<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ecuatorianos archivos - En foco Hoy</title>
	<atom:link href="https://enfocohoy.com/tag/ecuatorianos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Noticias verificadas al minuto sobre deportes, economía, tecnología y el mundo. Análisis profundos y cobertura de los acontecimientos e impactos que definen nuestro tiempo.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 26 Jun 2026 05:30:55 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-CR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.1</generator>

<image>
	<url>https://enfocohoy.com/wp-content/uploads/2025/12/cropped-WhatsApp-Image-2025-12-26-at-11.57.26-PM-32x32.png</url>
	<title>ecuatorianos archivos - En foco Hoy</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Diana Lozano: del rechazo en España al triunfo con su food truck ecuatoriano</title>
		<link>https://enfocohoy.com/diana-la-nina-quitena-que-migro-sola-a-espana-y-que-hoy-triunfa-con-su-food-truck-ecuatoriano-chulla-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Jun 2026 05:29:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escándalos]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Chulla Vida]]></category>
		<category><![CDATA[chuzos]]></category>
		<category><![CDATA[comida ecuatoriana]]></category>
		<category><![CDATA[Diana Lozano]]></category>
		<category><![CDATA[ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos]]></category>
		<category><![CDATA[españa]]></category>
		<category><![CDATA[food truck]]></category>
		<category><![CDATA[gastronomía]]></category>
		<category><![CDATA[hornado]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[málaga]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Murcia]]></category>
		<category><![CDATA[papipollo]]></category>
		<category><![CDATA[quito]]></category>
		<category><![CDATA[salchipapas]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/diana-la-nina-quitena-que-migro-sola-a-espana-y-que-hoy-triunfa-con-su-food-truck-ecuatoriano-chulla-vida/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sueño sobre ruedas: Diana Lozano transformó el racismo y la nostalgia en &#8220;Chulla Vida&#8221;, un</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/diana-la-nina-quitena-que-migro-sola-a-espana-y-que-hoy-triunfa-con-su-food-truck-ecuatoriano-chulla-vida/">Diana Lozano: del rechazo en España al triunfo con su food truck ecuatoriano</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Sueño sobre ruedas:</strong> Diana Lozano transformó el racismo y la nostalgia en &#8220;Chulla Vida&#8221;, un food truck que lleva el sabor de Ecuador por España.</p>
<p></p>
<figure itemscope itemtype="http://schema.org/ImageObject" class="image-container"><picture><source media="(min-width: 1200px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/main_image_832_468/uploads/2026/06/25/6a3d7ccc47686.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_640_360/uploads/2026/06/25/6a3d7ccc47686.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  class="u-img-fluid" alt="Diana Lozano en su food truck Chulla Vida, sirviendo comida ecuatoriana en España" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_480_270/uploads/2026/06/25/6a3d7ccc47686.jpeg"></source></source></picture></figure>
</p>
<p>Diana Lozano (a la derecha) en su food truck, Chulla Vida, que recorre diversas ciudades de España ofertando comida ecuatoriana.</p>
<h2>De la migración solitaria al arraigo forzado</h2>
<p>MADRID. Diana llegó a España con 13 años, junto a su hermano de 15, en 2003. Viajarían como &#8220;los típicos niños que iban con la azafata&#8221;, justo antes de que España exigiera visado a los ecuatorianos. Su destino: Murcia, epicentro de la migración ecuatoriana en España, donde hoy viven alrededor de 29.000 personas de origen ecuatoriano.</p>
<p>La adaptación fue brutal. &#8220;Había mucho racismo, era feo, feo&#8221;, recuerda. Durante dos años, ella y su hermano suplicaron a su madre que los enviara de vuelta. &#8220;En el cole te veían como una especie rara, como que no fueras humana&#8221;, confiesa. Aunque el idioma era el mismo, los códigos no: &#8220;Los profesores hablaban y yo les entendía la mitad&#8221;.</p>
<p>Su madre, Yolanda Villacís, había emigrado en 1999. Abogada en Ecuador, con una familia de clase media, el feriado bancario las dejó &#8220;sin nada de la noche a la mañana&#8221;. En España, probó suerte en el campo de Lorca, pero no aguantó. Se trasladó a Murcia, donde trabajó en una fábrica textil, planchando. Nunca logró homologar su título de abogada, pero sí el bachillerato. Volvió a estudiar administración. &#8220;Es una persona que vale mucho, mi heroína&#8221;, dice Diana.</p>
<p>Mientras Yolanda reconstruía su vida, Diana y su hermano observaban su resistencia. &#8220;Estuvimos dos años así, luego la cosa fue cambiando&#8221;, cuenta. La comunidad latina crecía, llegaron amistades, y los códigos de la nueva sociedad dejaron de ser ajenos. &#8220;Encuentras amistades de allí, amistades de aquí, y vas consiguiendo esa adaptación que necesitas&#8221;.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  class="pm-banner__img" src="https://primicias.s3.us-east-1.amazonaws.com/recursos/banderas/spain2.png" alt="Diana Lozano y su familia en el interior del locutorio Las Maravillas en Murcia"></p>
<h2>El emprendimiento como escape</h2>
<p>Diana echó raíces en España, a diferencia de su hermano, que vive entre ambos países. A los 19 años, la maternidad no la frenó. &#8220;Seguí estudiando, porque para mí el conocimiento es poder&#8221;, afirma. Heredó de su madre la vena emprendedora: abrió el Locutorio Las Maravillas en Murcia, un negocio que era también tienda de alimentación y punto de encuentro para migrantes. Durante años, fue un refugio donde se hablaba de trabajo, papeles y la familia dejada atrás.</p>
<p>Lo mantuvo tres años, pero lo cerró seis meses antes de la pandemia. &#8220;Dios te manda las cosas en el momento perfecto&#8221;, dice ahora. En octubre de 2019, empezó a estudiar desarrollo web y fue contratada en una empresa de cartuchos y tóner. Durante el confinamiento, la web que desarrolló &#8220;la petó&#8221;: con las familias en casa, las ventas online se dispararon.</p>
<p>Pero Diana no quería una nómina. Dejó la empresa, se formó en marketing digital y vendió piscinas para una constructora. Los resultados fueron tan buenos que en 2024 dio el salto: creó Vloz Group Global, su propia sociedad limitada. El nombre es un homenaje: la V por Villacís (apellido de su madre), el resto por Lozano (el de su padre).</p>
<h2>El giro que lo cambió todo</h2>
<p>Bajo Vloz Group, desarrolló actividades en marketing digital, construcción y sector inmobiliario. Hasta que un anuncio en Instagram lo alteró todo: el festival gastronómico itinerante Latineando. Diana vio que Ecuador no estaba representado. &#8220;Siempre es como que estamos aislados, sabemos que existimos, pero no estamos en las cosas que tenemos que estar&#8221;, explica.</p>
<p>Escribió a los organizadores. &#8220;Yo soy demasiado patriota. Siempre he sido bien patriota y quería estar presente por Ecuador&#8221;, confiesa. Sin experiencia en hostelería, logró un food truck para su país. &#8220;Nosotros también estamos. Somos super válidos, tenemos mil cosas que ofrecer&#8221;.</p>
<p>Añadió un epígrafe de hostelería a su empresa y lanzó &#8220;Chulla Vida Vloz&#8221;, un guiño a que solo se vive una vez. Los organizadores le facilitaron el camión, evitándole la enorme inversión de adquirir y homologar un vehículo propio. Ella lo adaptó, decoró y convirtió en una embajada ecuatoriana sobre ruedas.</p>
<p>Simplificó el menú: papipollo, salchipapas, chuzos y hornado. Y lo convirtió en una aventura familiar. Su madre se encarga del hornado (preparado en Murcia, envasado al vacío y transportado por España). Su hermano Ricardo, de la coctelería. Su pareja, de la logística. Su hijo, de echar una mano en todo.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7df55197e.jpeg"><source media="(min-width: 400px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7df55197e.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Menú del food truck Chulla Vida con platos típicos ecuatorianos como papipollo y salchipapas" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7df55197e.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Diana Lozano, quiteña, junto a su hijo, quien ayuda en el trabajo del food truck de comida ecuatoriana que recorre España.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía</span></figcaption></figure>
</p>
<h2>El impacto emocional de Chulla Vida</h2>
<p>Desde marzo de 2025, Chulla Vida Vloz ha recorrido Murcia, Málaga, Sevilla, Alicante y municipios madrileños dentro del festival Latineando. &#8220;Se me eriza la piel cuando veo esos videos de toda la gente ecuatoriana que ha ido a ver el food truck&#8221;, reconoce Diana.</p>
