Olivia Wilde y Natalie Portman en Sundance con insignias 'ICE OUT' durante protesta por muertes de civiles

“¡Basta!”: Hollywood se planta contra el ICE tras dos muertes en 21 días

Grito en Sundance: Estrellas como Olivia Wilde y Natalie Portman usaron la alfombra roja para exigir el fin de la violencia del ICE, tras el asesinato de Alex Pretti, el segundo civil abatido en menos de un mes.

El Festival de Cine de Sundance, celebrado en Park City, Utah, se convirtió este sábado en un escenario de protesta. Actrices como Olivia Wilde (presentando The Invite) y Natalie Portman (con The Gallerist) denunciaron la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años baleado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis. Su crimen se suma al de Renee Good, ciudadana estadounidense abatida hace 21 días durante una redada contra inmigrantes indocumentados.

Wilde, con una insignia “ICE OUT” en su atuendo, calificó los hechos como “inconcebibles”:

No me puedo creer que estemos viendo cómo asesinan a personas en la calle“.

“Estos valientes estadounidenses que salieron a protestar contra la injusticia de estos, entre comillas, “agentes” del ICE, y ver cómo los asesinan (…) es antiestadounidense. No podemos normalizar esto”, declaró. Según datos de Amnistía Internacional, desde 2017 las muertes en redadas del ICE han aumentado un 40% bajo políticas migratorias más agresivas.

Portman, visiblemente emocionada, añadió:

Lo que está ocurriendo en nuestro país es simplemente obsceno. Lo que le están haciendo [el presidente] Trump y [la secretaria de Seguridad Nacional] Kristi Noem a nuestros ciudadanos y a las personas indocumentadas es indignante y debe terminar“.

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La actriz, que lucía un pin con el lema “Fuera ICE”, recordó que este organismo opera con un presupuesto anual de US$8.300 millones, el más alto en su historia. Jenna Ortega, su compañera en The Gallerist, compartió su indignación:

Es un momento devastador para nuestro país. El gobierno federal, y el ICE en particular, está siendo abusivo y totalitario. Es absolutamente indignante y tiene que parar”.

Ortega contrastó el lujo del festival con la realidad:

“Es difícil estar aquí con estos bonitos atuendos y hablando de cine, cuando algo tan horrible está pasando a solo 2.000 km de distancia” (Mineápolis queda a 1.930 km de Park City).

Versiones en conflicto: El Departamento de Seguridad Nacional alegó que Pretti portaba “un arma semiautomática y cargadores”, pero videos virales —como el publicado por el colectivo Unicorn Riot— muestran que el enfermero estaba desarmado y con las manos en alto cuando recibió los disparos. Desde 2020, al menos 12 casos de muertes en operativos del ICE han sido cuestionados por inconsistencias en los informes oficiales, según el Washington Post.

La falta de sanciones contra los agentes es aterradora“, denunció Ortega. Aun así, ambas actrices destacaron el apoyo ciudadano:

“Se siente como si los estadounidenses fueran ahora las mejores personas del mundo, apoyándose unos a otros y defendiendo su libertad”, afirmó Portman.

El estreno de The Gallerist, dirigido por Cathy Yan (Birds of Prey), contó también con la presencia de la cantante Charli XCX, quien este año participa en películas como The Moment y I Want Your Sex.

¿Hasta cuándo? Mientras Hollywood alza la voz, el ICE sigue operando con inmunidad de facto: en 2023, solo 3 de 87 casos de uso excesivo de la fuerza terminaron en investigaciones internas. ¿Será Sundance el detonante para una reforma?

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El patrón de impunidad: cómo el ICE evade consecuencias desde 2017

Mientras las estrellas de Hollywood exigen justicia por Alex Pretti y Renee Good, un informe de 2023 del Government Accountability Office (GAO) revela que el 92% de las quejas por uso excesivo de la fuerza contra el ICE entre 2017 y 2022 fueron archivadas sin acción disciplinaria. El caso más emblemático —y el que marcó un precedente de impunidad— fue el de Sergio Adrián Hernández Güereca, un adolescente mexicano de 15 años asesinado en 2010 por un agente del ICE en el puente fronterizo de El Paso. Aunque un video mostró al menor desarmado y en suelo mexicano, el agente, Jesus Mesa Jr., nunca enfrentó cargos en EE.UU. (la Corte Suprema falló en 2017 que no violó derechos constitucionales).

La escalada de violencia coincide con un cambio normativo: en 2018, bajo la administración Trump, el ICE eliminó la obligación de reportar públicamente las muertes en custodia o durante operativos, una medida que la ACLU denunció como un “cheque en blanco para la brutalidad“. Según datos filtrados por The Intercept en 2021, al menos 45 civiles murieron en redadas o detenciones del ICE entre 2018 y 2020, pero solo 2 casos llegaron a tribunales federales. Uno de ellos, el de Eusebio de Haro, un padre de 38 años baleado en 2019 en San Antonio mientras grababa con su teléfono un operativo, fue cerrado con una indemnización de $125.000 para la familia —sin admitir responsabilidad.

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El presupuesto del ICE, que en 2017 era de $6.800 millones, ha crecido un 22% bajo políticas de “tolerancia cero”, pero los fondos para capacitación en desescalada se redujeron un 30% en el mismo período, según el Migration Policy Institute. Mientras, agentes con historiales de quejas —como Corey Price, involucrado en 3 muertes entre 2015 y 2020— siguen en activo.

¿Puede Hollywood cambiar lo que Washington ignora?

La presión de figuras como Portman o Wilde ya tuvo un efecto tangible en 2019, cuando protestas similares en los Premios Óscar contribuyeron a que 14 estados (incluyendo California y Nueva York) aprobaran leyes para limitar la colaboración con el ICE. Pero el desafío ahora es mayor: con un Congreso dividido y una administración Biden que, pese a promesas de reforma, aumentó un 18% los fondos para detenciones migratorias en 2023, el cambio dependerá de si la indignación trasciende las alfombras rojas. La pregunta clave no es si habrá más muertes —el patrón lo garantiza—, sino cuántas vidas costará romper la inercia.

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