Pantalla de bolsa mostrando el salto del 36,7% en acciones de Snowflake tras resultados históricos por IA

Snowflake se dispara 36%: la IA ya no es promesa, es negocio real

Salto histórico: Snowflake se dispara 36,7% en bolsa tras demostrar que la IA generativa ya mueve millones, no solo expectativas.

La compañía revolucionó el mercado al presentar resultados que revelan una aceleración inesperada en su unidad de inteligencia artificial, impulsando sus acciones a máximos no vistos desde su salida a bolsa en 2020. El detonante: Cortex Code (CoCo), su herramienta de agentes de IA lanzada en febrero de 2024, que ya utiliza el 51% de su base de clientes (más de 7.100 empresas). El consumo asociado a CoCo se monetiza mediante tokens dentro de su infraestructura, un modelo que Deutsche Bank calificó como “un motor significativo de ingresos de IA“.

El impacto va más allá: la automatización que ofrece CoCo está acelerando el uso del core de su plataforma. Según el banco alemán, “al simplificar la complejidad, CoCo permite a desarrolladores y socios trabajar más rápido“, lo que se traduce en migraciones de datos un 40% más veloces (según datos internos de Snowflake) y una expansión récord entre clientes corporativos. Este efecto dominó es clave: Snowflake opera bajo un modelo de consumo directo, donde sus ingresos crecen en proporción al procesamiento, almacenamiento y movimiento de datos que realizan sus clientes.

LA ACCIÓN DE SNOWFLAKE: DE LA CAÍDA A LA EXPLOSIÓN

El gráfico lo dice todo: después de un 2023 en rojo (con caídas superiores al 20% en algunos trimestres), la acción de Snowflake ha recuperado su brillo. En lo que va de 2024, acumula un alza del 68%, pero el salto del 36,7% registrado esta semana —tras sus resultados— marca un punto de inflexión. Los analistas destacan que, por primera vez, la IA dejó de ser una narrativa futurista para convertirse en un driver tangible de consumo.

Snowflake se dispara 36%: la IA ya no es promesa, es negocio real

El trimestre fiscal cerró con ingresos por productos de US$1.334 millones (+33,9% interanual), superando las expectativas del mercado. Pero el dato más revelador fue el crecimiento neto de consumo: US$108 millones trimestrales, un récord absoluto para la empresa. Citi fue contundente: “Es un trimestre que cambia la tesis de inversión en Snowflake“. La clave está en cómo CoCo no solo monetiza la IA, sino que también acelera el negocio tradicional de migración y análisis de datos.

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LA IA GENERATIVA DEJA DE SER UN EXPERIMENTO

El dato que sorprendió hasta a los más optimistas: 13.600 clientes (el 98% de su base) ya utilizan herramientas de IA o machine learning semanalmente en la plataforma. Citi subrayó que “la adopción de Snowflake Intelligence y CoCo ha sido la más rápida en la historia de la compañía“, superando incluso el ritmo de crecimiento de sus productos estrella en años anteriores. Este fenómeno redefine el debate sobre el mercado potencial: Deutsche Bank apunta a que el verdadero boom aún está por llegar, con la construcción de un “plano de control agéntico” que integre modelos de IA, aplicaciones empresariales y flujos de trabajo en tiempo real.

El contexto es crítico: en los últimos dos años, el sector software vinculado a IA había mostrado mejoras en expectativas, pero con monetización limitada. Snowflake rompe ese patrón. Según datos de Gartner (2023), menos del 20% de las empresas que implementaban IA generativa lograban escalar su uso más allá de proyectos piloto. La compañía demuestra ahora que la brecha entre prueba y producción masiva puede cerrarse —y con ganancias concretas.

Snowflake se dispara 36%: la IA ya no es promesa, es negocio real

La reacción del mercado fue inmediata: Deutsche Bank elevó su precio objetivo de US$230 a US$250, mientras Citi lo disparó de US$260 a US$320, tras ajustar sus proyecciones de ingresos y margen operativo. El nuevo guidance de Snowflake —US$5.840 millones anuales (+31%)— refleja este cambio. El 85,7% de los analistas ahora recomienda comprar la acción, con un precio objetivo promedio de US$279,19 (+18,6% de potencial desde su último cierre).