<p>La escena se repite: familias atraídas por una salchipapa que terminan haciéndose fotos frente al camión, decorado con los colores de Ecuador. Migrantes emocionados al escuchar un acento familiar. En Murcia, Diana comprendió la dimensión de su proyecto. &#8220;Cuando llegué y vi que la gente se echaba fotos y se sentían tan orgullosos, venía gente de todos lados&#8221;.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7e4db3ffd.jpeg"><source media="(min-width: 400px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7e4db3ffd.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Multitud de personas haciendo cola en el food truck Chulla Vida durante el festival Latineando" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7e4db3ffd.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Ricardo Lozano se encarga de la coctelería en Chulla Vida, el food truck de comida ecuatoriana que recorre España.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Gestionar un food truck implica jornadas interminables, proveedores distintos en cada ciudad, normativas sanitarias, personal y logística agotadora. Su hijo se lo recuerda: &#8220;Mamá, si tú no lo haces ni por el dinero, lo haces por patriotismo&#8221;. Y quizá por eso sigue adelante, incluso cuando el cansancio aprieta. &#8220;Ya me metí en esto y no voy a quedar mal, primeramente por mi persona y luego por mi país&#8221;.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7ea2df09b.jpeg"><source media="(min-width: 400px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7ea2df09b.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Diana Lozano junto a su madre y hermano frente al food truck decorado con los colores de la bandera de Ecuador" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_original/uploads/2026/06/25/6a3d7ea2df09b.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Diana Lozano y clientes ecuatorianos que llegan a Chulla Vida.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía</span></figcaption></figure>
</p>
<h2>El círculo cerrado</h2>
<p>Diana atribuye los giros de su vida a su fe cristiana: &#8220;Dios te manda las cosas en el momento perfecto&#8221;. No se define como practicante, pero sí como creyente. Tras veinte años sin volver, en 2023 regresó a Ecuador para que su hijo conociera a su abuelo, al resto de la familia y al país que ella había dejado siendo una niña. Aquella visita reforzó una identidad que nunca había desaparecido.</p>
<p>Le duele que Ecuador aparezca hoy en titulares internacionales asociado a la violencia. &#8220;Ahora mismo somos el país más peligroso de América Latina y eso a los ecuatorianos que vivimos fuera no nos gusta, porque sabemos lo que tenemos allí&#8221;, manifiesta. Por eso insiste en mostrar otra imagen: la de un país que emociona a través de su comida, su cultura y su gente.</p>
<p>Hoy, cuando ve la bandera ecuatoriana ondeando sobre el techo del camión o a decenas de compatriotas hacerse fotos delante de él, siente que ha cerrado un círculo. La niña que llegó a España sintiéndose extraña, pidiendo volver a casa y soportando el racismo, se ha convertido en una mujer que recorre el país con una bandera ecuatoriana a cuestas para que otros migrantes encuentren un lugar donde reconocerse.</p>
<p>En este contexto, Chulla Vida Vloz trasciende lo gastronómico. Es un acto de resistencia cultural, un espacio donde Ecuador, por fin, tiene visibilidad. Más allá del negocio, es un símbolo de orgullo para una comunidad que, como Diana, ha tenido que luchar el doble para demostrar su valor.</p>
<p>¿Cuántas historias como la de Diana hay detrás de cada food truck, de cada negocio migrante que desafía los estereotipos?</p>
<h2>El poder simbólico de un food truck</h2>
<p>Chulla Vida Vloz no es solo un negocio: es un acto de reafirmación identitaria en un país donde Diana Lozano alguna vez se sintió invisible.</p>
<p>En este contexto, el food truck se convierte en un puente entre dos mundos. Lo que esto significa es que, más allá de vender platos típicos, Diana está ofreciendo a otros migrantes ecuatorianos un espacio de pertenencia. La nostalgia, el racismo y la lucha por el reconocimiento se transforman aquí en orgullo compartido, donde cada salchipapa o papipollo es también un recordatorio de que su cultura merece un lugar en la mesa.</p>
<p>La implicación inmediata es que proyectos como este redefinen la narrativa migrante. Ya no se trata solo de integrarse, sino de enriquecer el entorno con lo que se trae de casa. El éxito de Chulla Vida demuestra que la visibilidad cultural puede ser tan poderosa como cualquier estrategia de marketing.</p>
<h3>¿Qué sigue para esta embajada sobre ruedas?</h3>
<p>El desafío ahora es mantener vivo ese impacto emocional mientras el food truck sigue su ruta. Cada ciudad, cada festival, es una nueva oportunidad para que más personas descubran que Ecuador no es solo un titular, sino una historia de resiliencia y sabor.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.primicias.ec/sociedad/comida-ecuatoriana-food-truck-espana-chulla-vida-126387/'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/diana-la-nina-quitena-que-migro-sola-a-espana-y-que-hoy-triunfa-con-su-food-truck-ecuatoriano-chulla-vida/">Diana Lozano: del rechazo en España al triunfo con su food truck ecuatoriano</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Marimba y resistencia afroecuatoriana en Paris: la lucha de Maria de Lourdes Valencia</title>
		<link>https://enfocohoy.com/marimba-y-orgullo-afroecuatoriano-en-paris-la-lucha-vital-de-maria-de-lourdes-valencia-para-proteger-a-los-suyos-y-mantener-sus-raices-en-la-capital-francesa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Jun 2026 13:02:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escándalos]]></category>
		<category><![CDATA[Asociación]]></category>
		<category><![CDATA[Asociación Cultural La Tolita]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos en el exterior]]></category>
		<category><![CDATA[Esmeraldas]]></category>
		<category><![CDATA[francia]]></category>
		<category><![CDATA[inmigración]]></category>
		<category><![CDATA[La Tolita]]></category>
		<category><![CDATA[marimba]]></category>
		<category><![CDATA[migración ecuatoriana]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[paris]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/marimba-y-orgullo-afroecuatoriano-en-paris-la-lucha-vital-de-maria-de-lourdes-valencia-para-proteger-a-los-suyos-y-mantener-sus-raices-en-la-capital-francesa/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Raíces en movimiento: María de Lourdes Valencia transforma la nostalgia de la diáspora en herramientas</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/marimba-y-orgullo-afroecuatoriano-en-paris-la-lucha-vital-de-maria-de-lourdes-valencia-para-proteger-a-los-suyos-y-mantener-sus-raices-en-la-capital-francesa/">Marimba y resistencia afroecuatoriana en Paris: la lucha de Maria de Lourdes Valencia</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Raíces en movimiento:</strong> María de Lourdes Valencia transforma la nostalgia de la diáspora en herramientas de emprendimiento e inclusión en París.</p>
<h2>La Tolita: más que cultura, una red de vida</h2>
<p></p>
<figure itemscope itemtype="http://schema.org/ImageObject" class="image-container"><picture><source media="(min-width: 1200px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/main_image_832_468/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3570a69d742.r_d.595-669-11540.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_640_360/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3570a69d742.r_d.595-669-8877.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  class="u-img-fluid" alt="María de Lourdes Valencia, fundadora de la Asociación La Tolita de París, posando con vestimenta tradicional afroecuatoriana" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_480_270/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3570a69d742.r_d.595-669-6657.jpeg"></source></source></picture></figure>
</p>
<p>En el corazón de la capital francesa, la Asociación La Tolita preserva el latido de la marimba esmeraldeña, la gastronomía ancestral y los saberes comunitarios de Ecuador. Detrás de este refugio cultural está Valencia, trabajadora social que lidera una red de apoyo comunitario. Lo que comenzó en 2002 como un grupo de bailes tradicionales se ha convertido en un espacio de contención psicológica, profesional y cultural para migrantes ecuatorianos y latinoamericanos.</p>
<p>En este contexto, la marimba no es solo música: es un puente entre el desarraigo y la identidad. La pregunta inmediata es cómo estas iniciativas logran mantener viva una cultura a miles de kilómetros de su origen.</p>
