Celebración de los Seahawks tras ganar el Super Bowl 2024 con marcador 29-13 sobre los Patriots, levantando el trofeo Vince Lombardi

“¡Revancha épica!” Seahawks aplastan a Patriots y recuperan el trono en el Super Bowl

Golpe histórico: La defensa de Seattle destrozó los sueños de los Patriots con un 29-13 contundente, coronándose 10 años después de su último título.

La defensa que hizo historia

Los Seattle Seahawks arrasaron con un 29-13 sobre los New England Patriots, consiguiendo su segundo anillo de Super Bowl —el primero desde 2014, cuando derrotaron a los Broncos. Esta vez, el triunfo tuvo un sabor especial: revancha.

La unidad defensiva de Seattle, apodada “Legión de Boom 2.0” por los analistas, anuló el ataque de los Patriots, evitando que Tom Brady —a sus 49 años— sumara un séptimo título que habría empatado el récord absoluto de los Pittsburgh Steelers. Brady, quien anunció su retiro definitivo en 2023, vio cómo su legado quedó opacado por una defensa que lo presionó con 5 capturas y 12 golpes al quarterback.

Récords y hazañas individuales

El pateador Jason Myers se convirtió en la estrella inesperada al anotar cinco goles de campo —récord en una final—, incluyendo dos en el primer tiempo que sentenciaron el ritmo del partido. Mientras, Andy Borregales, el primer venezolano en anotar en un Super Bowl, hizo historia con un punto extra cuando el marcador ya reflejaba un 19-0 abrumador.

El premio al Jugador Más Valioso (MVP) recayó en el corredor Kenneth Walker III, quien acumuló 137 yardas terrestres y 26 por recepción. Walker se unió a un selecto grupo: es el primer running back en ganar el MVP desde Terrell Davis en 1998, cuando los Broncos vencieron a los Packers.

El quarterback Sam Darnold, eterno “proyecto incompleto” de la NFL, finalmente silenció a sus críticos con 202 yardas aéreas y un touchdown. Darnold, quien pasó por Carolina Panthers, New York Jets y San Francisco 49ers antes de llegar a Seattle, cerró su redención con un rendimiento impecable en el escenario más grande.

En el bando perdedor, el joven Drake Maye —considerado el “heredero” de Brady— lanzó para 295 yardas y dos touchdowns, pero sus dos intercepciones (una en zona roja) fueron fatales. Maye, de 21 años, se convirtió en el quarterback más joven en iniciar un Super Bowl desde Ben Roethlisberger en 2006.

Jugadas clave y el factor latino

La defensa de Seattle brilló con luz propia. Christian González, hijo de padres colombianos, fue clave al desviar dos pases en la zona de anotación en los últimos segundos del primer tiempo, evitando que los Patriots acortaran la distancia. González, seleccionado en el Draft 2023, se consolidó como una de las revelaciones de la temporada.

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Al descanso, el marcador favorecía a Seattle por 9-0, gracias a los goles de campo de Myers de 33 y 39 yardas. Durante el espectáculo del medio tiempo, Bad Bunny, Ricky Martin y Lady Gaga electrificaron al estadio con un popurrí latino, recordando el show de Shakira y J.Lo en 2020, que marcó un antes y después en la inclusión cultural del evento.

En el tercer cuarto, Maye conectó un pase de 35 yardas con Mack Hollins para el primer touchdown de los Patriots, dejando el marcador 19-7. Pero la respuesta de Seattle fue inmediata: Uchenna Nwosu corrió 45 yardas para anotar y sentenciar el partido.

Revancha y legado

Esta victoria tuvo un sabor especial para los aficionados de Seattle. En el Super Bowl 2015, los Seahawks cayeron ante estos mismos Patriots por una intercepción de Malcolm Butler en la yardas 1, en una jugada que aún se debate como la “peor llamada en la historia del fútbol americano”. 9 años después, el equipo del noroeste pacífico borró esa mancha con autoridad.

La propietaria del equipo, Jody Allen —hermana del fallecido cofundador de Microsoft, Paul Allen—, levantó el trofeo Vince Lombardi entre lágrimas, dedicando el triunfo a la memoria de su hermano, quien compró el equipo en 1997 y lo transformó en una potencia.

Los números del partido

Categoría Seahawks Patriots
Yardas totales 389 342
Intercepciones 0 2
Terceros downs convertidos 50% (7/14) 30% (4/13)
Tiempo de posesión 34:12 25:48

Con este triunfo, los Seahawks se unen a los Denver Broncos y New York Giants como los únicos equipos en vencer a un equipo de Brady en un Super Bowl. ¿Podrá Nueva Inglaterra reconstruirse sin su leyenda, o el dominio de Seattle marca el inicio de una nueva dinastía en la NFL?

