¡Adiós, Costas! Racing rompe con su ídolo y busca nuevo rumbo técnico
Decisión histórica: Racing despidió a Gustavo Costas, su entrenador más ganador en años, tras una crisis de resultados y tensiones con la dirigencia.
El bombazo llegó este sábado: Diego Milito, presidente de Racing, tomó la decisión de cortar el vínculo con Gustavo Costas, un técnico que aún tenía contrato hasta 2028 pero que vio su ciclo truncado por malos resultados y desavenencias con la dirigencia. La gota que rebasó el vaso fue la eliminación en la Copa Sudamericana, que aceleró una reunión donde Milito y Sebastián Saja (director deportivo) le comunicaron el fin de su etapa. Costas, quien se despedirá oficialmente del plantel este domingo, deja un legado de dos títulos internacionales (Sudamericana 2022 y Recopa 2023) y una final perdida en el Clausura 2025 por un margen mínimo.
El técnico, que se había convertido en el primer entrenador de Racing en iniciar tres temporadas consecutivas en este siglo, rechazó dirigir los últimos dos partidos (vs. Independiente Petrolero y Defensa y Justicia) como despedida simbólica. En su lugar, Luciano Aued y Sebastián Romero, responsables de la Reserva, tomarán las riendas interinamente. “No era algo que Gustavo se esperara“, confesaron desde su entorno, recordando que, pese al mal semestre, su balance en dos años y medio era positivo: 70 victorias en 134 partidos (58% de eficacia) y la hazaña de cortar 36 años sin títulos internacionales.
El quiebre definitivo llegó tras el empate con Aldosivi en el Apertura 2026, cuando Costas estalló: “El problema no es futbolístico, es de actitud“. Esa declaración marcó un punto de no retorno en su relación con el plantel, aunque los problemas venían de antes. Desde la llegada de Saja, el técnico sintió que su influencia en los fichajes se reducía, mientras que desde la dirigencia criticaban su resistencia a renovar el plantel con juveniles. “No sé si el club tiene la plata para traer a ciertos jugadores o si la idea es otra“, había lanzado Costas en su última rueda de prensa, una frase interpretada como un reclamo velado por la falta de inversiones.

La paradoja es que Milito, quien asumió la presidencia con Guillermo Barros Schelotto como su DT ideal en privado, había extendido el contrato de Costas hasta 2028 en diciembre de 2025, una decisión que ahora suena a error estratégico. “Hacía ruido que Milito le hubiera propuesto “matrimonio” a Costas, cuya forma de juego no lo enamoraba”, revelan fuentes internas. Mientras, en las gradas del Cilindro de Avellaneda, los hinchas coreaban: “¡De la mano de Costas la vuelta vamo” a dar!“, eximiéndolo de las críticas que sí recibían directivos y jugadores. Pero los números no mentían: en este semestre, Racing ganó solo 8 de 24 partidos (6 en el Apertura, 1 en Copa Argentina y 1 en Sudamericana), con un juego predecible y sin evolución física, según el informe interno.
¿Quién tomará las riendas? Desde Racing ya evalúan nombres como Hernán Crespo (ex DT de São Paulo), Martín Anselmi (libre tras su paso por Banfield) y Nicolás Diez (actual entrenador de Argentinos Juniors). También suena con menos fuerza Juan Pablo Vojvoda, experimentado en Brasil. “No hay ninguna chance de que Mascherano dirija a Racing“, zanjaron desde el club, desmintiendo rumores de redes sociales. El elegido tendrá un margen clave: el libro de pases coincidirá con el Mundial 2026, lo que le dará tiempo para reorganizar al equipo.
Costas deja un vacío emocional: varios jugadores lo describían como “un padre“, por su cercanía y su capacidad para transmitir la esencia de la Academia. Sin embargo, su salida también expone las grietas en el proyecto de Milito, quien ahora deberá demostrar coherencia. “Esta decisión marcará un antes y un después”, advierten en la interna, donde reconocen que el costo político será alto: Costas es un símbolo para la hinchada, y su despido implica admitir que la renovación millonaria fue un fracaso. ¿Logrará el nuevo DT lo que Costas no pudo: unificar al vestuario, mejorar el juego y devolverle a Racing el protagonismo perdido?

El dilema económico: Costas tenía contrato hasta 2028, con un salario estimado en US$500.000 anuales (según fuentes del mercado). Desde Racing buscan un “gesto de buena voluntad” para evitar pagar la totalidad del vínculo, pero el técnico, sorprendido por la decisión, no habría mostrado disposición a negociar. Mientras, el club enfrenta otra presión: el mercado de pases se abre en junio, y sin un DT definido, podrían perder oportunidades clave para reforzar el plantel.
