Feijóo aplaude la amnistía en Venezuela pero critica a Sánchez y Zapatero por su “pasividad”
Giro inesperado: El líder del PP celebra la amnistía venezolana, pero acusa a EE.UU. de estar detrás y exige explicaciones al Gobierno español por su “falta de acción”.
El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha valorado positivamente el anuncio de una ley de amnistía para presos políticos en Venezuela, aunque ha cuestionado las motivaciones de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, asegurando que actúa “por orden de Estados Unidos” y no por “convicción democrática”. En un mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter), Feijóo ha lamentado la “falta de presión” del Gobierno de España en este proceso, señalando directamente al presidente Pedro Sánchez y al exjefe del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero.
“Delcy Rodríguez no actúa por convicción. Lo hace por orden de Estados Unidos. Venezuela es un país mejor sin Maduro y Venezuela será un país aún mejor con Edmundo González y María Corina Machado“, ha escrito Feijóo, subrayando su apoyo a la oposición venezolana. El líder popular ha recordado que Machado fue incluida en la reunión de los primeros ministros y presidentes del Partido Popular Europeo (PPE) en 2023, un gesto que, según él, refuerza el compromiso del PP con la “transición democrática” en el país caribeño.
Feijóo ha sido contundente al afirmar que “ha tenido que ser Washington” quien iniciara los pasos para poner fin a lo que denomina “dictadura de Maduro“, criticando que España no haya ejercido un papel más activo. “Celebramos que la dictadura haga ahora por orden de Washington lo que debió hacer hace mucho tiempo con la presión (que nunca llegó) del Gobierno de España”, ha declarado, antes de cuestionar: “Ojalá algún día conozcamos las verdaderas motivaciones de Sánchez y Zapatero en este asunto”.
El PP se compromete con Venezuela, ha reiterado Feijóo, asegurando que su partido “no fallará” a los venezolanos. “Nosotros no les fallaremos“, ha remarcado, en referencia al apoyo institucional que el PP ha brindado a la oposición, como la inclusión de Machado en foros europeos. Este gesto contrasta con la postura del Gobierno español, que en los últimos años ha mantenido un diálogo controvertido con el chavismo, incluso durante los comicios presidenciales de julio de 2024, marcados por denuncias de fraude.
La amnistía en Venezuela: ¿un avance real o una maniobra política?
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este martes una ley de amnistía para los presos políticos, en un contexto marcado por las excarcelaciones masivas tras la detención del presidente Nicolás Maduro el pasado 25 de julio. Según datos de organizaciones no gubernamentales (ONG), más de 700 personas han sido liberadas en las últimas semanas, aunque el régimen excluye de este beneficio a quienes estén acusados de homicidio, narcotráfico, corrupción o violaciones graves a los Derechos Humanos.
Rodríguez ha instado a los beneficiarios de la amnistía y a quienes ya han recuperado la libertad a evitar “la venganza, la revancha y el odio“, presentando esta medida como “una oportunidad para vivir en paz“. Sin embargo, el contexto es complejo: la amnistía llega tras meses de protestas reprimidas y en medio de una crisis humanitaria que ha llevado a más de 7 millones de venezolanos a abandonar el país desde 2015, según la ACNUR.
El anuncio se produce en un momento clave: Venezuela enfrenta una transición política incierta tras las elecciones de julio, en las que la oposición denunció un fraude masivo a favor de Maduro. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, ha pedido elecciones libres y transparentes, aunque hasta ahora no se han concretado avances. ¿Podría esta amnistía ser un intento de legitimar al régimen ante la presión internacional?
Mientras, en España, la postura del Gobierno de Sánchez sigue siendo objeto de debate. En 2023, España abstuvo en una votación de la UE para no reconocer los resultados electorales venezolanos, una decisión que generó críticas tanto en la oposición como en sectores de la sociedad civil. Feijóo ha aprovechado este escenario para reafirmar el papel del PP como “puente entre Europa y la causa venezolana”, en contraste con lo que considera una “pasividad” del Ejecutivo español.
Zapatero y Venezuela: una relación de 15 años con luces y sombras
La crítica de Feijóo a José Luis Rodríguez Zapatero por su supuesta *pasividad* en el caso venezolano ignora un historial de 15 años de mediación directa entre el expresidente español y el chavismo, que incluye desde gestos simbólicos hasta acuerdos controvertidos. Zapatero no es un actor neutral: en 2017, durante la crisis de los *guarimbas* (protestas violentas que dejaron 125 muertos según la ONU), viajó a Caracas como *facilitador* en nombre de la UNASUR, un rol que le valió tanto elogios de Maduro como acusaciones de la oposición de legitimar al régimen. Su presencia en las mesas de diálogo de 2019 —tras el autoproclamado gobierno interino de Juan Guaidó— fue clave para que el chavismo aceptara liberar a 22 presos políticos, aunque el acuerdo finalmente se rompió cuando Maduro expulsó a la delegación de la UE.
El punto más álgido llegó en abril de 2023, cuando Zapatero negoció en secreto con Maduro la liberación de siete españoles detenidos, entre ellos el exmilitar Raúl Gorrín (acusado en EE.UU. por narcotráfico). El operación, que incluyó un vuelo humanitario coordinado con el gobierno de Sánchez, fue celebrada por las familias pero criticada por la oposición venezolana, que denunció que Maduro usó los liberados como *moneda de cambio* para aliviar sanciones. Datos internos del Ministerio de Exteriores español (filtrados por *El Confidencial* en 2023) revelan que Zapatero mantuvo 12 reuniones no oficiales con altos cargos chavistas entre 2020 y 2022, incluyendo al entonces vicepresidente Tareck El Aissami (sancionado por EE.UU. por vínculos con Hezbolá).
Su relación con Maduro contrasta con su distancia de la oposición. En 2021, Zapatero rechazó reunirse con María Corina Machado durante una visita a Madrid, argumentando que *no era el momento*. Machado, por su parte, lo acusó en 2024 de ser *cómplice de la dictadura* tras filtrarse que Zapatero había sugerido a la UE levantar sanciones a cambio de *gestos humanitarios* (como la amnistía actual).
¿Por qué Feijóo omite este contexto?
El líder del PP exige *transparencia* a Sánchez, pero evita mencionar que el PP europeo votó en 2020 (con apoyo de su partido) una resolución para reconocer a Guaidó como presidente interino, una estrategia que —según analistas como Carlos Malamud (Real Instituto Elcano)— *aisló a la oposición moderada* y fortaleció a Maduro al polarizar el conflicto. La pregunta ahora no es solo qué sabían Sánchez y Zapatero, sino por qué el PP elige atacar la *pasividad* española pero calla sobre su propio fracaso en la estrategia de Guaidó, que dejó a Venezuela sin salida institucional hasta hoy.