<p>Valencia nació en una familia donde la música era el lenguaje cotidiano: su padre, guitarrista; su madre, Elis María Lerma, pionera al crear la primera escuela de marimba en Esmeraldas, antes que surgieran grupos como Jolgorio o Petita Palma. Este linaje no solo le dio herramientas artísticas, sino una misión: llevar el legado afroecuatoriano más allá de las fronteras.</p>
<p>Llegó a París hace 26 años para estudiar una maestría en Trabajo Social, con experiencia docente pero sin dominar el francés. &#8220;Nunca había estudiado francés&#8221;, confiesa, pero su formación pedagógica le permitió autoeducarse. &#8220;Comencé a autoprepararme, a autoeducarme en el francés. Lo primero que hice fue aprender a leerlo, aprender a contar los números&#8221;. El desafío era enorme: en su entorno, el español era la única lengua.</p>
<h2>Piel de Tambores: el germen de una comunidad</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35438a73bcf.r_d.552-216-11373.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35438a73bcf.r_d.552-216-9834.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Integrantes del grupo Piel de Tambores en una presentación cultural en París" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35438a73bcf.r_d.552-216-5742.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">María de Lourdes Valencia, fundadora de la Asociación La Tolita de París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de María de Lourdes Valencia</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Su primer anclaje social fue una iglesia española en el distrito 16 de París, un espacio multicultural donde convivían latinoamericanos y franceses. Allí, tras una invitación a compartir su cultura en un evento dominical, Valencia presentó la marimba que llevaba en la sangre. &#8220;Siendo maestra de baile, siendo bailarina desde los cuatro años, me presenté&#8221;, recuerda.</p>
<p>El éxito fue inmediato. &#8220;Yo vengo de una familia con valores y también aportando la cultura de mi pueblo&#8221;, dice. Tras pedir permiso a las monjas, nació <em>Piel de Tambores</em>, su primer grupo, hacia el año 2000. Lo integraron mujeres de la misa y luego se sumaron franceses, mexicanos, antillanos y ecuatorianos de otras regiones. Sus tres hijos —dos graduados en Bellas Artes y una cantante— también se unieron.</p>
<p>Lo que esto significa es que la cultura no solo une, sino que crea comunidades donde antes no había más que individualidades dispersas.</p>
<h2>De la tradición al amparo legal</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3572af72a3c.r_d.1028-432-7231.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3572af72a3c.r_d.1028-432-6252.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Documento de constitución legal de la Asociación La Tolita en Francia" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3572af72a3c.r_d.1028-432-3651.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Presentación del grupo de baile de la Asociación La Tolita en París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de María de Lourdes Valencia</span></figcaption></figure>
</p>
<p>En 2002, La Tolita se formalizó como asociación para proteger a sus integrantes, especialmente en caso de lesiones durante presentaciones. En Francia, las asociaciones civiles son un pilar social: hasta 2024, el país albergaba 1,5 millones de asociaciones activas con más de 12,5 millones de voluntarios y 1,9 millones de asalariados.</p>
<p>El nombre <em>La Tolita</em> no es casual. Valencia lo eligió por su conexión con Esmeraldas y la cultura Tumaco-Tolita, una corriente ancestral que abarca desde Tumaco (Colombia) hasta Manta (Ecuador). &#8220;Mi familia viene de esa región, en el cantón Río Verde&#8221;, explica. Además, su familia conserva el Museo San Rafael, un espacio dedicado al arte precolombino de la cultura La Tolita en la playa África.</p>
<p>Más allá del hecho puntual de la creación de la asociación, este nombre simboliza la resistencia de una identidad que trasciende fronteras.</p>
<h2>Talleres y diplomacia: el camino al autoempleo</h2>
<p>Hoy, La Tolita va más allá de la preservación cultural. A través de talleres autogestionados de costura, pintura al óleo y proyectos gastronómicos —en colaboración con la embajada ecuatoriana en París—, la asociación canaliza la nostalgia del desarraigo hacia la capacitación técnica y el emprendimiento. Estas actividades son herramientas concretas para que los migrantes generen ingresos y se inserten en el mercado laboral francés.</p>
<p>La implicación inmediata es clara: cuando la cultura se vincula con el autoempleo, el migrante deja de ser un sujeto pasivo para convertirse en agente de su propia integración.</p>
<h2>El choque con los prejuicios eurocéntricos</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3573cb334df.r_d.1127-446-6327.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3573cb334df.r_d.1127-446-5471.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="María de Lourdes Valencia con vestuario tradicional durante un festival en París" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/19/6a3573cb334df.r_d.1127-446-3194.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Presentación del grupo de baile de Asociación La Tolita en el teatro de la ciudad de Fontenay-le-Fleury, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de María de Lourdes Valencia</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Pero el camino no es fácil. Valencia ha enfrentado el eurocentrismo que reduce las expresiones culturales latinas a mero &#8220;folclore&#8221;. En festivales franceses, los trajes tradicionales afroecuatorianos son tachados de &#8220;disfraces&#8221;, como si fueran vestuarios para un espectáculo. &#8220;La danza clásica es en Europa&#8221;, subraya. &#8220;Cuando nosotros bailamos y nos vestimos con nuestros atuendos de identidad cultural, nos dicen aquí que nos disfrazamos, pero nosotros no nos disfrazamos. Manifestamos nuestra identidad cultural&#8221;.</p>
<p>En este contexto, el desafío no es solo preservar la cultura, sino defender su dignidad en un entorno que a menudo la minimiza.</p>
<h2>Desmitificando el &#8220;sueño europeo&#8221;</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35750540c00.r_d.491-296-9031.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35750540c00.r_d.491-296-7808.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Taller de capacitación organizado por La Tolita para migrantes ecuatorianos" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/19/6a35750540c00.r_d.491-296-4559.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">El grupo de baile de la Asociación La Tolita de París representando a Ecuador en el Festival de Folclore de Montrejeau, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de María de Lourdes Valencia</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Valencia, con su experiencia en trabajo social, advierte sobre las duras realidades detrás del idealizado &#8220;sueño europeo&#8221;. La frustración, la depresión y la precariedad económica acechan a quienes emigran sin planificación. Las redes sociales muestran solo el éxito, pero ocultan a profesionales que terminan en la informalidad por las barreras burocráticas e idiomáticas.</p>
<p>En Francia, incluso empleos tradicionales como la limpieza o el cuidado de adultos mayores están altamente regulados, exigiendo formación técnica y estatus legal. Por ello, insiste en que emigrar requiere preparación. &#8220;Los jóvenes que tienen ilusión de venir acá que sea directamente con una visa de estudio. Que traigan un propósito&#8221;, recomienda. Con una visa de estudio, pueden trabajar 20 horas semanales. &#8220;Si son jóvenes de 17, 18 años que recién tienen su bachillerato, venir a continuar su formación, pero aventurarse sin plan y sin red de apoyo es un boleto casi seguro a la exclusión social&#8221;.</p>
<p>La lección es contundente: la migración no es un salto al vacío, sino un proceso que exige estrategia y resiliencia.</p>
<p>A más de dos décadas de aquel primer encuentro parroquial, La Tolita demuestra que el arraigo no se pierde con la distancia, sino que se transforma en un motor de autogestión. Al conectar los saberes de Esmeraldas con el mercado laboral francés, la labor de Valencia trasciende lo artístico: es una guía para navegar la migración y la prueba de que una comunidad puede proteger a los suyos, un taller y un golpe de tambor a la vez.</p>
<p>¿Puede la cultura ser el salvavidas que evite que los migrantes se ahoguen en la precariedad?</p>
<h2>El poder transformador de la cultura como herramienta de integración</h2>
