¡BOOM DE LA IA! Acciones de chips se disparan tras palabras de Jensen Huang en Davos
Revolución en marcha: Las acciones globales de semiconductores escalan a máximos históricos. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, enciende el motor de la IA en Davos con una predicción billonaria.
Los valores mundiales de semiconductores registraron un avance generalizado este jueves, impulsados por los comentarios del CEO de Nvidia Corp. (NVDA), Jensen Huang, durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos. Sus declaraciones reafirmaron el entusiasmo inversor en el comercio vinculado a la inteligencia artificial (IA), un sector que ya acumula ganancias récord en lo que va de 2024. Huang advirtió que el desarrollo global de la IA requerirá “billones de dólares en inversión”, una cifra que supera el PIB de economías enteras como Francia o Reino Unido.
El fabricante surcoreano Samsung Electronics Co. lideró el rally con un salto del 5%, alcanzando un máximo histórico que impulsó al índice Kospi de Corea del Sur por encima de los 5.000 puntos por primera vez en su historia. Este hito se produjo un día después de que el índice de semiconductores de Filadelfia cerrara con un alza del 3,2%, también en niveles récord, gracias al arrastre de Nvidia, cuya capitalización bursátil supera ya los US$1,2 billones.

El contexto geopolítico añadió combustible al fuego: el presidente estadounidense, Donald Trump, retiró su amenaza de imponer aranceles a naciones europeas por su apoyo a Groenlandia, reduciendo la incertidumbre en los mercados. Sin embargo, el verdadero catalizador fue Davos, donde la IA acaparó todas las conversaciones. “Davos gira en torno a la revolución de la IA”, escribió Dan Ives, analista de Wedbush Securities Inc., en una nota a inversores. Ives destacó que, pese a las tensiones geopolíticas, el dominio tecnológico de EE.UU. en IA es “incuestionable”, con China relegada a un “distante segundo lugar”. Este liderazgo se refleja en cifras: solo en 2023, las empresas estadounidenses invirtieron US$67.000 millones en IA, según datos de Stanford.
La IA desafía valoraciones y tensiones globales
El auge de la IA no muestra signos de desaceleración, al menos hasta 2026, según proyecciones de bancos como Goldman Sachs. Los inversores están ignorando las elevadas valoraciones y las fricciones entre potencias (como las restricciones de EE.UU. a la exportación de chips avanzados a China) para apostar por un crecimiento sostenido. Prueba de ello son los resultados que presentará Intel Corp. (INTC) este mismo jueves, donde se esperan detalles sobre sus planes de inversión en capacidad productiva (capex), clave para mantener el ritmo de la demanda. La próxima semana, Apple Inc. (AAPL) y Meta Platforms Inc. (META) también desvelarán sus estrategias en IA, en un año donde se estima que el gasto global en infraestructura de IA superará los US$150.000 millones.
“La expansión de la infraestructura de IA y el aumento de la demanda de almacenamiento de datos están estrechando la oferta global”, explicó Ha SeokKeun, director de inversiones de Eugene Asset Management Co.. Este desequilibrio entre oferta y demanda ya ha disparado los precios de los chips de memoria en un 30% desde octubre, según datos de TrendForce. El mercado, lejos de preocuparse, valora estos “fundamentos fortalecidos” como una señal de que la burbuja aún tiene margen.
Entre los movimientos destacados del día, las acciones de Disco Corp. se dispararon un 17% en Tokio tras superar las expectativas de beneficios, mientras que el gigante asiático Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSM) —responsable de fabricar los chips más avanzados del mundo— sumó un 1,7%. Ambos resultados refuerzan la tesis de que Asia sigue siendo el “taller del mundo” en semiconductores, con una cuota del 60% de la producción global.
China: entre la autosuficiencia y la dependencia de Nvidia
Las acciones tecnológicas chinas mostraron un comportamiento mixto, tras las fuertes ganancias recientes impulsadas por el plan de Pekín para lograr autosuficiencia tecnológica. Sin embargo, la realidad es que China aún depende de empresas como Nvidia: Huang tiene previsto viajar al país a finales de enero para reabrir un mercado crucial para sus chips, cerrado desde 2023 por las restricciones estadounidenses. ¿El dato clave? China importa el 85% de los chips avanzados que consume, según la Comisión de Reforma y Desarrollo Nacional.
