Trump arremete contra la OTAN: “Cobardes” por rechazar maniobra en Ormuz
Tensión en la OTAN: El presidente Trump acusa a los aliados de “cobardía” al negarse a respaldar una operación militar en el estratégico estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló este viernes sus críticas contra los países de la OTAN, tachándolos de “cobardes” por su negativa a apoyar operaciones militares para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo. En un mensaje en redes sociales, Trump afirmó que sin Washington, la Alianza Atlántica “es un tigre de papel”, incapáz de actuar sin liderazgo estadounidense.
“Sin Estados Unidos, la OTAN no es nada. No quisieron unirse a la lucha para frenar a un Irán con ambiciones nucleares“, recordó Trump. Ahora, según el mandatario, esos mismos aliados se quejan del alza en los precios del petróleo —que superan los US$90 por barril esta semana—, pero “no quieren ayudar a reabrir Ormuz”, una misión que calificó como “una simple maniobra militar” con “mínimo riesgo” para ellos.
El estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, ha sido escenario de ataques recientes. La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó en los últimos días ataques contra buques en la zona, como represalia por la ofensiva conjunta EE.UU.-Israel del 28 de febrero contra Irán, que incluyó bombardeos a territorio iraní y bases estadounidenses en Oriente Próximo. Teherán ha amenazado con cerrar el estrecho si las tensiones escalan, una medida que dispararía los costos energéticos globales.
Trump insistió en que EE.UU. no depende del comercio en Ormuz —pues produce 13 millones de barriles diarios, cubriendo su demanda interna—, pero “lo defendemos para todos los demás”. Su llamado a la OTAN busca un despliegue naval conjunto para asegurar el paso de buques, aunque hasta ahora solo Reino Unido y Francia han mostrado disposición limitada, sin comprometer tropas.
¿Por qué la OTAN duda? Históricamente, la Alianza ha evitado operaciones fuera de su ámbito europeo, como ocurrió en 2019, cuando solo cuatro países (EE.UU., Reino Unido, Australia y Baréin) participaron en la misión “Sentinel” para proteger tanques en el Golfo. La división interna persiste: mientras países como Polonia y los bálticos apoyan a Trump, Alemania y Turquía abogan por la diplomacia, temiendo una escalada con Irán.
El mandatario cerró su mensaje con una advertencia: “¡Cobardes, lo recordaremos!”, en un tono que refleja su estrategia de presión sobre los aliados para que asuman mayores costos de seguridad. Mientras, el petróleo Brent opera cerca de máximos anuales, y analistas prevén que un bloqueo en Ormuz podría elevar el precio a US$120 por barril, golpeando economías europeas ya afectadas por la inflación.
¿Están los aliados de la OTAN dispuestos a pagar el precio de desafiar a Irán… o prefieren dejar a EE.UU. solo en el tablero?
El precedente de 2019: Cuando la OTAN dejó a EE.UU. solo en el Golfo Pérsico
Las críticas de Trump a la OTAN por su falta de compromiso en Ormuz no son nuevas: repiten un patrón visto en junio de 2019, cuando la Alianza ignoró el llamado de Washington para proteger buques cisternas en el Golfo tras una ola de ataques iraníes. En aquella ocasión, solo cuatro países —EE.UU., Reino Unido, Australia y Baréin— desplegaron barcos bajo la operación “Sentinel”, mientras el resto de aliados europeos, incluido Francia y Alemania, se limitaron a enviar observadores o rechazar participar. El resultado: una misión simbólica que no disuadió a Irán, que ese mismo año derribó un dron estadounidense y secuestró el petrolero Stena Impero en represalia.
La división actual refleja cálculos estratégicos idénticos a los de hace cinco años. En 2019, la OTAN argumentó que el Golfo Pérsico quedaba fuera de su área de operación (definida en el Artículo 5 del tratado), igual que ahora. Países como Alemania, que entonces dependía del petróleo iraní para el 3% de su suministro, priorizaron la diplomacia: su ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, declaró que Berlín “no participaría en misiones militares” pero sí en “esfuerzos para reducir tensiones”. Mientras, Francia propuso un mecanismo europeo de vigilancia marítima (EMASOH), que nunca superó los 3 barcos desplegados y se disolvió en 2022 por falta de fondos. Hoy, con el petróleo a $90 por barril y Irán más beligerante, la historia se repite: la OTAN prefiere evitar el costo político de una confrontación directa.
| País | Participación en 2019 (Operación Sentinel) | Posición actual en Ormuz (2024) |
|---|---|---|
| Reino Unido | 2 destructores desplegados | Dispuesto a enviar fragatas, pero sin compromiso de tropas |
| Francia | 1 fragata (retirada en 2020) | Apoya “presencia naval”, pero sin operaciones ofensivas |
| Alemania | Rechazo total (solo diplomacia) | Oposición frontal: “No seremos arrastrados a un conflicto” (Canciller Scholz, 2024) |
| Polonia | Sin participación | Apoya a Trump: “Europa debe asumir su cuota de seguridad” |
¿Un nuevo “abandono” con consecuencias más graves?
En 2019, la pasividad de la OTAN permitió a Irán triplicar sus ataques en el Golfo en seis meses, según datos del Pentágono. Hoy, con Teherán armando a proxies en Yemen, Irak y Siria —y tras el precedente de los misiles contra Israel en abril de 2024qué precio pagará Europa por su inacción. Si el estrecho cierra, el PIB de la Eurozona podría contraerse un 1.2% en un año, según estimaciones del Banco Central Europeo. Trump ya ha advertido: esta vez, “EE.UU. no cubrirá el cheque”.