Polémica en Lisboa: Vinicius marca y denuncia racismo en el Madrid-Benfica
Gol con sabor amargo: Vinicius le dio el triunfo al Real Madrid, pero su celebración desató un escándalo por presuntos insultos racistas.
El Real Madrid se impuso 1-0 al Benfica en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, pero el triunfo quedó ensombrecido por un nuevo episodio de presunto racismo contra Vinicius Junior. El brasileño, autor del único gol del encuentro con un remate espectacular al ángulo, denunció ante el árbitro que el defensor argentino Gianluca Prestianni le dirigió insultos racistas durante la celebración. El incidente obligó a detener el partido durante 10 minutos, aunque no se pudo probar la acusación después de que Prestianni se cubriera la boca con su camiseta.
El partido, disputado en el Estadio da Luz, comenzó con un Benfica cauteloso y un Real Madrid que solo despertó en los últimos 15 minutos del primer tiempo, cuando el arquero Anatoliy Trubin —figura de la noche— evitó el gol con al menos tres atajadas clave. Sin embargo, la historia cambió al inicio del complemento: Vinicius, por la banda izquierda, amagó a su marcador, cortó hacia adentro y, con un zurdazo preciso, venció a Trubin en el minuto 50. Un gol de antología que, irónicamente, desató la polémica.
El brasileño, en su celebración, se acercó a la grada local y mostró su camiseta, gesto que encendió los ánimos. Pero el momento más tenso llegó cuando, al reanudarse el juego, Vinicius confrontó a Prestianni y alertó al árbitro François Letexier sobre los supuestos insultos. El juez francés activó el protocolo antifracismo de la FIFA, deteniendo el encuentro mientras revisaba las imágenes. Sin pruebas contundentes —Prestianni se tapó la boca—, el partido continuó, pero el clima ya estaba enrarecido.
El escándalo no terminó ahí. En el minuto 40, Vinicius cometió una falta cerca del área y el árbitro cobró tiro libre. Desde el banco, José Mourinho —exentrenador del Real Madrid— exigió una segunda amarilla para el brasileño, lo que llevó a Letexier a expulsarlo del área técnica. Mourinho, quien ya tenía antecedentes de tensiones con Vinicius, no podrá dirigir desde el banco en el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu. Este no es el primer incidente entre ambos: en 2023, Mourinho criticó duramente al jugador tras un partido de la Liga de Campeones, tachándolo de “actor”.
Un historial que se repite: Vinicius y el racismo en Europa
Este no es el primer episodio de racismo que enfrenta Vinicius en Europa. En mayo de 2023, durante un partido contra el Valencia, el brasileño fue víctima de insultos racistas que llevaron a la LFP española a sancionar al club con el cierre parcial de su estadio. Ese mismo año, en un encuentro ante el Mallorca, los cánticos racistas obligaron a detener el juego temporalmente. La FIFA y la UEFA han implementado protocolos más estrictos, pero los casos persisten: en la temporada 2022-23, se registraron 12 denuncias formales por racismo en partidos de la Champions League, según informes de la organización Kick It Out.
El Benfica, por su parte, intentó reaccionar en los minutos finales con llegadas por las bandas, pero la defensa madridista, liderada por Rüdiger y Militào, mantuvo el arco en cero. El equipo portugués, que lleva 5 partidos sin ganar en la Champions (3 empates y 2 derrotas), ahora enfrenta una misión casi imposible en el Bernabéu, donde el Real Madrid no pierde desde abril de 2022 en competiciones europeas.
El partido de vuelta se jugará el próximo miércoles 13 de marzo en Madrid. Mientras el Benfica busca un milagro, el Real Madrid llega con ventaja y con la obligación de manejar un clima aún más caldeado. ¿Podrá la UEFA tomar medidas contundentes esta vez, o el racismo en el fútbol seguirá siendo un problema sin solución?
Mourinho vs. Vinicius: una rivalidad que trasciende el terreno de juego
El enfrentamiento verbal entre José Mourinho y Vinicius Junior durante el Madrid-Benfica no es un episodio aislado, sino el último capítulo de una tensión que se remonta a 2021, cuando el portugués, entonces comentarista de beIN Sports, criticó al brasileño por su estilo de juego. Pero el punto de inflexión llegó en abril de 2023, tras un partido entre Real Madrid y Roma en la Europa League. Mourinho, entonces entrenador del equipo italiano, acusó a Vinicius de “simular faltas” y lo calificó de “actor” en rueda de prensa, declaraciones que le valieron una multa de 50.000 euros por parte de la UEFA por “conducta impropia”. El brasileño respondió en redes sociales con un mensaje contundente: “Mientras sigas hablando de mí, seguiré ganando títulos”.
La rivalidad adquirió un tono más personal en noviembre de 2023, cuando Mourinho, ya al frente de la Roma, se negó a dar la mano a Vinicius antes de un partido amistoso. Según testigos, el portugués le espetó: “Aquí no hay cámaras, no necesitas tu teatro”. El gesto no pasó desapercibido: la prensa italiana lo interpretó como una estrategia psicológica para desestabilizar al jugador, mientras que en España se vio como un ataque directo a su credibilidad. Lo paradójico es que, pese a las críticas, Vinicius ha sido el jugador más foulado de la Champions en las últimas dos temporadas, con un promedio de 3.2 faltas por partido (datos de Opta Sports), lo que refuerza su argumento: no simula, sino que su velocidad y regate lo convierten en blanco de entradas duras.
El historial entre ambos incluye también un detalle táctico: Mourinho ha instruido a sus equipos para doblar marcas sobre Vinicius, usando laterales y mediocentros para anular su desborde. En el partido de ayer, el Benfica siguió este patrón: Prestianni y Bah lo cerraron en banda en 18 de las 22 ocasiones que el brasileño recibió el balón (estadísticas de Wyscout). Sin embargo, el gol del minuto 50 demostró que, incluso bajo presión extrema, su capacidad para desequilibrar sigue intacta.
¿Un duelo que definirá el futuro de la Champions?
El partido de vuelta en el Bernabéu no solo decidirá el pase a cuartos, sino que podría marcar un antes y después en la relación entre ambos. Mourinho, con su expulsión del banco, pierde una herramienta clave: su influencia psicológica en tiempo real. Vinicius, por su parte, llega con la ventaja del gol y el respaldo institucional (el Real Madrid ya anunció que presentará un informe a la UEFA por el incidente racista). La pregunta ahora es si la UEFA actuará con contundencia —algo que no hizo en 2023, cuando archivó la denuncia de Mourinho por “falta de pruebas”— o si, una vez más, el racismo y las tensiones personales quedarán impunes bajo el argumento de la “falta de evidencia”. El fútbol mira, pero el reloj corre: el miércoles 13 de marzo podría ser la fecha en que la UEFA demuestre si sus protocolos son papel mojado o un escudo real.