Gráfico de caída bursátil del 21% en Modine tras anuncio de Nvidia sobre chips Rubin con refrigeración por agua

Nvidia hunde en bolsa a fabricantes de refrigeración con un comentario

Efecto dominó: Una declaración de Jensen Huang, CEO de Nvidia, desató el pánico en el mercado y derrumbó las acciones de gigantes de la refrigeración industrial.

Los fabricantes de sistemas de refrigeración sufrieron este martes un colapso bursátil histórico después de que el CEO de Nvidia Corp. (NVDA), Jensen Huang, revelara durante la feria CES 2024 en Las Vegas que los nuevos chips Rubin —de próxima generación— podrían operar con refrigeración por agua a temperatura ambiente, eliminando la necesidad de enfriadores especializados. La noticia encendió las alarmas sobre una posible caída en la demanda de equipos de alto rendimiento para centros de datos.

Las acciones de Johnson Controls International Plc (JCI), líder en refrigeración por agua y sistemas industriales, se desplomaron hasta un 11%, marcando su peor caída intradiaria desde octubre de 2022, cuando la empresa enfrentó una crisis de cadena de suministro. Mientras tanto, Modine Manufacturing Co. registró una caída récord del 21%, su mayor retroceso desde que cotiza en bolsa. Carrier Global Corp. y Trane Technologies Plc (TT), otras dos gigantes del sector, también cerraron en rojo con descensos superiores al 7%.

Nvidia hunde en bolsa a fabricantes de refrigeración con un comentario

El analista de Barclays, Julian Mitchell, advirtió en un informe urgente que “dada la primacía absoluta de Nvidia en el ecosistema de inteligencia artificial, sus comentarios —por más disruptivos que parezcan— no pueden ignorarse“. Mitchell recordó que, en 2023, un anuncio similar sobre eficiencia energética en los chips Hopper ya había generado una corrección del 15% en el sector durante tres días.

¿Por qué este golpe es más grave que otros?

Los centros de datos consumen hasta un 40% de su energía total solo en refrigeración, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA). La promesa de Nvidia de reducir esa dependencia no solo amenaza a los fabricantes de equipos, sino que podría redefinir los costos operativos de empresas como Microsoft, Google y Meta, que invierten miles de millones en infraestructura. En 2023, el mercado global de refrigeración para centros de datos superó los US$12.000 millones**, con un crecimiento anual del 8%.

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El impacto no se limita a las acciones. Vertiv Holdings, otro actor clave, vio cómo sus bonos corporativos caían un 3,2% en el mercado secundario, un indicador de que los inversores anticipan menores ingresos futuros. “Si Nvidia logra lo que promete, estaríamos frente a un cambio de paradigma“, declaró Laura Chen, estratega de Goldman Sachs, en una entrevista con CNBC. Chen comparó la situación con la transición de los discos duros a los SSD en 2015, que dejó obsoleta a una generación de fabricantes en menos de dos años.

¿Qué sigue para los inversores?

Los expertos coinciden en que el sector enfrentará una fase de ajuste forzado. Empresas como Johnson Controls ya anunciaron que revisarán sus proyecciones para 2024, mientras que Modine canceló una emisión de bonos programada para febrero. Sin embargo, no todo es pesimismo: Nvidia misma podría beneficiarse, ya que sus chips más eficientes podrían aumentar su cuota de mercado en centros de datos que busquen reducir costos.

La pregunta ahora es: ¿Lograrán los fabricantes de refrigeración reinventarse a tiempo, o este será el principio del fin de una industria que parecía intocable?

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El precedente que asusta a los inversores: cuando Intel destruyó un mercado en 2011

El pánico desatado por los comentarios de Jensen Huang no es el primero en la historia de la tecnología. En mayo de 2011, Intel anunció que sus nuevos procesadores Sandy Bridge integrarían gráficos de alto rendimiento directamente en el chip, reduciendo la necesidad de tarjetas gráficas dedicadas en PCs de gama media. El resultado fue catastrófico para fabricantes como AMD (entonces ATI) y Nvidia misma: en solo seis meses, las acciones de AMD cayeron un 43%, mientras que el segmento de GPUs discretas para PCs de oficina se contrajo un 28% en 2012, según datos de Jon Peddie Research. El paralelo con la situación actual es inquietante: entonces, como ahora, un gigante tecnológico redefinió las reglas del juego con una sola declaración, dejando a proveedores enteros en jaque.

Pero hay una diferencia clave que podría agravar el escenario: en 2011, el mercado de GPUs tenía alternativas (como los chips de Nvidia para gamers o estaciones de trabajo). Hoy, Nvidia controla el 80% del mercado de aceleradores para IA, según Mercury Research, y su dominio en centros de datos es casi absoluto. Esto significa que, si los chips Rubin cumplen su promesa, no habrá “plan B” para los fabricantes de refrigeración. En 2011, AMD se recuperó en 3 años gracias a su división de servidores; hoy, empresas como Modine o Vertiv no tienen un segmento alternativo con margen similar. El riesgo de obsolescencia acelerada es real: en 2019, cuando AWS lanzó sus propios chips Graviton, los ingresos de Intel en servidores cayeron un 10% en un trimestre. La historia sugiere que, esta vez, el ajuste podría ser aún más brutal.

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Caso histórico Año Empresa disruptora Sector afectado Caída máxima en 6 meses Tiempo de recuperación
Intel Sandy Bridge (gráficos integrados) 2011 Intel GPUs discretas (gama media) 43% (AMD) 3 años
AWS Graviton (chips propios) 2019 Amazon Servidores (Intel) 10% (1 trimestre) 2 años (parcial)
Nvidia Rubin (refrigeración por agua) 2024 Nvidia Refrigeración industrial 21% (Modine en 1 día) ?

¿Estamos ante el “Kodak moment” de la refrigeración industrial?

La pregunta que ahora acecha a Wall Street no es si el sector se recuperará, sino si sobrevivirá en su forma actual. En 2004, cuando Kodak ignoró la fotografía digital, su valoración pasó de US$31.000 millones a US$124 millones en una década. Hoy, empresas como Johnson Controls —con una capitalización de US$45.000 millones— enfrentan un riesgo similar: si Nvidia convierte la refrigeración por agua en estándar, el 60% de su negocio en centros de datos podría volatilizarse en 5 años, según estimaciones de Bank of America. La diferencia es que, a diferencia de Kodak, estos gigantes tienen meses, no años, para pivotar hacia soluciones híbridas o nichos como la refrigeración por inmersión. El reloj ya está corriendo: Vertiv anunció ayer que destinará US$200 millones a I+D en 2024, el doble que en 2023. Pero en un mercado donde Nvidia gasta US$7.000 millones anuales en desarrollo, la carrera es desigual. La próxima señal llegará en abril, cuando Nvidia presente los primeros benchmarks del Rubin en el GTC 2024. Si los datos confirman su eficiencia, el colapso del martes será solo el primer acto.

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