La financiación de la IA, aunque astronómica, no parece ser un problema. Sam Altman, CEO de OpenAI, se reunió esta semana con inversores de Medio Oriente para cerrar una ronda de al menos US$50.000 millones, que valoraría la empresa entre US$750.000 y US$830.000 millones. Esta cifra supera el valor de mercado de empresas como Tesla o Samsung, y refleja la carrera por dominar la IA generativa, donde modelos como GPT-5 (en desarrollo) podrían requerir 10 veces más potencia de cómputo que sus predecesores.
Pero, ¿qué pasa cuando la burbuja estalle? “El riesgo no es que la IA frene, sino que la inversión no alcance para cubrir la demanda”, advirtió Lisa Su, CEO de AMD, en una entrevista en Davos. Con proyectos como los data centers de Microsoft (que planea construir 50 nuevos centros en 2024) y la expansión de Google en IA, la pregunta no es si habrá dinero, sino si el mundo podrá fabricar suficientes chips a tiempo.
El precedente de 2018: cuando Nvidia ya anticipó (y superó) una burbuja de IA
Las declaraciones de Jensen Huang en Davos sobre los *billones* necesarios para la IA no son su primera advertencia sobre escalas astronómicas. En mayo de 2018, durante la Conferencia de Desarrolladores de Nvidia (GTC), Huang pronosticó que la demanda de chips para IA crecería 10 veces en cinco años, una previsión que muchos tacharon de *exagerada*. Sin embargo, los datos posteriores le dieron la razón: entre 2018 y 2023, los ingresos de Nvidia por su división de data center (clave para IA) se multiplicaron por 12, pasando de $1.930 millones a $22.600 millones anuales. El S&P 500 Semiconductor Index subió un 214% en el mismo período, mientras que las acciones de Nvidia lo hicieron en un 1.200%.
El paralelo con 2018 es revelador. Entonces, el catalizador fue el lanzamiento de los chips Volta, diseñados para acelerar el *deep learning*. Hoy, el motor es la IA generativa, pero el patrón se repite: inversión masiva en infraestructura + escasez de oferta = rally bursátil. Sin embargo, hay una diferencia crítica: en 2018, el gasto global en IA era de $28.000 millones (según IDC); en 2024, supera los $150.000 millones, con un crecimiento anual del 27%. Además, la cuota de mercado de Nvidia en chips para IA ha pasado del 70% en 2018 al 95% en 2023, según Jon Peddie Research. Esto explica por qué su capitalización ($1,2 billones) ya supera a la de Amazon ($1,1 billones) o Alphabet ($1,7 billones, pero con un modelo de negocio más diversificado).
Otros dos factores distinguen 2024 de 2018:
- La guerra de los *data centers*: En 2018, había 300 hiperescaladores (centros de datos masivos) en el mundo; hoy hay 800, y se esperan 1.200 para 2026 (Dell’Oro Group). Cada uno requiere miles de GPUs de Nvidia, como las H100, cuyo precio ronda los $30.000 por unidad.
- El efecto *software*: En 2018, los modelos de IA más avanzados (como BERT de Google) necesitaban 16 chips TPU. Hoy, GPT-4 usa 10.000 GPUs para entrenarse, y GPT-5 podría requerir 100.000, según estimaciones de SemiAnalysis.
¿Repetirá la historia su guión… o habrá un giro inesperado?
En 2018, el *crash* de las criptomonedas en diciembre frenó temporalmente el rally de los chips, pero no el crecimiento a largo plazo. Hoy, el riesgo no viene de un sector periférico, sino de dos frentes simultáneos: la saturación de capacidad de TSMC (que ya ha advertido de cuellos de botella hasta 2025) y la guerra comercial EE.UU.-China, que podría escalar si Pekín responde a las restricciones con subsidios masivos a SMIC (su fabricante estatal de chips). Huang sabe que, esta vez, el margen de error es menor: en Davos, evitó mencionar a China, pero su viaje a Pekín a finales de enero —justo cuando TSMC inaugura su primera planta en Arizona— será la prueba de fuego. Si la historia se repite, Nvidia saldrá fortalecida. Si no, el *boom* podría convertirse en *bubble*.