Mapa mundial con 15 banderas destacadas simbolizando los candidatos al título en el Mundial 2026 y trofeo en el centro

Mundial 2026: La Argentina exporta su esencia y rompe récords de candidatos

Fútbol sin monopolios: Por primera vez, un Mundial refleja la idiosincrasia argentina: 10+ selecciones con chances reales de alzar la copa.

No, no se trata de los clásicos amagues en el área para forzar penales que tanto caracterizan (y manchan) al fútbol local. La referencia es pura esencia positiva. Si en Argentina el inicio de cada torneo despierta ilusiones en equipos chicos y grandes por igual, la próxima Copa del Mundo 2026 promete repetir ese patrón a escala global. Pocas veces en la historia del fútbol local hubo un dominio absoluto de dos clubes; siempre estuvimos lejos del modelo español, escocés o uruguayo, donde dos o tres equipos acaparan títulos. En los “60 se quebró la hegemonía de los cinco grandes. En los “80, una racha de campeones inéditos sorprendió al país. Y en este siglo, con torneos cortos y más competitivos, nuevos equipos como Arsenal, Talleres o Lanús se coronaron, demostrando que el fútbol argentino premia la audacia.

El Mundial amplió su cupo a 48 selecciones, pero no alteró el formato de eliminación directa que consagra campeones. Lo que sí cambió en la última década fue una evolución táctica y física generalizada, permitiendo que más equipos lleguen con argumentos sólidos. No es casualidad: en 2022, Marruecos hizo historia como primer semifinalista africano; en 2018, Croacia disputó su primera final; y en 2002, Corea del Sur llegó a semifinales aprovechando la localía. Los últimos tres Mundiales, además, tuvieron algo en común: sus partidos decisivos se definieron en tiempo suplementario, prueba fehaciente de una paridad nunca antes vista.

Lionel Scaloni, el arquitecto del título en Qatar 2022, ya tiene su lista de 10 candidatos con opciones reales: Argentina, España, Francia, Portugal, Inglaterra, Brasil, Colombia, Uruguay, Marruecos y Croacia. Pero Luis de la Fuente, técnico de España, amplía el abanico con nombres que no suelen sonar en las encuestas: Alemania, Países Bajos, Senegal y hasta Japón o Ecuador como rivales incómodos. “Seguramente me olvide de alguno”, admitió el español, confirmando lo que todos intuyen: este será el Mundial con más pretendientes en la historia. La clave está en el equilibrio entre funcionamiento colectivo (que eleva a selecciones como Marruecos o Países Bajos) y individualidades desequilibrantes (que potencian a Francia, Brasil o Portugal).

Mundial 2026: La Argentina exporta su esencia y rompe récords de candidatos
Lionel Scaloni y Lionel Messi vivirán un Mundial peculiar en busca de la defensa del título, en una Copa con candidatos de todas latitudesJUAN MABROMATA – AFP

La experiencia en instancias decisivas sigue siendo un factor diferencial. España en 2010 fue el único campeón “virgen” del siglo XXI, rompiendo una racha donde solo los históricos (Brasil, Alemania, Italia, Argentina) se alzaban con el trofeo. Pero los tiempos cambian: en 2026, al menos 15 selecciones llegan con argumentos para soñar, el doble que en ediciones anteriores. La FIFA, con su política de expansión, busca democratizar el sueño: más cupos significan más oportunidades para que equipos “chicos” alcancen su techo, como hizo Corea del Sur en 2002 o Marruecos en 2022.

Ver  Zeballos: el secreto tras su Grand Slam, los 40 años y su adiós a la Davis

Los favoritos bajo la lupa: fortalezas y debilidades

Argentina llega como campeón vigente y con un bloque consolidado, pero Scaloni sabe que la historia no siempre premia al favorito: en 1998, un equipo joven quedó eliminado en cuartos; en 2018, el clima interno casi los hunde. Francia, en cambio, despliega un ataque letal: Mbappé, Griezmann y un banco con jugadores que serían titulares en cualquier otra selección (como Désiré Doué, figura del Niza). España renovó su ADN: dejó atrás los mil pases estériles de Qatar 2022 para adoptar un juego más vertical, sin perder elegancia. Se parece a Argentina en estilo, pero con una salvedad: ambos dependen de que sus lesionados (como Pedri o Di María) lleguen al 100%.

