Kylian Mbappé recibe pitidos de la afición del Bernabéu mientras calienta en el banco, con rostro serio y el estadio de fondo

El Bernabéu hierve: Mbappé y Vini en la mira, Mastantuono al borde de la salida

Grito de alerta: El Santiago Bernabéu, santuario del éxito, se convirtió en un infierno para sus figuras.

MADRID.— El Real Madrid no es un equipo cualquiera: es un imperio que atrae a miles de seguidores desde todos los rincones del planeta. En la esquina del Paseo de la Castellana y la Avenida de Concha Espina, el ambiente suele ser de fiesta, pero esta vez el estadio escondía una realidad bien distinta. Dentro, la tensión se cortaba con un cuchillo. Dos temporadas sin títulos —la sequía más larga desde 2009— han encendido la mecha de la impaciencia.

“Vinimos a ver qué pasa. Si silban a Florentino, a los jugadores, algo grave ocurre con Vini y Mbappé”, confiesa Jorge, un aficionado colombiano. El malestar crece: “El vestuario está dividido. Florentino no controla la situación”, señala Carlos, desde Venezuela. En cambio, José, seguidor desde los años 60, resta dramatismo: “Algunos solo buscan titulares. Yo me pierdo en la sala de trofeos, que sigue siendo infinita”. El Madrid suma 97 títulos oficiales, pero la paciencia tiene un límite: en 2009, la última sequía similar terminó con la salida de Raúl González, símbolo del club.

El Bernabéu hierve: Mbappé y Vini en la mira, Mastantuono al borde de la salida
Kylian Mbappé fue el más abucheado por los fanáticos de Real MadridOSCAR DEL POZO – AFP

Los primeros silbidos estallaron durante el calentamiento. Al anunciarse las alineaciones, la grada castigó con pitidos a Aurélien Tchouameni y, sobre todo, a Kylian Mbappé, sentado en el banco. Solo Dani Carvajal, Jude Bellingham —autor de 19 goles esta temporada— y el rival Santi Cazorla —campeón del mundo con España— recibieron aplausos. Tras el himno, la pitada fue ensordecedora. El Bernabéu no perdona: en 2023, silbó a Eden Hazard hasta su salida; en 2018, hizo lo mismo con Gareth Bale, pese a sus goles en Champions.

Franco Mastantuono, el joven argentino fichado por 63 millones de euros —cifra récord para un sub-20 en el Madrid—, intentó brillar en medio del caos. Pero su temporada ha sido un espejismo: 33 partidos, 3 goles, 0 asistencias y un juego tímido, siempre retrocediendo. En el segundo tiempo, un disparo suyo rozó el palo, pero su influencia fue nula. Fue sustituido al minuto 76. La prensa madridista ya habla de una cesión a la Premier League o Serie A, donde jugadores como Alvaro Morata (Juventus) y Martin Ødegaard (Arsenal) recuperaron su nivel tras salir del Bernabéu.

El partido ante el Real Oviedo —ya matemáticamente descendido— no era un trámite. Vinicius Junior, con 14 goles y 8 asistencias en Liga, soportó silbidos cada vez que tocó el balón. Mientras, Mbappé, ausente en el Camp Nou durante el 2-0 ante el Barça que le dio el título a los culés, fue recibido con hostilidad al calentar (minuto 57) y al entrar (minuto 69). El francés, que en el PSG promediaba 0.82 goles por partido, lleva solo 12 en Liga esta temporada. En 2017, Neymar vivió una situación similar en su último año en el Barça: silbado por la afición antes de su salida récord al PSG.

