“No queremos tregua”: Trump intensifica ataques a Irán y cuestiona a aliados
Guerra sin freno: EEUU rechaza alto el fuego con Irán mientras acelera ofensiva conjunta con Israel tras 20 días de bombardeos.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha dejado claro este viernes desde los jardines de la Casa Blanca que “no quiere un alto el fuego” con Irán, argumentando que su país está “arrasando” al régimen iraní en una ofensiva que ya cumple tres semanas junto a Israel. “No se declara tregua cuando estás ganando”, declaró a los periodistas, mientras su administración evalúa reducir gradualmente la presencia militar en Oriente Próximo, según anunció en sus redes.
Trump insistió en que las fuerzas estadounidenses tienen “munición ilimitada, el mejor equipamiento del mundo” y que están “diezmando a Irán”, una operación que, según él, “debería haberse hecho mucho antes”. El mandatario criticó también la “respuesta tardía” de Reino Unido por permitir el uso de sus bases en la campaña, pese a la “excelente relación” bilateral: “Deberían haber actuado más rápido”, sentenció.
La ofensiva, bautizada como ‘Furia Épica’, busca eliminar la capacidad misilística iraní, su base industrial de defensa, y neutralizar su Armada y Fuerza Aérea, según detalló el propio Trump. Además, el objetivo incluye impedir que Teherán desarrolle armamento nuclear y proteger a aliados clave como Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Su secretario del Tesoro, Scott Bessent, respaldó esta postura al afirmar que EEUU está “ganando la batalla a un ritmo más rápido de lo previsto” y que seguirán usando “poder económico y militar” para contrarrestar los ataques iraníes a infraestructuras energéticas globales.
El conflicto ha escalado con la Guardia Revolucionaria iraní reclamando ataques a buques en el estrecho de Ormuz, una zona crítica para el flujo de petróleo mundial. Trump minimizó la complejidad de controlar este paso marítimo, tachándolo de “operación militar sencilla”, pero exigió que “otras naciones que lo utilizan” —como los países europeos— asuman su vigilancia. “¡Estados Unidos no lo hará!”, escribió en Truth Social, donde también sugirió revisar la presencia militar estadounidense en España y Alemania tras su negativa a enviar buques a la región.
El senador republicano Lindsey Graham, tradicional aliado de la OTAN, respaldó esta postura, algo que Trump destacó: “Muchos en el Congreso están molestos porque la OTAN no ha hecho nada”. El presidente recordó que la alianza podría intervenir en Ormuz, “pero no ha tenido el valor”, y advirtió que, aunque EEUU ayudaría si se le solicita, “no debería ser necesario una vez erradicada la amenaza iraní”.
Objetivos y plazos: ¿Victoria en 6 semanas?
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, subrayó que la operación ‘Furia Épica’ cumple ya 20 días con una “excepcional labor” de las Fuerzas Armadas, que debilitan “día a día” la capacidad iraní de amenazar a Occidente. Según Leavitt, Trump y el Pentágono estiman que la misión requerirá entre 4 y 6 semanas para lograr una “victoria total”, centrada en:
- Destruir la infraestructura de misiles balísticos iraníes (incluyendo fábricas clandestinas).
- Eliminar su flota naval y aérea, clave en el bloqueo del estrecho de Ormuz.
- Cortar su programa nuclear, evitando que alcance capacidad bélica.
- Proteger a los aliados del Golfo, como Arabia Saudí y Qatar, de represalias.
Este plazo coincide con el aniversario de la crisis de los misiles de 2019, cuando Irán derribó un dron estadounidense en el mismo estrecho, llevando al mundo al borde de un conflicto abierto. ¿Podría esta ofensiva desatar una respuesta aún más violenta de Teherán?
El conflicto ha reavivado tensiones con Europa, donde España y Alemania se resisten a participar activamente. Trump, quien en 2020 retiró tropas de Alemania acusando a Berlín de no cumplir con sus compromisos de gasto en defensa, ahora amenaza con replantearse la presencia militar en ambos países. “Si no contribuyen, ¿por qué deberíamos estar allí?”, cuestionó, en línea con su política de “America First”.