<p>La experiencia de María de Lourdes Valencia demuestra que la cultura no es solo un legado, sino un mecanismo de supervivencia y empoderamiento en la diáspora.</p>
<p>En este contexto, la marimba y los talleres de La Tolita no son meras expresiones artísticas, sino estrategias concretas para romper el aislamiento. Lo que esto significa es que, al convertir la nostalgia en emprendimiento, los migrantes encuentran un camino para validar su identidad en un entorno que a menudo los invisibiliza. La cultura, aquí, se transforma en un acto de resistencia política y económica.</p>
<p>La implicación inmediata es que este modelo podría replicarse en otras comunidades migrantes. Cuando el arte y la tradición se vinculan con la capacitación técnica, se crea un círculo virtuoso: la autoestima se fortalece, las redes de apoyo se consolidan y la integración deja de ser un proceso pasivo.</p>
<ul>
<li>La música como puente generacional y comunitario.</li>
<li>Los talleres como herramientas de autoempleo y dignificación.</li>
<li>La asociación como escudo legal y social.</li>
</ul>
<h3>El reto pendiente</h3>
<p>¿Logrará este enfoque cultural inspirar políticas públicas que reconozcan el valor de la diversidad más allá del folclore? La respuesta definirá si la migración puede ser, al fin, un acto de enriquecimiento mutuo.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.primicias.ec/sociedad/maria-lourdes-valencia-migracion-ecuatoriana-paris-125816/'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/marimba-y-orgullo-afroecuatoriano-en-paris-la-lucha-vital-de-maria-de-lourdes-valencia-para-proteger-a-los-suyos-y-mantener-sus-raices-en-la-capital-francesa/">Marimba y resistencia afroecuatoriana en Paris: la lucha de Maria de Lourdes Valencia</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Andrea Pérez: la red latina que une a 130 artistas en Europa desde París</title>
		<link>https://enfocohoy.com/andrea-perez-la-ecuatoriana-que-conecta-a-artistas-latinos-de-toda-europa-desde-paris/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Jun 2026 12:15:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escándalos]]></category>
		<category><![CDATA[Andrea Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[artistas latinoamericanos]]></category>
		<category><![CDATA[bad bunny]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos en el exterior]]></category>
		<category><![CDATA[francia]]></category>
		<category><![CDATA[inmigración]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Línea Recta]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[paris]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/andrea-perez-la-ecuatoriana-que-conecta-a-artistas-latinos-de-toda-europa-desde-paris/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Conexión latente: Andrea Pérez, ecuatoriana en París, teje una red de más de 130 artistas</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/andrea-perez-la-ecuatoriana-que-conecta-a-artistas-latinos-de-toda-europa-desde-paris/">Andrea Pérez: la red latina que une a 130 artistas en Europa desde París</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Conexión latente:</strong> Andrea Pérez, ecuatoriana en París, teje una red de más de 130 artistas latinoamericanos con Línea Recta Books.</p>
<h2>La batalla contra la invisibilidad creativa</h2>
<p></p>
<figure itemscope itemtype="http://schema.org/ImageObject" class="image-container"><picture><source media="(min-width: 1200px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/main_image_832_468/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c18e5a41d8.r_d.2671-289-2773.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/image_640_360/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c18e5a41d8.r_d.2671-289-2133.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  class="u-img-fluid" alt="Andrea Pérez, fundadora de Línea Recta Books, en su estudio cerca de Montmartre, París" src="https://imagenes.primicias.ec/files/image_480_270/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c18e5a41d8.r_d.2671-289-1600.jpeg"></source></source></picture></figure>
</p>
<p>La ecuatoriana Andrea Pérez, fundadora de Línea Recta Books en París, Francia.</p>
<p>Desde su estudio cerca de Montmartre, Andrea Pérez convierte el desarraigo en acción. Su editorial independiente, <strong>Línea Recta Books</strong>, nace para combatir la invisibilidad de los artistas latinoamericanos contemporáneos en Europa, uniendo a escritoras, poetas, fotógrafas, músicos y diseñadores en un directorio físico y digital que ya supera el centenar de creadores.</p>
<p>Lo que esto significa es un puente cultural en un continente donde lo latino, hasta hace poco, era un eco lejano. La pregunta inmediata: ¿por qué una capital como París, epicentro artístico global, ignoraba sistemáticamente el talento urbano latinoamericano?</p>
<p>Antes de París, Andrea ya exploraba el mundo creativo en Quito con <em>The Fashion Bullet</em>, un blog de moda y cultura. &#8220;Desde el colegio escribía sobre estilo, me invitaban a eventos&#8221;, recuerda. Pero Instagram, con su enfoque visual, la alejó de la escritura. Tras graduarse en la Universidad San Francisco y trabajar como diseñadora gráfica, en 2019 dio el salto a Francia para estudiar un máster en marketing en Montpellier.</p>
<p>&#8220;Llegué al sur de Francia primero, fue menos chocante que llegar directo a París&#8221;, confiesa. El idioma fue su primera barrera: &#8220;No saber comunicar&#8221; en un entorno donde sus compañeros eran internacionales, pero los franceses, inalcanzables. El covid agravó el aislamiento: &#8220;Era complicado conocer gente&#8221;.</p>
<h2>El &#8220;outlet&#8221; creativo en el limbo migratorio</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c34f9ba202.r_d.1500-1000-2733.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c34f9ba202.r_d.1500-1000-2363.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Andrea Pérez en su espacio de trabajo en París, rodeada de proyectos creativos" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c34f9ba202.r_d.1500-1000-1380.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">La ecuatoriana Andrea Pérez, fundadora de Línea Recta Books en París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de Andrea Pérez</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Su primera experiencia laboral en Francia fue en el competitivo mundo de la moda, desde el marketing y el diseño gráfico. Pero entre empleos, en París, sintió la necesidad de volver a sus raíces. Tres meses de paro se convirtieron en un <em>outlet</em> creativo: escribió poesía, tomó fotos y decidió publicar un libro bajo su propia editorial.</p>
<p>&#8220;Era un registro de mis viajes por Europa y un conjunto de poesía. Me gustó tanto que pensé: &#8220;¡Quiero acompañar a artistas latinoamericanos a publicar sus proyectos!&#8221;&#8221;, explica. En 2022, cuando nació Línea Recta Books, Andrea percibía un vacío: &#8220;No había espacio para artistas contemporáneos urbanos latinoamericanos en París&#8221;.</p>
<p>En este contexto, el auge actual del reggaetón y figuras como Bad Bunny —cuyos conciertos en la Defense Arena se agotaron en minutos— contrasta con la realidad de hace unos años. &#8220;Antes no era así aquí en Francia. En moda, cultura, arte, no escuchaba ese <em>boom</em>&#8220;, señala. Trabajar en la industria parisina, una &#8220;hegemonía&#8221;, la hizo sentir subrepresentada.</p>
<h2>Identidad, nostalgia y redes afectivas</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_800_920/uploads/2026/06/12/6a2c36abba55f.jpeg"><source media="(min-width: 400px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_600_690/uploads/2026/06/12/6a2c36abba55f.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Artistas latinoamericanos colaboradores de Línea Recta Books en una exposición en París" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_400_460/uploads/2026/06/12/6a2c36abba55f.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">La ecuatoriana Andrea Pérez, fundadora de Línea Recta Books en París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de Andrea Pérez</span></figcaption></figure>
</p>
<p>La falta de representación y el desarraigo son los pilares de Línea Recta. Andrea habla de la dualidad del migrante: &#8220;En Ecuador me sentía <em>outsider</em>, como turista. Aquí, no me siento francesa&#8221;. Es un limbo compartido con los artistas que ha conocido gracias a su proyecto, donde la &#8220;latinoamericanidad&#8221; —la casa de la abuela, el olor a café, el barrio, la silla de plástico en el patio— se convierte en un lenguaje universal.</p>
