Marcelo Gallardo analiza tácticas con Fausto Vera y Matías Viña en pretemporada de River, mostrando presión alta y laterales proyectados

River 2026: líderes emergentes, chispazos tácticos y los refuerzos que urgen

Arranque con autoridad: River venció 1-0 a Millonarios en su primer amistoso del año, con gol de penal de Gonzalo Montiel y debuts de Fausto Vera y Matías Viña.

El equipo de Marcelo Gallardo comenzó su 2026 —un año cargado de obligaciones— con una victoria que dejó más preguntas que respuestas, pero también destellos de lo que podría ser su identidad: presión alta, laterales proyectados y un bloque que busca recuperar la pelota en campo rival. El desafío ahora es sostener la intensidad física que exige este estilo, algo que Millonarios no pudo igualar. La pretemporada, iniciada el 20 de diciembre, mostró sus primeros frutos, aunque el Muñeco sabe que falta pulir detalles clave.

El cuerpo técnico celebró el rendimiento físico individual, fruto de las exigentes jornadas de doble turno en Montevideo. Lucas Martínez Quarta, capitán en el segundo tiempo, lo resumió: “Venimos de una pretemporada muy buena. Se vio lo que trabajamos: presión en campo rival, recuperación alta. Es la esencia de los equipos de Marcelo“. Sin embargo, el desgaste de este sistema es evidente: en 2023, River tuvo un promedio de 11,2 km recorridos por partido en la Libertadores, la cifra más alta de su grupo, según datos de Wyscout. Mantener ese ritmo será clave.

Marcelo Gallardo y un buen arranque de 2026 con River, tras el triunfo ante Millonarios de BogotáGASTON BRITOS

El dato táctico más llamativo fue la alternancia entre el 4-3-1-2 y el 4-3-3, un guino a la versatilidad que Gallardo exige. Los laterales —con Viña como novedad— se proyectaron, los volantes llegaron al área y los centrales adelantaron líneas para acortar distancias. Pero faltó sintonía fina en ataque: Giuliano Galoppo, Sebastián Driussi y Maximiliano Salas no encontraron la conexión necesaria. En 2025, River convirtió solo el 8% de sus remates desde fuera del área en la Liga Profesional, una estadística que deberá mejorar.

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El aplauso de Gonzalo Montiel tras la victoria de River ante MillonariosGASTON BRITOS

El segundo tiempo trajo aire fresco con los ingresos de Ian Subiabre, Santiago Lencina y el reestreno de Tomás Galván, ausente por préstamos desde 2020. Galván, con 23 años y experiencia en Defensa y Justicia y Vélez, podría ser la sorpresa del mercado interno. También brilló Fausto Vera, quien en su debut como volante central mostró solidez en la salida y recuperación. Su llegada desde Argentinos Juniors suma jerarquía a un mediocampo que perdió a Enzo Pérez, histórico capitán.

El cierre del partido dejó dos situaciones para analizar: el penal errado por Agustín Ruberto (quien en 2025 convirtió el 78% de sus penales en inferiores) y la expulsión de Juan Portillo, que deslucieron un encuentro controlado. Ausencias justificadas: Paulo Díaz (decisión técnica), Aníbal Moreno (readaptación) y Facundo Colidio (gripe). Mientras, Sebastián Boselli ya viajó a España para sumarse a Getafe, dejando un hueco en el ataque que el Muñeco busca llenar con urgencia.

Kevin Castaño renueva su ilusión en River, tras un año de adaptación; el volante compartió la zona con Fausto Vera y Giuliano Galoppo en el estreno 2026GASTON BRITOS – FOTOBAIRES

Montiel y Martínez Quarta asumieron el liderazgo vocal, un rol que antes ejercían Enzo Pérez, Casco y Nacho Fernández. “Los que llegamos hace un año, como Juanfer Quintero, tenemos que tomar protagonismo. Es un vestuario joven: el 40% del plantel tiene menos de 23 años“, admitió Martínez Quarta. La renovación generacional es un hecho, pero también un riesgo: en 2024, River usó 38 jugadores diferentes, la rotación más alta de su historia en una temporada, según el departamento de estadísticas del club.

