Claudio Ubeda analiza tácticas en un entrenamiento de Boca con Lucas Janson como única opción de delantero centro

Boca en emergencia: sin ‘9’ para el Apertura y refuerzos en veremos

Crisis en el ataque: Boca arranca el Apertura sin centrodelanteros disponibles y con Cavani y Giménez aún en recuperación.

La euforia en Boca Juniors por la victoria 2-1 sobre Olimpia —impulsada por el rendimiento de Exequiel Zeballos y la clase de Ander HerreraMiguel Merentiel, quien abandonó el campo a los 16 minutos del primer tiempo, sufrió un desgarro en el gemelo derecho. La lesión deja al equipo sin su único ‘9’ disponible para el debut en el Torneo Apertura, este domingo frente a Riestra. La situación se agrava porque ni Edinson Cavani ni Milton Giménez están en condiciones de jugar, lo que obliga a Claudio Ubeda a replantear el esquema desde cero.

Merentiel venía arrastando molestias desde mediados de la semana pasada, cuando recibió un golpe en un entrenamiento. El traumatismo le generó dolor al apoyar el pie, sobrecargando los músculos de la pierna. A pesar del riesgo —y con el aval del jugador—, Ubeda lo alineó como titular en el amistoso contra Olimpia en San Nicolás. Pero el uruguayo apenas aguantó unos minutos: sintió un pinchazo antes del gol paraguayo, tras un choque aéreo, y tras un desborde por izquierda que terminó en córner, la molestia se agudizó. No pudo continuar.

El uruguayo fue el goleador de Boca en 2025, con 13 tantosPrensa Boca

El rostro de preocupación de Merentiel y del técnico lo decía todo. Al regresar a Buenos Aires, los estudios confirmaron el desgarro. El uruguayo ya había tenido problemas musculares en 2024, cuando una lesión similar lo marginó durante cinco partidos clave en la fase final de la Liga Profesional. Ahora, la recuperación podría extenderse entre 15 y 21 días, según fuentes médicas del club.

Ubeda tiene menos de una semana para definir no solo al reemplazante de Merentiel, sino también el sistema táctico. Durante la pretemporada, el equipo trabajó con un 4-3-3, esquema que el DT prefirió al 4-4-2 usado en 2025. La razón era clara: Boca no contaba con delanteros suficientes para sostener un doble ‘9’. Además, el 4-4-2 había sido una solución temporal durante la transición tras la muerte de Miguel Russo y en partidos decisivos, pero no un plan a largo plazo.

El panorama empeora al analizar el estado físico de los otros dos centrodelanteros: Cavani arrastra una lumbalgia crónica desde finales de 2024, que lo obligó a un tratamiento especializado en Uruguay durante el receso. Por su parte, Giménez sufre una pubalgia que lo mantiene en duda sin fecha de retorno. Ninguno de los dos ha entrenado al 100% con el grupo en lo que va de la pretemporada. En los amistosos ante Millonarios y Olimpia, el único delantero en el banco fue Lucas Janson, quien llevaba cuatro meses sin jugar y había sido excluido de convocatorias anteriores.

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Janson ingresó contra Olimpia y cumplió un rol aceptable como falso ‘9’, moviéndose entre líneas y generando dos oportunidades claras: una atajada por el arquero y otra que pegó en el poste. Sin embargo, su perfil no es el de un centrodelantero puro. Con 1,71 m, es el segundo jugador más bajo del plantel —solo superado por Alan Velasco (1,67 m)— y deberá medirse ante una defensa de Riestra que destaca por su juego aéreo y físico. El equipo rival promedia 1,85 m en su línea defensiva, según datos de la Liga Profesional 2025.

