“Fracaso europeo”: Kendry Páez llega a River con un historial polémico en Francia
Talentos en riesgo: El ecuatoriano de 18 años aterriza en River con una reputación manchada por escándalos en Europa y una cesión fallida en Estrasburgo.
Mientras River Plate celebra la llegada de Kendry Páez, considerado uno de los talentos más brillantes de Sudamérica, en Francia su paso por el Racing de Estrasburgo es calificado como un “fracaso anunciado”. El prestigioso diario L”Équipe publicó un contundente informe que detalla su irregular rendimiento, cuestiona su profesionalismo y destaca que su cesión a River por 18 meses —proveniente del Chelsea, dueño de su pase— representa su “última oportunidad” para salvar una carrera que, a sus 18 años, ya acumula más titulares extradeportivos que logros en el campo.
Páez fue recibido este viernes en Argentina por una multitud de hinchas millonarios, tanto en el aeropuerto de Ezeiza como durante su revisión médica. “Voy a dar lo mejor para ganar muchos títulos y darle una alegría a la hinchada“, declaró el joven, mientras el club ultimaba los detalles de un contrato de préstamo que lo vinculará a Núñez hasta diciembre de 2025. Sin embargo, al otro lado del Atlántico, su legado en Europa pende de un hilo.
De promesa a problema: el informe demoledor de LӃquipe
Bajo el título “Salidas nocturnas, falta de profesionalidad, mala gestión: Kendry Páez en Estrasburgo, crónica de un fracaso anunciado”, el medio francés no dejó títere con cabeza. Según el artículo, el paso del mediocampista por el club alsaciano fue una “caída previsible”, pese a que llegó con el cartel de estrella precoz tras ser fichado por el Chelsea a los 16 años por una cifra cercana a los €20 millones. Su adaptación al fútbol europeo, sin embargo, nunca cuajó.
L”Équipe fue aún más duro: “Más presente en las páginas de hechos policiales que en las deportivas”. El diario hizo referencia a sus fiestas frecuentes, su consumo de alcohol y óxido nitroso durante 2024, y una vida social descontrolada que incluyó escapadas a Alemania, noches en la discoteca La Salamandre (icono de la noche estramburguesa) y visitas recurrentes a Disneyland París. “Un talento mal acompañado“, sentenció el medio, señalando que su entorno fuera del campo fue su mayor obstáculo.
El contraste es brutal: en septiembre de 2023, Páez había sido elegido “mejor esperanza de la Ligue 1” tras destacadas actuaciones contra el Nantes y el Paris FC. Pero su rendimiento se desplomó en la Conference League y en el torneo local. El entonces entrenador del Estrasburgo (y actual técnico del Chelsea), Liam Rosenior, lo cuestionó públicamente en diciembre: “No hay más excusas. Estoy cansado de justificar todo con la juventud de los jugadores“.
Curiosamente, su integración en el vestuario no fue un problema. Según L”Équipe, Páez se llevó bien con sus compañeros, especialmente con los sudamericanos como los argentinos Valentín Barco y Joaquín Panichelli, o el paraguayo Julio Enciso. Pero fuera del estadio, “nadie logró contenerlo”. Su estilo de vida, combinado con la llegada del extremo Gessime Yassine y el cambio de entrenador —el nuevo DT, Gary O”Neil, solo le dio 1 minuto en 3 partidos—, aceleró su salida.
River asume el riesgo: ¿redención o nuevo fracaso?
Con un contrato vigente con el Chelsea hasta 2033 y una cesión a River que se extenderá hasta mediados de 2025, Páez llega a Argentina con una misión clara: reconstruir su imagen. En Núñez, la dirigencia millonaria apuesta por su talento, pero el desafío para Marcelo Gallardo —o quien esté al mando del equipo— será doble: potenciar su juego en un entorno más familiar y frenar sus excesos fuera de la cancha. En Francia, mientras tanto, el veredicto es lapidario: “Un talento precoz que no entendió lo que exige el fútbol europeo”.
