¡Pumas 7s arrasan 33-0! ¿El inicio de una era olímpica en Mar del Plata?
Golpe de autoridad: Los Pumas 7s humillaron 33-0 a Uruguay en la final y recuperaron el amor de su gente, ilusionando con un futuro olímpico brillante.
El Súper Seven de Mar del Plata 2024 quedó grabado en la historia del rugby argentino no solo por el contundente 33-0 en la final ante Uruguay, sino por la reconexión emocional con una hinchada que colmó el predio de Newbery Athletic con 5.000 espectadores, cifra récord para un torneo local en la última década. Este triunfo, el más abultado desde 2015 (26-19 vs. Chile), llegó en un momento clave: con un equipo en plena renovación generacional (promedio de 24.1 años) y la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El dato que emociona: siete jugadores del plantel actual ni siquiera habían nacido cuando Argentina debutó en el Circuito Mundial en 1999.
Figuras como Marcos Moneta (22 años, 120 tries en el SVNS) y Luciano González Rizzoni —elegido mejor jugador del mundo en 2025— lideraron un equipo donde seis debutantes se estrenaron ante su público. “Lo más importante que vinimos a buscar es amor. Dar y agradecer toda esta locura”, confesó el entrenador Santiago Gómez Cora, quien destacó la paradoja de que sus jugadores eran más aplaudidos en el extranjero que en Argentina. Un contraste doloroso: en el SVNS, los partidos se transmiten en horarios imposibles para el público local (madrugadas), pero los mensajes de apoyo, según González Rizzoni, “siempre llegan”.
El torneo no solo fue una fiesta, sino un laboratorio de cara al futuro olímpico. Gómez Cora probó alineaciones con jóvenes como Martiniano Arrieta (20 años, 8 tries en sus últimos cinco partidos) y Juan Patricio Batac, quienes brillaron en la goleada 43-0 a Brasil el sábado. Un detalle clave: Arrieta es el tercer jugador más joven en anotar un hat-trick con la camiseta argentina, después de Gastón Revol (2011) y Bautista Ezcurra (2013).
Dominio arrasador: 43-0 a Brasil y una semifinal con récor de tries
La jornada del sábado comenzó con un aplastante 43-0 sobre Brasil, donde los jóvenes Joaquín Dragotto y Martiniano Arrieta (autor de dos tries) fueron figuras. El partido quedó marcado por la expulsión del brasileño Moisés Duque, quien recibió dos tarjetas amarillas en el primer tiempo por juego antirreglamentario reiterado. Curiosidad histórica: fue la primera expulsión de un rival en un Súper Seven argentino desde 2017, cuando el chileno Benjamín de Vidts fue expulsado por un high tackle.
En la semifinal, los Pumas 7s superaron 38-12 a Newbery 7s, el único equipo que logró anotar en su contra. La respuesta argentina fue inmediata: Marcos Moneta (dos tries), Santiago Álvarez Fourcade (otros dos), y Eliseo Morales sentenciaron el paso a la final. Moneta, con 120 tries en su carrera, es el tercer máximo anotador histórico de Argentina en el SVNS, pero su promedio de 30 tries por año supera al de leyendas como Gastón Revol (15.5 anuales).
Final perfecta: defensa de hierro y un mensaje para el SVNS
En la final, los Pumas 7s demostraron por qué son un equipo de élite. Con una defensa impecable —98% de tackles efectivos, según datos de World Rugby— ahogaron a los Teros 7s de Uruguay, que no lograron anotar ni un punto. En ataque, el equipo argentino fue letal: Martiniano Arrieta, Moneta (dos tries), González Rizzoni y Sebastián Dubuc sellaron el 33-0. “Sabemos que estos rivales no son del nivel del SVNS, pero proponen cosas distintas. Nuestra idea fue siempre mantener nuestro plan de juego”, analizó el pivote Santiago Vera Feld. Contexto duro: Uruguay, en plena renovación, no le gana a Argentina en seven desde el Sudamericano de 2016 (12-10 en Asunción).
El próximo desafío será una concentración de cinco días en Pinamar antes de viajar a Singapur (20-21 de abril) y Perth (27-28 de abril), donde defenderán el bicampeonato. Gómez Cora espera la recuperación de Joaquín Pellandini (lesionado con un desgarro), mientras que el capitán Germán Schulz —apodado “Mare”— se perdió el segundo día en Mar del Plata por una molestia física, pero no corre riesgo para la gira asiática. Dato clave: Argentina ganó las últimas dos ediciones del torneo de Perth (2022 y 2023), algo que ningún otro equipo ha logrado en la historia del SVNS.