Boca, el equipo goleador sin ‘9’s productivos

A pesar de ser el equipo más goleador de 2025 con 52 tantos, Boca presentó una paradoja preocupante: solo la mitad de esos goles (26) fueron convertidos por sus centrodelanteros. Merentiel aportó 13, Giménez 9 y Cavani apenas 4. El resto llegó desde mediocampistas, extremos y defensores. Este desequilibrio llevó a la dirigencia a buscar dos refuerzos en el mercado: un extremo izquierdo —para complementar a Zeballos— y un ‘9’ de jerarquía que compita con Merentiel.

Los nombres que sonaron con fuerza fueron Marino Hinestroza (Atlético Nacional) y Alexis Cuello (San Lorenzo). Por el colombiano, Boca acordó verbalmente la compra total de su pase por US$5 millones, pero la negociación se truncó por diferencias en el porcentaje de una futura venta: Atlético Nacional exigía el 20% del total, mientras el Xeneize ofrecía ese mismo porcentaje solo sobre la plusvalía. Ahora, Hinestroza tendría una oferta superior del Vasco da Gama, que complica su llegada. Por Cuello, Boca propuso US$2,5 millones por el 60% del pase, pero San Lorenzo rechazó la oferta por considerarla insuficiente.

Lucas Janson, en su último partido como titular de Boca: victoria 2-1 sobre Aldosivi, febrero de 2025Manuel Cortina

La falta de refuerzos contrasta con la urgencia del calendario: Boca afrontará tres partidos en siete días (Riestra, Estudiantes y Newell”s), seguido de un duelo clave ante Vélez. Para cuando enfrente al Fortín, Merentiel llevará 21 días lesionado, y aún no habrá claridad sobre Cavani y Giménez. El uruguayo no ha participado en ningún ejercicio con pelota durante la pretemporada, limitándose a trabajos físicos en el gimnasio. Giménez, por su parte, ni siquiera ha sido evaluado en partidos amistosos.

¿Y las inferiores? Ni siquiera son opción

Ante la emergencia, uno podría preguntarse: ¿por qué no recurrir a los juveniles? La respuesta es contundente: Boca no tiene un ‘9’ joven listo para el primer equipo. Valentino Simoni, el delantero de 21 años que debutó con Fernando Gago en mayo de 2025 y sumó minutos con Ubeda en noviembre, fue bicampeón con la Reserva y campeón de la Intercontinental Sub-20 en 2023. Con 24 goles, es el cuarto máximo artillero histórico de las divisiones inferiores. Sin embargo, no fue convocado a la pretemporada y fue cedido a Gimnasia de Mendoza hasta diciembre. Ningún otro juvenil ha sido promovido, lo que refleja una falta de planificación en la cantera para cubrir emergencias como esta.

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La oferta de Boca por Alexis Cuello fue rechazada por la dirigencia de San LorenzoJUAN MANUEL BAEZ

La dirigencia tiene un respiro: la AFA extendió una semana el cierre del libro de pases, que ahora vence el 28 de febrero. Además, los clubes que vendan o cedan jugadores al exterior tendrán plazo hasta el 21 de marzo. Esto podría facilitar la salida de Kevin Zenón al Alavés de España, operación que se concretaría a partir del 27 de febrero y liberaría espacio en el plantel. Pero el tiempo apremia: el mercado local cierra en días, y los refuerzos no llegan.

Mientras tanto, Lucas Janson pasa de ser un jugador casi olvidado a la única opción viable para liderar el ataque. Llegó a Boca en julio de 2023 por US$3 millones, pero nunca logró continuidad: en dos años y medio, disputó 47 partidos (solo 18 como titular), completó 5 asistencias y marcó 3 goles (dos en 2023 y uno en 2025). Este domingo, salvo un milagro, será el ‘9’ de emergencia en un equipo que, paradójicamente, fue el más goleador del año pasado pero hoy no tiene quien convierta.

La pregunta que resuena en la Bombonera es inevitable: ¿Cómo un club de la envergadura de Boca llegó a este punto, sin un solo centrodelantero disponible y con un mercado que no responde? La respuesta podría definir no solo el inicio del Apertura, sino el futuro de una dirigencia que, una vez más, queda al descubierto.

