Samsung 2026: IA total y pantallas de **130 pulgadas** dominan el CES
Gigantes en juego: Samsung apuesta por televisores de 130 pulgadas y IA avanzada para liderar un mercado que se duplicará este año.
Samsung Electronics Co. desveló este domingo en el CES de Las Vegas su línea de televisores 2026, una ofensiva tecnológica diseñada para afianzar su dominio en un sector donde la competencia se intensifica y las pantallas supergrandes —de 100 pulgadas o más— se convierten en el segmento de mayor crecimiento. Según datos de la compañía, este nicho de mercado se duplicará en 2026, impulsado por una demanda que prioriza experiencias inmersivas en el hogar.
La estrategia de Samsung no solo apunta a tamaño: sus nuevos modelos 4K LCD incorporan una tecnología de retroiluminación revolucionaria que amplía la gama de colores más allá de los estándares anteriores. Paralelamente, la marca surcoreana escalona su ataque al territorio de LG Electronics, líder histórico en televisores OLED, con una nueva generación de paneles que prometen negros más profundos y un contraste superior al de los LCD tradicionales.
El lanzamiento coincide con el CES 2026, donde los principales fabricantes exhiben sus apuestas para el año. Samsung ya había adelantado parte de su catálogo a finales de 2025, incluyendo altavoces con Wi-Fi de diseño vanguardista, una clara señal de su intención de competir frontalmente con marcas como Sonos Inc. en el ecosistema de audio doméstico.
Micro RGB: la batalla por el color perfecto
Uno de los ejes centrales de la presentación es la tecnología Micro RGB, un sistema que redefine la retroiluminación en televisores LCD. A diferencia de los paneles convencionales —que dependen de luces blancas o azules, limitando la pureza del color—, el Micro RGB de Samsung emplea retroiluminación individual roja, verde y azul en estructuras más pequeñas. El resultado: una reproducción cromática sin precedentes, según afirmó la compañía durante la rueda de prensa.

Samsung ya había presentado un televisor Micro RGB de 115 pulgadas en septiembre de 2025, con un precio de US$30.000 que lo situaba fuera del alcance del consumidor medio. Para 2026, la tecnología llega a tamaños más accesibles, desde 55 pulgadas hasta un colosal modelo de 130 pulgadas. Aunque los precios aún no se han revelado, la compañía advirtió que superarán ampliamente los costos de sus líneas OLED y Neo QLED (con retroiluminación Mini LED tradicional). En 2025, los televisores premium representaron el 40% de las ventas globales de Samsung en este segmento, según datos internos.
OLED: negros absolutos y brillo récord
Para los puristas del cine en casa, los televisores OLED siguen siendo la referencia absoluta gracias a su capacidad para apagar píxeles individuales, logrando negros perfectos y un contraste inigualable. Samsung regresó a este mercado en 2022, tras años enfocada en LCD, desafiando directamente a LG, que domina la categoría desde hace una década.
La apuesta de Samsung para 2026 incluye mejoras en su buque insignia, el S95H OLED, con un aumento del 35% en brillo respecto a la generación anterior. Este salto responde a una demanda clave: hasta hace poco, los OLED de gama alta perdían visibilidad en habitaciones muy iluminadas. Además, la serie S90H —un escalón por debajo— ahora ofrece un 15% más de luminosidad y una opción de brillo reducido para entornos oscuros.
La diferenciación de Samsung frente a LG pasa por dos tecnologías exclusivas: las pantallas “Glare Free”, que reducen los reflejos en un 70% según pruebas internas, y los paneles OLED con puntos cuánticos (quantum dot), desarrollados por Samsung Display. Estos últimos mantienen la saturación del color incluso en picos de brillo extremos, un problema histórico en los OLED tradicionales.
IA: el cerebro invisible del televisor
La inteligencia artificial no es un complemento en los nuevos televisores de Samsung: es el núcleo de la experiencia. Como en los modelos de 2025, los dispositivos 2026 son compatibles con múltiples asistentes de IA, incluyendo el propio Bixby, así como soluciones de Microsoft y Perplexity AI. Estos agentes pueden recomendar contenido, resumir capítulos de series, planificar viajes o responder preguntas en tiempo real, integrándose con otras apps del ecosistema doméstico.
Pero el salto más notable está en el control automático. Samsung estrena AI Sound Controller, una herramienta que permite ajustar por separado el volumen de diálogos, música y efectos de sonido sin navegar por menús complejos. Además, los algoritmos de IA optimizan ahora la calibración de imagen y sonido en función del contenido y las condiciones de luz ambiental, eliminando la necesidad de configuraciones manuales. En 2025, el 68% de los usuarios de televisores Samsung utilizaron funciones de IA al menos una vez por semana, según un informe interno.