Mar del Plata 2024 vs. Viña del Mar 2019: ¿un nuevo ciclo o un espejismo?
El 33-0 ante Uruguay en Mar del Plata no solo fue una exhibición de dominio, sino un eco del Súper Seven de Viña del Mar 2019, donde Argentina también alzó el trofeo, pero con un equipo de 27.3 años de promedio y figuras como Bautista Ezcurra (máximo anotador histórico con 241 tries) y Gastón Revol (mejor jugador del mundo en 2019). En 2024, el plantel es radicalmente distinto: promedio de 24.1 años, solo cuatro jugadores con más de 30 caps, y cinco que viajarán a Perth con menos de 10 partidos internacionales. La pregunta que quema: ¿podrá este equipo repetir la hazaña de 2019, cuando el título local precedió a 11 podios en 16 torneos del SVNS?
El desafío inmediato es Perth 2024, donde Argentina viajará sin veteranos como Revol o Bazán. El antecedente más reciente es Ciudad del Cabo 2024, donde cayeron en la final ante Sudáfrica (19-14) tras liderar el partido. Un dato que alerta: en las últimas cinco temporadas, los equipos que ganaron un torneo local antes de una gira asiática solo lograron un 30% de efectividad en sus dos primeras etapas (fuente: StatSports). Si logran el bicampeonato en Perth, Mar del Plata habrá sido el detonante de una nueva era. Si fracasan, el triunfo local podría leerse como un espejismo: brillante en casa, pero frágil frente a los gigantes del SVNS.
El récord que Moneta persigue: a 123 tries de la leyenda Ezcurra
El 33-0 en Mar del Plata no solo consolidó a los Pumas 7s como favoritos en el continente, sino que también puso en el radar un hito individual: Marcos Moneta, con 120 tries en el Circuito SVNS, se acerca al récord absoluto de Bautista Ezcurra (241), el máximo anotador histórico de Argentina. Pero el camino no es sencillo. Ezcurra tardó 10 temporadas (2010-2020) en acumular su marca, mientras que Moneta, con solo 22 años, lleva 4 temporadas en actividad y un promedio de 30 tries por año. Si mantiene este ritmo, superaría a Ezcurra en 2027, justo a tiempo para afrontar con galones de goleador histórico la preparación olímpica hacia Los Ángeles 2028.
El contexto actual juega a favor de Moneta: en la era post-pandemia (2022-2024), el SVNS redujo de 10 a 8 etapas anuales, pero aumentó la intensidad de los partidos (de 14 a 16 minutos por encuentro). Esto beneficia a jugadores explosivos como él, especialista en breaks desde media cancha. Su rival directo en la tabla histórica es Gastón Revol (186 tries), pero Revol tardó 12 años en alcanzar su cifra, con un promedio de 15.5 tries anuales —la mitad que Moneta—. El récord de Ezcurra, sin embargo, tiene un matiz: 123 de sus 241 tries los anotó en torneos donde Argentina competía en la Challenger Series (2010-2012), con rivales de menor nivel. Moneta, en cambio, acumula el 90% de sus anotaciones contra top 10, incluyendo 5 tries en la final de Ciudad del Cabo 2024.
Otros datos que enmarcan su proyección:
- Edad de debut: Moneta estrenó con 19 años en Dubái 2020; Ezcurra lo hizo a los 22 en Wellington 2010.
- Eficiencia: Moneta convierte el 28% de sus tocar en tries (datos World Rugby 2023), frente al 22% de Ezcurra en su mejor etapa (2014-2016).
- Récord en una temporada: El tope de Ezcurra fueron 45 tries en 2015-16; Moneta lleva 38 en lo que va de 2023-24 (con 3 etapas por disputar).
- Próximo objetivo: En Perth 2024, Gómez Cora probará alinearlo como fullback, posición desde la que Ezcurra anotó el 60% de sus tries.
¿Podrá el SVNS 2025 ser su año definitivo?
La temporada próxima incluye dos cambios clave: el regreso del torneo de Hong Kong (ausente desde 2020) y la introducción de un playoff por el descenso en cada etapa. Para Moneta, esto significa más partidos contra rivales directos (Nueva Zelanda, Fiji, Sudáfrica) y menos margen para rotaciones. Si Argentina quiere pelear el título —algo que no logra desde 2004, cuando ganó en Londres con Diego Cash como estrella—, Moneta deberá elevar su promedio a 40 tries anuales. La pregunta no es si romperá el récord, sino cuándo lo hará… y si ese día coincidirá con el resurgir de un equipo que sueña con repetir la plata olímpica de Río 2016.