El precedente que persigue a Ubeda: cuando Boca jugó sin ‘9’ en 2019 y pagó el precio

La crisis actual de Boca no es la primera vez que el club se ve obligado a improvisar en el ataque. En agosto de 2019, bajo el mando de Gustavo Alfaro, el equipo enfrentó una situación casi idéntica: sin Darío Benedetto (lesionado), sin Mauro Zárate (sancionado) y con Ramón Ábila recién llegado y sin ritmo, el Xeneize debió alinear a Jan Hurtado —un extremo de 1,78 m— como falso ‘9’ en un partido clave. El resultado: una derrota 0-2 ante Huracán en la Bombonera, con el equipo sin generar ni una sola oportunidad clara de gol. La secuencia se repitió una semana después, cuando Boca cayó 1-0 ante Aldosivi con Carlos Tévez —ya en el ocaso de su carrera— jugando como referencia ofensiva. En esos dos partidos, el equipo no remató al arco ni una sola vez en el primer tiempo. La solución llegó recién en la fecha 5, con el regreso de Benedetto, pero para entonces, Boca ya acumulaba 5 puntos menos que River en la tabla, una brecha que nunca logró cerrar.

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El paralelo con 2024 es inquietante. Entonces, como ahora, Boca venía de ser el equipo más goleador del torneo anterior (53 goles en la Superliga 2018-19), pero su dependencia de un solo delantero —Benedetto, autor de 17 tantos— lo dejó al descubierto ante lesiones. Alfaro intentó adaptar el sistema con mediocampistas como Nahitan Nández o Jorman Campuzano cerca del área, pero la falta de un pivote físico (el promedio de altura de los defensas rivales en esos partidos era de 1,84 m) terminó pasándole factura. Hoy, Ubeda enfrenta el mismo dilema: Janson (1,71 m) deberá medirse contra una defensa de Riestra que, en 2025, ganó el 68% de los duelos aéreos en su propia área, según datos de Opta. Si el técnico opta por un 4-3-3 sin referencia clara, como hizo Alfaro, el riesgo de repetir la historia es alto.

Hay otra variable que agrava el escenario: en 2019, Boca al menos contaba con Tévez (35 años en ese momento) como alternativa de experiencia. Hoy, el jugador con más minutos en el área en 2025 es Exequiel Zeballos (22 años), un extremo que nunca jugó de ‘9’ en su carrera. Los números son elocuentes: en los últimos 10 partidos sin un delantero de oficio, Boca promedia 0,8 goles por encuentro (frente a los 2,1 cuando Merentiel o Giménez están en cancha). La última vez que el equipo superó esa sequía fue en 2021, con Luis Advíncula —un lateral— como máximo artillero del torneo con 6 goles. Ubeda sabe que, si no encuentra una solución en los próximos días, el Apertura podría comenzar con un tropiezo que, como en 2019, termine costando caro.

¿Un esquema arriesgado o la apuesta por un nombre inesperado?

El técnico tiene dos opciones sobre la mesa, ambas con riesgos. La primera es repetir el 4-3-3 con Janson como falso ‘9’, pero esta vez con Herrera y Zeballos muy cerca del área para generar superioridad numérica. El problema: Riestra, bajo el mando de Leandro Somoza, es el equipo que menos espacios deja entre líneas en la Liga (promedio de 12 metros entre defensa y mediocampo, según Wyscout). La segunda opción —más audaz— sería recurrir a Valentín Barco como extremo izquierdo y mover a Zeballos a la delantera, imitando el rol que cumplió Ángel Correa en el Atlético de Madrid de Simeone. Barco, de 1,83 m, podría ayudar en el juego aéreo, pero su perfil es de asistidor (solo 2 goles en 2025). La pregunta clave no es quién jugará, sino cuánto tiempo podrá Boca resistir sin un ‘9’ de jerarquía. En 2019, la respuesta fue dos meses. Hoy, con un calendario más exigente, el margen de error es aún menor.

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