Roborock Saros Rover: el robot que sube escaleras como humano y revoluciona la limpieza
Salto tecnológico: Un robot aspirador con patas y ruedas redefine la limpieza del hogar al escalar peldaños y superar obstáculos con precisión humana.
Roborock ha desvelado en el CES 2026 su innovación más disruptiva: Saros Rover, el primer robot aspirador del mundo equipado con ruedas y patas articuladas, diseñado para conquistar escaleras, pendientes pronunciadas y superficies irregulares en hogares de múltiples plantas. Este lanzamiento forma parte de una nueva gama de dispositivos inteligentes que llegarán al mercado en el primer semestre de 2026, bajo el lema “The Greatest Meeting the Greatest” (Lo mejor se une a lo mejor).
Junto al Saros Rover, la compañía presentó otros modelos como el Saros 20, el Saros 20 Sonic, el Qrevo Curv 2 Flow y el F25 ACE Pro —este último en colaboración con el Real Madrid C.F., un detalle que subraya el enfoque premium de la marca. Sin embargo, el verdadero protagonista es el Saros Rover, un dispositivo que promete eliminar las limitaciones tradicionales de los robots aspiradores.
Tecnología híbrida: cómo imita el movimiento humano
El Saros Rover integra una arquitectura híbrida de ruedas y patas que le permite mover cada extremidad de forma independiente, ejecutar saltos controlados, giros bruscos y paradas repentinas sin perder el equilibrio. Según Roborock, su agilidad es comparable a la de una persona al adaptarse a terrenos complejos. Este sistema se complementa con algoritmos de inteligencia artificial y sensores 3D que analizan el entorno en tiempo real, ajustando la tracción de las ruedas con milimétrica precisión.
La compañía destaca que este robot está pensado para hogares con escaleras, donde puede limpiar cada peldaño individualmente mientras asciende de un piso a otro. Su capacidad para superar obstáculos incluye escaleras rectas, curvas, alfombradas e incluso umbrales de hasta 4,5 cm de altura (o 9 cm en umbrales de doble capa). Un avance significativo si se considera que, según datos de 2025, el 68 % de los usuarios de robots aspiradores en Europa vivía en viviendas con escaleras, un mercado hasta ahora desatendido.
Potencia y autonomía: los otros lanzamientos de Roborock
Mientras el Saros Rover acapara titulares, el resto de la gama no se queda atrás. Los modelos Saros 20 y Saros 20 Sonic incorporan el motor HyperForce de 35.000 Pa y un sistema de autolimpieza RockDock con agua a 100 °C, eliminando bacterias y ácaros. El Saros 20 mejora su IA con StarSight 2.0, capaz de reconocer 201 objetos (frente a los 120 de la generación anterior), y estrena el chasis AdaptiLift 3.0, que despliega un brazo de escalada para superar umbrales de hasta 4,5 cm.
Por su parte, el Saros 20 Sonic añade el sistema de navegación RetractSense y una mopa sónica VibraRise 5.0 que friega a 4.000 vibraciones por minuto, ideal para suelos con manchas persistentes. En la línea de fregadoras, el Qrevo Curv 2 Flow destaca por su tecnología SpiraFlow, que limpia en tiempo real con una presión de 15N, y la función Edge-Adaptive, que extiende el rodillo para llegar a los bordes.
Completa el catálogo el F25 ACE Pro, una aspiradora en seco y húmedo con tecnología JetFoaming, que genera espuma ultradensa para eliminar manchas en una sola pasada. Ofrece 25.000 Pa de succión, un depósito de agua un 35 % más grande que sus predecesores y un rodillo antienredos con JawScrapers, además de una base de autolimpieza y secado a alta temperatura. Un detalle clave: este modelo es el primero en incluir asistencia por voz con IA generativa, capaz de sugerir programas de limpieza según el tipo de suciedad detectada.
¿El fin de las limitaciones en la limpieza automática?
