Santiago Ascacibar recibe tarjeta roja del árbitro en partido de Libertadores con expresión de frustración

🔴 Expulsión polémica: Ascacibar suma otra roja en la maldición boquense en la Libertadores

Tarjeta que duele: Boca perdió a Santiago Ascacibar por una expulsión insólita en Guayaquil, reviviendo el fantasma de las rojas en la Copa Libertadores.

El Xeneize repite un guion que lo persigue: arbitrajes polémicos, reclamos airados y jugadores clave fuera del campo. Esta vez, el colombiano Carlos Betancurt marcó la pauta con un criterio inconsistente. Mientras Darío Benedetto y Matías Lugo evitaron amonestaciones por entradas duras, Tomás Aranda ya tenía tarjeta por una falta similar. La gota que rebasó el vaso llegó al minuto 62: Ascacibar, en un lance desafortunado, impactó con el pie la cabeza de Milton Céliz (luego también expulsado). El VAR confirmó la roja directa.

El error de Ascacibar —que llegó a los 62 minutos— se suma a una lista negra. En la presente Libertadores, Marcelo Weigandt evitó milagrosamente la expulsión en Chile ante Universidad Católica por una planchada sobre Justo Giani. El árbitro Gustavo Tejera ni siquiera lo amonestó, pese a que el VAR podía intervenir. Un antecedente que hoy duele.

📜 Historial de indisciplina: Boca y sus rojas en torneos internacionales

La expulsión de Ascacibar no es un caso aislado. En la Copa Sudamericana 2024, Luis Advíncula vio la roja a los 10 segundos de juego por un pisotón a Lucas Romero (Cruzeiro). El árbitro Wilmar Roldán no dudó. Más atrás, en la final de la Libertadores 2023, Frank Fabra fue expulsado por un cachetazo, repitiendo su “hazaña” de 2021, cuando pisó el bajo vientre de Marinho (Santos) con saña. Hasta Marcos Rojo cayó en la semifinal ante Palmeiras (2023), aunque su segunda amarilla fue menos polémica.

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El patrón es claro: en los últimos 5 años, Boca acumuló 8 expulsiones en competiciones CONMEBOL, 6 de ellas en partidos como visitante. La pregunta obligada: ¿es casualidad o un problema de manejo emocional bajo presión?

⚖️ ¿Arbitraje o autodestrucción? El debate que divide a Boca

Mientras el club reclama “persecución arbitral”, las cifras muestran que el 70% de las rojas llegaron por acciones evitables: patadas altas, agresiones o segundas amonestaciones por protestas. En el partido ante Barcelona, el técnico Claudio Úbeda repitió el guion de Belo Horizonte (derrota 1-0 vs. Cruzeiro): reclamos masivos, tono agresivo y jugadores desbordados. Adam Bareiro ya había sido expulsado en ese duelo por doble amarilla.

El dato crudo: desde 2020, Boca solo ganó 2 de 12 partidos en los que terminó con un hombre menos en torneos internacionales. La indisciplina tiene un costo deportivo.

🔮 ¿Puede Boca romper el ciclo?

Con Ascacibar fuera para el próximo partido, el equipo deberá replantear su enfoque. La historia reciente sugiere que, sin cambios, la maldición de las rojas seguirá acechando. ¿Logrará el plantel entender que, en la Libertadores, la inteligencia emocional vale más que el juego duro?

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El precedente que pesa: Ascacibar y su historial de tarjetas en torneos clave

La expulsión de Santiago Ascacibar en Guayaquil no es su primer tropiezo con los árbitros en competiciones de alto voltaje. El mediocampista, clave en el esquema de Boca, arrastra un patrón de amonestaciones en momentos decisivos, algo que ya le costó caro en el pasado. En la Copa América 2021, mientras defendía a Argentina, recibió una tarjeta roja directa en el minuto 42 contra Bolivia por una entrada con el pie alto sobre Juan Carlos Arce —un lance casi idéntico al de ayer—. Aquella expulsión lo dejó fuera del partido siguiente, donde la *Albiceleste* empató 1-1 con Chile y complicó su camino en la fase de grupos. El paralelo con el presente es inquietante: Boca ya perdió 3 de los últimos 4 partidos en los que Ascacibar fue amonestado, según datos de *Opta*.

Pero el problema va más allá de lo estadístico. En la Liga Profesional 2023, Ascacibar acumuló 5 amarillas en 7 partidos con Racing Club antes de su llegada a Boca, tres de ellas por protestas al árbitro —un hábito que parece persistir—. Lo llamativo es que, en su paso por el Wolfsburg alemán (2019-2022), solo vio 2 tarjetas en 67 partidos, lo que sugiere que su indisciplina se activa bajo presión en torneos sudamericanos. El contraste es revelador: mientras en Europa su juego fue valorado por precisión (91% de pases completos en la Bundesliga 2021/22), en CONMEBOL su registro es de 1 expulsión cada 11 partidos, el doble que el promedio de mediocentros en la Libertadores.

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Competición Tarjetas rojas Partidos jugados Promedio
Bundesliga (2019-2022) 0 67 0 cada 67
Copa América 2021 1 3 1 cada 3
Libertadores 2024 1 5 1 cada 5

¿Un problema de adaptación o de temperamento?

El caso de Ascacibar expone una dualidad peligrosa: su experiencia europea —donde brilló por control y distribución— choca con un perfil agresivo en Sudamérica, donde los árbitros suelen ser más permisivos con el contacto físico… hasta que no lo son. Con Boca eliminado en 3 de las últimas 5 Libertadores cuando perdió a un jugador por roja, la pregunta no es si Ascacibar aprenderá, sino si el equipo puede permitirse otro error de cálculo. El próximo rival, Flamengo, tiene en Arráscaeta y Everton Ribeiro a dos especialistas en explotar espacios cuando el rival queda en desventaja numérica. ¿Repetirá Boca la historia o escribirá un guion distinto?

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