Gráfico comparativo: alza del 40% en precios de celulares 2026 por escasez de chips de memoria para IA

Celulares 2026: aranceles bajan, pero la IA los encarece un 40% más

Guerra de chips: La eliminación de aranceles en 2026 choca con la escasez global de memoria, disparando precios.

A partir del 15 de enero de 2026, los teléfonos importados dejarán de pagar el 10% de arancel que regía hasta ahora, culminando una reducción que comenzó en mayo de 2025 con un recorte del 17%. En teoría, esto debería abaratar los equipos casi un 30% respecto a mediados del año pasado. Pero hay un problema: el mercado global está triplicando los precios de la memoria RAM, componente esencial que ahora compite con la voraz demanda de la inteligencia artificial. El resultado es una paradoja sin precedentes: mientras el gobierno busca hacerlos más accesibles, los fabricantes se ven obligados a subir costos.

La rebaja arancelaria, aunque beneficiosa para los importadores, no logrará equiparar los precios locales con los de la región. Según datos de la Cámara de Importadores de Tecnología (CITEC), los celulares en el país seguirán siendo un 40% más caros que en mercados como Chile o Colombia, incluso después de la eliminación de impuestos. ¿Por qué? Porque el 60% del costo de un smartphone depende de componentes importados, y la memoria —ahora escasa— representa entre el 15% y el 20% del valor final en modelos económicos, según IDC.

IA vs. smartphones: la batalla por las obleas de silicio

El corazón del conflicto tiene un nombre: escasez de memoria DRAM y almacenamiento NAND. Los gigantes como Samsung, SK Hynix y Micron están redirigiendo su producción hacia los centros de datos que alimentan a la IA, dejando a los fabricantes de celulares en segunda fila. Carl Pei, cofundador de Nothing y exdirectivo de OnePlus, lo resumió en X (antes Twitter): “Los hiperescaladores [empresas de IA como Microsoft o Google] reservan capacidad de obleas con años de antelación. Los smartphones ya no son prioridad”.

Las cifras son elocuentes: los módulos de memoria que en 2023 costaban US$18 ahora superan los US$60, y se espera que alcancen US$100 a fines de 2026 en dispositivos premium. Esto convierte a la RAM en el segundo componente más caro de un teléfono, solo por detrás de la pantalla en algunos modelos. La consultora Counterpoint proyecta una caída del 2% en ventas globales para 2026, mientras los fabricantes deciden si absorber el costo o trasladarlo al consumidor. En mercados emergentes, como India o Brasil, el aumento podría superar el 10%.

Samsung: entre la espada de la IA y la pared de los smartphones

La tensión quedó al descubierto en el CES 2026, donde TM Roh, coCEO de la división móvil de Samsung, reconoció que “la industria enfrenta su mayor desafío en una década”. La ironía es que Samsung no solo es víctima, sino también verdugo: su división de semiconductores, segunda mayor productora de chips de memoria del mundo, firmó un acuerdo con OpenAI para suministrarle 900.000 obleas de DRAM al mes —equivalente a un tercio de la producción global en 2025Stargate, la próxima generación de supercomputadoras de IA.

Ver  "La IA reemplaza humanos": Dorsey despide a 4.000 y el mercado celebra

Este contrato, celebrado junto a SK Hynix (líder mundial en memoria), garantiza que la IA tendrá prioridad sobre los dispositivos móviles. ¿Consecuencia? Menos chips disponibles para el Galaxy S26, cuyo lanzamiento está previsto para febrero de 2026 y que, según filtraciones de Ice Universe, podría llegar con un precio entre 8% y 12% más alto que su predecesor. La estrategia de Samsung es clara: gana como fabricante de chips (con márgenes del 45% en semiconductores), pero pierde como vendedor de celulares, donde sus márgenes apenas superan el 18%.

¿Comprar ahora o esperar? La guía para no perder

Los analistas coinciden en que la eliminación de aranceles generará una ventana de oportunidad de 4 a 6 semanas (entre enero y mediados de febrero) donde algunos modelos podrían bajar de precio, especialmente en gama media-alta. Sin embargo, a partir de marzo de 2026, el aumento global de componentes neutralizará —y posiblemente supere— el beneficio fiscal. Estas son las recomendaciones clave:

  • Prioriza marcas con stock asegurado: Apple y Google suelen reservar componentes con 6 a 12 meses de antelación, lo que las blinda parcialmente contra la escasez. En cambio, marcas como Xiaomi o Motorola dependen del mercado spot (compras inmediatas), donde los precios son más volátiles.
  • Evita la gama baja: En equipos de menos de US$200, la memoria representa hasta el 25% del costo total. El aumento de precios aquí será más pronunciado.
  • Aprovecha los planes de renovación: Operadoras como Claro y Movistar podrían lanzar promociones agresivas si las ventas caen, como pronostica Counterpoint.
  • Monitorea el lanzamiento del Galaxy S26: Su precio final será un termómetro de cómo impactará la crisis en el mercado premium.

El dilema del consumidor es claro: ¿Es mejor comprar ahora y aprovechar la baja de aranceles, o esperar y arriesgarse a pagar un 30% más? En un contexto donde la IA acapara recursos, la respuesta podría definir no solo el bolsillo, sino también qué tecnología estará al alcance de cada uno en los próximos años.

2021 vs. 2026: dos crisis de chips, un mismo error (pero sin solución)

La escasez actual no es la primera vez que la demanda de semiconductores supera la oferta. En 2021, un fenómeno similar paralizó a la industria automotriz, pero con una diferencia clave: entonces había un villano identificable (la pandemia) y una solución clara (invertir en fábricas). Hoy, el enemigo es la IA, y no hay salida a la vista.