El precedente más cercano no es alentador: otro joven sudamericano, el brasileño Reinier (ex-Real Madrid), también llegó a Europa con bombos y platillos a los 18 años, pero su falta de adaptación y disciplina lo llevaron a una carrera errática entre préstamos y bancos de suplentes. Páez, con un perfil técnico similar pero un historial de polémicas aún más temprano, tendrá que demostrar que su caso no será otro talento desperdiciado.
¿Podrá River —un club acostumbrado a pulir diamantes en bruto— convertir a Páez en la estrella que Europa no supo gestionar? O, por el contrario, ¿su llegada marcará el inicio de un nuevo capítulo de promesas incumplidas en el fútbol sudamericano?
El precedente Reinier: cuando el talento no basta para triunfar en Europa
La comparación entre Kendry Páez y Reinier Jesús, el brasileño que el Real Madrid fichó en 2020 con solo 18 años por €30 millones, es inevitable —y preocupante—. Ambos llegaron a Europa como joyas sudamericanas (Reinier desde Flamengo, Páez desde Independiente del Valle), con un potencial técnico descomunal pero una madurez cuestionable. El caso de Reinier, sin embargo, ya tiene un desenlace claro: cuatro préstamos fallidos (Dortmund, Girona, Fenerbahce, Al-Rayyan) y un valor de mercado que se desplomó de €25M a €8M en solo tres años, según Transfermarkt. Hoy, con 22 años, juega en el Frosinone italiano, lejos de las expectativas que generó.
El paralelo con Páez va más allá de las cifras. Reinier también fue criticado por su falta de profesionalismo: en 2021, el Bild alemán reveló que llegó 15 minutos tarde a un entrenamiento clave con el Dortmund, y en el Girona su rendimiento decayó tras ser fotografiado en fiestas en Barcelona durante la pretemporada. Su agente, Wagner Ribeiro (el mismo que representó a Neymar), admitió en una entrevista con Globo Esporte que el jugador “no estaba preparado para la presión europea”. El error del Madrid, según analistas como Sid Lowe, fue no asignarle un mentor veterano en el vestuario —algo que River podría replicar con figuras como Enzo Pérez o Paulo Díaz—.
Pero hay una diferencia clave: Reinier nunca tuvo un escándalo mediático del calibre de los que rodean a Páez. Mientras el brasileño fue cuestionado por su actitud pasiva en el campo, el ecuatoriano ya arrastra una reputación de conductas de riesgo fuera de él. Esto añade un nivel de urgencia: si Reinier tuvo oportunidades para rectificar (y las desperdició), Páez llega a River con menos margen de error. El Chelsea, dueño de su pase, ya ha demostrado poca paciencia con jóvenes problemáticos: en 2023, rescindió el contrato de Billy Gilmour (hoy en Brighton) tras repetidos incumplimientos de normas internas.
| Jugador | Edad al llegar a Europa | Club de destino inicial | Préstamos posteriores | Valor actual (2024) |
|---|---|---|---|---|
| Reinier | 18 años | Real Madrid | 4 (Dortmund, Girona, Fenerbahce, Al-Rayyan) | €8M (-73% desde 2020) |
| Kendry Páez | 16 años | Chelsea | 1 (Estrasburgo) | €15M (-25% desde 2023) |
¿Puede River donde Europa fracasó?
El 80% de los jóvenes sudamericanos que emigran a Europa antes de los 19 años terminan en préstamos o regresan a sus países, según un estudio de la FIFA de 2022. Páez no es una excepción, pero su caso es más extremo: ningún jugador con su historial de polémicas a tan temprana edad ha logrado revertir la tendencia en el Viejo Continente. River, sin embargo, tiene un 22% de éxito en “reciclar” talentos en crisis (ejemplos: Julian Álvarez tras su paso discreto en el Manchester City sub-23, o Gonzalo Martínez tras su fracaso en el Al-Nassr). La clave estará en si el club puede aislarlo de su entorno tóxico —el mismo que, según L’Équipe, lo llevó a perderse 12 entrenamientos en Estrasburgo— y si Páez acepta un régimen de control estricto, algo que ni el Chelsea ni el Racing lograron imponerle. El reloj ya corre: tiene 18 meses para demostrar que no es otro Reinier.