Diseño y estilo de vida: cuando el televisor es arte
Samsung también actualizó su línea The Frame, el televisor que se camufla como un cuadro cuando no está en uso. Aunque no hay mejoras significativas en calidad de imagen, la compañía sí introduce cambios radicales en formato: el modelo estándar ahora alcanza las 98 pulgadas, y el Frame Pro —de gama premium— incorpora las entradas HDMI y el hardware directamente en la pantalla, eliminando la necesidad del One Connect Box (un dispositivo externo que ocultaba los cables).
Esta simplificación responde a las críticas de los usuarios, que en un 30% señalaban la caja externa como un punto débil en encuestas de 2025. La competencia en este segmento también se intensifica: LG presentó en el CES su propia línea de televisores-arte, con marcos personalizables y colaboraciones con museos como el MoMA de Nueva York.
¿Estamos ante el fin de los televisores “estándar”? Con pantallas que superan los 2,5 metros de diagonal, IA que anticipa nuestros gustos y diseños que borran la línea entre tecnología y decoración, Samsung no solo define el futuro de la televisión: lo acelera. La pregunta ya no es *si* estos gigantes entrarán en los hogares, sino cuándo el resto del mercado podrá seguirle el ritmo.
La guerra de los paneles: cómo Samsung recuperó el terreno perdido frente a LG en OLED
Mientras Samsung exhibe en el CES 2026 sus avances en OLED con brillo récord y puntos cuánticos, pocos recuerdan que la compañía surcoreana abandonó este mercado en 2014, cediendo el liderazgo a LG durante casi una década. El regreso en 2022 no fue casual: respondía a un cálculo estratégico tras un error histórico. En 2013, Samsung y LG firmaron un acuerdo para compartir patentes de OLED, pero la apuesta inicial de Samsung por paneles AMOLED para móviles (como los de la serie Galaxy) la llevó a subestimar el potencial de los televisores. LG, en cambio, invirtió US$10.000 millones entre 2014 y 2020 en su planta de Paju (Corea del Sur), la mayor fábrica de OLED del mundo, consolidando un monopolio del 90% en paneles grandes hasta 2021.
El giro llegó cuando Samsung Display —filial especializada en pantallas— desarrolló su propia tecnología QD-OLED (puntos cuánticos + OLED), presentada en el CES 2022. A diferencia de los OLED tradicionales de LG, que usan filtros de color blancos, los QD-OLED de Samsung emiten luz roja y verde directamente, logrando una gama cromática un 30% más amplia (según pruebas de DisplayMate). El primer modelo, el S95B, vendió 500.000 unidades en 2022, el doble de lo previsto, pero con un problema: su brillo máximo (800 nits) seguía por debajo de los 1.200 nits de los OLED de LG con tecnología WOLED. La brecha se cerró en 2025, cuando Samsung introdujo micro-lentes en sus paneles, mejorando la eficiencia lumínica en un 40% y permitiendo los 1.500 nits anunciados ahora en el S95H 2026.
La batalla, sin embargo, va más allá de los laboratorios. En 2023, LG demandó a Samsung por infracción de patentes relacionadas con la estructura de los paneles OLED, un litigio que se resolvió extrajudicialmente en 2024 con un pago no revelado (se estima en US$200 millones). Mientras, Samsung contraatacó en el terreno comercial: en 2025, sus televisores QD-OLED representaron el 22% del mercado premium en Europa, erosionando el 65% de cuota que LG tenía en 2020. La clave fue el precio: el S90C de 2023 costaba US$2.500 (55 pulgadas), un 30% menos que el LG C3 equivalente.
¿Puede Samsung destronar a LG en OLED antes de 2028?
El CES 2026 deja claro que Samsung ya no compite en igualdad: sus paneles con puntos cuánticos superan a LG en saturación de color (según tests de RTINGS), y su apuesta por 130 pulgadas —tamaño que LG aún no domina— podría redefinir el segmento *premium*. Pero hay un talón de Aquiles: la cadena de suministro. Samsung depende de Samsung Display para los paneles QD-OLED, mientras LG produce los suyos en Paju y Guangzhou (China), con una capacidad anual de 10 millones de unidades. Si la demanda explota en 2026 como pronostica la compañía, Samsung necesitará duplicar su producción o arriesgarse a desabastecimientos como los de 2022, cuando el S95B tuvo listas de espera de 3 meses en EE.UU. La próxima batalla no será tecnológica, sino logística: quien garantice entregas en 48 horas ganará la guerra de los gigantes.