Ver  "Fuga masiva de datos: 500 millones de usuarios de Facebook expuestos en línea"

En marzo de 2021, Ford detuvo la producción en 5 plantas en EE.UU. y Europa, mientras Toyota recortó su producción global en un 40%. El detonante fue la combinación de cancelación de pedidos en 2020 (cuando las automotrices asumieron que la demanda caería) y el boom de electrónicos por el teletrabajo. Los plazos de entrega se dispararon de 12 a 52 semanas, según IHS Markit. La solución llegó en 2022 con leyes como la CHIPS Act de EE.UU. (US$52.700 millones en subsidios) y la European Chips Act, que impulsaron la construcción de nuevas plantas en Arizona y Sajonia (Alemania).

Hoy, el escenario es radicalmente distinto:

Crisis Año Sector afectado Causa principal Tiempo de recuperación Solución clave
Escasez de chips 2021 Automotriz Pandemia + cancelación de pedidos 18 meses Subsidios gubernamentales (ej. CHIPS Act)
Escasez de chips 2026 Smartphones Demanda de IA + priorización de obleas Indeterminado ?

La diferencia crucial es que, en 2021, los chips para autos (de 40 nm o 28 nm) podían fabricarse en plantas menos avanzadas. En cambio, los smartphones premium y los servidores de IA requieren nodos de 5 nm o menos, donde la capacidad es limitada y está copada por pedidos a largo plazo. Gartner estima que, en 2025, la IA ya consumía el 35% de los semiconductores avanzados, y esa cifra crecerá al 50% en 2027.

¿Repetirán los fabricantes el error de 2020?

En 2020, las automotrices subestimaron la demanda pospandemia y cancelaron pedidos de chips. Hoy, los fabricantes de smartphones podrían estar cometiendo el error opuesto: asumir que la escasez es temporal. Pero a diferencia de los autos, los celulares no pueden esperar. Si en 2021 la solución llegó con inversión pública, en 2026 la pregunta es incómoda: ¿El mundo está dispuesto a frenar la IA para salvar la accesibilidad de los smartphones? Hasta ahora, la respuesta es no. Y sin chips, ni siquiera los aranceles más bajos podrán evitar que los precios se disparen.

La pregunta que nadie se atreve a responder: ¿Llegará el día en que un teléfono inteligente sea un lujo solo al alcance de quienes puedan pagar el precio que impone la inteligencia artificial?

El precedente de 2018: cuando la memoria ya ahogó a los smartphones (y cómo terminó)

La crisis actual de memoria DRAM no es la primera vez que los fabricantes de celulares se ven superados por la demanda de otro sector. En 2018, un aumento del 50% en los precios de la RAM —impulsado por la explosión de los criptomonedas y la producción masiva de servidores cloud— obligó a marcas como Samsung y Apple a reducir las capacidades de almacenamiento en sus modelos o aumentar precios en un 15%. La situación fue tan crítica que, en abril de ese año, Xiaomi lanzó el Redmi 5 con 2 GB de RAM en lugar de los 3 GB prometidos, mientras Huawei retrasó el lanzamiento del P20 Pro en mercados secundarios. El paralelo con 2026 es inquietante: entonces, como ahora, los fabricantes subestimaron la escala del problema y asumieron que la escasez sería temporal.

Ver  Gmail revoluciona: cambia tu correo histórico sin perder nada

La diferencia clave está en los actores. En 2018, el boom de las criptomonedas (especialmente el minado de Ethereum) absorbió el 30% de la producción global de chips de memoria, según DRAMeXchange. Hoy, el villano es la IA generativa, cuyo apetito por HBM (High Bandwidth Memory) —usada en aceleradores como los NVIDIA H100— es 10 veces mayor que el de las GPU para minería. Mientras en 2018 la solución llegó con un ajuste en la demanda (la caída de Bitcoin en diciembre de 2018 liberó capacidad), hoy no hay señales de que la IA vaya a frenar su crecimiento. De hecho, OpenAI ya anunció que su consumo de chips se triplicará en 2027, y Meta planea construir un clúster de 350.000 GPU para ese año.

El otro factor distintivo es la concentración del mercado. En 2018, Samsung, SK Hynix y Micron controlaban el 95% de la producción de DRAM, pero hoy esa cuota se mantiene, y las tres empresas han priorizado contratos con hiperescaladores (como Microsoft Azure o Amazon Web Services) sobre los fabricantes de smartphones. Un informe de TrendForce revela que, en 2025, el 70% de los chips de memoria avanzados (12 nm o menos) ya estaban reservados para IA, dejando a los móviles a competir por el 30% restante con sectores como automotriz (para coches autónomos) y defensa (sistemas de radar).

¿Podría repetirse el error de 2019, cuando los fabricantes acumularon stock innecesario?

En 2019, tras la crisis de memoria, las marcas sobreestimaron la recuperación y acumularon exceso de inventario, lo que llevó a una caída del 20% en los precios de la RAM en el segundo semestre y a pérdidas millonarias para Samsung (que reportó una disminución del 56% en ganancias en su división de semiconductores en Q3 2019). Hoy, el riesgo es el opuesto: subestimar la escasez y quedar sin componentes críticos. Qualcomm ya advirtió que, si la tendencia continúa, en 2027 los smartphones Android de gama media podrían perder funciones clave, como cámaras de alta resolución o 5G avanzado, para reducir el uso de memoria. La pregunta no es si habrá otra corrección del mercado, sino cuándo —y si, para entonces, los celulares habrán dejado de ser un producto masivo.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí

Categorías