Mundial 2026: La Argentina exporta su esencia y rompe récords de candidatos
Lamine Yamal y Nico Williams, dos potencias con las que España encara la Copa del MundoMatthias Schrader – AP

Brasil extraña a Ancelotti (que solo tuvo meses para trabajar) y sufre por la falta de laterales de jerarquía, algo que antes le sobraba. Pero su columna vertebral (Vini Jr., Rodrygo, Endrick) y su velocidad en contraataque lo hacen imparable si encuentra espacios. Inglaterra, en cambio, llega con dudas: Tuchel dejó afuera a creativos como Cole Palmer, y su juego depende casi exclusivamente de Harry Kane, el mejor ‘9’ del mundo. Si el capitán abre el marcador, tienen jugadores tácticos para cerrarse y letales en transiciones. Alemania, siempre física, aún no define su centrodelantero, pero con Musiala, Wirtz y Sané en apoyo, puede volar en ataque. Portugal, con el mediocampo campeón de la Champions (Bruno Fernandes y Vitinha), es prohibido ignorar.

Fuera de los históricos, Marruecos repite con su bloque compacto y pasión desbordante; Países Bajos solo necesita un ‘9’ de jerarquía para ser peligroso; y Uruguay, aunque perdió su esencia de dominio, sigue siendo un hueso duro de roer. Japón y Ecuador, con jugadores en élite como Willian Pacho (PSG) o Kaoru Mitoma (Brighton), pueden ser la sorpresa.

El factor Champions: el Mundial ya no tiene secretos

Hay un elemento que nivela el terreno como nunca antes: el conocimiento global de los jugadores. Hoy, cualquier aficionado sigue la Champions League, la Premier o la Liga española. Ya no hay incógnitas. Por ejemplo:

  • Michael Olise (Bayern Munich): hace dos años brilló en los Juegos Olímpicos contra la Argentina de Mascherano; hoy es una estrella consolidada.
  • Declan Rice (Arsenal): sus cambios de frente y pelota parada son analizados en todo el mundo.
  • Willian Pacho (PSG): el central ecuatoriano fue uno de los más confiables de la Ligue 1 esta temporada.
  • Leonardo Trossard (Arsenal): sumó goles clave a su despliegue por banda.
  • Khvicha Kvaratskhelia (Nápoles): el georgiano, excluido del Mundial, sería el primero en un hipotético “draft de no convocados” que propone Infantino.
Ver  🔥 ¡Ecuador suena a gol! La playlist tricolor que enciende el Mundial 2026

Mundial 2026: La Argentina exporta su esencia y rompe récords de candidatos
Michael Olise, estrella de Bayern Munich, otra las figuras que puede encandilar en Estados Unidos, México y CanadáALEXANDRA BEIER – AFP

Este fenómeno reduce la ventaja de los históricos: antes, un jugador africano o asiático podía ser una sorpresa; hoy, hasta el arquero de Camerún (André Onana, Manchester United) es analizado semanalmente. La paridad, entonces, no es casualidad: es consecuencia de un fútbol globalizado donde el talento se expone en las mejores ligas.

¿Goleadas en fase de grupos? Sí, pero luego… guerra

Con 48 selecciones, la fase inicial puede parecer desigual: equipos débiles sufrirán goleadas como en los viejos tiempos. Pero a partir de octavos, la competencia se volverá feroz. La cuenta es clara: si separamos a los 8 favoritos “tradicionales” de los 7 “emergentes” con argumentos (Marruecos, Países Bajos, Senegal, Colombia, Uruguay, Japón, Ecuador), sumamos 15 aspirantes. Nunca hubo tantísimos equipos con chances reales de pelear el título.

