UE en alerta: sanciones a Irán y Rusia, y el futuro de Gaza en juego este jueves
Decisiones clave: Bruselas acelera sanciones históricas y debate el papel de Europa en Gaza, con Irán y Rusia en la mira.
Los ministros de Asuntos Exteriores de los 27 Estados miembro de la Unión Europea se reúnen este jueves en Bruselas en un encuentro cargado de tensión geopolítica. Sobre la mesa: nuevas sanciones contra Irán y Rusia, la segunda fase del plan de paz de EE.UU. para Gaza —lanzada esta semana— y la distribución de un préstamo récord de 90.000 millones de euros para Ucrania, en el cuarto aniversario de la invasión rusa. La cita llega apenas una semana después del Consejo Europeo extraordinario que enfrentó a los líderes europeos con las amenazas arancelarias de Washington por Groenlandia, aunque este tema quedará relegado a conversaciones informales.
Ucrania: entre el préstamo millonario y la ofensiva rusa
El conflicto en Ucrania dominará la primera parte de la reunión. Los ministros analizarán cómo repartir los 90.000 millones de euros aprobados en diciembre para Kiev —pese al veto inicial de Hungría, República Checa y Eslovaquia—. El plan de la Comisión Europea propone destinar 60.000 millones a gasto militar (priorizando compras a la industria ucraniana y europea) y 30.000 millones a necesidades presupuestarias. Sin embargo, varios países exigen flexibilidad para comprar armamento fuera de la UE si Europa no puede suministrarlo a tiempo, una postura respaldada por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte**, quien advirtió esta semana que *”la UE no puede cubrir ni de lejos lo que Ucrania necesita para defenderse”*.
Mientras, Rusia recrudece su ofensiva en el este de Ucrania, donde en los últimos siete días ha lanzado ataques con misiles hipersónicos Kinzhal y drones Shahed, según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW). ¿Podrá la UE acelerar la entrega de armas antes de que Rusia gane terreno en Donbéts?
En paralelo, la UE ultima su vigésimo paquete de sanciones contra Moscú, aunque no se votará este jueves. Sí se esperan medidas inmediatas contra seis propagandistas rusos, cuyas sanciones ya fueron avanzadas por los embajadores el miércoles. *”Son figuras clave en la desinformación sobre la guerra”*, confirmaron fuentes diplomáticas a Europa Press.
Gaza: la UE entre el plan de EE.UU. y el caos en Rafá
El segundo bloque crítico será Oriente Próximo, con dos focos: la segunda fase del plan de paz estadounidense para Gaza —que incluye la creación de una Junta de Paz cuestionada por Bruselas— y la apertura inminente del paso de Rafá. Los ministros debatirán cómo debe posicionarse la UE en un escenario donde Israel mantiene su ofensiva en el sur de Gaza y Hamás rechaza cualquier acuerdo que no incluya su supervivencia política.
Entre las opciones sobre la mesa están:
- Reactivar la Misión de Asistencia Fronteriza de la UE (EUBAM) para supervisar Rafá, como ya hizo entre 2005 y 2007.
- Ampliar el entrenamiento de la Policía palestina (EUPOL COPPS), suspendido desde 2019 por recortes presupuestarios.
- Coordinar con Egipto y Jordania la entrada de ayuda humanitaria, tras los bloqueos israelíes que han dejado a 2,2 millones de gazatíes al borde de la hambruna, según la ONU.
Sin embargo, la Junta de Paz propuesta por Washington genera “serias dudas” entre los Veintisiete. *”Podría violar los tratados de la UE y la Carta de la ONU”*, alertaron fuentes comunitarias. ¿Aceptará Bruselas un plan que excluye a Hamás pero tampoco garantiza un Estado palestino viable?
Irán: sanciones por drones, misiles y represión
El tercer punto caliente será Irán, donde la UE podría aprobar sanciones sin precedentes contra el régimen de Teherán. En la mira:
- Bloquear el acceso a componentes para drones y misiles, usados por Rusia en Ucrania y por los hutíes en sus ataques al Mar Rojo.
- Ampliar la lista negra de funcionarios iraníes por violaciones de derechos humanos —tras la represión de protestas que ha dejado más de 500 muertos desde septiembre de 2022, según Iran Human Rights— y por su apoyo militar a Rusia.
- Debatir la designación de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, una medida impulsada por España, Alemania y los Países Bajos, pero que encuentra resistencia en países como Italia y Austria, temerosos de represalias contra sus ciudadanos en Irán.
