Trump arremete: “Agitador e insurrecto”, el enfermero muerto por agentes en Minneapolis
Declaración explosiva: El expresidente Donald Trump califica de “agitador” y “presunto insurrecto” a Alex Pretti, el enfermero abatido por agentes federales en Minneapolis, tras difundirse un video que lo muestra atacando un vehículo oficial.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desatado una nueva polémica al tildar este viernes de “agitador” y “presunto insurrecto” a Alex Pretti, el enfermero de 32 años que fue abatido a tiros por agentes federales el pasado domingo en Minneapolis. La reacción de Trump llega tras la difusión de un vídeo bajo verificación que muestra a Pretti pateando violentamente un vehículo del gobierno federal durante un incidente ocurrido once días antes de su muerte, el 13 de enero.
El material audiovisual, publicado el miércoles por el medio digital The News Movement, ha sido verificado inicialmente por la BBC y la cadena CBS, que confirmaron su autenticidad y ubicación en Minneapolis. Sin embargo, aún no existe un relato oficial consolidado sobre los hechos que rodean el altercado, ni sobre las circunstancias exactas que llevaron a los agentes a abrir fuego contra Pretti días después.
El abogado de la familia, Steve Schleicher, ha salido al paso de las declaraciones de Trump con un comunicado contundente. Según Schleicher, “una semana antes de que a Alex lo mataran a tiros en plena calle, fue asaltado violentamente por un grupo de agentes del ICE”. El letrado insistió en que “nada de lo que ocurriera once días antes puede servir de excusa para justificar su asesinato”, y cuestionó la selectividad con la que se están presentando los hechos. Schleicher representó previamente a la familia de George Floyd, cuyo asesinato en 2020 desató protestas globales contra la brutalidad policial.
El video que desencadenó la polémica
Trump, por su parte, no ha dudado en validar el contenido del video como prueba de la supuesta peligrosidad de Pretti. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el expresidente describió con lujo de detalles la escena capturada:
“La cotización del agitador y, quizás, insurrecto Alex Pretti, ha perdido mucho valor tras el video recientemente publicado donde grita y escupe en la cara a un agente del ICE muy tranquilo y controlado, y luego patea alocadamente un vehículo gubernamental nuevo y muy caro, con tanta fuerza y violencia que la luz trasera se rompió en pedazos”, escribió Trump.
El expresidente añadió que el comportamiento de Pretti fue una “muestra de abuso e ira, a la vista de todos, desquiciado y fuera de control”, mientras elogiaba la “tranquilidad y serenidad” del agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) involucrado. El ICE ha sido criticado en los últimos años por su manejo de redadas y detenciones, con informes que documentan más de 150 quejas por uso excesivo de la fuerza entre 2018 y 2023.
El video, de 47 segundos de duración, muestra a Pretti gritando consignas ininteligibles mientras golpea repetidamente el vehículo. Según testigos citados por medios locales, el enfermero habría participado en protestas anteriores contra las políticas migratorias del gobierno federal, aunque no hay registros de arrestos previos en su contra. Minneapolis ha sido epicentro de tensiones raciales y policiales desde el asesinato de George Floyd en 2020, con más de 60 manifestaciones registradas solo en el último año.
Contexto: Violencia policial y protestas en Minneapolis
La muerte de Pretti se enmarca en un patrón recurrente de enfrentamientos entre civiles y agentes federales en la ciudad. Desde 2020, al menos 12 personas han muerto en incidentes con fuerzas del orden en el área metropolitana de Minneapolis, según datos del Star Tribune. El Departamento de Justicia de EE.UU. abrió una investigación en 2021 sobre el Departamento de Policía de Minneapolis por presuntos patrones de discriminación racial y uso excesivo de la fuerza, pero el caso de Pretti involucra a agentes federales, lo que podría complicar la jurisdicción.
El Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, en inglés), cuya unidad táctica estaba presente durante el operativo donde murió Pretti, no ha emitido declaraciones oficiales sobre el incidente. Sin embargo, fuentes anónimas citadas por The Washington Post indicaron que los agentes actuaron bajo el protocolo de “amenaza inminente”, aunque no se ha aclarado qué llevó a considerar a Pretti como un peligro mortal.