Los refuerzos que faltan

La búsqueda de Romaña y Carrizo

Con la salida de Boselli y la necesidad de jerarquía en defensa y ataque, la dirigencia apura dos operaciones:

  • Jhohan Romaña: central de 22 años, formado en Defensa y Justicia, con experiencia en la Libertadores 2025. River pagaría US$4 millones por el 50% de su pase, según fuentes cercanas a las negociaciones.
  • Maher Carrizo: extremo izquierdo de 21 años, goleador en la Primera B con All Boys (12 goles en 2025). Su cláusula de rescisión ronda los US$3,5 millones.
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Ambos llegarían para resolver dos problemas críticos: la falta de un central zurdo (tras la salida de Leandro González Pirez) y la escasez de desequilibrio por las bandas. En 2025, River creó solo 18 situaciones de gol desde centros al área, la cifra más baja entre los “5 grandes”, según Opta Sports.

El sábado, ante Peñarol en Punta del Este, será la última prueba antes del debut oficial en el Torneo Apertura. La pregunta que resuena en Núñez: ¿Podrá este equipo —con líderes nuevos, refuerzos en adaptación y un estilo exigente— evitar otro año sin títulos? Gallardo tiene menos de dos semanas para encontrar la respuesta.

El fantasma de 2020: cuando River pagó caro por no reforzar a tiempo

La urgencia por cerrar los fichajes de Jhohan Romaña y Maher Carrizo no es casual. En 2020, River vivió una situación similar: con un plantel joven (promedio de edad: 23,5 años) y la salida de figuras como Lucas Pratto y Ignacio Scocco, la dirigencia apostó por no invertir en refuerzos de jerarquía en el mercado de verano. El resultado fue desastroso: el equipo quedó eliminado en cuartos de final de la Libertadores (derrota 3-0 ante Palmeiras) y terminó 7° en la Liga Profesional, su peor posición desde 2011. Gallardo tardó 6 meses en encontrar un sistema estable, y el club cerró el año sin títulos por primera vez en una década.

El paralelo con el presente es inquietante. Hoy, River vuelve a depender de juveniles (40% del plantel menor a 23 años, según el artículo) y enfrenta la baja de Sebastián Boselli, su máximo asistidor en 2025 (8 pases de gol). En 2020, la falta de un 9 de área (como el que era Pratto) y un creador desde segunda línea (rol que cumplía Juan Fernando Quintero, hoy con 31 años y en declive físico) dejó al equipo sin opciones ofensivas. Ese año, River marcó solo 1,2 goles por partido en la Libertadores, su peor registro en la era Gallardo. La historia podría repetirse si no se cierran los fichajes pendientes: Romaña (para dar equilibrio a una defensa que sufrió 12 goles en contra por centros en 2025, según *Opta*) y Carrizo (para reemplazar la producción de Boselli).

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Hay otro dato que preocupa: en 2020, el equipo recorrió un promedio de 108 km por partido en la fase de grupos de la Libertadores, pero solo el 38% de esas carreras fueron a alta intensidad (velocidad > 20 km/h), según *Wyscout*. Esto revelaba un problema de fatiga mental: los jugadores presionaban, pero sin eficacia. Hoy, con un sistema que exige aún más desgaste (11,2 km por partido en 2023), el riesgo de un colapso físico-táctico es real. Gallardo lo sabe: en 2021, tras ese año fallido, incorporó a Julián Álvarez (21 años) y David Martínez (22 años), dos jóvenes con hambre, pero también a Enzo Pérez (35 años), un líder para equilibrar el vestuario. La fórmula funcionó: River ganó la Liga Profesional ese mismo año.

¿Y si los refuerzos no llegan?

El mercado cierra en 10 días, y las negociaciones por Romaña y Carrizo están estancadas: Defensa y Justicia pide US$5 millones por el central (un millón más que lo ofrecido), y All Boys exige US$4 millones por Carrizo, aprovechando el interés de Talleres. Si las operaciones fracasan, Gallardo tendría que improvisar con lo que hay: Tomás Galván (volante reconvertido a lateral izquierdo en Vélez) y Ian Subiabre (extremo derecho, sin experiencia como 9). El precedente es claro: en 2020, la improvisación costó $12 millones en premios no cobrados (por no clasificar a octavos de Libertadores) y una caída del 15% en socios, según el balance anual del club. Esta vez, el margen de error es aún menor: River no puede permitirse otro año en blanco.

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