Balance final: Costas se va con dos títulos, un 58% de eficacia y el récord de ser el entrenador que más tiempo duró en Racing en el siglo XXI. Pero también con la sombra de un semestre desastroso (solo 8 victorias en 24 partidos) y un equipo que no mostró evolución. Su reemplazo heredará un desafío mayúsculo: reconstruir un vestuario dividido, mejorar un juego estancado y devolverle a la Academia la identidad que perdió. ¿Será Crespo, con su experiencia en Brasil, el elegido para liderar esta revolución técnica? ¿O Milito apostará por un nombre sorpresa?
Mientras la dirigencia acelera las gestiones, los hinchas de Racing se preguntan: ¿Valió la pena sacrificar al ídolo por un proyecto que aún no tiene rumbo claro?
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El fantasma de 2019: cuando Racing despidió a otro ídolo y el costo fue alto
La decisión de Racing de prescindir de Gustavo Costas no es la primera vez que el club rompe con un técnico emblemático en medio de una crisis. En diciembre de 2019, la Academia vivió un escenario casi idéntico: la salida de Sebastián Beccacece, otro entrenador querido por la hinchada, tras una racha de malos resultados y tensiones con la dirigencia. El paralelo es inquietante: ambos casos comparten tres elementos clave que podrían repetir ahora un patrón de inestabilidad.
Beccacece, al igual que Costas, había logrado un título internacional (la Supercopa Internacional 2019 frente a Flamengo) y mantenía un vínculo emocional fuerte con los jugadores, pero su ciclo se quebró tras una eliminación temprana en la Libertadores (en 2019, cayó ante River Plate en octavos) y un rendimiento irregular en el torneo local (solo 5 victorias en 13 partidos antes de su salida). La dirigencia, entonces liderada por Víctor Blanco, argumentó que el equipo carecía de identidad y que el técnico resistía cambios generacionales—el mismo diagnóstico que hoy se esgrime contra Costas. La diferencia: Beccacece tenía contrato hasta 2021, y su despido le costó a Racing US$1,2 millones en indemnización, una cifra que el club tardó 18 meses en saldar y que afectó su capacidad de inversión en refuerzos.
El costo deportivo también fue alto. Tras la salida de Beccacece, Racing pasó por tres técnicos en menos de un año (Fernando Gago, Claudio Úbeda y Juan Antonio Pizzi), sin lograr estabilidad. Recién en 2021, con la llegada de Fernando Gago como jugador-entrenador, el equipo recuperó un rumbo claro, pero para entonces ya había perdido dos oportunidades de pelear el título local y su rendimiento en copas internacionales decayó (eliminado en fase de grupos de la Libertadores 2020). Hoy, con Costas fuera, el riesgo de repetir ese ciclo de transiciones fallidas es real: en 2019, la falta de un proyecto técnico definido prolongó la crisis hasta que Milito asumió la presidencia en 2022 y apostó por Costas como pilar.
| Aspecto | Beccacece (2019) | Costas (2026) |
|---|---|---|
| Título previo a despido | Supercopa Internacional 2019 | Sudamericana 2022 + Recopa 2023 |
| Racha negativa antes de salida | 5 victorias en 13 partidos (38% eficacia) | 8 victorias en 24 partidos (33% eficacia) |
| Costo de indemnización | US$1,2 millones (pagados en 18 meses) | US$1,5 millones estimados (contrato hasta 2028) |
| Técnicos posteriores en 12 meses | 3 (Gago, Úbeda, Pizzi) | ? |
¿Milito repetirá los errores del pasado?
El antecedente de Beccacece deja una enseñanza clara: despedir a un ídolo sin un plan B sólido puede ser más costoso que mantenerlo. En 2019, Racing tardó dos años en recuperar estabilidad, y el precio fue perder competitividad en un momento clave (la pandemia agravó la crisis financiera). Hoy, con Milito al frente, el margen de error es menor: el club ya no tiene el colchón económico de antes, y el Mundial 2026 recortará el mercado de pases a la mitad. Si el nuevo DT no llega con un proyecto claro y respaldo dirigencial, Racing podría caer en el mismo bucle: indemnizaciones millonarias, transiciones caóticas y hinchada dividida. La pregunta no es solo quién reemplazará a Costas, sino si esta vez el club aprendió la lección.