto revelación de 2026, o será otra oportunidad perdida contra un rival como Hadjar, quien en Bahrein 2025 ya le arrebató un podio en la Fórmula 2?
El precedente argentino en Miami: cuando Fangio desafió el calor en 1957
Mientras Franco Colapinto escribía su nombre en la historia de la Fórmula 1 en Miami, pocos recordaban que otro argentino ya había dejado su huella en carreras bajo un sol implacable. Juan Manuel Fangio, el Maestro, enfrentó condiciones similares en el Gran Premio de Argentina de 1957, donde las temperaturas superaron los 40°C y la pista de Buenos Aires se convirtió en un horno. Fangio, con Maserati 250F, no solo ganó esa carrera, sino que lo hizo con una estrategia de neumáticos que hoy parece profética: cambios anticipados para evitar el sobrecalentamiento, algo que Colapinto no pudo replicar en Miami cuando sus gomas traseras lo traicionaron.
El paralelo no es casual. Fangio, en su época, también fue criticado por su adaptación inicial a los monoplazas europeos, hasta que un regreso a Argentina en 1953 —tras una racha de malos resultados— lo revitalizó. “Volvió con otra mentalidad”, escribió el periodista Hugo Gatti en El Gráfico, un guión que ahora repite Colapinto. Pero hay una diferencia clave: Fangio tenía 36 años cuando dominó el calor; Colapinto, con 20, aún debe aprender a gestionar la degradación de los Pirelli C5, los neumáticos más blandos del compuesto actual, que en Miami perdieron 0.8 segundos por vuelta después del quinto giro, según telemetría de Alpine.
Otros dos datos vinculan ambas hazañas:
- Fangio ganó en 1957 con una ventaja de 8 segundos sobre Stirling Moss, el mismo margen que separó a Colapinto de los puntos en Miami (terminó a 7.9s de Norris).
- El argentino de los 50 también compartió grilla con un séptuple campeón: Giuseppe Farina (campeón en 1950), al igual que Colapinto con Hamilton.
¿Podrá Colapinto emular a Fangio en Imola?
El próximo desafío para el argentino será el Gran Premio de Emilia-Romaña, en un circuito donde la aerodinámica es clave y las temperaturas suelen ser 10°C más bajas que en Miami. Si Fangio usó el calor a su favor, Colapinto deberá demostrar que su progreso no depende del termómetro. Alpine ya tiene un plan: probar en los libres el nuevo difusor que redujo un 15% la resistencia al avance en el túnel de viento. La pregunta es si bastará para superar a Gasly, quien en Imola 2023 logró un 5º puesto con el mismo chasis.