“Rick y Morty” regresa a HBO Max: ¿superó su crisis creativa?
Regreso épico: La serie que redefinió la ciencia ficción animada vuelve con su temporada 9, una película en camino y el desafío de demostrar que su esencia sigue intacta.
En 2013, Adult Swim estrenó una serie sobre un científico alcohólico y su nieto adolescente viajando por el multiverso. ‘Rick y Morty‘ parecía otra comedia animada de estilo underground, pero su combinación de humor negro, filosofía existencial y referencias geek la convirtió en un fenómeno cultural sin precedentes. Hoy, con el estreno de su novena temporada en HBO Max, la serie enfrenta su mayor prueba: consolidar su renacimiento tras la salida de su cocreador, Justin Roiland, y recuperar el favor unánime de la crítica y el público.
La temporada 7 (2023) marcó un antes y después. Fue la primera sin Roiland, quien fue apartado de la producción en enero de 2023 tras enfrentarse a cargos por violencia doméstica —finalmente desestimados—. Los personajes icónicos que él doblaba, Rick y Morty, fueron reinterpretados por nuevos actores de voz, un cambio que pasó desapercibido para la mayoría de los espectadores. Sin embargo, la recepción fue la más fría en la historia de la serie: obtuvo un 67% en Rotten Tomatoes, la puntuación más baja registrada. El público parecía resistirse a aceptar una era sin su voz original.
La temporada 8 (2025) demostró que la serie podía reinventarse. Arrancó con un 100% de aprobación crítica y cerró con un 79% de audiencia, una recuperación notable que la alineó con su media histórica (generalmente por encima del 90%). Los guionistas, liderados por Dan Harmon, lograron equilibrar el caos multidimensional característico con tramas más emocionales, como el arco de Birdperson y la exploración de las consecuencias del “Rick más malvado”. Ahora, la temporada 9 promete elevar el listón: el regreso de Evil Morty —el villano más querido por los fans— y la introducción de el Colectivo, una nueva entidad cósmica que podría redefinir el canon de la serie.
Pero el universo de “Rick y Morty” no se limita a la televisión. Warner Bros. confirmó que está en las primeras fases de desarrollo de un largometraje, un proyecto que podría materializarse como un episodio extendido de 90 minutos. El posible director, Jacob Hair —quien lleva en la serie desde 2019 y actualmente funge como director supervisor—, buscaría mantener la esencia anárquica de la serie pero con un presupuesto cinematográfico. Dan Harmon ha sido claro: no quieren una película convencional, sino “un episodio de “Rick y Morty” con esteroides“.
El desafío es mayúsculo. La serie compite consigo misma: sus temporadas iniciales (especialmente la 2ª y 3ª) son consideradas obras maestras del género, con episodios como ‘Total Rickall‘ (2015) o ‘The Ricklantis Mixup‘ (2017) frecuentemente citados entre los mejores de la televisión animada. Además, el contexto actual es distinto: el mercado está saturado de ciencia ficción, desde ‘Stranger Things‘ hasta ‘Severance‘, y los fans exigen innovación constante. ¿Podrá la temporada 9 —y la eventual película— mantener el legado de una serie que cambió las reglas del juego?
Con Evil Morty de vuelta y un misterio cósmico por resolver, esta temporada podría ser la respuesta definitiva. O, como diría Rick: “Wubba lubba dub dub!”.
El legado de Justin Roiland: ¿un peso o un trampolín para la nueva era?
La sombra de Justin Roiland sigue planeando sobre la serie, pero su ausencia podría ser, irónicamente, el catalizador de su evolución. Aunque su salida en enero de 2023 sacudió a la producción, los datos revelan que la serie ya había comenzado a distanciarse de su estilo original dos años antes. En la temporada 6 (2022), Roiland aún estaba al frente, pero episodios como ‘Solaricks’ —criticado por su tono más oscuro y menos humorístico— obtuvieron un 78% en Rotten Tomatoes, 12 puntos por debajo de la media de las temporadas 2 y 3. Esto sugiere que el declive en recepción no fue solo por el cambio de voces, sino por una transformación narrativa ya en marcha.
El equipo actual, liderado por Dan Harmon y el guionista Scott Marder (en la serie desde 2014), ha optado por un enfoque más colaborativo. Un ejemplo clave es el episodio ‘The Last Rick’ (temporada 8), escrito por Alex Rubens —quien también trabajó en ‘Big Mouth’—, que profundizó en la psicología de Rick sin depender del humor absurdo clásico. Este giro refleja una estrategia probada en otras series: ‘The Simpsons’ logró revitalizarse en su temporada 29 (2017) al incorporar guionistas de ‘Rick y Morty’ como Mike Reiss, quien introdujo arcos emocionales más largos. La diferencia es que, aquí, el cambio no es opcional: es una cuestión de supervivencia.
Sin embargo, el mayor riesgo no es creativo, sino legal. Roiland aún conserva derechos sobre los personajes originales, y aunque Warner Bros. negoció su uso en 2023, cualquier disputa podría paralizar la película. Un precedente inquietante es el caso de ‘Family Guy’ en 2009, cuando una demanda del cocreador David Zuckerman por regalías retrasó la producción 18 meses. Si ‘Rick y Morty’ quiere evitar ese destino, debe demostrar que su nuevo rumbo es irremplazable.
¿Un futuro sin Rick (el original)?
La temporada 9 no solo definirá si la serie supera su crisis, sino si puede existir sin su ADN original. El regreso de Evil Morty —ausente desde 2017— es una apuesta segura, pero la verdadera prueba será cómo manejen al Colectivo, una entidad que, según filtraciones, podría reemplazar el papel de Rick como eje narrativo. Si funciona, Warner Bros. tendría vía libre para explorar spin-offs (como el anunciado ‘Rick and Morty: The Anime’). Si fracasa, la serie podría quedar atrapada en un limbo: ni la sombra de Roiland ni la luz de algo nuevo.