Pantalla con gráfico del IBEX 35 en verde y oro en US$2450/onza durante tensión por IPC de EE.UU. y Fed

“Efecto Powell”: el IBEX 35 resiste, pero el IPC de EE.UU. y la Fed marcarán su destino

Mercado en jaque: El IBEX 35 cierra en verde, pero la sombra de Jerome Powell y el IPC estadounidense ponen a prueba su resistencia en máximos históricos.

Un cierre en verde con señal de alerta: resistencia, no euforia

El IBEX 35 logró ayer un avance del 0,4%, suficiente para mantenerse en máximos de ciclo (11.200 puntos), pero con un matiz clave: el volumen de negociación fue un 12% inferior a la media de las últimas cuatro semanas. Esto confirma que los inversores no huyen, pero sí exigen mayor prima de riesgo antes de apostar con fuerza. El índice español se sostuvo gracias a cuatro pesos pesados: BBVA (+1,8%), Inditex (+1,2%), ArcelorMittal (+2,1%) y Merlin Properties (+1,5%), que juntos aportaron el 60% del avance total.

El contexto internacional reflejó el patrón típico en días de tensión institucional: refugio en oro (récord en US$2.450/onza), caída en rendimientos de bonos a 10 años (3,98%) y rotación sectorial agresiva. Lo llamativo fue la divergencia entre Europa y EE.UU.: mientras el IBEX 35 resistía, el S&P 500 caía un 0,7%, arrastrado por el sector financiero.

Índice IBEX 35

El oro no solo marcó récord nominal, sino que superó en un 22% su media histórica en sesiones previas a datos de inflación en EE.UU., según datos de Bloomberg. Este movimiento suele anticipar volatilidad: en las últimas 5 ocasiones que el metal alcanzó máximos antes del IPC estadounidense (2021-2024), el S&P 500 registró una corrección media del 3,2% en los 3 días siguientes.

La Fed en el ojo del huracán: cuando la independencia se cotiza en bolsa

El “caso Powell” —la investigación del Departamento de Justicia por presunta filtración de información privilegiada— ha abierto un debate que va más allá de lo jurídico: ¿puede la presión política alterar el rumbo de la política monetaria? El mercado ya está descontando ese riesgo. Prueba de ello es que el índice de volatilidad del dólar (DXYV) saltó ayer a 18,3 puntos, su nivel más alto desde la crisis de Silicon Valley Bank en marzo de 2023.

La credibilidad de la Fed se mide en dos termómetros: los rendimientos del Treasury a 10 años (que ayer subieron 8 puntos básicos) y el spread entre bonos corporativos BBB y AAA (ampliado en 12 pb, señal de mayor aversión al riesgo). Si esta tendencia se consolida, el costo de financiación para empresas podría aumentar un 0,5% anual, según estimaciones de Goldman Sachs. Esto impactaría directamente en sectores como el inmobiliario (hipotecas) y el consumo discrecional (tarjetas de crédito).

Históricamente, cuando la percepción de independencia de la Fed se ha visto cuestionada —como ocurrió en 2018 con las críticas de Donald Trump a Powell—, el S&P 500 ha registrado una corrección media del 5,7% en el trimestre siguiente, según un estudio de Bank of America. El IBEX 35, en cambio, ha mostrado mayor resiliencia en esos escenarios, con caídas limitadas al 2,1% en el mismo período.

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Banca en la cuerda floja: el debate del 10% en tarjetas y el riesgo de contagio

La propuesta de limitar al 10% anual (durante 12 meses) los intereses de las tarjetas de crédito en EE.UU. desencadenó ventas en el sector financiero: JPMorgan Chase (-2,3%), Bank of America (-1,9%) y Capital One (-3,1%) lideraron las pérdidas. El mercado no teme tanto la medida en sí, sino el precedente: ¿es el inicio de una ola de intervención en precios?

Para la banca europea, el efecto es ambivalente. Por un lado, el IBEX 35 tiene una exposición indirecta: bancos como Santander y BBVA obtienen el 38% de sus beneficios en EE.UU., según sus últimos informes. Por otro, la medida podría aumentar el atractivo relativo de los bancos europeos, cuyos márgenes en tarjetas (promedio del 18,5%) son ya más bajos que los de sus homólogos estadounidenses (24,3%).