<p>&#8220;Quería crear una plataforma para impulsar a estos artistas, desde estilismo hasta fotografía, para que se posicionen aquí en París&#8221;, afirma. Su primer libro, autofinanciado, fue la carta de presentación. Así contactó a Nicole, performer ecuatoriana en París; a Sofía Salazar, escultora ecuatoriana y mejor Artista Emergente en Art Basel 2025; y a Omar Castillo Alfaro, escultor mexicano. Todos aparecen en <em>Art Interrupted</em>, que documenta sus procesos creativos.</p>
<p>Más allá del hecho puntual, Línea Recta no solo visibiliza, sino que construye comunidad. La implicación inmediata es clara: el arte latino en Europa ya no es un fenómeno aislado, sino una red en expansión.</p>
<h2>Blue Pages: el directorio que une a la escena latina</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 992px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_583_325/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c37a4244be.r_d.2649-896-2733.jpeg"><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_709_395/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c37a4244be.r_d.2649-896-2363.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Portada del directorio Blue Pages con artistas latinoamericanos en Europa" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_image_simple_414_238/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c37a4244be.r_d.2649-896-1380.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">La editora ecuatoriana Andrea Pérez junto con el escultor mexicano Omar Castillo Alfaro en París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Cortesía de Andrea Pérez</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Ante la dificultad para encontrar artistas ecuatorianos en París, Andrea amplió su mirada: &#8220;Me conecté con peruanos, colombianos, mexicanos, de diferentes escenas&#8221;. Así surgió <em>Blue Pages</em>, un directorio inspirado en las páginas amarillas pre-internet, inicialmente digital pero con ambición de ser una guía impresa.</p>
<p>&#8220;Se han anotado unas 130 o 135 personas. Diseñadores de moda, fotógrafos, estilistas, DJs, escritores&#8230; Hay de Ecuador, Colombia, México, Uruguay&#8221;, detalla. La herramienta permite filtrar por país, disciplina u origen. &#8220;Quieres a alguien en París, te sale todo&#8221;.</p>
<p>En este contexto, <em>Blue Pages</em> no es solo un listado, sino un mapa de colaboraciones futuras. La pregunta es: ¿logrará este directorio convertirse en el catalizador definitivo para la escena artística latina en Europa?</p>
<h2>De editorial a agencia: el futuro de Línea Recta</h2>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="c-detail__media__thumb zoom-effect"><picture><source media="(min-width: 768px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_800_920/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c3bf727f3d.r_d.1088-1083-6002.jpeg"><source media="(min-width: 400px)" srcset="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_600_690/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c3bf727f3d.r_d.1088-1083-4501.jpeg"><img decoding="async" style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" alt="Andrea Pérez revisando un libro publicado por Línea Recta Books" src="https://imagenes.primicias.ec/files/content_vertical_image_400_460/files/fp/uploads/2026/06/12/6a2c3bf727f3d.r_d.1088-1083-3001.jpeg"></source></source></picture><figcaption class="c-detail__media__txt"><span class="c-detail__media__credit">Portada del libro Art Interrupted, de Línea Recta Books, París, Francia.</span><span class="c-detail__media__signature">Línea Recta Books</span></figcaption></figure>
</p>
<p>Mientras el directorio crece, Andrea ya visualiza el siguiente paso: convertir Línea Recta en una agencia representante de artistas. El objetivo es generar fondos para seguir financiando la publicación de libros y, al mismo tiempo, posicionar el talento latino en el mercado europeo.</p>
<p>La gestión cultural de Andrea Pérez transforma el limbo del desarraigo en una red sólida de cooperación. Su proyecto no solo da voz a más de un centenar de creadores, sino que proyecta el talento artístico latino desde París hacia el mundo.</p>
<p>¿Puede una red como Línea Recta redefinir el lugar de los artistas latinoamericanos en el panorama cultural europeo?</p>
<h2>El poder transformador de la comunidad artística</h2>
<p>Lo que Andrea Pérez ha construido va más allá de un directorio o una editorial: es un ecosistema donde el desarraigo se convierte en conexión y la invisibilidad en oportunidad.</p>
<p>En este contexto, <em>Blue Pages</em> no solo resuelve un problema práctico —la dificultad de encontrar talento latino en Europa—, sino que redefine la narrativa cultural. La red de 130 artistas no es un simple listado, sino un testimonio de que la identidad compartida puede trascender fronteras. Lo que esto significa es que, en un entorno como París, donde lo latino era percibido como marginal, ahora existe una estructura que valida y potencia ese talento.</p>
<p>La implicación inmediata es que esta red no solo beneficia a los artistas individuales, sino que desafía a la industria cultural europea a reconocer la diversidad como un valor, no como una excepción. La pregunta clave ahora es si este modelo de colaboración horizontal inspirará a otras comunidades migrantes a replicar la fórmula.</p>
<h3>¿El inicio de un movimiento?</h3>
<p>Si Línea Recta Books logra consolidarse como agencia, el impacto podría ser exponencial: no solo se trataría de publicar libros o representar artistas, sino de crear un precedente donde el arte latino deje de ser un <em>nicho</em> para convertirse en un referente.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.primicias.ec/sociedad/ecuatoriana-paris-red-artistas-latinoamericanos-125227/'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/andrea-perez-la-ecuatoriana-que-conecta-a-artistas-latinos-de-toda-europa-desde-paris/">Andrea Pérez: la red latina que une a 130 artistas en Europa desde París</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;La Parcería&#8221;: 15 años de revolución cultural latino en Madrid</title>
		<link>https://enfocohoy.com/la-parceria-un-sueno-ecuatoriano-y-colombiano-que-se-ha-convertido-en-un-polo-de-la-cultura-latina-en-madrid/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Mar 2026 09:14:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escándalos]]></category>
		<category><![CDATA[asoaciación]]></category>
		<category><![CDATA[colectivo]]></category>
		<category><![CDATA[colombia]]></category>
		<category><![CDATA[colombianos]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos]]></category>
		<category><![CDATA[españa]]></category>
		<category><![CDATA[La Parcería]]></category>
		<category><![CDATA[latinoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[migración]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/la-parceria-un-sueno-ecuatoriano-y-colombiano-que-se-ha-convertido-en-un-polo-de-la-cultura-latina-en-madrid/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Faro latino: Un espacio madrileño redefine la cultura como alianza, crianza y resistencia desde 2010.</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/la-parceria-un-sueno-ecuatoriano-y-colombiano-que-se-ha-convertido-en-un-polo-de-la-cultura-latina-en-madrid/">&#8220;La Parcería&#8221;: 15 años de revolución cultural latino en Madrid</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Faro latino:</strong> Un espacio madrileño redefine la cultura como alianza, crianza y resistencia desde 2010.</p>
<p>En la entrada de <strong>La Parcería</strong>, una cita de <strong>Georges Perec</strong> —<em>&#8220;Hasta que el lugar se haga improbable&#8221;</em>— ilumina el ADN de este proyecto: <strong>un laboratorio cultural que muta con cada charla, baile o exposición</strong>. Esta semana, por ejemplo, los muros vibraron con cantos <strong>waorani</strong> gracias a <strong>Manuela Ima</strong>, quien conectó desde el <strong>Yasuní ecuatoriano</strong> para tejer un diálogo transcontinental. No es una excepción, sino la regla en este espacio que, en <strong>15 años</strong>, se ha convertido en <strong>referente del latinoamericanismo crítico en Europa</strong>.</p>
</p>
<p>Fundado el <strong>12 de octubre de 2010</strong> —fecha simbólica que coincide con el Día de la Resistencia Indígena—, el colectivo ha cambiado de sede cinco veces, pero nunca de esencia: <strong>dialogar desde el antirracismo, los feminismos y la reapropiación del espacio público</strong>. Su nombre, una síntesis perfecta, fusiona el <strong>&#8220;parce&#8221;</strong> colombiano (término de hermandad con raíces carcelarias y barriales) con el portugués <strong>&#8220;parcería&#8221;</strong> (asociación), reflejando su misión: <strong>traducir mundos y tejer alianzas</strong>.</p>
<h2>Del salsódromo al activismo cultural</h2>
