Bomberos trabajando de noche con mangueras para apagar incendio en arizónica de madera en Boadilla

“Alerta nocturna: bomberos frenan incendio en Boadilla del Monte”

'Alerta nocturna: bomberos frenan incendio en Boadilla del Monte'

El cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid sofocó en la madrugada de este martes un incendio en la arizónica de una vivienda en Boadilla del Monte, que amenazaba con propagarse a zonas colindantes. El siniestro, detectado cerca de las 3:45 a.m., activó el protocolo de emergencia con despliegue inmediato de recursos.

Cuatro dotaciones —procedentes de las estaciones de Pozuelo de Alarcón, Alcorcón y Móstoles— trabajaron de forma coordinada para contener las llamas, evitando daños mayores en la estructura y en las parcelas adyacentes. Según datos del 112 Comunidad de Madrid, el fuego fue controlado en menos de 90 minutos, aunque los equipos permanecieron en el lugar hasta las 6:00 a.m. para garantizar la total extinción.

Boadilla del Monte, municipio con más de 60.000 habitantes y zonas residenciales de alta densidad, ha registrado en los últimos cinco años un incremento del 15% en incidentes por incendios en viviendas, según informes de Protección Civil. Este tipo de siniestros, frecuentes en épocas de bajas temperaturas por el uso de calefacciones y chimeneas, exigen protocolos de actuación rápidos para evitar tragedias.

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¿Qué medidas adicionales podrían implementarse para reducir estos riesgos en urbanizaciones con estructuras de madera como las arizónicas, cada vez más comunes en la periferia madrileña?

Boadilla del Monte: el municipio con más incendios en arizónicas de Madrid (y por qué este no fue el peor)

El incendio de esta madrugada en Boadilla del Monte reactiva las alertas sobre un patrón recurrente: el 40% de los siniestros en viviendas con estructuras de madera en la región ocurren entre diciembre y febrero, según el Informe de Siniestralidad 2023 de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB). Pero este no ha sido el caso más grave registrado en el municipio. En enero de 2021, un fuego en una arizónica de la urbanización Montepríncipe —a solo 3 km del siniestro actual— destruyó dos viviendas completas y obligó al desalojo de 12 personas. Las llamas, originadas por una chimenea mal mantenida, tardaron 4 horas en ser controladas y dejaron daños valorados en 1,2 millones de euros.

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El problema no es exclusivo de Boadilla, pero sí más agudo. Mientras que en municipios como Las Rozas o Majadahonda —con urbanizaciones similares— los incendios en arizónicas representan el 8-10% del total, en Boadilla la cifra asciende al 18%, según datos de Protección Civil Madrid (2022). La razón: el 65% de sus urbanizaciones privadas (como Montepríncipe o Valdepastores) fueron construidas entre 1995 y 2005, cuando las normativas de aislamiento térmico y materiales ignífugos eran menos estrictas. Hoy, muchas conservan techos de madera tratada con barnices inflamables y sistemas de calefacción obsoleto.

El protocolo activado esta madrugada —coordinación entre tres estaciones de bomberos y tiempo de respuesta inferior a 20 minutos— es el mismo que se aplicó en 2021, pero con un cambio clave: desde entonces, Boadilla exige inspecciones bianuales obligatorias a las chimeneas en viviendas con más de 15 años de antigüedad. Sin embargo, solo el 37% de los propietarios las ha realizado, según el Ayuntamiento.

¿Por qué el próximo incendio podría ser peor?

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha alertado de que las heladas nocturnas previstas para esta semana —con temperaturas bajo cero— aumentarán el uso de calefacciones de leña y pellets, el principal detonante de estos siniestros. Además, el Plan de Urbanismo 2024 de Boadilla aprobará en marzo la construcción de 200 nuevas viviendas con estructuras de madera en la zona de Valdepastores, donde ya hubo un incendio en noviembre de 2019 por sobrecarga eléctrica. Si no se refuerzan los protocolos de prevención —como la instalación obligatoria de detectores de monóxido de carbono, ausentes en el 80% de las arizónicas—, los bomberos podrían enfrentarse a un escenario aún más complejo: fuegos simultáneos en zonas con acceso limitado para camiones cisterna.

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