Messi a 33 días del Mundial: gol, asistencias y un mensaje claro: “Hay que ilusionarse”
Cuenta regresiva: A solo 33 días del Mundial, Messi lidera con gol y dos asistencias, demostrando que su físico está al 100%.
Lionel Messi volvió a ser figura absoluta en la victoria de Inter Miami por 4-2 sobre Toronto en la MLS. Tras la dolorosa caída ante Orlando City, el equipo recuperó el rumbo con un partido en el que el capitán argentino fue protagonista indiscutido: 1 gol y 2 asistencias, números que refuerzan su estado de forma de cara a la selección.
Lo más llamativo no es solo su aporte ofensivo, sino su resistencia física. En un año donde muchos jugadores comienzan a dosificar esfuerzos, Messi acumula 1.305 minutos en 13 partidos (solo se perdió uno de los 14 oficiales disputados por Inter Miami). Más allá de la menor intensidad de la MLS frente a las ligas europeas, su capacidad para jugar todos los minutos en casi cada encuentro es una señal clave.

En temporadas anteriores, especialmente en su etapa en el Paris Saint-Germain y sus últimos años en el Barcelona, el manejo de cargas era una prioridad para preservar su rendimiento. Sin embargo, en 2024, el rosarino muestra una estabilidad física inusual: en los últimos cinco años, solo en 2019 había logrado encadenar más de 10 partidos consecutivos sin pausas obligadas.
Contra Toronto, Messi volvió a demostrar su versatilidad y frescura. Su gol —el cuarto con Inter Miami— nació de una corrida desde mediocampo, combinando con Rodrigo De Paul (autor del primer tanto con una volea letal). Antes del remate, el capitán argentino había desequilibrado con un pase milimétrico que dejó en evidencia su visión de juego intacta. Con esta actuación, ya suma 10 goles y 3 asistencias en la temporada, además de alcanzar los 101 partidos con la camiseta del club.
El calendario ahora juega a su favor: Inter Miami solo tendrá tres partidos más antes del parate por el Mundial. Este descanso relativo podría ser decisivo para que Messi llegue en condiciones óptimas a la concentración con Argentina, evitando el desgaste acumulado que lo afectó en ediciones anteriores.
“Hay que ilusionarse”: El mensaje de Messi que enciende la esperanza albiceleste
En un momento clave de la temporada, Messi lanzó un mensaje contundente: “Hay que ilusionarse”. Sus palabras, respaldadas por su rendimiento en la MLS y su continuidad física, avivan las expectativas de cara al Mundial. ¿Podría este ser el año en que Argentina defienda el título con un Messi en plenitud?
La agenda de Inter Miami, menos exigente que la de sus etapas en Europa, parece ser un factor determinante. Mientras en la Ligue 1 (2020) acumuló 2.450 minutos en 30 partidos con el PSG, en 2024 lleva 1.305 minutos en 13 encuentros, una carga más manejable que le permite mantenerse fresco y letal.
“La ilusión es lo que nos hace seguir adelante”, declaró Messi en una entrevista reciente. Con el equipo en racha y él como líder indiscutido, la selección argentina tiene motivos sobrados para soñar. Su capacidad para decidir partidos —como lo demostró contra Toronto— y su adaptación a la MLS (donde ya es máximo asistidor del equipo) son señales que no pasan desapercibidas paraScaloni.
Messi en la élite: ¿Un precedente histórico para el Mundial?
A 33 días del inicio del Mundial, Messi no solo mantiene su nivel, sino que supera récords personales de continuidad. En 2024, ha jugado 13 de 14 partidos posibles con Inter Miami, completando todos los minutos en cada uno. Este dato contrasta con su historial reciente:
- 2019 (Barcelona): 12 partidos consecutivos (etapa de mayor regularidad en los últimos 5 años).
- 2020 (PSG): 30 partidos, pero con 2.450 minutos y rotaciones frecuentes.
- 2024 (Inter Miami): 13 partidos, 1.305 minutos y sin lesiones.
La MLS, con un ritmo menos demandante que la Premier League o la Ligue 1, parece ser el escenario ideal para que Messi llegue al Mundial sin sobrecargas. En la temporada 2022, por ejemplo, su participación en el PSG se vio limitada por molestias musculares que lo dejaron fuera en momentos clave. Hoy, en cambio, su rendimiento es constante, con 10 goles y 3 asistencias que lo ubican entre los más influyentes de la liga.
La pregunta ahora es inevitable: ¿Cómo traducirá esta forma física en el Mundial? Con Argentina como campeona vigente y un Messi que, a sus 37 años, demuestra que aún puede cambiar partidos, la combinación parece letal. Su capacidad para asistir, definir y liderar —como lo hizo contra Toronto— podría ser la clave en Qatar.
El precedentes son claros: en 2022, llegó al Mundial tras una temporada irregular en el PSG, pero su experiencia y jerarquía bastaron para consagrar a Argentina. Ahora, con más minutos en las piernas y menos desgaste, el escenario pinta aún más prometedor. ¿Estamos ante el último gran torneo de Messi… o ante su despedida con otro título?
El ‘efecto De Paul’: cómo la conexión con Messi revivió el juego que los consagró en Qatar 2022
El gol de Rodrigo De Paul ante Toronto —una volea letal tras un pase filtrado de Messi— no fue casual. Es la misma sociedad que desequilibró a Francia en la final del Mundial 2022, donde el mediocampista asistió a Messi en el 1-0 y luego anotó el 3-2 definitivo. En 2024, esta dupla ha vuelto a ser clave: en los 5 partidos que han coincidido como titulares en Inter Miami, el equipo suma 4 victorias y 1 empate, con Messi involucrado en 7 de los 12 goles (5 asistencias + 2 goles).
La conexión entre ambos va más allá de lo táctico. Según datos de Opta Sports, desde el Mundial de Qatar, Messi y De Paul han combinado en 14 goles entre selección y clubes (8 en Argentina, 6 en Inter Miami), con un 82% de efectividad en pases en profundidad. En Toronto, repitieron el patrón: Messi atrae a 3 rivales y libera a De Paul, quien aparece sin marca para rematar. Es el mismo movimiento que desarmó a la defensa francesa hace 21 meses.
Pero hay un detalle que pocos notan: De Paul es el único jugador que, en los últimos 3 años, ha logrado superar a Messi en distancia recorrida por partido (promedio de 11.8 km vs. 10.5 km del capitán). Esto permite al rosarino dosificar esfuerzos en fases defensivas y explotar en ataque. Contra Toronto, por ejemplo, De Paul cubrió 12.3 km, mientras Messi se centró en zonas de creación, con 5 pases clave (el doble que el promedio de la MLS).
¿Repetirán la fórmula en el Mundial?
Scaloni ya adelantó que buscará “replicar dinámicas probadas”, y esta sociedad es la más letal. El problema: De Paul llega con 3 tarjetas amarillas en la Liga Española y riesgo de suspensión. Si Argentina quiere explotar este vínculo, deberá gestionar sus minutos en el Atlético de Madrid antes del 20 de noviembre. La pregunta es inevitable: ¿Podrá el ‘efecto De Paul’ ser, otra vez, el comodín de Messi?