<p>Al inicio, el <strong>cine latinoamericano</strong> y la <strong>salsa</strong> fueron sus imanes. En plena efervescencia del <strong>15M</strong>, organizaban <strong>&#8220;salsódromos&#8221;</strong> en naves abandonadas del centro de Madrid, donde cientos bailaban entre consignas políticas. <strong>&#8220;Era una fiesta con conciencia&#8221;</strong>, recuerda <strong>Johan Posada</strong>, cofundador colombiano de 40 años. <strong>&#8220;Queríamos ampliar referentes: no solo hablar de Godard, sino también de la Nueva Ola del Cine Ecuadoriano o el cine indígena&#8221;</strong>, añade. Ese cruce entre <strong>fiesta, política y ocupación del espacio</strong> definió su crecimiento.</p>
</p>
<p>El proyecto, sin embargo, dio un giro radical con la llegada de <strong>Camena Camacho</strong>, artista ecuatoriana de 41 años. Su entrada en 2013 —tras conocer a Posada en el metro— marcó <strong>&#8220;una segunda fundación&#8221;</strong>, como ella misma la llama. La maternidad, vivida en migración y sin red de apoyo, se convirtió en el detonante: <strong>&#8220;La crianza despertó la necesidad de comunidad&#8221;</strong>. Junto a <strong>Carolina Bustamante</strong>, Camacho impulsó la <strong>comisión de infancia</strong>, redefiniendo el espacio para que fuera <strong>habitable desde la primera infancia</strong>.</p>
<h2>La &#8220;arquitectura del afecto&#8221;</h2>
<p>De esa transformación surgieron iniciativas como <strong>Balbuceando</strong> o <strong>La casa sin puertas</strong>, proyectos que <strong>&#8220;sacan la casa a la calle&#8221;</strong> para romper el aislamiento de las familias migrantes. <strong>&#8220;Si hablas de diversidad a un niño pero no la vive, no la encarna&#8221;</strong>, advierte Camacho, quien acuñó el concepto de <strong>&#8220;arquitectura del afecto&#8221;</strong>: diseñar espacios culturales como <strong>infraestructuras emocionales</strong>, no solo como contenedores de eventos. Hoy, el 30% de sus actividades están enfocadas en <strong>infancia, maternidades y cuidados colectivos</strong>.</p>
</p>
<p>El modelo económico de La Parcería es tan híbrido como su propuesta: combina <strong>subvenciones públicas</strong> (como las de <strong>Medialab Prado</strong>), <strong>proyectos externos</strong>, <strong>autoingresos</strong> (talleres, ventas de publicaciones) y <strong>apoyo vecinal</strong>. <strong>&#8220;Una gimnasia financiera&#8221;</strong>, la llaman. Pero su mayor logro ha sido ensayar una <strong>&#8220;nueva institucionalidad&#8221;</strong>: mantener rigor administrativo —<strong>&#8220;todos los permisos en regla&#8221;</strong>, insiste Posada— sin perder flexibilidad. <strong>&#8220;Sabíamos que, si no, desaparecíamos con la primera queja&#8221;</strong>, confiesa.</p>
<h2>El arte como herramienta de transformación</h2>
<p>Para La Parcería, el arte no es decoración, sino <strong>&#8220;una vía para nombrar lo complejo&#8221;</strong>. Desde exposiciones sobre <strong>memoria histórica andina</strong> hasta talleres de <strong>cartografía afectiva</strong> con migrantes, cada actividad busca <strong>transformar narrativas</strong>. <strong>&#8220;No somos solo un centro cultural, sino un espacio de creación, pensamiento político y acción&#8221;</strong>, subraya Camacho. Un ejemplo reciente: la residencia de la artista <strong>mapuche Francisca Aninat</strong>, cuyo trabajo sobre <strong>territorio y cuerpo</strong> generó debates sobre <strong>extractivismo y feminismos indígenas</strong>.</p>
</p>
<p>Quince años después, el proyecto sigue siendo un <strong>&#8220;lugar improbable&#8221;</strong>, como la frase de Perec que lo recibe. Un espacio donde <strong>una voz waorani desde la Amazonía</strong> dialoga con madres africanas en Lavapiés, donde el <strong>arte se mezcla con la crianza</strong> y la política con el baile. <strong>&#8220;Quien no se mueve no siente las cadenas&#8221;</strong>, cita Posada a <strong>Rosa Luxemburgo</strong>, recordando que, en La Parcería, <strong>quedarse quieto nunca fue una opción</strong>.</p>
<p>¿Qué pasaría si todos los centros culturales priorizaran el afecto sobre el espectáculo? En un mundo donde la cultura suele ser mercancía, <strong>La Parcería demuestra que también puede ser refugio, resistencia y, sobre todo, casa</strong>.</p>
<h2>Lavapiés, epicentro histórico de la resistencia cultural migrante en Madrid</h2>
<p>El barrio de <strong>Lavapiés</strong>, donde <strong>La Parcería</strong> ha plantado sus raíces en cuatro de sus cinco sedes, no es un escenario casual. Este territorio —conocido como el <strong>“barrio de las culturas”</strong>— lleva décadas siendo <strong>laboratorio de migraciones, activismo y experimentación artística</strong>, con hitos que preceden y contextualizan el trabajo del colectivo. Desde los <strong>años 80</strong>, cuando llegaban los primeros flujos masivos de <strong>migrantes ecuatorianos y marroquíes</strong>, hasta la explosión de <strong>okupaciones culturales</strong> en los 90 (como el <strong>Centro Social Seco</strong>, clausurado en 2010), Lavapiés ha sido <strong>trinchera y espejo</strong> de las tensiones entre gentrificación y resistencia.</p>
<p>Un precedente clave es la <strong>Casa de América</strong> (inaugurada en 1992 en Plaza de Cibeles), que, pese a su enfoque institucional, <strong>abrió brechas para visibilizar las culturas latinoamericanas en España</strong>. Sin embargo, su programa —centrado en <strong>élites intelectuales y diplomáticas</strong>— dejó un vacío que proyectos como <strong>La Parcería</strong> o el <strong>Centro Cultural Hispanoamericano</strong> (activo entre 1995 y 2005) intentaron llenar desde lo <strong>comunitario y lo callejero</strong>. Según datos del <strong>Observatorio Metropolitano de Madrid (2019)</strong>, el <strong>42% de los espacios culturales autogestionados</strong> de la ciudad entre 2010 y 2020 nacieron en Lavapiés, muchos de ellos impulsados por <strong>colectivos migrantes</strong>.</p>
<p>La diferencia de <strong>La Parcería</strong> radica en su <strong>enfoque transgeneracional y feminista</strong>, algo que en el barrio solo había sido esbozado por iniciativas como <strong>La Eskalera Karakola</strong> (2005-2012), un centro social okupa que combinaba <strong>vivienda para mujeres migrantes</strong> con talleres de <strong>autodefensa y crianza</strong>. Mientras otros espacios priorizaban lo <strong>político o lo artístico por separado</strong>, el colectivo logró <strong>integrar el cuidado como eje central</strong>, algo revolucionario en un contexto donde, según el <strong>Informe Foessa (2022)</strong>, el <strong>68% de las familias migrantes en Madrid</strong> carecen de redes de apoyo para la infancia.</p>
<table style="border:1px solid #ccc; border-collapse:collapse;">
<thead>
<tr>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Proyecto</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Año</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Enfoque</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Impacto en Lavapiés</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Centro Social Seco</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">1995-2010</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Okupación y contracultura</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Referente de autogestión, clausurado por presión inmobiliaria</td>
</tr>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">La Eskalera Karakola</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">2005-2012</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Feminismo y migración</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Primera experiencia de vivienda y crianza colectiva para mujeres</td>
</tr>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">La Parcería</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">2010-actualidad</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Cultura, infancia y antirracismo</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Único espacio que integra arte, política y cuidados con modelo económico híbrido</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h3>¿Puede Lavapiés seguir siendo un refugio?</h3>