Lo mejor del Super Bowl

Últimos campeones del Super Bowl:

  • 2023: Kansas City Chiefs (vs. Philadelphia Eagles)
  • 2022: Los Angeles Rams (vs. Cincinnati Bengals)
  • 2021: Tampa Bay Buccaneers (vs. Kansas City Chiefs)
  • 2020: Kansas City Chiefs (vs. San Francisco 49ers)
  • 2019: New England Patriots (vs. Los Angeles Rams)
  • 2018: Philadelphia Eagles (vs. New England Patriots)
  • 2017: New England Patriots (vs. Atlanta Falcons)
  • 2016: Denver Broncos (vs. Carolina Panthers)
  • 2015: New England Patriots (vs. Seattle Seahawks)
  • 2014: Seattle Seahawks (vs. Denver Broncos)
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Equipos más ganadores:

  • New England Patriots: 6 títulos (2002, 2004, 2005, 2015, 2017, 2019)
  • Pittsburgh Steelers: 6 títulos (1975, 1976, 1979, 1980, 2006, 2009)
  • San Francisco 49ers: 5 títulos (1982, 1985, 1989, 1990, 1995)
  • Dallas Cowboys: 5 títulos (1972, 1978, 1993, 1994, 1996)
  • Seattle Seahawks: 2 títulos (2014, 2024)
  • Kansas City Chiefs: 4 títulos (1970, 2020, 2023, 2024*)

El fantasma del Super Bowl XLIX: cómo Seattle exorcizó su peor derrota

El triunfo de los Seahawks sobre los Patriots no fue solo una revancha deportiva, sino un cierre psicológico a la herida más dolorosa en la historia de la franquicia: el Super Bowl XLIX (2015), donde una intercepción en la yarda 1 —con 26 segundos por jugar— les arrebató el bicampeonato. Esa jugada, conocida como “The Butler Pick” por la intervención del entonces novato Malcolm Butler, se convirtió en un trauma colectivo. El coordinador ofensivo de aquel equipo, Darrell Bevell, fue despedido tras la temporada, y el quarterback Russell Wilson (ahora en Pittsburgh) cargó durante años con la crítica por no ejecutar un hand-off a Marshawn Lynch, quien había anotado 11 touchdowns en esa campaña.

Aquel partido terminó 28-24 a favor de Nueva Inglaterra, con Brady ganando su cuarto anillo y Bill Belichick consolidando su leyenda. Pero el dato menos recordado es que los Seahawks dominaron estadísticamente: acumularon 407 yardas totales (vs. 365 de los Patriots), ganaron el tiempo de posesión (31:46 vs. 28:14) y forzaron 2 balones sueltos. Sin embargo, una decisión en el segundo-down —optar por un pase en lugar de un juego terrestre con Lynch, líder de la NFL en touchdowns esa temporada— cambió todo. El entonces entrenador Pete Carroll (quien sigue al frente del equipo) admitió en 2020 que esa llamada fue “el mayor error de su carrera”.

El paralelo con el Super Bowl 2024 es revelador: esta vez, Seattle no dejó nada al azar. El plan defensivo contra Brady —diseñado por el coordinador Clint Hurtt, exasistente en Chicago y Las Vegas— se basó en el mismo blueprint que usaron los New York Giants en sus victorias sobre los Patriots en los Super Bowls XLII (2008) y XLVI (2012): presión constante con 4-5 pasadores y cobertura ajustada en las rutas cortas. En aquellos partidos, Brady fue capturado 5 veces en 2008 y 6 en 2012; en 2024, los Seahawks replicaron la fórmula con 5 capturas y 12 golpes, forzando errores en un quarterback que, a sus 49 años, ya no tenía la movilidad de antaño.

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Otro guión que Seattle evitó fue el de los Atlanta Falcons en 2017, quienes perdieron un Super Bowl tras llevar una ventaja de 28-3 en el tercer cuarto. En esta ocasión, los Seahawks mantuvieron el pie en el acelerador: tras el touchdown de Maye en el tercer cuarto (19-7), respondieron con una jugada de 45 yardas de Uchenna Nwosu —la tercera anotación terrestre más larga en la historia del Super Bowl, solo superada por los 64 yardas de Marcus Allen en 1984 y los 58 de Terrell Davis en 1998.

¿El inicio de una era o un destello en la noche?

La NFL ha visto cómo equipos que rompen maldiciones históricas —como los Eagles en 2018 (57 años sin título) o los Chiefs en 2020 (50 años)— no siempre logran consolidar dinastías. Seattle tiene ahora un núcleo joven: Kenneth Walker III (23 años), Christian González (22) y Sam Darnold (26), cuya redención personal (tras ser descartado por tres equipos) podría ser la chispa de un proyecto a largo plazo. Pero el precedente es claro: de los últimos 10 campeones del Super Bowl, solo 3 (Chiefs, Patriots, Broncos) repitieron aparición en la final al año siguiente. El reto de Carroll será evitar que este triunfo se convierta en un flash in the pan, como le ocurrió a los Buccaneers de Tom Brady en 2021, que pasaron de campeones a ser eliminados en primera ronda con un récord de 9-8.

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