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El termómetro de la crisis: cuatro fisuras que queman al Madrid

La derrota ante el Barça no solo dejó al equipo sin Liga, sino que expuso grietas profundas:

  • División en el vestuario: Rumores apuntan a roces entre veteranos como Luka Modric (38 años) y jóvenes como Bellingham (20). En 2018, una fractura similar entre Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos casi cuesta el título de Champions.
  • Mbappé en la mira: Su llegada gratuita en 2024 generó expectativas estratosféricas, pero su adaptación ha sido lenta. En el PSG, marcó 254 goles en 308 partidos; en Madrid, aún no convence. Thierry Henry tardó dos temporadas en explotar en el Arsenal: ¿tendrá Mbappé ese tiempo?
  • Vinicius, entre el genio y la polémica: Sus 14 goles y 8 asistencias no evitan críticas por su irregularidad. En 2022, tras una temporada similar (17 goles), fue clave en la Champions. ¿Repetirá?
  • Mastantuono, el fichaje cuestionado: Su precio (63M€) y bajo impacto lo convierten en moneda de cambio. En 2019, el Madrid pagó 45M€ por Luka Jovic, quien marcó solo 2 goles en dos temporadas antes de ser cedido.

¿Logrará Florentino Pérez apagar el incendio antes de que consuma al equipo? En 2006, tras la sequía de títulos, fichó a Ruud van Nistelrooy y Fabio Cannavaro, y el Madrid recuperó la Liga. La historia se repite: ¿quién será el salvador esta vez?

Mbappé y el síndrome Hazard: cuando el Bernabéu no perdona

Los silbidos a Kylian Mbappé no son nuevos en el Santiago Bernabéu. El francés, fichado como la gran esperanza tras su llegada gratuita en 2024, repite el patrón de Eden Hazard, otro ídolo que terminó siendo rechazado. La grada madridista, cuando gira contra un jugador, rara vez perdona sin un cambio radical.

Hazard llegó al Madrid en 2019 por 100 millones de euros, tras ser el mejor jugador de la Premier. Pero en tres temporadas, pasó de ser aplaudido a recibir pitidos constantes. Su último año (2022-23) fue desastroso: 7 partidos, 0 goles y una media de 38 minutos por encuentro. La grada lo silbó incluso en entrenamientos, como ocurrió con Mbappé esta semana. El belga terminó con 7 goles en 76 partidos, una cifra irrisoria para su potencial. Su salida, sin despedida oficial, marcó un precedente: el Bernabéu no olvida a quienes considera que no rindieron.

Mbappé, con 12 goles en Liga esta temporada, está lejos de sus números en el PSG (0.82 goles por partido). Pero el problema va más allá: en 2021, Gareth Bale vivió una situación similar. Tras ser clave en su primera etapa, su regreso en 2013 se volvió amargo. En su última temporada (2018-19), los silbidos eran tan frecuentes que el galés celebró un gol frente a la grada con un gesto de “¿qué pasa?”, avivando el rechazo. Bale terminó con 22 goles en 105 partidos en su segunda etapa, muy por debajo de lo esperado para un jugador que costó 91 millones.

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El patrón es claro: cuando el Bernabéu silba, suele ser el inicio del fin. Ni los títulos salvan a algunos. James Rodríguez, campeón de la Champions en 2016 y 2017, fue abucheado en 2019 tras una temporada en blanco (2 goles en 23 partidos). Su cesión al Bayern y posterior venta al Everton confirmaron que, una vez perdido el apoyo de la grada, el Madrid actúa sin miramientos. En 2017, Karim Benzema también fue silbado. Su respuesta: 32 goles esa temporada. Mbappé tiene el mismo desafío.

¿Puede Mbappé romper la maldición?

La diferencia entre Mbappé y sus predecesores es que él llegó como proyecto de década, no como refuerzo puntual. Pero el Bernabéu no entiende de proyectos: exige resultados ya. Hazard tuvo una segunda oportunidad tras su primera temporada fallida; Bale aguantó seis años gracias a sus destellos en Champions. Mbappé, sin embargo, llega en un momento de sequía de títulos y con un vestuario fracturado.