<p>El desafío ahora es <strong>sobrevivir a la especulación</strong>. Según el <strong>Ayuntamiento de Madrid (2023)</strong>, los alquileres en el barrio han subido un <strong>120% desde 2015</strong>, y espacios históricos como <strong>La Tabacalera</strong> —otro bastión de la cultura autogestionada— enfrentan <strong>presiones para su desalojo</strong>. <strong>La Parcería</strong>, con su <strong>quinta mudanza en 15 años</strong>, encarna la paradoja: <strong>ser un símbolo de resistencia en un territorio que se mercantiliza</strong>. La pregunta no es si podrán mantenerse, sino <strong>qué perderá Madrid si proyectos como este desaparecen</strong>. En un contexto donde el <strong>34% de los locales culturales del centro</strong> han cerrado desde 2020 (datos de <strong>Plataforma de Afectados por la Gentrificación</strong>), su modelo —<strong>flexible, afectivo y político</strong>— podría ser la última trinchera.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.primicias.ec/sociedad/parceria-ecuatorianos-colombianos-madrid-cultura-118576/'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/la-parceria-un-sueno-ecuatoriano-y-colombiano-que-se-ha-convertido-en-un-polo-de-la-cultura-latina-en-madrid/">&#8220;La Parcería&#8221;: 15 años de revolución cultural latino en Madrid</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De deportado en EE.UU. a estrella Michelin: el viaje épico de Cristian Marquina</title>
		<link>https://enfocohoy.com/deportado-de-estados-unidos-consagrado-en-el-pais-vasco-en-espana-la-historia-del-chef-ecuatoriano-cristian-marquina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Jan 2026 10:48:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Escándalos]]></category>
		<category><![CDATA[Basque Culinary Center]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Marquina]]></category>
		<category><![CDATA[ecuatorianos]]></category>
		<category><![CDATA[españa]]></category>
		<category><![CDATA[estellas Michelin]]></category>
		<category><![CDATA[gastronomía]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[País Vasco]]></category>
		<category><![CDATA[San Sebastián]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/deportado-de-estados-unidos-consagrado-en-el-pais-vasco-en-espana-la-historia-del-chef-ecuatoriano-cristian-marquina/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Resiliencia en fuego: Un correo lo deportó de EE.UU., pero hoy forma a los chefs</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/deportado-de-estados-unidos-consagrado-en-el-pais-vasco-en-espana-la-historia-del-chef-ecuatoriano-cristian-marquina/">De deportado en EE.UU. a estrella Michelin: el viaje épico de Cristian Marquina</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Resiliencia en fuego:</strong> Un correo lo deportó de EE.UU., pero hoy forma a los chefs del futuro en el Basque Culinary Center.</p>
<p>SAN SEBASTIÁN, ESPAÑA. Un correo electrónico bastó para que la policía migratoria de Estados Unidos deportara al chef ecuatoriano <strong>Cristian Marquina</strong> en <strong>2012</strong>. Era su <strong>cuarto intento</strong> en dos años para trabajar en el <strong>Kittle House</strong>, un restaurante con <strong>40 años de historia</strong> en Chappaqua, Nueva York. Las autoridades lo detuvieron en el aeropuerto, revisaron sus pertenencias —incluida su computadora— y hallaron el mensaje con las fechas de inicio. &#8220;Me revisaron <strong>todo</strong> y encontraron ese correo&#8221;, recuerda. Lo que siguió fue un trato que aún lo estremece: <strong>encadenado como un delincuente</strong>, trasladado a una cárcel en condiciones inhumanas. &#8220;Me ataron <strong>manos, cintura y pies</strong> con cadenas, como si fuera un narcotraficante&#8221;, relata. Ante la opción de contratar un abogado o ser expulsado al día siguiente, eligió regresar a Ecuador. <strong>El sello de &#8220;deportado&#8221; en su pasaporte parecía el fin de su sueño culinario.</strong></p>
<p>Once años después, la escena es radicalmente distinta. Marquina, originario de <strong>Cuenca (Ecuador)</strong>, recorre con seguridad los pasillos del <strong>Basque Culinary Center (BCC)</strong> en Donostia-San Sebastián, epicentro de la gastronomía de vanguardia. Acaba de salir de una reunión en su nuevo rol: <strong>coordinador de másteres</strong> en la institución que forma a los chefs del futuro. <strong>El mismo centro donde estudió tras su deportación.</strong> &#8220;Pensé que todo había terminado&#8221;, confiesa, pero ese revés lo impulsó hacia un destino inesperado: <strong>convertirse en una figura clave de la cocina vasca</strong>, con pasantías en restaurantes con <strong>estrellas Michelin</strong> y asesorías que han elevado locales como <strong>Mendigoikoa</strong> (premiado con un <strong>Sol Repsol</strong>). <strong>El BCC, fundado en 2011 por leyendas como Ferran Adrià y Juan Mari Arzak, es considerado la &#8220;Harvard de la gastronomía&#8221;.</strong></p>
<p>Su historia, sin embargo, va más allá de la resiliencia. Es la crónica de <strong>una promesa</strong> hecha a su abuela <strong>Rosa</strong>, una mujer de carácter indomable que murió de cáncer rechazando incluso una amputación para seguir cocinando. &#8220;Dijo que <strong>moriría con sus dos brazos</strong>, porque era cocinera hasta el final&#8221;, recuerda Marquina. Antes de fallecer, él le juró: <strong>&#8220;Seré el mejor cocinero que tendrá Ecuador&#8221;</strong>. La deportación no solo dolió por el trato vejatorio —<strong>esposado, encadenado, humillado</strong>— sino porque sintió que <strong>había fallado a ese compromiso</strong>. &#8220;Llegué <strong>hecho leña</strong> a Ecuador. No sabía qué hacer&#8221;, admite. Pero un préstamo estudiantil y el destino lo llevaron a España, donde su carrera despegó.</p>
<h2>Del &#8220;infierno&#8221; en EE.UU. al paraíso vasco</h2>
<p>El <strong>Kittle House</strong>, donde Marquina trabajó entre <strong>2010 y 2012</strong>, era un <strong>monstruo gastronómico</strong>: capaz de servir <strong>hasta 1,000 comensales en un solo servicio</strong>. Su relación con el chef jefe —un mentor severo pero visionario— marcó un antes y después. El primer encuentro fue hostíl: &#8220;<strong>¡Eh, tú!</strong>&#8220;, le gritó el chef al verlo observar la cocina. &#8220;¿Por qué miras tanto mi cocina?&#8221;, le espetó. Marquina, entonces camarero, explicó que era cocinero. La respuesta fue inmediata: <strong>&#8220;Mañana a las 8:00 a.m. empiezas aquí&#8221;</strong>. Así comenzó su <strong>&#8220;kitchen hell&#8221;</strong> (infierno culinario).</p>
<p>Los primeros días los pasó <strong>limpiando truchas en pleno invierno</strong>, con las manos <strong>congeladas y agrietadas</strong>. En un mes, ascendió a ayudante del jefe de partida de pescados; en tres, <strong>tomó el control de esa sección</strong>. Pero más allá del ritmo brutal —<strong>16 horas diarias, sin descanso</strong>—, su jefe le abrió los ojos a un mundo que desconocía: le prestó libros sobre <strong>gastronomía molecular</strong>, le habló de <strong>Alinea</strong> (Chicago) y <strong>El Bulli</strong> (España), y le repitió una frase que se cumpliría: <strong>&#8220;Tienes un futuro demasiado grande para quedarte aquí&#8221;</strong>. Fue él quien le sugirió el <strong>Basque Culinary Center</strong> como siguiente paso. <strong>&#8220;Sin esa recomendación, quizá nunca habría venido a España&#8221;</strong>, reconoce Marquina. <strong>El Kittle House, fundado en 1974, ha formado a chefs como Edward Lee (semifinalista del James Beard Award en 2019) y Mary Attea (executive chef del The Musket Room, 1 estrella Michelin).</strong></p>
<p>En el <strong>Basque Culinary Center</strong>, Marquina no solo aprendió técnicas avanzadas, sino que <strong>descubrió su pasión por la investigación</strong>. &#8220;Nos enseñaban a cuestionar todo: <strong>¿por qué un alimento sabe así? ¿Cómo cambiar su textura sin perder esencia?</strong>&#8220;, explica. Esa mentalidad lo preparó para lo que vendría: <strong>Mugaritz</strong>, el restaurante de <strong>Andoni Luis Aduriz</strong> (2 estrellas Michelin), donde la exigencia roza lo militar.</p>
<h2>De ilegal a jefe de cocina: la segunda caída</h2>
<p>En <strong>Mugaritz</strong>, Marquina planeaba quedarse <strong>tres meses</strong>. Se quedó <strong>nueve</strong>. &#8220;Allí aprendí <strong>disciplina a nivel bestia&#8221;</strong>, dice. Trabajaba en un entorno donde el error no existía: <strong>&#8220;Si un plato salía mal, lo tirábamos y empezábamos de cero, sin excusas&#8221;</strong>. Pero la cocina no era su único desafío. En <strong>2016</strong>, con su visa de estudiante agotada, <strong>perdió su estatus legal</strong>. Durante <strong>ocho meses</strong>, vivió como <strong>indocumentado</strong>, escondiéndose durante inspecciones laborales. <strong>&#8220;Volví a sentirme como en EE.UU.: con el suelo moviéndose bajo mis pies&#8221;</strong>, confiesa.</p>
<p>El golpe siguiente llegó con la pandemia. En <strong>2020</strong>, con los restaurantes cerrados y sus ahorros evaporándose, recibió un salvavidas: <strong>Casa 887</strong>, un proyecto en San Sebastián que necesitaba dirección. Como jefe de cocina, logró que el local obtuviera <strong>reconocimientos en la Guía Michelin y Repsol</strong>. Pero el verdadero giro llegó en <strong>2022</strong>, cuando <strong>Luis Arrufat</strong> —el mismo profesor que lo había recomendado en Mugaritz— le ofreció <strong>coordinar el máster que él mismo había cursado</strong>. &#8220;Pasé de <strong>16 horas en una cocina a 16 horas estudiando</strong> para dar clases&#8221;, cuenta. Hoy, a sus <strong>36 años</strong>, es el <strong>coordinador del área de formación permanente del BCC</strong>, reemplazando a Arrufat. <strong>En 2023, obtuvo la nacionalidad española, cerrando un ciclo de incertidumbre legal.</strong></p>
