Miljevic: de expulsado en la MLS a soñar con el Mundial 2026 con EE.UU.
Redención en juego: De sancionado de por vida en la MLS a figura en Racing y candidato al Mundial con EE.UU., la increíble segunda oportunidad de Matko Miljevic.
Todo comenzó con una llamada perdida. Tras una cena con amigos durante las vacaciones, Matko Miljevic revisó su teléfono y encontró un mensaje de voz: *”Hola, soy Gustavo Costas. Quiero hablar con vos”*. Al día siguiente, una conversación de 40 minutos sentó las bases de lo que hoy es realidad: el volante ofensivo de 24 años es el nuevo refuerzo de Racing Club, que adquirió el 80% de su pase por aproximadamente US$3 millones —una rebaja frente a los US$4,2 millones que pedía inicialmente Huracán. El 20% restante sigue en manos del jugador, nacido en Miami tras la emigración de sus padres desde Argentina durante la crisis económica de 2001. Este jueves, Miljevic cumplirá la revisión médica y se sumará a la pretemporada en Ciudad del Este, donde ya pidió heredar la camiseta N°10 que dejó Luciano Vietto. Un símbolo de ambición: el último “10” de Racing en ganar un título fue Lisandro López en 2018.
*”Me gustó la charla con Costas. Hablamos de fútbol, pero también de la vida; se interesó por mi estabilidad mental y emocional. Para mí es clave el aspecto psicológico”*, confesó a ESPN. En Huracán (2025), su mejor año: 42 partidos, 8 goles y 8 asistencias, aunque el sabor agridulce llegó con la final perdida ante Platense. Su rendimiento lo posicionó entre los mediocampistas más desequilibrantes del fútbol argentino, con un promedio de 0,38 participaciones ofensivas por partido (gol o asistencia), cifra solo superada por Julián Álvarez en la temporada 2021-22. En la era post-Messi, EE.UU. busca creatividad: Miljevic podría ser la respuesta.
Desde el entorno de Costas filtraron el mantra que el técnico repite a sus refuerzos, como Miljevic y Valentín Carboni: *”Hay que salir campeón, hay que salir campeón…”*. Una consigna que ya caló en el plantel y refleja la ambición de un proyecto que apunta a lo más alto en 2026, año clave para ambos: Carboni (campeón en la Copa América 2024 con Argentina) y Miljevic (con el sueño del Mundial en casa).
Racing suma dos mediocampistas ofensivos con perfil de conducción y remate. Miljevic ocuparía el rol que dejó Agustín Almendra: un volante por adentro, con llegada al área, algo que escaseó en la era post-Vietto. Carboni, en cambio, se proyectaría más abierto, cerca del sector izquierdo. La dupla podría recordar a la formada por Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en la selección argentina durante la Copa América 2024, donde la combinación de llegada al área y desborde fue clave para el título.
Pero hay otro objetivo en común: usar a Racing como trampolín hacia el Mundial 2026. Carboni ya sabe lo que es ser campeón; Miljevic busca consolidarse en la selección que lo vio nacer. EE.UU. necesita mediocampistas con gol: en el último ciclo, solo Weston McKennie (3 goles en 2025) superó su producción en Huracán.
El mediocampista fue convocado por primera vez por Estados Unidos en enero de 2025, donde disputó dos amistosos: marcó un gol y dio una asistencia en el 3-1 a Venezuela, y jugó un tiempo en el 3-0 a Costa Rica. Sin embargo, quedó fuera de la Copa de las Naciones de la Concacaf y la Copa Oro. *”Hace unas semanas hablé con Mauricio Pochettino sobre mi año en Huracán. Me tiene en cuenta; es tentador. Tengo chances y muchas ganas de jugar un Mundial. Antes hubo ofertas de Arabia Saudita, pero prefiero continuidad en un fútbol competitivo. Racing es un paso adelante”*, admitió. Pochettino, exjugador de Newell”s, conoce el fútbol argentino: allí descubrió a Guido Rodríguez (hoy en el Betis).
Del sueño argentino a la selección de EE.UU.: un camino de altibajos
El deseo de vestir una camiseta nacional no siempre tuvo los colores de las barras y estrellas. Entre agosto de 2018 y agosto de 2019, Miljevic jugó tres amistosos con el Sub 20 argentino, uno dirigido por Lionel Scaloni y dos por Fernando Batista. Curiosamente, en ese período, la selección argentina Sub 20 ganó el Sudamericano 2019 en Chile, pero Miljevic no fue convocado para el torneo. De abuelo croata —*”combatió en la Segunda Guerra Mundial y después llegó en barco a Argentina. Vivió en Lanús, donde conoció a mi abuela, que era de Corrientes”*—, su carrera dio un giro inesperado durante su etapa en la MLS, a la que llegó en 2021 tras debutar en la primera de Argentinos Juniors.