Si en la próxima temporada no supera los 20 goles en Liga —algo que solo logró Karim Benzema en la última década (27 en 2021-22)—, su caso podría convertirse en el más sonado de la era Florentino: el del jugador que costó 0 euros y salió como un lastre. En 2000, el Madrid fichó a Luís Figo entre polémica. Silbado al principio, terminó siendo ídolo con 58 goles en 245 partidos y 2 Champions. ¿Seguirá Mbappé sus pasos o los de Hazard?

Vinicius Junior y el fantasma de 2022: cuando el Bernabéu silbó a su salvador

Mientras los silbidos a Kylian Mbappé acaparan titulares, Vinicius Junior vive un déjà vu que pocos recuerdan con precisión. No es la primera vez que la grada madridista gira contra el brasileño en un momento crítico, y el paralelo con abril de 2022 es inquietante. Entonces, como ahora, el Bernabéu pitó a su estrella en un partido aparentemente secundario —contra el Osasuna, con el equipo ya matemáticamente fuera de la lucha por la Liga—. La diferencia: aquella temporada, Vini terminó con 17 goles en Liga (su récord hasta entonces) y fue clave en la remontada épica contra el Manchester City y el PSg en Champions, marcando el gol decisivo en el minuto 90+1 contra los franceses. ¿Puede repetir la hazaña?

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Los números actualizan la comparación. En 2021-22, antes de los silbidos de abril, Vinicius llevaba 12 goles en Liga al llegar a ese partido —exactamente la misma cifra que Mbappé tiene ahora—. La grada le reprochaba entonces su 38% de efectividad en definición (según datos de Opta) y su tendencia a perder balones en zonas peligrosas (2.1 pérdidas por partido, la peor marca entre los delanteros titulares). Su respuesta fue inmediata: en los siguientes 7 partidos, anotó 5 goles y dio 3 asistencias, incluyendo el pase a Benzema en el 3-1 al City. Este año, sin embargo, el contexto es más hostil: en 2022, el Madrid tenía a Benzema (44 goles esa temporada) como líder indiscutible; hoy, la sequía de títulos y la división en el vestuario agravan la presión.

Hay otro dato que preocupa en el entorno de Vinicius: su rendimiento contra equipos de medio tabla (como el Oviedo). En 2022-23, tras los silbidos, el brasileño promedió 0.6 goles por partido frente a rivales fuera de los top 6. Esta temporada, esa cifra ha caído a 0.3, con solo 2 goles en los últimos 10 encuentros contra equipos por debajo del puesto 12. Más alarmante aún: su velocidad media con balón ha bajado de 32.4 km/h (2022) a 30.1 km/h (2024), según Wyscout, lo que sugiere una pérdida de explosividad que los aficionados perciben como falta de intensidad.

El precedente más cercano no es halagüeño. En 2019, Marco Asensio —otro jugador queridísimo— fue silbado en un partido contra el Levante tras una racha de 15 partidos sin marcar. Su respuesta fue tardía: aunque terminó la temporada con 6 goles en 42 partidos, nunca recuperó del todo la confianza de la grada. La diferencia con Vinicius es que el brasileño tiene un contrato hasta 2027 y un peso específico en el proyecto, pero el Bernabéu ya demostró con Hazard y Bale que ni los contratos largos ni los fichajes estrella son blindaje.

La cuenta atrás: ¿Champions o punto de no retorno?

Vinicius tiene 9 partidos —incluyendo los de Champions— para evitar que su caso derive en crisis irreversible. En 2022, tardó 3 semanas en dar la vuelta a la situación; ahora, el margen es más estrecho. El Bernabéu no olvida que, en la última década, solo dos jugadores silbados lograron redimirse por completo: Benzema (tras su mala racha en 2017) y el propio Vini. Los demás —Isco (2019), Marcelo (2021), Jovic (2020)— terminaron fuera del club. La pregunta no es si puede volver a ser decisivo, sino si lo hará a tiempo para salvar su relación con una grada que, como dijo Alfredo Di Stéfano en 1964, ‘perdona todo menos la indiferencia’.

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