Ibex 35 se dispara: ¿el inicio de una recuperación o un espejismo?
Rebote europeo: El Ibex 35 sube 1,15% y roza los 17.700 puntos, arrastrado por bancos y un alivio geopolítico temporal.
Un arranque de sesión en clave de rebote
A las 08:06 GMT (las 09:06 en la península ibérica), el Ibex 35 sumaba 200,6 puntos (+1,15%), alcanzando los 17.640,10 puntos. Este movimiento consolida la zona de máximos recientes y aleja al índice de los mínimos registrados durante la crisis geopolítica por Groenlandia, cuando llegó a perder un 3,2% en solo dos sesiones. El FTSE Eurofirst 300, por su parte, avanzaba un 1,1%, confirmando que el rebote trasciende fronteras: Europa respira al unísono tras el giro de Washington.
El detonante fue la decisión de la Casa Blanca de congelar —por ahora— los nuevos aranceles a productos europeos, una medida que había disparado las alarmas en los mercados. Wall Street reaccionó al instante: tras caídas del 2% el martes, el S&P 500 cerró con un alza del 1,3%, su mejor sesión en tres semanas. Este efecto dominó ha actuado como “red de seguridad psicológica” para los inversores europeos, que hoy amanecen con más apetito por el riesgo. Sin embargo, los analistas advierten: es un alivio táctico, no un cambio de tendencia. El escenario base sigue marcado por tipos altos prolongados, desaceleración global y ruido político, ahora con las elecciones en Francia y Alemania como nuevos focos de incertidumbre.
El histórico de estos rebotes es revelador: en septiembre de 2023, un alivio similar tras tensiones comerciales entre EE.UU. y China impulsó al Ibex un 2,4% en una sesión… para luego corregir un 4,1% en las dos semanas siguientes. ¿Repetirá el patrón?
Los bancos vuelven a ejercer de motor del Ibex
El sector financiero español arrastra al índice con subidas generalizadas: Santander (+1,7%), BBVA (+1,5%), Sabadell (+1,5%), Unicaja (+1,2%) y CaixaBank (+0,7%). Solo Bankinter se queda al margen, con un movimiento testimonial, tras presentar un beneficio neto récord en el cuarto trimestre: +25% interanual, impulsado por comisiones. “El sector sigue siendo la palanca más directa de cualquier giro en el apetito por riesgo”, explica un gestor de renta variable. La lógica es implacable: con tipos de interés en el 4,5% (el nivel más alto desde 2008) y un ciclo de crédito aún “razonablemente sano”, los bancos mantienen márgenes atractivos. Pero hay un pero: sus cotizaciones ya descuentan este escenario. Cada susto geopolítico desencadena ventas automáticas; cada alivio, un rebote igual de mecánico.
Lo crucial hoy no es el porcentaje de subida, sino el mensaje: el mercado no cuestiona —por ahora— la capacidad de las entidades para generar beneficios sólidos en 2026. Según datos del Banco de España, la banca española cerró 2025 con un ROE (rentabilidad sobre recursos propios) del 10,3%, el más alto desde 2010. Sin embargo, la presión llegará en el segundo semestre, cuando los inversores empiecen a descontar posibles bajadas de tipos o un frenazo más acusado del crédito. Hasta entonces, la banca seguirá siendo el termómetro inmediato de la confianza en España. ¿Aguantarán los márgenes si el Euríbor cae al 3%?
Industriales al alza: del automóvil al ferrocarril
En el LSEG Spain Price Return, el índice más amplio de valores españoles, los industriales acaparan el protagonismo. CIE Automotive lidera las subidas con un +2,96%, seguida de CAF (+2,66%) y eDreams Odigeo (+2,07%). Esta composición no es casual: CIE y CAF condensan las expectativas sobre dos sectores clave para España. El primero, el automóvil, enfrenta una transición compleja hacia el vehículo eléctrico, con inversiones previstas de €12.000 millones hasta 2030 solo en plantas españolas. El segundo, el ferrocarril, vive un nuevo ciclo de licitaciones internacionales donde la ingeniería española aspira a mantener su cuota del 15% en Europa.
Que ambos nombres estén entre los mejores del día señala un cambio de humor: el mercado premia —aunque sea con cautela— los proyectos de crecimiento a largo plazo. Sin embargo, el contraste es brutal. DIA cae un 2,8%, reflejando la fragilidad de los modelos de distribución con deuda elevada (su leverage supera el 5x). Talgo cede un 0,17%, y Amper se mantiene plana, recordando que el entusiasmo inversor sigue siendo selectivo y despiadado con dudas sobre gobernanza o visibilidad de ingresos. ¿Logrará el sector industrial español reducir su brecha de productividad del 12% frente a Alemania?
Telefónica, Repsol e Iberdrola apuntalan el movimiento
Entre los blue chips no financieros, el movimiento es homogéneo. Telefónica gana un 1,6%, respaldada por su estrategia de refinanciación: ha emitido €1.500 millones en bonos verdes y planea recomprar deuda por €2.000 millones con vencimientos entre 2026 y 2028. Repsol suma un 1,2%, beneficiándose de un Brent en $82 (un 8% más que en enero), mientras Iberdrola avanza un 0,6% tras recibir luz verde para su parque solar Ekienea en el País Vasco, que generará 150 MW y creará 300 empleos directos.
Inditex, más expuesta al consumo global, sube solo un 0,36%, reflejando la prudencia ante la combinación de inflación persistente (el IPC en la zona euro sigue en el 2,9%) y desaceleración en mercados clave como Alemania. Cellnex, en cambio, supera el +1%, apoyada en su perfil defensivo: su cartera de 53.000 torres en Europa la blindan frente a vaivenes económicos. ¿Podrá Iberdrola mantener su liderazgo en renovables con China acaparando el 60% de la producción mundial de paneles solares?