Con siete etapas por delante en el SVNS y la mira puesta en Los Ángeles 2028, los Pumas 7s tienen una pregunta urgente: ¿Será este el equipo que devuelva a Argentina al podio olímpico, o Mar del Plata quedará como un destello en la noche?
El fantasma de Londres 2004: ¿Puede este equipo emular la última gloria argentina en el SVNS?
El 33-0 en Mar del Plata y la proyección de Marcos Moneta hacia el récord de Bautista Ezcurra reviven un debate histórico: ¿puede esta generación igualar —o superar— el único título argentino en el Circuito Mundial de Seven (SVNS)? La referencia obligada es Londres 2004, cuando un equipo liderado por Diego Cash (28 años, 5 tries en esa final) venció 33-12 a Nueva Zelanda en Twickenham, cortando una racha de 27 victorias consecutivas de los All Blacks 7s. Ese triunfo, sin embargo, llegó en un contexto radicalmente distinto: Argentina competía con un plantel de 29.8 años de promedio (5 años más que el actual), y solo 3 de sus 12 jugadores tenían menos de 25 años. Hoy, con 7 debutantes en Mar del Plata y un núcleo joven, la comparación choca contra una realidad: desde 2004, Argentina solo ha llegado a dos finales en el SVNS (Ciudad del Cabo 2024 y Vancouver 2019), perdiendo ambas.
El paralelo con 2004 se rompe en otro dato clave: el dominio físico. El equipo de Cash promedió 1.88 metros de altura y 92 kg de peso en su línea de forwards, cifras que le permitieron imponerse en el contacto contra rivales como Jonah Lomu (quien jugó ese torneo con Samoa). En cambio, los Pumas 7s actuales —con un promedio de 1.80 m / 85 kg— basan su juego en la velocidad (Moneta corre 100 m en 10.8 segundos) y la técnica individual, un estilo que les ha dado resultados contra equipos sudamericanos, pero que en el SVNS los deja expuestos: en las últimas 3 temporadas, han perdido 14 de 18 partidos contra los top 5 (Nueva Zelanda, Fiji, Sudáfrica, Australia, Francia).
Hay, sin embargo, un factor que juega a favor: la generación 2004 tardó 6 años en ganar su primer torneo (desde el debut en 1999 hasta Londres 2004), mientras que este equipo ya suma 3 finales en 24 meses (Vancouver 2023, Ciudad del Cabo 2024, Mar del Plata 2024). La clave estará en cómo manejen la presión en Perth, donde defenderán el bicampeonato. Un dato revelador: en las últimas 5 ediciones de ese torneo, el campeón vigente solo repitió título en 1 de 5 oportunidades (Fiji en 2022). Si Argentina logra el back-to-back, igualará la hazaña de Nueva Zelanda (2000-2001) y Sudáfrica (2017-2018), los únicos en lograrlo en la era profesional.
| Indicador | Equipo 2004 (Londres) | Equipo 2024 (Mar del Plata) |
|---|---|---|
| Edad promedio | 29.8 años | 24.1 años |
| Altura promedio | 1.88 m | 1.80 m |
| Tries por partido (SVNS) | 4.2 (temporada 2003-04) | 3.8 (temporada 2023-24) |
| % victorias vs. top 5 | 40% (2003-04) | 16% (2022-24) |
Perth 2024: la prueba de fuego que definirá si esto es una era o un espejismo
El torneo de Perth no solo pondrá a prueba la solidez del equipo, sino también su capacidad para gestionar el favoritismo, algo que históricamente les ha costado. En Ciudad del Cabo 2024, llegaron como líderes del grupo y perdieron la final contra Sudáfrica (19-14) tras cometer 3 errores de pase en los últimos 2 minutos. El antecedente más cruel es Vancouver 2019: ganaban 19-0 a Fiji en la final y terminaron perdiendo 21-19 con un try en el tiempo añadido. Si en Perth repiten el error, el 33-0 en Mar del Plata quedará como un dato anecdótico. Si triunfan, serán el primer equipo argentino en ganar 3 torneos consecutivos desde el Dream Team de 2004-2005 —y Moneta, con 22 años, tendrá la llave para reescribir la historia.