🔴 Wall Street en caída libre: Fed e Irán disparan alertas en los mercados este miércoles
Doble amenaza: La Fed bajo fuego de Trump y el riesgo de intervención en Irán hunden los futuros en Wall Street.
Wall Street en rojo: los ataques de Trump a la Fed y el fantasma de Irán sacuden a los inversores
Los futuros de los principales índices bursátiles de Wall Street registraron este miércoles caídas significativas, en medio de un clima de incertidumbre sin precedentes desde la crisis financiera de 2008. Los inversores reaccionaron a los nuevos y virulentos ataques del presidente Donald Trump contra el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, a quien acusó de ser “corrupto o incompetente” y de “matar cada rally del mercado“. Estas declaraciones, sumadas a las tensiones geopolíticas con Irán, han generado un cóctel explosivo que frena el optimismo en los mercados.
Trump ha mantenido una relación tensa con Powell desde que lo nombró en 2017, pero sus críticas se han intensificado en las últimas semanas, especialmente después de que la Fed mantuviera las tasas de interés sin cambios en su última reunión. Históricamente, los mercados reaccionan con volatilidad cuando perciben interferencia política en la autonomía de la Fed: en 2018, tras comentarios similares de Trump, el S&P 500 cayó un 6,9% en solo dos semanas.
Irán en la mira: la amenaza de intervención militar de EE.UU. aviva el miedo a un conflicto
La posible intervención estadounidense en Irán añadió otra capa de presión sobre los mercados. Trump advirtió que tomará “acciones muy fuertes” si el gobierno iraní ejecuta a manifestantes en medio de las protestas que sacuden el país desde septiembre. Esta amenaza se produce en un contexto ya tenso, donde las sanciones de EE.UU. contra Irán han reducido sus exportaciones de petróleo en un 80% desde 2018, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA).
Los inversores temen que una escalada militar en Oriente Medio dispare los precios del petróleo, lo que podría desestabilizar aún más la economía global. El barril de crudo Brent ya acumula un alza del 12% en lo que va de 2024, y cualquier conflicto armado podría llevarlo a superar los US$100 por barril, un umbral que no se alcanza desde 2014. La última vez que EE.UU. intervino militarmente en la región —durante la crisis de los misiles en Siria en 2018—, el Dow Jones perdió un 4,6% en solo cinco días.
Los números de la caída: Dow Jones, Nasdaq y S&P 500 en territorio negativo
A las 6:06 am ET, los futuros del mercado mostraban pérdidas generalizadas: el Dow Jones cedía un 0,35% (equivalente a 176 puntos), mientras que el Nasdaq 100 y el S&P 500 caían un 0,70% y un 0,46%, respectivamente. Estos números reflejan el nerviosismo de los inversores, que ven cómo dos frentes —el interno, con la Fed, y el externo, con Irán— amenazan la estabilidad económica.
Los analistas de Goldman Sachs advirtieron en un informe reciente que, si la volatilidad persiste, podríamos ver correcciones más profundas en las próximas semanas. El índice VIX, conocido como el “índice del miedo”, subió un 18% en las últimas 48 horas, un indicador claro de que los operadores están apostando por mayor inestabilidad. La última vez que el VIX superó el nivel de 30 puntos —algo que podría ocurrir si la tensión con Irán escalara—, el mercado entró en una fase de pánico vende que duró más de un mes.
El dólar resiste, pero ¿hasta cuándo?
A pesar de las caídas en los índices accionarios, el dólar se mantuvo estable, con un leve avance del 0,05% frente al euro, que cotizaba a 1.16510 a las 6:17 am ET. Esta resistencia del dólar se explica, en parte, por su condición de “activo refugio”: en tiempos de crisis geopolítica, los inversores suelen migrar hacia divisas consideradas seguras, como el dólar o el franco suizo.
Sin embargo, los expertos advierten que esta estabilidad podría ser temporal. Si la Fed cede a las presiones de Trump y recorta las tasas de interés de manera abrupta, el dólar podría debilitarse rápidamente, afectando a las economías emergentes que tienen deuda denominada en la divisa estadounidense. En 2019, un recorte de tasas no planificado provocó una devaluación del 5% en el dólar en solo tres meses, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
¿Qué puede esperar Wall Street en los próximos días?