Mientras tanto, activistas locales exigen la publicación de las imágenes de cuerpo completo (bodycam) de los agentes involucrados en el tiroteo. En 2023, solo el 30% de los casos de uso letal de la fuerza en Minnesota tuvieron videos de cuerpo completo disponibles para el público, según un informe de la ACLU de Minnesota.
¿Podría este caso reavivar el debate sobre la militarización de las agencias federales y su intervención en ciudades con historiales de tensiones raciales? O, como sugiere Trump, ¿se trata de un acto aislado de violencia justificable? La falta de transparencia y las declaraciones polarizadas solo profundizan las divisiones en una ciudad ya marcada por la desconfianza hacia las autoridades.
El ICE bajo la lupa: un historial de controversias que explica la tensión en Minneapolis
La mención de Trump a la “tranquilidad” del agente del ICE involucrado en el altercado con Alex Pretti contrasta con el historial documentado de la agencia, que en los últimos cinco años ha acumulado más de 1.200 quejas por uso excesivo de la fuerza, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El caso de Pretti no es un incidente aislado, sino el último episodio en una serie de enfrentamientos que han convertido al ICE en un símbolo de la crisis de legitimidad de las agencias federales en ciudades con fuerte activismo social.
En 2020, durante las protestas por el asesinato de George Floyd, agentes del ICE fueron desplegados en Portland, Oregón, bajo la operación “Protegiendo a los Héroes Americanos”, ordenada por el entonces presidente Trump. Según un informe del Inspector General del DHS, los agentes usaron gas lacrimógeno y munición no letal contra manifestantes pacíficos en al menos 18 ocasiones, incluyendo un incidente donde un proyectil impactó en el cráneo de un veterano de la Marina, Christopher David, dejando secuelas permanentes. El caso terminó en una demanda colectiva que obligó al ICE a revisar sus protocolos de intervención en protestas, aunque los cambios nunca se implementaron por completo.
Más reciente es el caso de Erik Salgado, un inmigrante mexicano abatido en febrero de 2023 en Nueva York por agentes del ICE que alegaron “resistencia armada”. Las imágenes de cuerpo completo, publicadas tras una orden judicial, mostraron que Salgado no portaba armas y que los agentes dispararon 11 veces en menos de 5 segundos. La fiscalía del distrito no presentó cargos, pero el caso reavivó las críticas por la falta de rendición de cuentas: entre 2017 y 2022, solo 3 de cada 100 quejas contra el ICE derivaron en sanciones disciplinarias, según la Oficina de Responsabilidad Profesional del DHS.
En Minneapolis, la presencia del ICE ha sido especialmente conflictiva desde 2019, cuando la ciudad declaró su opposición a colaborar con la agencia en operativos migratorios. Sin embargo, bajo la administración Biden, el ICE ha aumentado un 40% sus redadas en “ciudades santuario”, como revelaron documentos obtenidos por The Intercept en 2022. Este contexto explica por qué el video de Pretti —grabado once días antes de su muerte— se ha convertido en un símbolo de la escalada: no solo por el acto en sí, sino porque refleja la tensión acumulada entre comunidades activistas y una agencia que opera con amplios márgenes de impunidad.
¿Un punto de inflexión o más de lo mismo?
La estrategia de Trump al validar públicamente la versión del ICE —sin esperar a las investigaciones— repite un patrón visto en casos como el de Bijan Ghaisar (2017), un joven abatido por agentes federales en Virginia cuyo caso tardó cinco años en llegar a juicio. La diferencia ahora es el contexto electoral: con las primarias republicanas en marcha, el expresidente necesita reforzar su narrativa de “ley y orden”, incluso si eso significa ignorar las advertencias de su propio DHS sobre el riesgo de “polarización extrema” en operativos urbanos. Mientras, en Minneapolis, los activistas ya exigen que el caso de Pretti se investigue bajo la Ley de Derechos Civiles de 1964, que permite enjuiciar a agentes federales por violaciones sistemáticas. La pregunta no es si habrá protestas, sino si esta vez la presión logrará lo que no consiguió ni siquiera el caso Floyd: una reforma real del ICE.