Sampaoli regresa: Talleres apuesta fuerte con un DT de alto voltaje
Golpe de timón: Jorge Sampaoli, a punto de firmar con Talleres de Córdoba, marca un regreso explosivo al fútbol argentino tras 32 años de trayectoria global.
A los 66 años, el estratega que dirigió a Argentina en el Mundial 2018 ultima detalles para asumir en el club cordobés con un contrato récord: 18 meses y el sueldo más alto en la historia de la institución. Las negociaciones se aceleraron tras su visita al Centro de Alto Rendimiento Deportivo Amadeo Nuccetelli (CARD), donde evaluó positivamente la estructura. El acuerdo económico ya estaría cerrado.
Un fichaje que rompe los planes iniciales
Sampaoli no fue la primera opción del presidente Andrés Fassi, conocido por su hermetismo en las decisiones. Hasta el lunes, todo apuntaba a Martín Anselmi, otro técnico sin experiencia en Primera División argentina. Otros nombres sondeados incluyeron a Juan Pablo Vojvoda (también en la órbita de Racing), Ricardo Gareca —histórico en Talleres por el ascenso en 1998 y la Copa Conmebol en 1999— y el uruguayo Diego Alonso. Pero el perfil de Sampaoli, con su carga mediática y experiencia internacional, terminó inclinando la balanza.

El Centro de Alto Rendimiento de Talleres, clave en la decisión de Sampaoli. Su infraestructura y proyección deportiva pesaron en la negociación.
Lo que esto significa es un cambio de rumbo radical para Talleres, que busca sacudir el mercado local tras el impacto del título de Belgrano en Córdoba. La llegada de Sampaoli no solo es deportiva: es un mensaje de ambición en una ciudad donde el fútbol vive con intensidad.
El fantasma del Mundial 2018 y un legado en Chile
En Argentina, el nombre de Sampaoli sigue asociado a su polémico ciclo en la selección. Llegó en junio de 2017, contratado por Claudio Tapia, y heredó unas eliminatorias al borde del abismo. La clasificación ante Ecuador en la última fecha —con un equipo juvenil— salvó el pase a Rusia 2018, pero el Mundial estuvo marcado por divergencias internas. Javier Mascherano lideró las críticas, y Sampaoli admitió en La Red que hubo “desencuentros y descreimiento”. Tras la eliminación, no le renovaron el contrato, y Lionel Scaloni —entonces su analista— tomó las riendas de manera interina.
Sin embargo, su mayor legado está en Chile. Con Universidad de Chile, ganó la Copa Sudamericana 2011 y tres torneos locales, proyectándose hacia Europa. Pero fue con la selección chilena donde escribió historia: la Copa América 2015, el primer título continental para el país, tras vencer a Argentina en la final. Ese triunfo lo catapultó al Sevilla y luego a una carrera errática por Perú, Ecuador, España, Francia y Brasil, donde solo sumó un título estatal en Minas Gerais.

Sampaoli celebra la Copa América 2015 con Chile, su mayor logro como entrenador. Un antes y después en su carrera.
En este contexto, su llegada a Talleres es una apuesta de alto riesgo. El técnico llega con un palmarés desigual en los últimos años —despedido en sus últimos cuatro clubes (Sevilla, Flamengo, Rennes, Atlético Mineiro) pero con indemnizaciones millonarias— y un plantel en transición. Guido Herrera (arquero), Matías Catalán (defensor) y Ulises Ortegoza podrían irse, lo que obliga a una reconstrucción rápida.
Más allá del fútbol: política, rock y polémicas
Sampaoli es un personaje complejo. Militante de izquierda, fanático del Indio Solari y autocrítico con su pasado: en La Red cuestionó haber festejado el Mundial 78, vinculándolo al “circo” de la dictadura. “Vivimos cosas siniestras y me metí en el Mundial. Me olvidé del sufrimiento de los pibes, de las familias. Fui parte de eso y me lo reprocho“, confesó. También rechazó ver el próximo Mundial por el “genocidio y la guerra” de EE.UU., una declaración que refleja su postura política radicalizada.
Confeso hincha de River, reveló que rechazó dos ofertas de Boca en la era Daniel Angelici. Su estilo intenso, tanto en lo táctico como en lo discursivo, promete revivir la pasión en Córdoba. Pero la pregunta es: ¿podrá Sampaoli —con su historia de conflictos y despegues fulgurantes— estabilizar un proyecto o será otro paso fugaz en su carrera?

Sampaoli en su etapa en Atlético Mineiro, su último club antes de llegar a Talleres. Su salida en febrero marcó el inicio de este regreso a Argentina.
¿Está Talleres preparando el escenario para un nuevo milagro cordobés… o para otra tormenta mediática con final abierto?
El riesgo calculado: ¿Por qué Talleres apuesta todo a Sampaoli?
La llegada de Jorge Sampaoli a Talleres no es solo un fichaje técnico, sino una declaración de intenciones que redefine el proyecto deportivo del club. En un mercado donde la prudencia suele primar, la institución cordobesa elige el camino del alto voltaje: un entrenador con palmarés brillante pero una trayectoria reciente marcada por salidas conflictivas y resultados irregulares.
En este contexto, la decisión adquiere un doble significado. Por un lado, rompe con la tradición de apostar por técnicos emergentes o con bajo perfil mediático, como lo demuestran los nombres inicialmente barajados (Anselmi, Vojvoda). Por otro, refleja una urgencia por recuperar protagonismo en un escenario local donde Belgrano acapara la atención tras su reciente título. Lo que esto significa es que Talleres no busca solo un entrenador, sino un catalizador de pasiones: alguien capaz de movilizar a una hinchada ávida de emociones fuertes, incluso a costa de la estabilidad.
Sin embargo, el riesgo es evidente. Sampaoli llega con un plantel en transición —donde figuras clave podrían partir— y un historial reciente que arroja más dudas que certezas. Sus últimas cuatro experiencias terminaron en despidos, pese a las indemnizaciones millonarias que mitigaron el impacto económico. La pregunta inmediata es si su método, intenso y exigente, podrá adaptarse a un equipo que, aunque con infraestructura de primer nivel, carece de la solidez de los planteles que dirigió en su etapa dorada (Chile 2015, Sevilla 2017).
- Ventaja táctica: Su capacidad para imprimir un estilo vertical y agresivo, algo que Talleres necesita para diferenciarse en la Liga Profesional.
- Desafío estructural: Reconstruir un vestuario en minutos, con posibles bajas y sin tiempo para una pretemporada profunda.
- Factor mediático: La atención será máxima, pero también la presión: cada derrota se analizará bajo la lupa de su pasado polémico.
¿Un nuevo capítulo o un epílogo acelerado?
Las próximas semanas serán clave. Si Sampaoli logra transmitir su filosofía sin que estallen conflictos internos —como ocurrió en la selección argentina—, Talleres podría convertirse en el escenario de su redención. Pero si la historia se repite, el club habrá quemado su carta más mediática en menos de dos años. El margen de error es mínimo. ¿Estará preparado el fútbol cordobés para absorber el huracán Sampaoli, o será este otro aterrizaje forzoso en una carrera llena de ellos?