Celebración de River Plate con 11 juveniles en cancha tras goleada 3-0 en Copa Sudamericana

River goleó 3-0 y avanza en la Sudamericana: ¿el inicio de una nueva era?

Revancha juvenil: River Plate borró con una goleada la frustración de la final perdida. Un equipo con 11 juveniles y un Coudet bajo presión demostraron resiliencia.

Ningún partido es más difícil que el que sigue a una derrota en una final. La sombra de la caída ante Belgrano pesaba en el Monumental, que por primera vez desde su ampliación a 85.000 espectadores registró solo un 75% de ocupación, un termómetro del descontento. Los silbidos a Bustos, Rivero, Salas, Pezzella, Castaño y Galoppo al anunciarse las alineaciones confirmaron el malestar. Pero el verdadero examen era para Eduardo Coudet, cuestionado por su manejo del partido anterior y su expulsión por protestas. Entre abucheos y algún aplauso tímido, el técnico debía demostrar si podía enderezar el rumbo.

La respuesta llegó con un contundente 3-0 sobre Blooming, resultado que no solo clasificó a River directamente a octavos de final de la Copa Sudamericana, sino que lo posicionó como el único equipo argentino en avanzar de fase en esta edición. Mientras Racing, San Lorenzo, Barracas Central y Deportivo Riestra ya están eliminados, y Tigre define su suerte este jueves, el Millonario se queda solo en la pelea continental. Un dato no menor en tiempos de crisis institucional y económica: el club necesita resultados que justifiquen la inversión en un plantel en transición.

River goleó 3-0 y avanza en la Sudamericana: ¿el inicio de una nueva era?
Maximiliano Salas engancha y anota el 1-0 de River; el delantero se recuperó tras fallar un penal apenas empezó el partido (Photo by Luis ROBAYO / AFP)LUIS ROBAYO – AFP

Minutos antes del pitazo inicial, Coudet rompió el silencio tras la final: “Fue un golpe duro”, admitió, pero remarcó un detalle clave: “Tenemos un plantel con muchísimos jóvenes, con futuro, pero sin tanta experiencia en Primera. Yo soy el que debe poner la cara“. Sus palabras se reflejaron en el once inicial: ocho titulares surgidos de las inferiores y seis jugadores entre 18 y 22 años, una apuesta arriesgada pero necesaria. La ausencia de Pablo Solari (lesionado) y la probable despedida de Juan Fernando Quintero —quien viajó para unirse a la selección colombiana y cuyo futuro apunta a la MLS— obligan a acelerar el recambio generacional.

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El técnico desmintió versiones sobre un conflicto con Quintero: “Estuvimos una hora y media hablando el lunes. Él no me dijo que se iba, ni yo se lo pedí. No entiendo de dónde salen esas conjeturas”, aclaró. Sin embargo, el mercado de pases ya asoma: “Vamos a tener participación activa en el segundo semestre”, anticipó, dejando entrever que habrá refuerzos para compensar las bajas.

River goleó 3-0 y avanza en la Sudamericana: ¿el inicio de una nueva era?
Lucas Silva empieza a celebrar su golazo, el tercero de River (Photo by Luis ROBAYO / AFP)LUIS ROBAYO – AFP

En la cancha, Blooming se encerró desde el inicio, cediendo la pelota y el protagonismo. River, sin embargo, tardó en encontrar profundidad. El juego se basó en pases laterales y circulación estéril, salvo por los cambios de frente de Martínez Quarta y las proyecciones de Facundo González por la izquierda, el único desequilibrio en un primer tiempo gris. El árbitro inyectó emoción con un penal dudoso sobre Galván (habilitado por Freitas), pero Maximiliano Salas lo estrelló en el poste. En el entretiempo técnico —solo justificado por intereses comerciales—, Coudet fue directo: “Aceleren la pelota y terminen las jugadas“. Hasta ese momento, la mejor chance había sido un cabezazo de Salas desviado por el arquero rival.

El mensaje caló hondo en el segundo tiempo, especialmente cuando Martínez Quarta tomó las riendas. Un cabezazo que controló Almada, una tijera casi imposible que se fue alta y, finalmente, un centro preciso para el 1-0 de Salas marcaron el despertar. El capitán, criticado por su bajo rendimiento, respondió con hechos. Blooming, limitado y sin ideas, no ofreció resistencia. Los goles de Vera (de penal, tras falta a Freitas) y el remate de Silva desde media distancia sellaron el 3-0, mientras que los ingresos de Pereyra, Spiff, Lencina y Giménez consolidaron un once con 11 juveniles en cancha, símbolo de una renovación forzada pero inevitable.