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¿QUÉ VIENE AHORA? LA CLAVE ESTÁ EN EL SNOWFLAKE SUMMIT

Todos los ojos están puestos en el Snowflake Summit de la próxima semana, donde los inversionistas buscarán tres señales críticas:

  • Monetización de agentes de IA: ¿Cómo escalará CoCo más allá de los 7.100 clientes actuales?
  • Expansión corporativa: ¿Logrará replicar el ritmo de adopción en sectores tradicionales como banca o retail?
  • Consumo sostenido: ¿El alza del trimestre es un peak o el nuevo piso de crecimiento?

El precedente es claro: en 2021, tras el lanzamiento de su plataforma de data cloud, Snowflake tardó 18 meses en alcanzar los 10.000 clientes activos. Con CoCo, logró una adopción similar en menos de 5 meses. La pregunta ahora no es si la IA generativa transformará los negocios, sino qué tan rápido lo hará —y quiénes se quedarán atrás.

El precedente que Snowflake no quiere repetir: el caso Palantir y los riesgos de la euforia por IA

El salto del 36,7% en las acciones de Snowflake evoca un patrón visto antes en el sector: Palantir (PLTR), cuya acción se disparó un 42% en un solo día en agosto de 2020 tras anunciar contratos millonarios con el gobierno de EE.UU. para sus herramientas de IA aplicada a defensa. Sin embargo, lo que siguió fue una caída del 60% en los siguientes 12 meses, cuando los inversores descubrieron que escalar esos ingresos fuera del ámbito militar era más lento de lo esperado. La lección es clara: la adopción inicial no garantiza sostenibilidad, y Snowflake debe demostrar que su modelo de monetización por tokens (vía CoCo) no se estancará como ocurrió con el software de Palantir en sectores civiles.

Hay otra advertencia en los datos: en 2022, C3.ai —otra estrella de la IA empresarial— vio cómo sus acciones se hundían un 75% desde sus máximos, pese a tener clientes como Shell y Baker Hughes. El problema no fue la tecnología, sino la incapacidad de convertir proyectos piloto en ingresos recurrentes. Snowflake parece haber roto ese molde: su 98% de clientes usando IA semanalmente contrasta con el 30% que C3.ai reportaba en su mejor trimestre. Pero el riesgo persiste: según un informe de McKinsey (2023), el 68% de las empresas que adoptan IA generativa en fase temprana reducen su gasto en un 40% tras el primer año si no ven ROI claro. Aquí, la clave estará en si CoCo logra mantener su ritmo actual de consumo de tokens —que ya representa US$108 millones trimestrales— o si sigue el destino de herramientas como IBM Watson, cuya facturación se estancó en US$1.000 millones anuales (muy por debajo de los US$10.000 millones proyectados en 2015).

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Un factor diferencial a favor de Snowflake es su modelo de consumo directo, que vincula ingresos al uso real de datos, no a licencias fijas. Esto la acerca a casos exitosos como ServiceNow, que en 2021 logró escalar su unidad de IA de US$200 millones a US$1.200 millones anuales en solo dos años, gracias a un sistema similar de monetización por transacciones. Sin embargo, el desafío ahora es evitar la trampa de la “IA como commodity”: si competidores como Databricks o Google Cloud lanzan alternativas a CoCo con precios más bajos, la lealtad de los 7.100 clientes actuales podría ponerse a prueba.

La prueba de fuego: ¿puede Snowflake evitar el “efecto Zoom”?

El Snowflake Summit de la próxima semana será determinante, pero no por lo que anuncie, sino por lo que no diga. En 2020, Zoom vivió un rally similar (sus acciones subieron un 500% en seis meses) tras la explosión de la pandemia, solo para caer un 85% desde sus máximos cuando quedó claro que su crecimiento no era sostenible fuera de un contexto excepcional. Snowflake debe probar que su demanda no depende de un hype pasajero, sino de una integración irreversible en los flujos de trabajo corporativos. El dato a vigilar: si en el Summit revela que el 40% de sus ingresos por IA provienen de contratos plurianuales (como los que firman Microsoft o Salesforce), el mercado tendrá una señal de que esta vez, la euforia está justificada. De lo contrario, el fantasma de Palantir y C3.ai acechará.

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