Israel retoma el castillo de Beaufort: símbolo y estrategia en Líbano
Avance histórico: Israel captura el castillo cruzado de Beaufort, clave en la invasión del sur de Líbano y símbolo de conflictos pasados.
El Ejército de Israel ha tomado este domingo el castillo de Beaufort (Qalat al Shaqif para los árabes), consolidando su ofensiva en el sur de Líbano iniciada en marzo. La operación marca su regreso, 25 años después, a esta fortaleza milenaria construida durante las Cruzadas, un bastión con valor simbólico y estratégico en la guerra contra las milicias de Hezbolá, aliadas de Irán.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, destacó la carga histórica de la captura: “Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort, y en el día de conmemoración de los mártires de la Guerra de Paz de Galilea, los combatientes de las Fuerzas de Defensa de Israel, liderados por la Brigada Golani, han regresado a la cima de Beaufort e izado de nuevo la bandera de Israel“.
El castillo fue escenario clave en la guerra de Líbano de 1982, cuando Israel derrotó a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y lo ocupó hasta el año 2000. Su ubicación, en una cresta rocosa junto al río Litani, permite dominar visualmente gran parte del sur libanés, una zona que Israel ya controla casi en su totalidad. Esta posición, como en el pasado, servirá como base avanzada para profundizar la invasión anunciada por el primer ministro Benjamin Netanyahu.
La UNESCO declaró a Beaufort y otros cuatro castillos del monte Amel como patrimonio protegido en 2024, describiéndolos como “un rico legado arquitectónico de cruzados, ayubíes y mamelucos”. Qalat al Shaqif, en particular, es considerado uno de los castillos cruzados mejor conservados del mundo.
El siguiente objetivo israelí es el río Zahrani, ubicado 15 km al norte del Litani. El Ejército ha emitido órdenes de evacuación masiva a la población libanesa en la zona, advirtiendo: “Cualquier movimiento hacia el sur podría poner sus vidas en peligro“. Las alertas, difundidas durante el fin de semana, reflejan la intención de Israel de expandir su área de control sin resistencia civil.
La captura de Beaufort no solo reafirma el dominio militar israelí, sino que revive memorias de conflictos pasados. En 1982, su toma costó 36 bajas israelíes y más de 600 a la OLP y sus aliados. Hoy, con Hezbolá como adversario, el castillo vuelve a ser testigo de una guerra que podría redefinir las fronteras de Oriente Medio. ¿Estamos ante el inicio de una ocupación prolongada o un movimiento táctico para presionar a Irán?
Beaufort en la memoria de guerra: de las Cruzadas a la Operación Litani de 1978
La captura del castillo de Beaufort no es solo un golpe simbólico contra Hezbolá, sino un recordatorio de cómo esta fortaleza ha sido testigo y arma en al menos cinco conflictos mayores desde el siglo XII. Su valor estratégico —controlar el valle del Litani y las rutas hacia Damasco— lo convirtió en objetivo recurrente, pero fue en 1978, durante la Operación Litani, cuando Israel lo ocupó por primera vez en la era moderna. Aquella invasión, que duró una semana y dejó 2.000 muertos (mayoritariamente civiles libaneses según la ONU), fue la respuesta israelí a un ataque de la OLP que mató a 37 civiles en un autobús. La ONU exigió entonces la retirada israelí mediante la Resolución 425, pero Israel mantuvo el control de Beaufort hasta el año 2000, cuando Hezbolá lo recuperó tras una guerra de guerrillas que costó 25 bajas israelíes solo en los últimos meses de ocupación.
El castillo, construido por los cruzados en 1139 y ampliado por Saladino en 1190, tiene un diseño único: sus muros en pendiente desvían los proyectiles, y su cisterna subterránea permitía resistir asedios de hasta seis meses. En 1268, el sultán mameluco Baybars lo conquistó engañando a los defensores con una carta falsa que simulaba una rendición negociada —un precedentes de la guerra psicológica que hoy emplean tanto Israel (con sus alertas de evacuación) como Hezbolá (con sus túneles bajo la frontera). Durante la Guerra Civil Libanesa (1975-1990), Beaufort fue base de la OLP y luego de Hezbolá, que lo usó para lanzar cohetes Katyusha contra el norte de Israel en los 90, causando más de 150 muertes civiles en ciudades como Kiryat Shmona.
| Conflicto | Año | Bajas en Beaufort | Resultado estratégico |
|---|---|---|---|
| Asedio de Saladino | 1190 | Desconocidas (rendición) | Paso a control ayubí |
| Operación Litani | 1978 | 12 (IDF) | Ocupación temporal (retirada en 2000) |
| Guerra de Líbano | 1982 | 36 (IDF), 600+ (OLP) | Control israelí hasta 2000 |
| Guerra de los 34 Días | 2006 | 5 (Hezbolá) | Hezbolá retuvo el castillo |
¿Repetirá Israel el error de 2000?
En su retirada hace 24 años, Israel destruyó parcialmente las instalaciones de Beaufort para evitar que Hezbolá las usara. Hoy, al recuperarlo, enfrenta el mismo dilema: ¿mantener una guarnición costosa en territorio hostil (como hizo entre 1982-2000, con 500 bajas anuales por ataques de guerrillas) o usarlo como moneda de cambio en futuras negociaciones. La diferencia ahora es que Hezbolá cuenta con misiles de precisión Fateh-110 (alcance de 300 km), capaces de alcanzar Tel Aviv desde el valle de Bekaa. Si Israel avanza hacia el Zahrani, como planea, Beaufort podría convertirse en un blanco prioritario —no solo militar, sino mediático— para Irán, que ya ha advertido de una “respuesta sin precedentes” si se cruza esa línea roja.