Hallan la película de vampiros “prohibida” de 1968: el mito que la BBC borró
El terror resucita: Un proyeccionista británico descubrió en una lata oxidada el episodio piloto de Late Night Horror, la serie de vampiros que la leyenda tachó de “demasiado aterradora” y que la BBC destruyó por su política de archivado en los 60.
El hallazgo ocurrió en el condado de Dorset, donde Darren Payne —técnico del colectivo Dirt in the Gate Movies— revisaba rollos de película destinados a la destrucción. Entre ellos, una lata etiquetada a mano como Late Night Horror. “Soy un apasionado del terror y el título me sonaba”, confesó Payne. Al proyectar el material en su equipo doméstico, confirmó lo impensable: el primer episodio de una serie que llevaba 55 años desaparecida, emitida originalmente el 19 de abril de 1968 en BBC2.
El episodio maldito: No Such Thing as a Vampire
El piloto, titulado No Such Thing as a Vampire (“No existe tal cosa como un vampiro”), es una adaptación de un relato de Richard Matheson, autor de Soy leyenda (1954) —obra fundacional del género vampírico moderno— y guionista de 16 episodios de la icónica The Twilight Zone. La trama sigue a una mujer que amanece cada día más pálida y débil, con marcas en el cuello, mientras su marido y el médico del pueblo debaten la existencia de un vampiro. El giro final, típico de Matheson, combina racionalidad y horror psicológico.
Curiosamente, aunque Late Night Horror fue la primera producción de terror en color de la BBC, la copia recuperada es en blanco y negro: un tiraje secundario de 16 mm creado para distribución internacional antes de que los másters originales en color fueran eliminados. Esta práctica era común en la época, como ocurrió con episodios perdidos de Doctor Who, otra víctima de la política de borrado de la BBC.
Paddy Russell: la pionera detrás del horror
La dirección del episodio corrió a cargo de Paddy Russell, una figura excepcional en la BBC de los 60. Fue la primera jefa de planta femenina del ente y una de las dos primeras directoras en una industria dominada por hombres. Su nombre, diminutivo de Patricia pero fácilmente confundible con el masculino Patrick, le sirvió como “protección” en un entorno hostil. Russell dirigió dos de los seis episodios de la serie: este piloto y The Corpse Can”t Play (el único que ya se conservaba). Con este hallazgo, su obra completa en Late Night Horror vuelve a estar intacta.
El episodio se emitió a las 22:55 y atrajo a 1,8 millones de espectadores, la audiencia más alta de la serie y una de las más altas de BBC2 desde su lanzamiento en 1964. El éxito contrastaba con el destino final del material: la BBC eliminó entre el 60% y 70% de su producción televisiva entre los 50 y los 70 por razones económicas. Los másters en cinta de dos pulgadas eran carísimos, los contratos sindicales limitaban las reemisiones, y no existía obligación legal de archivar.
El mito de la censura por terror
La leyenda urbana que rodea a Late Night Horror —que habría sido destruida por “ser demasiado terrorífica”— surgió en internet, alimentada por los créditos iniciales de la serie, considerados perturbadores. Sin embargo, la realidad es menos sensacionalista: la serie desapareció por la misma razón que cientos de programas británicos de la época. La copia recuperada, en formato 16 mm, proviene de material de distribución internacional, no de los archivos de la BBC. Este método también permitió salvar episodios perdidos de Doctor Who, otra joya rescatada del olvido.
El hallazgo, anunciado el 23 de mayo de 2024 por la organización Film is Fabulous!, no solo devuelve a la luz un pedazo de la historia del terror televisivo, sino que reabre el debate sobre la pérdida cultural causada por las políticas de archivado de la BBC. ¿Cuántas obras maestras del cine y la televisión siguen escondidas en latas oxidadas, a punto de ser destruidas?
El legado de Richard Matheson y su influencia en el terror televisivo
El hallazgo de No Such Thing as a Vampire no solo recupera una pieza perdida del terror británico, sino que reafirma el impacto duradero de Richard Matheson, un guionista cuya obra redefinió el género en la televisión y el cine. Matheson, autor de Soy leyenda (1954) —base de películas como La noche de los muertos vivientes (1968) y Soy leyenda (2007)—, ya había dejado su huella en la cultura popular con episodios memorables de The Twilight Zone, como Nightmare at 20,000 Feet (1963), donde un hombre ve un monstruo en el ala de un avión.
Su estilo, que combinaba horror psicológico con elementos científicos, influyó en series posteriores como The X-Files (1993-2018) y Black Mirror (2011-actualidad). La adaptación de sus relatos en Late Night Horror fue pionera al llevar este enfoque a la televisión británica, un medio que hasta entonces había explorado el terror de forma más tímida, como en los episodios de Doctor Who con los Daleks (1963) o las adaptaciones de M.R. James en la década de 1970.
La recuperación de este episodio también evoca otro hito: en 1993, la BBC rescató The Web of Fear, un serial de Doctor Who de 1968 que se creía perdido, gracias a una copia encontrada en Nigeria. Este precedente demuestra que el material “perdido” a menudo sobrevive en formatos inesperados, como las copias en 16 mm destinadas a mercados extranjeros, que escaparon a las políticas de borrado.
¿Qué otros tesoros aguardan en el olvido?
El redescubrimiento de Late Night Horror plantea una pregunta urgente: ¿cuántas obras de la edad de oro de la televisión británica —como los episodios borrados de The Avengers (1961-1969) o las primeras temporadas de Z Cars (1962)— podrían estar escondidas en archivos privados o colecciones personales? La historia sugiere que, mientras haya latas sin abrir, el pasado televisivo nunca está completamente muerto.