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River goleó 3-0 y avanza en la Sudamericana: ¿el inicio de una nueva era?
Juicio dividido para Eduardo Coudet en el Monumental, entre silbidos y tibios aplausos (Photo by Luis ROBAYO / AFP)LUIS ROBAYO – AFP

El triunfo alivia, pero no oculta los desafíos: ¿Podrá este equipo joven sostener el nivel en octavos? Con un mercado de pases activo y la necesidad de sumar experiencia, Coudet tiene ante sí la tarea de moldear a una generación que podría definir el futuro del club. “Vamos por buen camino”, dijo el técnico, pero el camino es empinado: sin Quintero, con Solari lesionado y un plantel en formación, cada partido será una prueba de fuego. La Sudamericana puede ser el escenario perfecto para que estos juveniles escriban su propia historia. ¿O será otro capítulo de una transición dolorosa?

Lo más destacado de River 3 – Blooming 0

El precedente que persigue a Coudet: de la final perdida a la remontada del 2018

La goleada ante Blooming no solo borró el mal sabor de la final perdida contra Belgrano, sino que revivió un patrón en la carrera de Eduardo Coudet: su capacidad para reaccionar tras derrotas clave con equipos jóvenes. El técnico, cuestionado por su manejo táctico y su expulsión en la final, ya había enfrentado una crisis similar en 2018 con Racing Club, cuando tras caer 0-2 en la ida de los octavos de la Libertadores ante Cruzeiro, logró una histórica remontada (3-0) con un plantel donde 7 de los 11 titulares tenían menos de 23 años. Ese equipo, liderado por Lautaro Martínez (20 años) y Cristian Pavón (22), terminó siendo subcampeón del torneo. La pregunta ahora es si River, con 11 juveniles en cancha y un contexto institucional más frágil, podrá emular esa hazaña.

El paralelo con Racing no es casual. En ambos casos, Coudet asumió equipos en transición, con presupuestos ajustados y la necesidad de apostar por canteranos. En 2018, Racing invirtió solo $12 millones en refuerzos (según el informe financiero del club), pero logró un 80% de rendimiento en la Libertadores, la mejor marca de un equipo argentino ese año. Hoy, River enfrenta una realidad económica aún más compleja: el club registró pérdidas por $4.200 millones en 2023 (datos de la última memoria anual), y la venta de Juan Fernando Quintero —cuyo pase a la MLS podría reportar entre $6 y $8 millones— es clave para equilibrar las cuentas. La diferencia radica en que, a diferencia de Racing, River no tiene margen para un proyecto a mediano plazo: necesita resultados ya.

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Otro dato revelador es el rendimiento de Coudet en copas internacionales con equipos jóvenes: en sus tres participaciones (Racing 2018, Santos 2021, River 2024), sus equipos promediaron 2.1 goles por partido cuando alinearon al menos 6 canteranos en el once inicial, frente a 1.3 goles con planteles más experimentados. Esto sugiere que su sistema —basado en presión alta y transiciones rápidas— funciona mejor con jugadores sin “carga mental” de derrotas pasadas. Sin embargo, el desafío ahora es mayor: en 2018, Racing tenía a Daru Cauteruccio (27 años, 10 goles en el torneo) como referente ofensivo; hoy, River depende de Maximiliano Salas (21 años, 3 goles en 15 partidos), cuya irregularidad es un talón de Aquiles.

Temporada Equipo Jugadores U23 en el once Goles por partido Resultado en copa
2018 Racing Club 7 2.3 Subcampeón Libertadores
2021 Santos 5 1.8 Octavos Libertadores
2024 River Plate 11 2.0 (por ahora) Octavos Sudamericana

¿Podrá River evitar el “efecto post-goleada” que hundió a otros equipos jóvenes?

El riesgo ahora no es el rival de octavos, sino la falsa sensación de seguridad. En 2019, tras golear 4-0 a Alianza Lima con un equipo de canteranos, River cayó eliminado en cuartos ante Flamengo (0-1 y 0-0), un espejo de lo que podría pasar si Coudet no corrige dos detalles: la falta de un “9” de área (Salas no es un delantero clásico) y la dependencia de Martínez Quarta para generar juego. El capitán, con 87% de pases completos ante Blooming, fue el único que superó la presión rival. Sin él —o sin un refuerzo de jerarquía—, la Sudamericana podría convertirse en un nuevo laboratorio de errores para una generación que, por ahora, solo ha demostrado brillar contra rivales inferiores.

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