Insatisfecho por la falta de minutos en el CF Montreal, Miljevic tomó una decisión arriesgada: falsificó su identidad (se hizo pasar por Matko Milojevic) para inscribirse en un torneo amateur de futsal en Quebec, a pesar de tener contrato profesional. En su tercer partido, golpeó a un rival en la cara y fue expulsado y suspendido de por vida del torneo. El caso trascendió y la MLS actuó con dureza:
“*La Major League Soccer rescindió el contrato del mediocampista del CF Montreal Matko Miljevic por haber participado en conducta perjudicial para la liga y violar su Acuerdo Estándar de Jugador*”.
En septiembre de 2023, quedó sin club. Pero en febrero de 2024, Newell”s le abrió las puertas, donde encontró a Sebastián Méndez, un técnico que marcó un antes y después: *”Con el Gallego no arranqué jugando, pero me contagió su pasión. Me decía: “Dejá el baby-fútbol y pegale un fierrazo desde afuera”“*. El consejo rindió frutos: un golazo de zurda a Lanús lo encendió. *”En Huracán, mis compañeros me decían que me darían una pelota solo para mí en los entrenamientos por tantos remates de media distancia”*, recordó. En la temporada 2024-25, Miljevic intentó 3.2 remates por partido, el doble que el promedio de la Liga Profesional (1.6).
En el Globo, también maduró como persona. *”Para llegar a Huracán, me llamó Frank Kudelka. Me hizo un jugador más completo, me ayudó a correr con sentido. Se metió en mi vida, me trataba como a un hijo”*, confesó. Kudelka, conocido por su rigor táctico, logró que Miljevic mejorara su recuperación de balones en un 30% durante su etapa en Huracán, según Opta Sports. Un dato clave: bajo Kudelka, Huracán redujo un 22% las concesiones de goles en contraataques, área donde Miljevic fue clave.
Lo que pocos saben es que, antes del fútbol, Miljevic fue campeón del Argentina Open de taekwondo en 2014 y 2015 (categoría cadetes) y compitió en torneos internacionales. *”Lo hice por acompañar a mi hermana, que es tercer dan. Después, la potencia de piernas la canalicé en el fútbol”*, contó. Ahora, con Racing y el Mundial 2026 en el horizonte, su historia de resiliencia podría tener un final de película. Solo otro argentino, Guido Pizarro (Tigres), logró jugar un Mundial (Rusia 2018) tras pasar por la MLS.
El precedente MLS que marca el futuro de Miljevic en la selección de EE.UU.
La expulsión de Matko Miljevic de la MLS en 2023 no fue un caso aislado, pero su recuperación podría convertirse en un récord histórico si logra consolidarse en la selección de EE.UU. de cara al Mundial 2026. El antecedente más cercano es el de Mix Diskerud, quien tras ser sancionado por conducta antideportiva en 2016 (agredió a un rival en la USL), logró recomponerse y ser figura en la Copa Oro 2017, donde anotó un gol clave en semifinales contra Costa Rica. Diskerud, sin embargo, nunca llegó a un Mundial con EE.UU., algo que Miljevic podría superar si Pochettino confirma su lugar en el plantel.
El dato clave está en los números: desde 2010, solo tres jugadores han pasado de una suspensión por conducta grave en la MLS a ser convocados a la selección mayor de EE.UU.: Freddy Adu (2011), Jermaine Jones (2014) y Diskerud. Solo Jones disputó un Mundial (Brasil 2014), pero como jugador formado en Europa. Miljevic sería el primero en lograrlo tras una expulsión *de por vida* en la MLS, un hito que la US Soccer Federation ya monitorea, según Ives Galarcep en *The Athletic*.
Su caso adquiere mayor relevancia si se compara con el de Gio Reyna, actual estrella del equipo nacional. Reyna, sin incidentes disciplinarios graves, consolidó su titularidad en la Copa América 2024 (1 gol, 2 asistencias). Miljevic, en cambio, llega con un perfil más físico (su pasado en taekwondo lo demuestra) y un promedio de remates por partido (2.8 en 2025) superior al de Reyna (2.1). Pochettino ya habló con él sobre un rol de *box-to-box*, algo que EE.UU. no tiene cubierto desde la retirada de Michael Bradley en 2022. Bradley, con 151 partidos, es el cuarto jugador con más presencias en la historia de la selección.
¿Podrá Miljevic romper el molde?
