Burruchaga supera amenazas y escala al Top 100 en el Argentina Open
Triunfo bajo presión: Román Burruchaga, con amenazas de muerte en su espalda, logró su mejor victoria en el Argentina Open y aseguró su lugar en el Top 100 del ranking ATP por primera vez.
Román Burruchaga, de 24 años e hijo del campeón mundial Jorge Luis Burruchaga, se encontraba en el puesto 98 del ranking ATP antes del torneo, a las puertas de un hito que pocos tenistas argentinos logran: ingresar al exclusivo Top 100. Su camino no fue fácil: tras caer en la segunda ronda de la qualy del Australian Open en enero, regresó a Argentina para disputar el Challenger de Rosario, donde alcanzó la final y enfrentó su primer gran obstáculo fuera de las canchas.
Antes de la semifinal en el Jockey Club de Rosario, Burruchaga recibió amenazas de muerte vinculadas a apuestas deportivas. El caso fue tan grave que obligó a las autoridades a reforzar su seguridad personal y a intervenir la fiscalía. Según reveló el propio tenista, los mensajes no solo lo apuntaban a él, sino también a su familia, generando un clima de tensión extrema en los días previos al Argentina Open. Este tipo de intimidaciones no son aisladas en el tenis: en 2022, el británico Andy Murray denunció amenazas similares durante un torneo en Europa, lo que llevó a la ATP a implementar protocolos más estrictos contra el fraude en apuestas.
Victoria clave y números contundentes
En su debut en el Argentina Open, Burruchaga enfrentó al serbio Laslo Djere (N°63 del mundo) y lo venció con un contundente 6-2 y 6-4, en un partido donde demostró solidez en los momentos clave. Los números respaldan su actuación:
- 87% de puntos ganados con el primer servicio (no perdió ni un solo game de saque).
- 3 quiebres de servicio sobre 5 oportunidades.
- 15 tiros ganadores frente a solo 11 errores no forzados.
“Estoy contento con la victoria. Sabía que Djere era un rival duro, pero creí en mi juego y salí adelante“, declaró en rueda de prensa. Este triunfo no solo lo proyectó a los octavos de final, sino que le permitió consolidar su ingreso al Top 100, un objetivo que persiguió desde su salto al circuito profesional en 2019.
Burruchaga, entrenado por el extenista Leonardo Mayer (N°21 del mundo en su mejor momento), ha mostrado una progresión constante. En 2023, alcanzó los cuartos de final en Gstaad (Suiza), su mejor resultado en un ATP 250 hasta ahora. Su estilo agresivo desde el fondo de la cancha y su capacidad para mantener la calma bajo presión —como demostró ante las amenazas— lo perfilan como una de las promesas del tenis argentino.
El desafío contra Etcheverry y la meta del Top 50
Este miércoles, a las 13:00 en el estadio Guillermo Vilas, Burruchaga se medirá ante su compatriota Tomás Martín Etcheverry (N°30 del mundo), en un duelo que promete ser explosivo. El historial entre ambos favorece levemente a Etcheverry, con 2 victorias contra 1 de Burruchaga, pero el contexto es distinto: esta será su primera confrontación en un ATP 250 sobre polvo de ladrillo, superficie donde el hijo de “El Burru” ha mostrado su mejor versión.
“Contra Tomy (Etcheverry) espero un partido muy duro. Sé que tendré que jugar a mi máximo nivel para superarlo“, advirtió Burruchaga, consciente de que una victoria lo llevaría a disputar su segundos cuartos de final en un ATP (el primero fue en Gstaad el año pasado). Más allá de este torneo, sus objetivos son ambiciosos: competir en ATP 500, Masters 1000 y consolidarse en Grand Slams.
“Siempre he rendido bien en el nivel ATP. Mi meta es seguir creciendo, entrar en el Top 50 y pelear por torneos grandes“, confesó. Con un equipo técnico liderado por Mayer y el respaldo de su familia —incluido su padre, ídolo de la selección argentina en el Mundial 1986—, Burruchaga tiene los cimientos para escribir su propia historia. Pero la pregunta que resuena es: ¿Podrá el tenis argentino sumar otro nombre entre los 50 mejores del mundo antes de que termine 2025?
El fantasma de las apuestas: cómo el tenis argentino lidia con amenazas desde 2018
Las amenazas a Román Burruchaga no son un caso aislado en el tenis argentino, sino el último episodio de una ola de intimidaciones vinculadas a apuestas ilegales que se remonta a al menos 2018. Ese año, el tenista Nicolás Kicker (entonces N°84 del mundo) fue suspendido por 6 años tras ser hallado culpable de amañar partidos en Challengers de Padova (Italia) y Barranquilla (Colombia). La investigación reveló que Kicker recibió US$50.000 de una red de apostadores asiáticos, un monto irrisorio comparado con los US$2 millones en apuestas fraudulentas que generaron sus partidos. El caso expuso la vulnerabilidad de los tenistas fuera del Top 50, donde los premios en torneos menores rara vez superan los US$20.000.
En 2021, otro argentino, Federico Coria (hermano de Guido Pella), denunció haber recibido ofertas de soborno durante un Challenger en Zagreb (Croacia). Aunque no trascendieron amenazas directas, Coria admitió en una entrevista con Olé que le ofrecieron €30.000 por perder un set específico. “Te contactan por Instagram o WhatsApp con cuentas falsas, pero saben detalles de tu vida privada que te helan la sangre”, confesó. La Unidad de Integridad del Tenis (TIU) intervino, pero el caso quedó en la impunidad por falta de pruebas. Según datos de la ATP, entre 2020 y 2023, se registraron 127 alertas por posibles amaños en torneos de América Latina, con Argentina y Brasil como focos principales.
El modus operandi suele ser el mismo: mensajes anónimos antes de partidos clave, promesas de dinero o, en casos extremos, amenazas a familiares. Burruchaga no es el primero en sufrirlo, pero sí el primero en hacerlo público en pleno torneo ATP. Esto plantea un dilema: ¿por qué ahora? Fuentes cercanas a la Asociación Argentina de Tenis (AAT) señalan que el aumento de apuestas en vivo —que representan el 60% del volumen total en plataformas como Bet365— ha disparado la presión sobre tenistas jóvenes. “Antes manipulaban resultados finales; hoy exigen que pierdas un game en un momento exacto”, explicó un exjugador que prefirió el anonimato.
¿Puede la ATP frenar la sangría?
La ATP anunció en 2023 un fondo de US$1 millón para proteger a tenistas amenazados, pero los recursos se concentran en el Top 100. Burruchaga, ahora dentro de ese grupo, tendrá acceso a seguridad privada en torneos, pero ¿qué pasa con los 300 tenistas argentinos que compiten en Futures y Challengers con ingresos mensuales inferiores a US$3.000? La respuesta podría llegar en abril, cuando la TIU presente su informe anual. Mientras tanto, el caso Burruchaga ya generó un efecto dominó: al menos 5 tenistas sudamericanos —entre ellos dos peruanos— han denunciado amenazas similares en las últimas 72 horas, según confirmó a En Foco Hoy una fuente de la Federación Internacional de Tenis (ITF).”