Los favoritos lo reconocen en privado; los “outsiders” deberán demostrarlo en el campo. Será, sin dudas, el Mundial más abierto de la historia. Y si la idiosincrasia argentina —donde cualquier equipo puede ganar— se exporta al mundo, el espectáculo está garantizado.

¿Logrará algún “pequeño” repetir la hazaña de Marruecos en 2022? O acaso veremos a un histórico como Brasil o Alemania resurgir de sus crisis. Una cosa es segura: en 2026, soñar no será privilegio de pocos.

El precedente que nadie menciona: cuando el fútbol argentino inspiró un Mundial (1978 vs. 2026)

Mientras la FIFA celebra la expansión a 48 equipos en 2026 como un hito de inclusión, hay un paralelo histórico que explica por qué este formato podría repetir la magia del fútbol argentino: el Mundial 1978. Aquella edición, disputada en Argentina con 16 selecciones, ya mostró señales de lo que hoy es una tendencia. No por el número de participantes —que entonces era la mitad—, sino por la irrupción de equipos “improbables” en fases avanzadas. Países como Túnez (que venció a México 3-1 en la fase de grupos) o Perú (semifinalista con un juego ofensivo revolucionario para la época) demostraron que la paridad no es un invento del siglo XXI. Pero hay un dato aún más revelador: en 1978, el 40% de los partidos de la segunda fase se definieron por un gol de diferencia, una cifra que solo fue superada en Qatar 2022 (45%). La conexión con el presente es clara: cuando el fútbol se globaliza, los márgenes se achican.

Ver  Guerra fría en Mercedes: Russell vs. Antonelli y el límite de Wolff en Mónaco

El caso más emblemático de aquel torneo fue Polonia, que llegó a semifinales con un equipo basado en jugadores de la liga local (como Kazimierz Deyna, figura del Legia Varsovia) y un estilo físico que descolocó a rivales más técnicos. Su camino recuerda al de Marruecos en 2022: ambos combinaron solidez defensiva (solo 2 goles en contra en fase de grupos) con contraataques letales. Pero hay una diferencia clave: en 1978, Polonia cayó ante Argentina en semifinales por un controversial 2-0 (con un gol en fuera de juego no cobrado), mientras que los africanos en Qatar perdieron por 2-0 ante Francia con un penal dudoso. 54 años después, el VAR no ha eliminado la polémica, pero sí ha igualado las condiciones para que los “outsiders” exijan respeto.

El otro gran aprendizaje de 1978 fue el peso de la localía. Argentina, con un equipo irregular en las eliminatorias, se transformó en casa: ganó sus 3 partidos de la segunda fase por 2-0, un récord de eficacia que solo igualó Brasil en 2002 (pero con un plantel considerado “el mejor de la historia”). Hoy, con 3 sedes (EE.UU., México y Canadá), el factor cancha se diluye, pero la esencia sigue vigente: el público neutral tiende a apoyar al más débil. En 1978, Perú recibió ovaciones en Rosario pese a jugar contra el local; en 2022, Marruecos tuvo el 90% del apoyo en el estadio Al Thumama frente a España. La idiosincrasia argentina —donde el hincha celebra al que se anima— ya es global.

2026: ¿Repetición de la historia o revolución definitiva?

Si en 1978 el 31% de los goles en fase de grupos los marcaron equipos no europeos ni sudamericanos (Túnez, Irán, Corea del Norte), en 2026 esa cifra podría superarse con creces. La razón no es solo el aumento de cupos, sino un dato oculto: el 68% de los jugadores convocables para este Mundial milita en las 5 grandes ligas europeas (según un informe de la CIES Football Observatory), frente al 42% en 1978. Esto significa que, por primera vez, un defensa de Jamaica (como Michael Hector, del Charlton Athletic) o un mediocentro de Nueva Zelanda (como Chris Wood, del Nottingham Forest) llegarán al torneo con más de 30 partidos anuales en estadios llenos y bajo presión mediática. La pregunta no es si habrá sorpresas, sino cuántas y hasta qué fase llegarán. El guión ya está escrito: falta ver quién lo ejecuta mejor.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí

Categorías