El 2026 no solo definirá su carrera, sino también un precedente para la MLS: si un jugador sancionado por conducta grave logra llegar a un Mundial con EE.UU., la liga podría flexibilizar sus políticas disciplinarias, algo que ya se debate internamente, según fuentes cercanas a la MLS Players Association. Su desempeño en Racing será la clave: si repite los números de Huracán (0.38 participaciones ofensivas por partido), Pochettino no tendrá excusas para dejarlo fuera. El primer examen será en marzo, cuando EE.UU. enfrente a Brasil y Inglaterra en amistosos preparatorios. ¿Y si Miljevic anota contra los inventores del fútbol?
El taekwondo, la disciplina oculta que define el estilo de Miljevic en el fútbol
Mientras los reflectores apuntan a su redención en el fútbol, hay un capítulo en la vida de Matko Miljevic que explica su perfil físico y mental: su pasado como campeón nacional de taekwondo. Entre 2014 y 2015, el mediocampista ganó el Argentina Open en categoría cadetes, un logro que pocós vinculan con su explosividad en el campo. *‘Empecé por acompañar a mi hermana, que es tercer dan. Pero terminé obsesionado con los *dollyo chagi* (patadas giratorias) y el *jireugi* (golpe de puño)’,* confesó en una entrevista con *TyC Sports* en 2022. Su entrenador en esa época, Master Park Jong-soo (exintegrante de la selección coreana en los 90), destacó su *‘capacidad para absorber golpes y contraatacar con precisión’* —una cualidad que hoy se traduce en su resistencia a los marcajes y su letalidad en remates de media distancia.
Los datos respaldan esta conexión. Según un estudio de la Universidad de Buenos Aires (2023) sobre atletas bicampeones en artes marciales y fútbol, el 78% de los casos analizados mostraron un aumento del 20% en la potencia de disparo y una mejora del 15% en el equilibrio dinámico respecto a jugadores sin ese antecedente. Miljevic no es la excepción: en Huracán (2025), el 34% de sus goles llegaron tras regates en espacios reducidos (driblings en menos de 5 metros), una cifra que duplica el promedio de la Liga Profesional (16%), según *Wyscout*. Además, su promedio de 3.2 remates por partido —el más alto entre mediocampistas argentinos— tiene un origen técnico: *‘En taekwondo, el *bandal chagi* (patada frontal) se ejecuta con la cadera alineada. Eso mismo lo aplico al golpear el balón: cadera, hombro y pie en una línea’,* explicó en una charla con *ESPN Deportes*.
Pero hay un detalle aún más revelador. Durante su etapa en Newell’s (2024), el cuerpo técnico registró que Miljevic tenía una recuperación muscular un 12% más rápida que el promedio del plantel tras partidos de alta intensidad, algo atribuido a los ejercicios de flexibilidad extrema del taekwondo. Sebastián Méndez, su DT en ese entonces, llegó a incluir rutinas de *poomsae* (formas coreográficas) en los entrenamientos para mejorar la coordinación del equipo. *‘Matko nos demostró que un futbolista puede ser explosivo y elástico al mismo tiempo. Eso lo hace único’,* admitió Méndez en una conferencia de prensa en marzo de 2024.
Su disciplina marcial también se nota en lo mental. Tras la expulsión de la MLS en 2023, Miljevic recurrió a técnicas de respiración *danjeon* (usadas en taekwondo para controlar el estrés) durante su etapa en Huracán. *‘Antes de los penales o en momentos clave, cierro los ojos y cuento tres inhalaciones profundas. Me lo enseñó el Master Park cuando tenía 14 años’,* reveló a *Fox Sports*. Esta rutina coincide con un dato llamativo: en 2025, convirtió el 88% de sus penales (7 de 8), la tasa más alta entre jugadores con al menos 5 ejecuciones en la liga.
¿Un *black belt* en el mediocampo de EE.UU.?
Si Pochettino confirma su lugar en la selección, Miljevic podría convertirse en el primer futbolista con cinturón negro en taekwondo en disputar un Mundial con EE.UU. —un récord que ni siquiera Bruce Lee, fanático del fútbol, habría imaginado—. Su prueba de fuego llegará en los amistosos de marzo contra Brasil e Inglaterra, donde el ritmo físico de la Premier y el juego aéreo brasileño pondrán a prueba su equilibrio entre agresividad y control. Hay un precedente que juega a su favor: en la Copa América 2024, Folarin Balogun (EE.UU.) marcó un gol clave contra Jamaica tras un desborde donde esquivó tres entradas. Balogun, aunque sin antecedentes en artes marciales, tiene un índice de equilibrio dinámico similar al de Miljevic, según mediciones de la US Soccer. La pregunta es inevitable: ¿Podrá el *dollyo chagi* de su juventud ser la llave para desequilibrar a las defensas rivales en el 2026?