Túnez ficha a Renard, el verdugo de Argentina en Qatar 2022
Cambio radical: Túnez anunció a Hervé Renard como nuevo DT tras la goleada 1-5 ante Suecia y el despido fulminante de Sabri Lamouchi.
La Federación Tunecina de Fútbol confirmó que Renard, de 59 años, asumirá el cargo hasta el final de la Copa del Mundo con el mismo contrato que su predecesor. El técnico francés es recordado en Argentina por dirigir a Arabia Saudita en Qatar 2022, donde su equipo derrotó 2-1 a la Albiceleste en el debut.
Renard, bicampeón de la Copa Africana de Naciones, tuvo un paso reciente por la selección femenina de Francia en el Mundial 2023 y los Juegos Olímpicos de París, antes de volver a Arabia Saudita para lograr su tercera clasificación consecutiva a un Mundial. Su ciclo allí terminó cuando fue reemplazado por Georgios Donis.
Crisis instantánea: Según Mosaique FM, tras el 1-5 ante Suecia, los jefes de la delegación tunecina convocaron una reunión de emergencia para evaluar el futuro de Lamouchi. El escándalo se agravó con una pelea entre un hincha tunecino y el hijo del exDT. Lamouchi, consultado por el incidente, respondió: “Como padre, les responderé primero, y también será el entrenador quien les responda. Hay vínculos familiares aquí, pero mi hijo no participa en el proceso de selección”.

Túnez y su historia de cambios drásticos
No es la primera vez que Túnez toma decisiones extremas en plenos Mundiales. En Francia 1998, el polaco Henryk Kasperczak fue destituido el 23 de junio tras dos derrotas seguidas (0-2 ante Inglaterra y 0-1 contra Colombia). Su asistente, Ali Selmi, asumió interinamente y dirigió el empate 1-1 frente a Rumania.
Ese mismo torneo vio otros dos despidos: Carlos Alberto Parreira dejó Arabia Saudita tras caer 1-0 con Dinamarca y 4-0 con Francia, siendo reemplazado por Mohamed Al Kharachi para el último partido. Mientras, Corea del Sur prescindió de Bum Kun Cha tras perder 3-1 con México y 5-1 con Holanda, dando paso a Kim Pyong-Seok.
El caso más sonado, sin embargo, fue el de España en Rusia 2018: Julen Lopetegui fue despedido a un día del inicio del Mundial tras firmar con el Real Madrid. Luis Rubiales tomó la decisión en Krasnodar, apenas cinco minutos antes del anuncio oficial.
En este contexto, la llegada de Renard no solo busca salvar el presente de Túnez, sino también enviar un mensaje de firmeza. Lo que esto significa es que el fútbol tunecino no tolera resultados adversos en momentos clave. La pregunta inmediata es: ¿podrá el “verdugo de Argentina” repetir la hazaña y revivir a una selección al borde del colapso?

El mensaje de Túnez: tolerancia cero al fracaso
La decisión de contratar a Renard en medio de la crisis no es solo un cambio técnico, sino una declaración de intenciones.
En este contexto, el despido relámpago de Lamouchi y la incorporación inmediata de un entrenador con su historial envían una señal clara: Túnez prioriza la reacción inmediata sobre la estabilidad. Lo que esto significa es que la federación no acepta excusas cuando el rendimiento no acompaña, incluso si el margen de error es mínimo. La goleada ante Suecia actuó como detonante, pero el incidente con el hincha y el hijo del exDT reveló un clima de tensión insostenible.
La llegada de Renard, con su experiencia en Mundiales y su capacidad para generar impactos inesperados, busca no solo salvar el torneo, sino redefinir la mentalidad de un equipo en crisis. Su antecedente con Arabia Saudita demuestra que sabe manejar presión y sorpresas, pero ahora el desafío es mayor: revivir a una selección al borde del abismo emocional.
¿Bastará el efecto Renard?
La pregunta urgente es si el técnico francés podrá consolidar a un grupo fracturado en tiempo récord. Las próximas horas dirán si el mensaje de firmeza se traduce en resultados o si, por el contrario, la presión por el cambio acelerado termina siendo contraproducente.