Los inversores mantienen los ojos puestos en dos frentes críticos: la próxima reunión de la Fed, programada para finales de mes, y los desarrollos en Irán, donde las protestas no dan señales de disminuir. La combinación de incertidumbre política interna y riesgo geopolítico externo sugiere que la volatilidad seguirá siendo la protagonista en Wall Street.
Los próximos reportes económicos, incluyendo los datos de empleo y el PBI del tercer trimestre, también serán clave. Si las cifras son peores de lo esperado, podríamos ver una corrección del 10% o más en los índices, según advirtió la firma de análisis Morgan Stanley en un reporte publicado ayer. Mientras tanto, los operadores se preparan para un escenario de alta turbulencia, donde cada declaración de Trump o cada movimiento en Irán podría desencadenar nuevas caídas.
En este contexto, una pregunta resuena con fuerza: ¿Estamos al borde de una nueva crisis financiera global, o esta es solo otra tormenta pasajera en los mercados?
El precedente de 2019: cuando la guerra comercial y la Fed sacudieron Wall Street con un 7% de pérdidas en una semana
La combinación de tensiones geopolíticas y ataques políticos a la Fed no es nueva, y su último episodio —en agosto de 2019— ofrece un espejo inquietante para lo que podría ocurrir ahora. Entonces, Trump acusó a Powell de ser “el peor enemigo de la economía” tras un recorte de tasas de solo 25 puntos básicos, que el presidente consideró “insuficiente”. Mientras, la guerra comercial con China escalaba con aranceles del 15% a bienes por US$112.000 millones, y el S&P 500 perdió un 7,1% en solo cinco sesiones, su peor semana desde diciembre de 2018. El patrón se repite hoy: críticas a la Fed + conflicto externo = pánico en los mercados.
En 2019, el detonante final fue el inversión de la curva de rendimientos (cuando los bonos a 10 años pagaban menos interés que los a 2 años), un indicador que ha precedido a todas las recesiones desde 1955. Hoy, esa curva vuelve a estar peligrosamente plana, con una diferencia de apenas 0,18 puntos porcentuales entre ambos plazos. Además, el oro —otro termómetro del miedo— subió un 3,2% en 2019 durante el episodio de volatilidad, exactamente el mismo avance que registra en lo que va de 2024 (de US$1.920 a US$1.982 la onza). Los inversores están reproduciendo el mismo guión: huida hacia activos refugio.
Pero hay una diferencia clave: en 2019, el petróleo Brent cotizaba a US$60 y no había riesgo de conflicto armado en Oriente Medio. Hoy, con el crudo ya en US$92 y Irán amenazando con cerrar el estrecho de Ormuz (por donde pasa el 20% del petróleo global), el escenario es más explosivo. Goldman Sachs estimó en un informe de octubre de 2023 que un cierre de 30 días de ese paso elevaría el precio del barril a US$120, un shock que en 2019 habría sido impensable.
| Indicador | Agosto 2019 | Octubre 2024 | Diferencia clave |
|---|---|---|---|
| Caída del S&P 500 | 7,1% en 5 días | 0,46% (por ahora) | Then: guerra comercial Now: guerra comercial + Irán |
| Precio del oro | +3,2% (US$1.500 → US$1.548) | +3,2% (US$1.920 → US$1.982) | Patrón idéntico de fuga a refugios |
| Petróleo Brent | US$60 (estable) | US$92 (en ascenso) | Riesgo de US$120 por conflicto en Ormuz |
| Curva de rendimientos | Invertida (-0,05%) | Aplanada (+0,18%) | Hoy está más cerca de invertirse |
¿Repetirá Powell el error de 2019 o aprenderá la lección?
En septiembre de 2019, Powell cedió parcialmente a Trump y recortó tasas en dos ocasiones seguidas, pero el mercado ya había descontado un ciclo más agresivo. El resultado fue un “sell the news”: los índices cayeron un 2,5% tras el segundo recorte, pues los inversores interpretaron que la Fed sabía algo que ellos no. Hoy, con la inflación aún en 3,7% (lejos del objetivo del 2%), un recorte forzado por Trump podría ser leído como pánico institucional, no como prudencia. La pregunta no es si habrá volatilidad, sino cuánto daño colateral está dispuesto a asumir Powell para apaciguar a un presidente que, en 2019, lo llamó “golpista” en un tuit —borrado horas después, pero que dejó una huella en la credibilidad del banco central.