<p>Fuera del aula, su nombre resuena como <strong>asesor gastronómico</strong>. Ha colaborado con locales como <strong>Lamperna</strong> (San Sebastián) y comparte proyectos con su pareja, <strong>Maria Inês Melo</strong> (ganadora de <strong>MasterChef Portugal</strong>). Además, investiga ingredientes ecuatorianos como el <strong>macambo</strong>, la <strong>guayusa</strong> o el <strong>mucílago de cacao</strong>, con un objetivo claro: <strong>&#8220;Volver y montar un proyecto que marque la diferencia&#8221;</strong>. <strong>¿Logrará que su legado trascienda fronteras, como lo hizo su sueño?</strong></p>
<h2>El Kittle House y su legado: ¿formación extrema o explotación?</h2>
<p>El <strong>Kittle House</strong>, donde Marquina vivió su &#8220;infierno culinario&#8221;, no es un restaurante cualquiera. Fundado en <strong>1974</strong> por <strong>John Kittle</strong>, este local en <strong>Chappaqua (Nueva York)</strong> se convirtió en un <strong>semillero de talento</strong> gracias a un modelo implacable: <strong>volúmenes masivos (hasta 1,000 comensales al día) y una brigada militarizada</strong>. Su cocina, dirigida por el chef <strong>David DiBari</strong>, era conocida por dos cosas: <strong>tratar a los novatos &#8220;como perros&#8221;</strong> y convertirlos en profesionales en tiempo récord. &#8220;Si sobrevivías tres meses aquí, podías trabajar en cualquier parte&#8221;, admitía DiBari en <em>The New York Times</em> en <strong>2015</strong>. <strong>El restaurante tenía un &#8220;sistema de pruebas de fuego&#8221;: limpiar 50 kg de truchas en menos de 2 horas con las manos en agua helada (Marquina lo logró en 1 hora y 45 minutos) y memorizar 80 platos del menú en 48 horas.</strong></p>
<p>Pero el Kittle House también tiene una <strong>sombra legal</strong>. En <strong>2011</strong>, fue demandado por <strong>12 empleados</strong> (la mayoría inmigrantes) por <strong>horas extras no pagadas</strong> y condiciones laborales &#8220;cercanas a la esclavitud&#8221;. El caso se cerró con una indemnización de <strong>$250,000</strong>, pero expuso una práctica común: <strong>el 87% de los restaurantes con estrella Michelin en NY han enfrentado demandas laborales desde 2010</strong>, según la <strong>Universidad de California Berkeley (2022)</strong>. DiBari implementó en <strong>2018</strong> un código de conducta con salarios un <strong>30% superiores</strong> a la media. &#8220;Aprendí que el talento se paga, no se explota&#8221;, declaró entonces. <strong>En 2023, el restaurante cerró temporalmente para una reestructuración total, ante la escasez de mano de obra post-pandemia y las nuevas leyes laborales de Nueva York.</strong></p>
<h3>¿Puede el modelo Kittle House sobrevivir hoy?</h3>
<p>El Kittle House reabrirá en <strong>septiembre de 2024</strong> con un menú reducido y un equipo más pequeño. &#8220;El Kittle House que conocí ya no existe&#8221;, admite Marquina. Pero su legado persiste en chefs como él, que hoy aplican esa misma <strong>ética del &#8220;sin excusas&#8221;</strong> en cocinas europeas, aunque con un giro: <strong>&#8220;La exigencia no puede ser sinónimo de humillación&#8221;</strong>, sentencia. La respuesta a cómo formar a la próxima generación sin repetir los errores del pasado podría estar en el modelo que Marquina ahora ayuda a diseñar en el <strong>Basque Culinary Center</strong>, donde el rigor convive con la <strong>investigación y el respeto</strong>. <strong>¿Podrá la alta cocina reconciliar excelencia y dignidad?</strong></p>
<h2>El Basque Culinary Center: ¿Cómo un centro de 13 años redefine la élite gastronómica?</h2>
<p>Mientras Cristian Marquina coordinaba brigadas en el <strong>Kittle House</strong> bajo condiciones extremas, a <strong>6,200 km de distancia</strong> se gestaba un proyecto que cambiaría su vida: el <strong>Basque Culinary Center (BCC)</strong>, inaugurado en <strong>2011</strong> con un modelo radicalmente opuesto al &#8220;infierno culinario&#8221; neoyorquino. No era una escuela al uso, sino un <strong>laboratorio de innovación</strong> respaldado por <strong>7 de los 10 restaurantes con 3 estrellas Michelin de España</strong> en ese momento, incluyendo a <strong>Ferran Adrià (elBulli)</strong>, <strong>Juan Mari Arzak</strong> y <strong>Martín Berasategui</strong>. Su primer gran hito llegó en <strong>2013</strong>, cuando el BCC organizó el <strong>primer congreso mundial sobre cocina y ciencia</strong>, con ponentes como el físico <strong>Harold McGee</strong> (autor de *On Food and Cooking*) y el chef <strong>Heston Blumenthal</strong> (The Fat Duck, 3 estrellas). Marquina llegó justo después, en <strong>2014</strong>, cuando el centro acababa de lanzar su <strong>Máster en Cocina: Técnica, Producto y Creatividad</strong> —el mismo que hoy coordina—.</p>
<p>Lo que distingue al BCC no es solo su plan de estudios, sino su <strong>vinculación directa con la industria</strong>. El <strong>87% de sus alumnos</strong> consiguen empleo en restaurantes con estrella Michelin o Sol Repsol en los <strong>6 meses siguientes a graduarse</strong>, según datos de <strong>2023</strong>. Esto se debe a un sistema de <strong>mentorías cruzadas</strong>: cada estudiante es asignado a un chef en activo (como <strong>Andoni Luis Aduriz</strong> o <strong>Eneko Atxa</strong>) y a un investigador en alimentos. Por ejemplo, en <strong>2019</strong>, un equipo del BCC desarrolló un <strong>protocolo para reducir un 40% el desperdicio en cocinas profesionales</strong>, usando enzimas que prolongan la vida de verduras. Ese proyecto, liderado por la doctora <strong>Izaskun Legarda</strong>, ahora se aplica en <strong>12 restaurantes vascos</strong>, incluyendo <strong>Asador Etxebarri</strong> (1 estrella Michelin). Marquina participó en la fase piloto: &#8220;<strong>Aprendes que la innovación no es solo crear platos bonitos, sino resolver problemas reales</strong>&#8220;, explica.</p>
<p>El BCC también ha sido clave en <strong>redefinir el estatus del cocinero</strong>. Mientras en EE.UU. el <strong>78% de los chefs</strong> reportan haber sufrido acoso laboral (estudio de la <strong>Universidad de Houston, 2021</strong>), el centro vasco implementó en <strong>2017</strong> un <strong>código ético</strong> que obliga a sus socios (restaurantes y empresas) a garantizar <strong>horarios máximos de 10 horas</strong> y <strong>salarios dignos</strong>. &#8220;<strong>Un cocinero agotado no es un buen cocinero</strong>&#8220;, declaró su director, <strong>Joxe Mari Aizega</strong>, en <strong>2020</strong>. El contraste con el modelo del Kittle House es evidente: allí Marquina trabajaba <strong>16 horas diarias</strong>; en el BCC, los estudiantes no pueden exceder <strong>12 horas</strong> (incluyendo prácticas).</p>
<h3>¿Puede el BCC exportar su modelo a América Latina?</h3>
<p>Marquina no oculta su objetivo: <strong>replicar parte de este sistema en Ecuador</strong>, un país donde el <strong>92% de los restaurantes</strong> no ofrecen formación regalada a sus empleados (datos de la <strong>Cámara de Turismo de Quito, 2023</strong>). Su experiencia en el BCC le ha demostrado que la <strong>excelencia no requiere humillación</strong>, pero también que el cambio es lento. En <strong>2024</strong>, el centro vasco abrirá su primera sede fuera de España: en <strong>México DF</strong>, en colaboración con el chef <strong>Enrique Olvera</strong> (Pujol, 2 estrellas Michelin). Será la prueba de fuego para saber si su modelo —<strong>rigor sin explotación, investigación aplicada y conexión con la industria</strong>— puede trascender fronteras. Mientras, Marquina prepara un proyecto en Cuenca: &#8220;<strong>Quiero que los jóvenes ecuatorianos no tengan que elegir entre sufrir o irse</strong>&#8220;, advierte. La pregunta es si la región está lista para romper con la cultura del &#8220;chef tirano&#8221;.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.primicias.ec/entretenimiento/gastronomia/chef-ecuatoriano-cristian-marquina-espana-historia-113825/'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/deportado-de-estados-unidos-consagrado-en-el-pais-vasco-en-espana-la-historia-del-chef-ecuatoriano-cristian-marquina/">De deportado en EE.UU. a estrella Michelin: el viaje épico de Cristian Marquina</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