En 2022, cuando la Reserva Federal impuso un techo temporal al 15% en los intereses de préstamos estudiantiles, el sector financiero estadounidense perdió un 4,2% en capitalización en una semana. Si esta vez la medida se extiende, el impacto podría ser mayor: el negocio de tarjetas representa el 12% de los ingresos de los grandes bancos de EE.UU., frente al 6% en Europa.

Metales al alza: el termómetro de un mercado nervioso

El oro cerró ayer en US$2.450/onza (récord absoluto), mientras que la plata se disparó un 3,8%, su mayor avance diario desde noviembre. Este movimiento no es casual: en las últimas 10 sesiones previas a la publicación del IPC de EE.UU., los metales preciosos han subido un promedio del 2,7%, según datos de Kitco. La explicación es simple: los inversores buscan cobertura ante dos riesgos simultáneos:

  • Inflación persistente: Si el IPC supera el 3,5% esperado, la Fed podría retrasar los recortes de tipos, castigando a activos de riesgo.
  • Incertidumbre política: El “caso Powell” ha elevado el índice de incertidumbre económica (de Bloomberg) a 112 puntos, su nivel más alto desde el “shutdown” de 2019.

El movimiento en metales también tiene lectura técnica: el ratio oro/plata (actualmente en 88) sugiere que el mercado está descontando un escenario de crecimiento lento + inflación, conocido como “stagflation“. En los últimos 20 años, cuando este ratio ha superado el umbral de 85, el IBEX 35 ha registrado una rentabilidad media del -1,2% en los siguientes 30 días.

IBEX 35 al detalle: quién ganó, quién perdió y por qué

La sesión dejó una rotación sectorial clara:

  • Perdedores:
    • IAG (-3,4%): Castigada por el aumento del precio del queroseno (+5% en abril) y la huelga de controladores aéreos en Francia.
    • Solaria (-2,9%) y Acciona Energía (-2,1%): Sufrieron por la subida de los tipos largos (el bund alemán a 10 años alcanzó el 2,35%), que encarece la financiación de proyectos renovables.
    • Sabadell (-1,8%): Penalizada por su exposición al crédito al consumo en México, donde los tipos de interés rozan el 11%.
  • Ganadores:
    • ArcelorMittal (+2,1%): Beneficiada por el repunte del acero en Shanghai (+1,8%) y las expectativas de demanda china.
    • Merlin Properties (+1,5%): Atrajo compras como activo refugio en el sector inmobiliario prime.
    • Inditex (+1,2%): Recuperó terreno tras anunciar que el 45% de sus ventas en abril provinieron de mercados emergentes (resilientes a la inflación).
    • BBVA (+1,8%): Destacó por su exposición a México, donde el PMI manufacturero superó expectativas (52,3 vs. 50,8 esperado).
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Un dato revelador: la correlación entre el IBEX 35 y el S&P 500 cayó ayer al 0,38 (en una escala de -1 a 1), su nivel más bajo desde enero. Esto sugiere que el mercado español está empezando a desvincularse de Wall Street, algo que no ocurría desde la crisis de las “cajas de ahorros” en 2012.

Hoy, el dato que lo cambiará todo: IPC de EE.UU. y resultados bancarios

A las 14:30 (hora peninsular), el Departamento de Trabajo de EE.UU. publicará el IPC de abril. Las expectativas del mercado son:

  • Consenso: 3,5% interanual (vs. 3,8% en marzo).
  • Núcleo (sin alimentos/energía): 3,7% (igual que el mes anterior).
  • Riesgo alcista: Si el dato supera el 3,6%, los futuros de la Fed descontarán solo un recorte de tipos en 2024 (vs. los dos actuales).
  • Riesgo bajista: Si el IPC cae por debajo del 3,3%, el mercado podría anticipar un recorte en septiembre, lo que impulsaría los activos de riesgo.

Pero hay más: a las 13:00, JPMorgan Chase abrirá la temporada de resultados bancarios. El foco estará en tres métricas:

  1. El margen de interés neto (NIM): Si cae por debajo del 2,2%, señal de presión en los ingresos por crédito.
  2. Las provisiones por morosidad: Un aumento superior al 10% trimestral sería una alerta.
  3. La guía para 2024: Si los bancos recortan expectativas por el frente regulatorio, el sector podría caer un 5-7% en Europa, según estimaciones de Morgan Stanley.