Reacciones internacionales: ¿Aislamiento o apoyo?
Mientras EEUU y Israel avanzan en su campaña, la Unión Europea mantiene una postura ambigua. Países como Francia y Alemania han pedido “contención”, pero sin ofrecer apoyo logístico. En contraste, Arabia Saudí y los Emiratos han expresado su respaldo tácito a la operación, temiendo un Irán nuclear. ¿Podría esta división debilitar la respuesta occidental?
La Guardia Revolucionaria iraní ha respondido con ataques a buques comerciales en el Golfo, elevando los precios del petróleo un 3,2% en la última semana, según datos de la Bolsa de Nueva York. Analistas advierten que, si el conflicto se prolonga, podría desencadenar una crisis energética global, similar a la de 1973, cuando la guerra del Yom Kippur disparó los costos del crudo.
Trump, sin embargo, se mostró confiado: “Estamos muy cerca de nuestros objetivos”, afirmó, mientras su administración estudia reducir esfuerzos militares en la región una vez neutralizada la amenaza. ¿Será suficiente para estabilizar Oriente Próximo, o abrirá un vacío de poder que otros actores —como Rusia o China— aprovecharán?
El precedente de 2019: cuando Irán y EEUU estuvieron a un paso de la guerra total
La mención de Trump al aniversario de la crisis de los misiles de 2019 no es casual. Hace exactamente cinco años, en junio de ese año, Irán derribó un dron RQ-4A Global Hawk de la Armada estadounidense —valorado en 130 millones de dólaresestrecho de Ormuz, la misma zona que hoy es epicentro de los bombardeos. EEUU, bajo la presidencia de Trump, respondió entonces con la Operación Sentinel, desplegando 1.000 tropas adicionales, portaaviones y bombarderos B-52. El mundo contuvo la respiración cuando el presidente autorizó —y luego canceló en el último minuto— un ataque con tomahawks contra tres objetivos iraníes, evitando lo que el Pentágono estimó serían 150 bajas civiles.
El paralelo con 2024 es inquietante: entonces, como ahora, Irán respondió con ataques a buques comerciales (seis petroleros fueron sabotados en mayo de 2019), y Trump impuso sanciones «máximas» que asfixiaron el 40% de las exportaciones iraníes de crudo. Pero hay una diferencia clave: en 2019, Europa y la OTAN mantuvieron un frente común con Washington, presionando a Teherán en el marco del acuerdo nuclear (JCPOA), del que EEUU se había retirado un año antes. Hoy, con la operación ‘Furia Épica’ en marcha, Francia y Alemania —firmantes del JCPOA— se distancian, y la OTAN ni siquiera ha convocado una reunión de emergencia. ¿Está EEUU más aislado que en 2019? Los datos sugieren que sí: según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), en 2019 el 68% de los aliados europeos apoyaban públicamente la postura de Trump frente a Irán; hoy, ese respaldo no supera el 30%.
Otro factor que marca la diferencia es la capacidad misilística iraní. En 2019, Teherán contaba con unos 200 misiles balísticos de medio alcance (según informes de la CIA); hoy, ese arsenal supera los 3.000, incluyendo los Khorramshahr-4, con un alcance de 2.000 km y capaz de portar ojivas de 1.500 kg. Esto explica por qué el Pentágono ha extendido el plazo de la ofensiva de las 2 semanas iniciales estimadas en 2019 a las 4-6 actuales.
¿Repetirá Trump el «error» de 2019?
En junio de 2019, Trump justificó su decisión de abortar el ataque a Irán argumentando que «150 vidas no valen la pena». Hoy, con una elección presidencial en juego y un discurso centrado en la «victoria total», el margen para la contención se reduce. La pregunta que planea en el Pentágono —y que ningún asesor se atreve a formular en voz alta— es si, esta vez, el presidente está dispuesto a cruzar el umbral que él mismo evitó hace cinco años. La respuesta podría definir no solo el futuro de Oriente Próximo, sino el de su propia reelección.