Un contexto global algo menos hostil
El telón de fondo del rebote español es internacional. Tras días de tensión por los aranceles de Trump a Groenlandia (que amenazaban con gravar productos europeos por valor de $11.000 millones), el anuncio de su paralización temporal ha devuelto calma a los mercados. Wall Street pasó de caídas del 2% el martes a subidas superiores al 1,1% el miércoles, en un giro que los gestores atribuyen a cobertura de cortos y reposicionamiento táctico.
Europa, que había respondido con “firmeza” a la “inaceptable amenaza arancelaria” y congelado un pacto comercial con EE.UU., ahora busca ganar tiempo. Bruselas estudia una respuesta medida, consciente de que un choque frontal perjudicaría más a la UE: las exportaciones europeas a EE.UU. superan los €400.000 millones anuales. El mercado descuenta así un escenario de negociación prolongada, no de ruptura. Esto beneficia a bolsas como la española, muy sensible a los flujos de capital internacionales y a las primas de riesgo. ¿Sobrevivirá el acuerdo comercial UE-EE.UU. si Trump regresa a la Casa Blanca?
El contraste con otras plazas europeas
Pese al buen tono de la apertura, el Ibex 35 acumula una rentabilidad del -4,2% en el último año, muy por detrás del Eurofirst 300 (+8,7%) o del DAX alemán (+12,4%). La razón es estructural: la Bolsa española depende en exceso de banca (25% del índice), utilities reguladas (18%) y sectores en reestructuración. Mientras, los mercados del norte de Europa se benefician del tirón de la tecnología (que pesa un 30% en el Eurofirst 300 frente al 5% en el Ibex) y el lujo.
Esta dependencia se traduce en una volatilidad extrema: cuando el viento sopla a favor (tipos altos, turismo récord, estabilidad política), el Ibex recupera terreno. Pero ante dudas globales, España queda rápidamente a la cola. Un ejemplo claro es la brecha con Francia, donde el CAC 40 ha superado ya los 8.000 puntos gracias a gigantes como LVMH o L”Oréal. ¿Podrá el Ibex reducir su rezago si no atrae más unicornios tecnológicos?
Incluso en jornadas como hoy, con rebote sincronizado, los inversores internacionales usan la Bolsa española como apuesta táctica, no como destino estructural. La entrada de dinero es rápida… pero la salida suele serlo aún más cuando cambian las expectativas. ¿Están los fondos globales subestimando el potencial de las mid caps industriales españolas?
El precedente de 2018: cuando un alivio geopolítico engañó al Ibex
El rebote del 1,15% en el Ibex 35 tras la pausa en los aranceles de EE.UU. evoca un patrón histórico que los inversores no deberían ignorar. En marzo de 2018, una tregua similar en la guerra comercial entre Washington y Pekín —cuando Trump anunció la suspensión de tarifas por $150.000 millones en importaciones chinas— impulsó al Ibex un 3,4% en dos sesiones. Sin embargo, el optimismo duró solo 12 días: el índice corrigió un 5,8% en las tres semanas siguientes, arrastrado por la reanudación de las hostilidades y el colapso del 7,1% en el Stoxx Europe 600. El paralelismo con 2024 es inquietante: entonces, como ahora, los mercados celebraron un alto al fuego temporal, pero subestimaron la fragilidad del acuerdo subyacente.
Los datos revelan que, en 2018, el sector bancario español —el mismo que hoy lidera las subidas con Santander (+1,7%) y BBVA (+1,5%)— fue el más castigado tras el espejismo: CaixaBank perdió un 9,2% en un mes, y el ROE del sector cayó del 8,7% al 7,3% en solo un trimestre. Hoy, con un ROE del 10,3% (el más alto desde 2010), los bancos parten de una posición más sólida, pero el riesgo es idéntico: un 68% de las ganancias del Ibex en 2023 vinieron de financieras y utilities, según la CNMV. Si la tregua arancelaria se rompe, como ocurrió en 2018, el índice podría repetir el patrón de “subida engañosa + caída brusca”, agravado ahora por la exposición del 22% del Ibex a mercados emergentes (frente al 15% en 2018).
Otros dos factores agravan el riesgo actual:
- La deuda corporativa: En 2018, el ratio deuda/EBITDA de las empresas del Ibex era del 2,8x; hoy roza el 3,5x, según S&P Global. Empresas como DIA (leverage 5x) o Amper son especialmente vulnerables a un giro en el sentimiento.
- El Euríbor: En 2018, los tipos en la zona euro estaban en el 0%. Hoy, con el Euríbor al 4,5%, un endurecimiento adicional de la Fed (probabilidad del 32% en junio, según CME Group) podría disparar las primas de riesgo.
¿Están los fondos repitiendo el error de 2018?
Los flujos de EPFR Global muestran que, en lo que va de 2024, los fondos internacionales han inyectado €3.200 millones en renta variable española, el doble que en el mismo periodo de 2023. Pero hay una advertencia: el 60% de ese capital ha ido a parar a banca y utilities, los mismos sectores que lideraron la caída post-2018. Mientras, las mid caps industriales —como CIE Automotive (+2,96% hoy), con un 40% de sus ingresos en Europa del Este— reciben solo el 12% de los flujos. Si la historia se repite, el Ibex podría enfrentar una corrección técnica del 6-8% en las próximas cuatro semanas, justo cuando arranque la temporada de resultados del segundo trimestre. La pregunta clave no es si el rebote durará, sino qué activos sobrevivirán cuando el espejismo se desvanezca**.