“Mercedes aplasta”: Russell domina, Verstappen choca y Colapinto sufre en Australia
Dominio absoluto: La Fórmula 1 escribió en Melbourne un capítulo de desigualdad récord con Mercedes arrasando y Verstappen en el fondo.
El W17 de Mercedes dejó al resto sin argumentos: la brecha entre el segundo coche de la escudería alemana y el mejor no-Mercedes fue de 492 milésimas, mientras que la diferencia entre el líder y el tercero alcanzó los 785 milésimas. George Russell se adjudicó la *pole* con un tiempo de 1m18s518, seguido por su compañero Kimi Antonelli (+0s293) y el sorprendente Isack Hadjar (+0s785), quien aprovechó el Red Bull que Max Verstappen destruyó contra los neumáticos en la Q1. El neerlandés, fuera de la primera ronda de clasificación por octava vez en 234 carreras, no pudo registrar tiempo tras estrellarse en la curva 1. “Nunca me pasó algo así“, admitió el tetracampeón, quien partirá último en una carrera donde la estrategia será clave.
La sesión dejó datos históricos: es la mayor diferencia entre el poleman y el 3º desde el GP de España 2022, cuando Ferrari dominó con similar contundencia. Además, Verstappen igualó su peor clasificación en Melbourne (2020, cuando también quedó fuera de la Q1 por un error en la curva 1).
Franco Colapinto cerró 16º en una sesión para olvidar. El argentino, que en Bahréin había ilusionado con un rendimiento más competitivo, quedó a 2s538 de Russell, una eternidad en Fórmula 1. La frustración crece al analizar que tres de los seis pilotos detrás suyo ni siquiera completaron una vuelta válida. Su compañero Pierre Gasly (14º) no corrió mejor suerte: terminó a 769 milésimas del líder, confirmando que Alpine sigue hundida en la crisis. “No es donde queríamos estar, pero estamos trabajando. En Bahréin soñábamos con la Q3 y ahora equipos como Audi o Racing Bulls nos sacan una luz”, declaró Colapinto a ESPN, reconociendo que las mejoras tardarán semanas: “Tenemos identificado el problema, pero diseñar, validar en simulador y fabricar la pieza es un proceso largo”.
El contraste con las categorías inferiores fue brutal. En Fórmula 2, el argentino Nicolás Varrone debutó con un trompo que lo relegó al 21º puesto, mientras que en Fórmula 3, Mattia Colnaghi cerró 30º y último. Los triunfadores fueron el paraguayo Joshua Duerksen (F3) y el español Bruno del Pino (F2), quienes brillaron donde los argentinos sufrieron.
Clasificación: Mercedes en otro planeta
- 1º George Russell – Mercedes – 1m18s518
- 2º Kimi Antonelli – Mercedes – a 0s293
- 3º Isack Hadjar – Red Bull – a 0s785
- 4º Charles Leclerc – Ferrari – a 0s809
- 5º Oscar Piastri – McLaren – a 0s862
- 6º Lando Norris – McLaren – a 0s957
- 7º Lewis Hamilton – Ferrari – a 0s960
- 14º Pierre Gasly – Alpine – a 1s769
- 16º Franco Colapinto – Alpine – a 2s538
- 20º Max Verstappen – Red Bull – sin tiempo
La carrera, que arranca este domingo a la 1:00 AM (ARG) por Fox Sports y Disney+, promete ser un duelo de estrategias. Con un circuito de alto desgaste de neumáticos y un pronóstico de 23°C (el más frío del fin de semana), el ahorro de energía y la gestión de las *gomas* podrían reescribir el orden de la parrilla. ¿Podrá Verstappen remontar desde el fondo como en Brasil 2023, cuando pasó del 14º al 2º? O, por el contrario, ¿consolidará Mercedes su dominio con Russell al frente, como en el GP de São Paulo 2022? Las respuestas, en unas horas.
La maldición de la curva 1 en Melbourne: Verstappen repite el error de 2020
El choque de Max Verstappen en la curva 1 del circuito Albert Park no es una casualidad, sino un patrón que se repite con consecuencias devastadoras. En 2020, el neerlandés ya quedó eliminado en la Q1 en el mismo GP de Australia tras un error idéntico: perdió el control al frenar en la entrada de la primera curva, impactando contra las barreras. Ese año, partió 15º y solo logró remontar hasta el 2º puesto, gracias a una bandera roja y una estrategia agresiva con neumáticos blandos. La historia podría repetirse este domingo, pero con un agravante: en 2024, el RB20 de Red Bull muestra un déficit de ritmo en pista fría (como la prevista para la carrera, con 23°C), algo que no ocurría en la versión 2020 del monoplaza, más estable en bajas temperaturas.
El dato más preocupante para Verstappen es que, desde su debut en 2015, solo ha logrado 2 podios en 8 participaciones en Melbourne (2018 y 2023). En 2022, otra carrera caótica por condiciones climáticas, terminó abandonando tras un toque con Sebastian Vettel. La curva 1, con su frenada de 340 km/h a 80 km/h en solo 120 metros, es su talón de Aquiles: en 2019, también se salió allí en los libres, aunque logró clasificarse 4º. Este año, el error fue más costoso: destruyó el alerón delantero y el suelo del coche, lo que le impidió participar en el resto de la sesión. Según telemetría de la F1, su velocidad de entrada a la curva superó en 12 km/h el límite seguro para el compuesto C3 (el blando usado en Q1), un margen similar al de su error en 2020 (+11 km/h).
La pregunta clave es si el RB20 —que en Bahréin demostró ser 0.3s más rápido por vuelta que el Mercedes— podrá brillar en una carrera donde la degradación de neumáticos será crítica. En 2023, Verstappen remontó del 15º al 1º en 15 vueltas bajo safety car, pero este año, con un coche menos dominante en frío y un Mercedes W17 que en clasificación fue 0.8s más rápido, el desafío es mayúsculo. Su único aliado: la estrategia de Red Bull, que en 2022 le permitió ganar en Australia tras empezar 2º y gestionar mejor las paradas que Charles Leclerc (poleman ese año).
¿Un domingo de réplica o de sorpresa?
Si Verstappen logra repetir su remontada de Brasil 2023 (del 14º al 2º), será gracias a un factor que no controla: los errores ajenos. En Melbourne, la curva 1 ya ha cobrado otras víctimas este fin de semana: Nico Hülkenberg (Haas) y Guanyu Zhou (Sauber) también la pisaron en los libres. Si hoy hay safety cars —algo probable, dado que el 60% de las carreras en Albert Park desde 2010 las han tenido—, el neerlandés tendrá su oportunidad. Pero si Russell mantiene el ritmo de clasificación (donde su sector 3 fue 0.4s más rápido que el de Leclerc), el domingo podría ser el primer 1-2 de Mercedes desde el GP de Arabia Saudí 2022… y el inicio de una temporada mucho más disputada de lo esperado.