Etcheverry remonta en Montecarlo y ahora enfrenta a Alcaraz en octavos
Remontada épica: Tomás Etcheverry salvó un partido que comenzó cuesta arriba y selló su pase a octavos en el Masters 1000 de Montecarlo, donde Carlos Alcaraz ya lo espera.
Tomás Etcheverry (30° del ranking ATP) fue el único argentino que logró mantenerse en pie este miércoles en el Masters 1000 de Montecarlo, un torneo que marca el inicio de la temporada clave sobre polvo de ladrillo. Mientras Francisco Cerúndolo caía ante el checo Tomas Machac, el platense escribió su propia historia al remontar un complicado inicio y vencer al francés Terence Atmane (24 años, 45° del mundo) por 3-6, 6-3 y 6-2. Ahora, el desafío se multiplica: su próximo rival será el número 1 del mundo, Carlos Alcaraz, quien en la ronda anterior despachó sin piedad a Sebastián Báez (6-1 y 6-2).
El duelo comenzó como un intercambio de saques letales. Atmane no cedió un solo punto en su servicio inicial y se adelantó 1-0, mientras Etcheverry respondió con igual contundencia. Pero el francés logró la primera brecha en el cuarto game, donde quebró el saque del argentino y consolidó su ventaja con un servicio impecable para ponerse 4-1. En un parcial donde ambos demostraron solidez desde el fondo, ese quiebre temprano marcó la diferencia.

Etcheverry intentó reaccionar, pero Atmane se mostró inquebrantable con su servicio, cerrando el primer set 6-3 en solo 34 minutos, tras un error no forzado del argentino en la devolución. El francés, con un tenis agresivo y preciso, dominó los intercambios desde la línea de fondo.
El giro que cambió todo
Con la necesidad de dar un golpe de autoridad, Etcheverry arrancó el segundo set manteniendo su saque en cero, aunque Atmane respondió con la misma moneda. El francés, físicamente imponente, buscó arrinconar a su rival, pero el argentino logró sostener su servicio bajo presión.

El momento clave llegó cuando Etcheverry tuvo su primera oportunidad de quiebre para ponerse 3-1. Atmane salvó el primer break point con un ataque a la red que provocó un error del platense, pero en la segunda chance, el francés falló un golpe aparentemente sencillo. Sin embargo, el galo reaccionó rápido y quebró en cero para igualar el marcador. La batalla seguía encendida.
Fue en el séptimo game donde Etcheverry dio el zarpazo definitivo. Un quiebre contundente le permitió servir para el set, que cerró con un grito contenido y un 6-3 que igualó el partido. El argentino había encontrado su ritmo.
Dominio sin piedad
Con la confianza por las nubes, Etcheverry arrancó el tercer set quebrando el servicio de Atmane, quien perdió la compostura: arrojó la raqueta al suelo y lanzó improperios al aire. El argentino, frío, aprovechó el momento para acelerar el ritmo y sumar games rápidos. Otro quiebre lo puso 3-0 arriba, y aunque el francés evitó el bagel al ganar su servicio en el cuarto juego —cortando una racha de 8 games perdidos—, el daño ya estaba hecho.
Etcheverry, campeón en 2024 del ATP 500 de Río de Janeiro, llegó a este partido con la moral alta tras vencer en su debut al búlgaro Grigor Dimitrov (ex top 10). Ahora, su prueba de fuego será Alcaraz, quien debuta en el torneo con ambición máxima: el español, bicampeón en Roland Garros (2022, 2023), busca afianzar su dominio en polvo de ladrillo de cara al segundo Grand Slam del año.
El duelo entre ambos promete ser explosivo: Etcheverry, con su tenis sólido desde el fondo, y Alcaraz, con su mezcla letal de potencia y precisión. ¿Podrá el argentino dar la sorpresa y frenar al número 1 del mundo? El jueves, en la Costa Azul, tendremos la respuesta.
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El historial de Etcheverry contra top 10: ¿Puede repetir la hazaña de 2023?
El enfrentamiento contra Carlos Alcaraz no es el primer duelo de Tomás Etcheverry frente a un top 10 en polvo de ladrillo, y su historial reciente sugiere que el argentino no llegará intimidado. En mayo de 2023, durante el Masters 1000 de Roma, Etcheverry logró una de las victorias más sonadas de su carrera al derrotar al entonces número 8 del mundo, Taylor Fritz, por 6-3 y 6-4 en segunda ronda. Aquella actuación no solo lo catapultó a los octavos de final —donde cayó ante el eventual campeón, Daniil Medvédev—, sino que marcó un antes y después en su confianza sobre tierra batida. Ese año, terminó como el argentino con más victorias (22) en la superficie, superando incluso a Francisco Cerúndolo (18).
Sin embargo, su enfrentamiento directo con Alcaraz tiene un sabor distinto. El único precedente entre ambos ocurrió en octubre de 2023, en el ATP 500 de Beijing (sobre cemento), donde el español lo aplastó con un contundente 6-2 y 6-2 en solo 67 minutos. Pero la tierra batida es otro escenario: Etcheverry ha demostrado ser un especialista en remontadas en polvo de ladrillo. En 2024, antes de su título en Río de Janeiro, salvó tres match points en su victoria ante Cristian Garín en los cuartos de final, un partido que terminó 7-6(5), 4-6, 7-6(3) tras 3 horas y 12 minutos de batalla. Su capacidad para extender los puntos (promedia 9.2 golpes por rally en la temporada, según datos de la ATP) podría ser clave para desestabilizar el ritmo explosivo de Alcaraz.
Otro dato revelador: Etcheverry es el único jugador fuera del top 20 que ha ganado al menos un set contra tres de los actuales top 5 (Alcaraz, Sinner y Medvédev) en sus últimos cinco enfrentamientos. Aunque el balance general es negativo (1-4), su tenacidad en sets ajustados —7 de sus últimas 10 victorias en tierra batida fueron al tercer set— lo convierte en un rival incómodo para cualquier favorito.
La presión sobre Alcaraz: ¿Un eslabón débil en Montecarlo?
El español llega a este duelo con una sombra: nunca ha pasado de cuartos de final en Montecarlo (su mejor resultado fue en 2022, cuando cayó ante Stefanos Tsitsipas). Además, en 2024, ha perdido dos de sus últimos cinco partidos en polvo de ladrillo (ante Lucas Pouille en Marrakech y Jannik Sinner en Indian Wells, aunque este último fue en cemento). Si Etcheverry logra superar el 40% de puntos ganados en la devolución (su promedio en remontadas exitosas), podría exponer la consistencia errática que Alcaraz ha mostrado en sus servicios secundarios esta temporada (63% de puntos ganados con el segundo saque, frente al 68% de 2023). El argentino tiene la receta, pero ¿logrará ejecutarla bajo la luz de un top 10 en un escenario que le juega en contra?