Pantalla de GPT-5.2 mostrando un artículo de Grokipedia sobre historia iraní con alerta de 'fuente no verificada' superpuesta

GPT-5.2 recurre a Grokipedia: ¿fiabilidad en riesgo con la IA de Musk?

Fuente polémica: El último modelo de OpenAI, GPT-5.2, incorpora en sus respuestas artículos de Grokipedia, la enciclopedia impulsada por la IA de Elon Musk, especialmente en temas controvertidos como negacionismo del Holocausto o conglomerados iraníes.

El GPT-5.2, lanzado en diciembre de 2024 y considerado el motor más avanzado de OpenAI hasta la fecha, está diseñado para ofrecer razonamiento superior y soluciones empresariales. Sin embargo, su credibilidad se ve cuestionada al citar como fuente Grokipedia, una plataforma que, según críticos, carece del rigor colaborativo de Wikipedia.

Una investigación de The Guardian reveló que, en nueve de cada doce consultas sobre temas poco convencionales, el modelo referenció artículos de Grokipedia. Aunque no apareció en búsquedas sobre insurrecciones políticas o sesgos contra Donald Trump, sí lo hizo en áreas como historia iraní o teorías negacionistas, donde la desinformación puede tener mayor impacto.

El problema radica en que Grokipedia opera bajo un modelo cerrado: sus más de 6 millones de artículos son generados por Grok, la IA de xAI (empresa de Musk), con correcciones humanas limitadas y supervisadas por la misma IA. Esto contrasta con Wikipedia, donde miles de editores debaten y verifican cada cambio, especialmente en temas sensibles como conspiraciones o controversias políticas.

Elon Musk ha criticado repetidamente a Wikipedia por su “sesgo progresista”, acusación que ha impulsado el desarrollo de Grokipedia como alternativa. Sin embargo, expertos advierten que una enciclopedia controlada por IA sin supervisión humana robusta podría perpetuar errores o sesgos algorítmicos. En 2023, un estudio de la Universidad de Stanford ya alertó sobre cómo los modelos de lenguaje pueden amplificar prejuicios si se entrenan con datos no diversificados.

Ver  IA vs. turismo: hoteles en alza, plataformas en caída libre en 2024

OpenAI defendió su enfoque en un comunicado a The Guardian: “Utilizamos una amplia gama de fuentes públicas y aplicamos filtros de seguridad para minimizar riesgos”. Además, aseguraron que están desarrollando nuevos programas para detectar información de baja credibilidad y campañas de desinformación. No obstante, no aclararon por qué Grokipedia aparece como fuente en temas donde la precisión es crítica.

No es el único caso: el modelo Claude, de Anthropic, también ha incluido referencias a Grokipedia en respuestas sobre producción petrolera o cervezas escocesas, según la investigación. Mientras Anthropic no respondió a las consultas, xAI —empresa detrás de Grok— se limitó a declarar que “los medios tradicionales mienten“, sin abordar las preocupaciones sobre la fiabilidad de su enciclopedia.

¿Qué implica esto para los usuarios? La inclusión de Grokipedia como fuente plantea dos riesgos:

  • Desinformación en temas sensibles: Áreas como historia o salud pública requieren fuentes contrastadas. Grokipedia, al depender de una IA con sesgos declarados por su creador, podría distorsionar hechos.
  • Falta de transparencia: A diferencia de Wikipedia, donde los cambios son públicos, Grokipedia no detalla cómo se generan o corrigen sus artículos, lo que dificulta verificar su exactitud.
  • Efecto dominó en otras IA: Si modelos como GPT-5.2 o Claude normalizan el uso de Grokipedia, podrían propagar errores a millones de usuarios que confían en sus respuestas.

En 2022, un informe de MIT Technology Review ya advirtió que los grandes modelos de lenguaje pueden heredar los sesgos de sus fuentes de entrenamiento. Con Grokipedia, el riesgo se agrava: no solo repite información, sino que la genera sin un mecanismo claro de accountability.

Ver  "Ojos de IA" en Wall Street: bancos usan inteligencia artificial para cazar fraudes en tiempo real

Mientras OpenAI y Anthropic trabajan en mejoras, la pregunta sigue en el aire: ¿Estamos ante un avance tecnológico o un paso atrás en la lucha contra la desinformación? La respuesta podría definir el futuro de la IA como herramienta de conocimiento.

El precedente de Grok: cuando la IA de Musk ya distorsionó datos en 2023

La polémica por la inclusión de Grokipedia en GPT-5.2 no es un caso aislado, sino la repetición de un patrón ya documentado con Grok, la IA de xAI. En octubre de 2023, durante su fase beta, Grok generó respuestas con errores facticos graves en temas como la guerra de Ucrania y la historia colonial británica, según un análisis de Reuters y la Universidad de Oxford. En concreto, afirmaba que el acuerdo de Minsk de 2015 había sido firmado por *Volodímir Zelenski* (entonces un actor sin cargo político) y que el Imperio Británico abolió la esclavitud en 1807 (ignorando que la ley solo prohibió el *tráfico*, no la esclavitud misma, que persistió hasta 1833). Estos fallos, corregidos tras la presión mediática, revelaron dos debilidades estructurales: la falta de fuentes primarias en su entrenamiento y la ausencia de un equipo de verificadores humanos dedicado.

El problema se agravó cuando, en febrero de 2024, Grok citó como referencia un *artículo inexistente* de The New York Times sobre supuestos vínculos entre la OMS y laboratorios chinos, según denunció el medio. La respuesta de xAI fue eliminar el enlace sin explicaciones, pero el incidente expuso algo crítico: Grok (y ahora Grokipedia) prioriza la velocidad sobre la precisión, un riesgo que modelos como GPT-5.2 ahora heredan. Datysoc, un observatorio español de desinformación, calculó que, en su primer año, el 12% de las respuestas de Grok en temas políticos contenían datos falsos o sin contexto, una tasa tres veces mayor que la de Wikipedia en el mismo período (4%, según su informe de transparencia 2023).

Ver  🚨 Sora de OpenAI pierde fuel: caen descargas un **65%** en solo 2 meses

La conexión con Elon Musk añade otra capa de escepticismo. En 2022, su adquisición de Twitter (ahora X) ya había generado controversia por promover cuentas verificadas que difundían teorías conspirativas, como la de que el ataque al Capitolio fue una “operación de falsa bandera”. Musk eliminó después esos *checkmarks*, pero su postura pública —como cuando tildó de “mentira” el cambio climático en un tuit de 2018— sugiere que Grokipedia podría reflejar sesgos alineados con sus declaraciones, no con el consenso experto. La Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) advirtió en 2024 que plataformas cerradas como esta “crean cámaras de eco algorítmicas”, donde los errores se retroalimentan sin corrección externa.

¿Hacia una “guerra de enciclopedias” entre IA?

El conflicto trasciende a Grokipedia: Google ya anunció que su modelo Gemini priorizará fuentes con “sello de verificación humana” (como Britannica o Wikipedia) en 2025, y Meta está desarrollando un sistema de citas en tiempo real para sus IA. La pregunta no es si GPT-5.2 puede confiar en Grokipedia, sino si OpenAI está dispuesta a sacrificar credibilidad por velocidad en la carrera tecnológica. El antecedente de Grok sugiere que, sin cambios radicales, la desinformación no será un error puntual, sino un feature del sistema.

Referencia de contenido: aquí

Categorías