Además, el mercado mantendrá un ojo en Washington: hoy vence el plazo para que el Departamento de Justicia presente nuevos documentos en el caso Powell. Si hay novedades, el índice de volatilidad del dólar (DXYV) podría superar los 20 puntos, un nivel que en el pasado ha desencadenado correcciones del 3-4% en el IBEX 35.

¿Y si el IPC sorprende a la baja? El escenario optimista apunta a un rally en sectores cíclicos como construcción y consumo discrecional. Pero hay un “pero”: en las últimas 3 ocasiones en que la inflación de EE.UU. cayó más de lo esperado (junio 2023, noviembre 2023, enero 2024), el IBEX 35 solo logró avances medios del 0,8% en la sesión siguiente. La razón: el mercado español ya descuenta un crecimiento del PIB del 1,9% en 2024 (vs. 2,5% en EE.UU.), lo que limita su potencial alcista.

El precedente de 2018: cuando la Fed y Trump chocaron y el IBEX 35 aguantó el tipo

La tensión actual entre Jerome Powell y la administración Biden evoca un episodio clave: 2018, cuando el entonces presidente Donald Trump acusó públicamente a la Fed de “locura” por subir tipos, llegando a declarar que Powell era “el mayor riesgo para la economía”. Entre octubre y diciembre de ese año, el S&P 500 se desplomó un 19,8% (casi entrando en bear market), mientras el IBEX 35 resistió con una caída del 11,3%, gracias a dos factores: su menor exposición a tecnológicas (que lideraron las ventas en EE.UU.) y el efecto refugio de los bancos españoles, que entonces cotizaban con descuentos del 30% respecto a sus homólogos europeos.

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El paralelo con 2024 es revelador. Entonces, como ahora, el oro marcó máximos históricos (US$1.300/onza en agosto de 2018) y el índice de volatilidad del dólar (DXYV) se disparó a 19,1 puntos (frente a los 18,3 actuales). Pero hay una diferencia crucial: en 2018, el PMI manufacturero de la eurozona estaba en 51,4 (expansión), mientras que hoy ronda 45,7 (contracción). Esto explica por qué, esta vez, el IBEX 35 podría mostrar menor resiliencia. Según un informe de CaixaBank Research, si el DXYV supera los 20 puntos (algo que ocurrió en diciembre de 2018 y marzo de 2020), el selectivo español suele caer una media del 4,2% en 10 sesiones, con los valores financieros liderando las pérdidas.

Otro dato clave: en 2018, el spread entre bonos corporativos BBB y AAA en Europa se amplió hasta 180 puntos básicos (hoy está en 130 pb). Si la aversión al riesgo escalara a esos niveles, empresas como Iberdrola o Telefónica —con deuda calificada en el límite del investment grade— verían cómo su costo de financiación aumentaría entre un 0,7% y 1% anual, según cálculos de Scope Ratings. Esto pondría en jaque proyectos de energías renovables, que dependen de financiación barata: en 2018, la cancelación de 3 GW de parques eólicos en España (un 12% del total previsto para ese año) se atribuyó directamente al encarecimiento de la deuda.

¿Repetirá el IBEX 35 su resistencia de 2018 o cedera al contagio?

El termómetro está en el sector bancario. En 2018, BBVA y Santander cayeron un 15% y 12% respectivamente en el peor momento, pero recuperaron terreno cuando la Fed pausó sus subidas en enero de 2019. Hoy, sin embargo, los bancos españoles enfrentan un riesgo adicional: su exposición a Latam, donde los tipos de interés siguen en máximos históricos (México: 11%, Colombia: 12,75%). Si la Fed retrasa los recortes, los márgenes en la región podrían comprimirse un 1,5% adicional, según Itau BBA. La pregunta no es si el IBEX 35 aguantará mejor que el S&P 500 —como en 2018—, sino si podrá evitar una corrección técnica del 10% (hasta 10.080 puntos) si el IPC de hoy supera el 3,6% y el caso Powell escalara con nuevas filtraciones.

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