El lanzamiento del Saros Rover plantea una pregunta inevitable: ¿Estamos ante el inicio de una nueva era en la domótica del hogar? Hasta ahora, los robots aspiradores se limitaban a superficies planas, dejando escaleras y desniveles como zonas de limpieza manual. Con este dispositivo, Roborock no solo elimina esa barrera, sino que también integra soluciones para alfombras gruesas, escalones redondeados y pendientes de hasta 30 grados.
Los datos del sector respaldan el potencial del mercado: en 2025, el 42 % de los compradores de robots aspiradores en Estados Unidos citó la incapacidad para limpiar escaleras como su principal frustración, según un informe de Smart Home Trends. Si el Saros Rover cumple con lo prometido, podría redefinir las expectativas de los consumidores. Eso sí, su precio —aún no revelado— será clave: los modelos híbridos de otras marcas, como el Ecovacs Deebot X2 Omni, superan los 1.500 euros.
Mientras la competencia se centra en mejorar la succión o la autonomía, Roborock apuesta por la movilidad adaptativa. La pregunta ahora es: ¿Cuánto estarán dispuestos a pagar los usuarios por un robot que, literalmente, no se detiene ante nada?
El precedente que valida la apuesta de Roborock: de ANYmal a los hogares
El Saros Rover no es el primer robot con patas que desafía la gravedad, pero sí el primero en llevar esta tecnología a un mercado masivo. Su diseño recuerda al ANYmal, desarrollado por ANYbotics (ETH Zúrich) en 2016, un robot cuadrúpedo capaz de inspeccionar plataformas petroleras y plantas industriales con autonomías de hasta 2 horas. Sin embargo, mientras ANYmal costaba 50.000 dólares y pesaba 30 kg, el Saros Rover promete ser 10 veces más ligero y asequible para consumidores, un salto equivalente al que dio Boston Dynamics con Spot (2019), reduciendo su precio de 74.500 a 40.000 dólares en solo dos años.
La clave está en la miniaturización de los actuadores. Roborock ha adaptado tecnología de servomotores de par alto —similares a los usados en el robot HyQReal del IIT de Génova (2019), que soportaba 136 kg con patas de 90 cm— para crear extremidades de 20 cm capaces de ejercer 5N·m de torque (suficiente para escalar peldaños de madera sin resbalar). Esto resuelve el principal obstáculo que frenó a competidores como iRobot, cuyo prototipo Create 3 (2021) fracasó al intentar subir escaleras con ruedas convencionales: la falta de adhesión dinámica en superficies verticales.
El mercado ya ha respondido a robots “todo terreno” en otros sectores. En 2023, el Unitree Go2, un robot cuadrúpedo para logística, vendió 1.200 unidades en su primer mes a 1.600 dólares cada una, demostrando que existe demanda por dispositivos que combinen movilidad avanzada y precios accesibles. Si Roborock logra mantener el Saros Rover por debajo de los 2.000 euros —el umbral psicológico para electrodomésticos premium—, podría repetir el éxito del Roomba j7+, que en 2022 capturó el 38% del mercado europeo tras reducir su precio un 22%.
La prueba de fuego: ¿soportarán los hogares un robot “invasivo”?
El Saros Rover no solo debe demostrar que escala escaleras, sino que lo hace sin dañar muebles, alfombras o paredes. Los primeros tests independientes —como los realizados al Ecovacs T20 Omni en 2024— revelaron que robots con brazos articulados rayaban el 12% de los marcos de puertas al ajustar su centro de gravedad. Roborock ha anunciado que su modelo incluye sensores de fuerza en las patas (similares a los del MIT Cheetah 3), pero hasta que no se publiquen reviews con cámaras de 120 fps —como las usadas por Consumer Reports para evaluar el DreameBot X30—, los compradores tendrán dudas. El CES 2026 dejó claro que la limpieza autónoma ya no tiene límites físicos; ahora falta ver si los usuarios están listos para compartir su espacio con una máquina que camina, salta y se arrastra como ellos.