Aunque la unanimidad es requisito, fuentes diplomáticas señalan que *”el consenso crece”* tras las ejecuciones masivas de manifestantes y el envío de misiles balísticos a Moscú. *”Cada día que pasa, más capitales ven a la Guardia Revolucionaria como lo que es: un brazo terrorista del Estado”*, declaró un alto funcionario europeo.
Si no hay acuerdo este jueves, la votación podría posponerse, pero la presión es máxima: el Parlamento Europeo ya exigió esta medida en 2023, y EE.UU. la aplicó en 2019. ¿Se atreverá la UE a dar el paso que Washington ya dio hace cinco años?
Otros focos: Congo, Marruecos y derechos humanos
En los márgenes de la reunión, los ministros abordarán:
- La crisis en la República Democrática del Congo, donde el grupo rebelde M23 —apoyado por Ruanda— ha roto el alto el fuego firmado en Washington hace apenas 10 días, amenazando con regionalizar el conflicto.
- El primer Consejo de Asociación UE-Marruecos desde 2019, centrado en migración, energía y comercio, en un contexto marcado por las tensiones por el Sáhara Occidental.
- Una reunión con el Alto Comisionado de la ONU para DD.HH., Volker Turk, para analizar crisis como Sudán (donde la guerra ha dejado 10.000 muertos en 2024) o las protestas en Irán.
Con cuatro guerras abiertas (Ucrania, Gaza, Sudán, Congo) y dos regímenes sancionados (Irán, Rusia) en la agenda, este jueves la UE enfrenta una de sus pruebas de fuego diplomáticas del año. ¿Logrará Bruselas unir a los 27 en un momento en que la geopolítica no da tregua?
El precedente de 2019: por qué la UE teme sancionar a la Guardia Revolucionaria iraní como EE.UU.
Mientras la UE debate este jueves designar a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como organización terrorista, el fantasma de 2019 planea sobre Bruselas. Ese año, EE.UU. tomó la misma decisión bajo la administración Trump, pero la UE optó por una vía intermedia: sancionar solo a su brazo exterior, la Fuerza Quds, y a su entonces comandante, Qasem Soleimani (asesinado en un ataque estadounidense en 2020). La razón del bloqueo europeo no fue solo la división interna, sino un patrón de represalias iraníes que hoy podría repetirse.
Tras las sanciones de 2019, Irán respondió con detenciones arbitrarias de ciudadanos europeos: en junio de ese año, arrestó a la académica Kylie Moore-Gilbert (australiana-británica) acusándola de espionaje, y en 2020, al diplomático Nazak Afshar (franco-iraní), condenado a 8 años por *«colaborar con potencias enemigas»*. Ambos casos se resolvieron con intercambios de prisioneros en 2022, pero dejaron una lección: Teherán usa a los europeos como moneda de cambio. Hoy, con al menos 10 ciudadanos de la UE aún detenidos en Irán (según Amnistía Internacional), países como Italia y Austria —con fuertes intereses económicos en el país— temen que la medida dispare una nueva ola de arrestos.
El dilema se agrava por el comercio crítico con Irán: en 2023, la UE importó 1.200 millones de euros en petróleo iraní (a pesar de las sanciones de EE.UU.), según Eurostat, y empresas como TotalEnergies (Francia) y Eni (Italia) mantienen contratos en el sector energético. En 2018, cuando Trump reinstauró sanciones unilaterales, la UE activó el «Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales» (INSTEX) para eludirlas y seguir comerciando con Irán. ¿Repetirá Bruselas esa maniobra si sanciona a la IRGC?
| País UE | Ciudadanos detenidos en Irán (2024) | Intereses económicos clave |
|---|---|---|
| Francia | 3 (incluido el investigador Fariba Adelkhah) | Contratos de TotalEnergies en el yacimiento South Pars (gas) |
| Alemania | 2 (caso Jamshid Sharmahd, condenado a muerte) | Exportaciones de maquinaria industrial (+€800M en 2023) |
| Suecia | 1 (el académico Ahmadreza Djalali, en riesgo de ejecución) | Tecnología médica (empresas como Getinge) |
La trampa del «consenso»: ¿sanción simbólica o medida real?
Si la UE aprueba la designación terrorista, Irán podría suspender la cooperación nuclear (ya tensada tras el enriquecimiento de uranio al 60% en 2023) o cortar el flujo de refugiados afganos hacia Europa, como amenazó en 2021. Pero hay un riesgo mayor: que Bruselas repita el error de 2019 y apruebe una sanción aguada —como hizo con la Fuerza Quds—, dando a Teherán una victoria propagandística. El IRGC controla el 30% de la economía iraní (según el Tesoro de EE.UU.): si la UE no congela sus activos en Europa, la medida será papel mojado. La pregunta no es si habrá represalias, sino si la UE está dispuesta a pagarlas.