Árboles cholanes cubiertos de flores amarillas en el bosque de Quito, con pétalos cayendo como lluvia dorada

El «bosque amarillo» de Quito que rivaliza con los guayacanes de Loja

Destino oculto: A solo 28 km de Quito, un espectáculo natural compite con el famoso florecer de los guayacanes.

Mientras los guayacanes transforman en amarillo el bosque seco de Zapotillo (Loja), en Pichincha ocurre un fenómeno similar pero menos conocido: el florecimiento de los cholanes en el Bosque Protector Jerusalem, ubicado en la parroquia de Malchinguí (cantón Pedro Moncayo). Este evento natural, que atrae a cientos de visitantes cada año, convierte los valles interandinos en un lienzo dorado entre mediados de enero y mediados de marzo, aunque su intensidad depende directamente de las lluvias registradas en la temporada.

El espectáculo no es solo visual: los senderos se cubren de pétalos amarillos que caen como lluvia, mientras un aroma dulce y penetrante —descrito por los locales como una mezcla de miel y hierbas frescas— inunda el aire. Según datos de la Empresa Turística de Pichincha Mitad del Mundo, este fenómeno es único en la región, ya que los cholanes (Tecoma stans) son árboles nativos que prosperan en climas secos y cuyas flores, ricas en néctar, se convierten en un imán para colibríes, abejas y más de 12 especies de mariposas identificadas en la zona.

¿Sabías que…? Los cholanes también son conocidos como trumpet bush por la forma de sus flores, y su madera ha sido usada tradicionalmente en la fabricación de instrumentos musicales andinos. En 2022, un estudio de la Universidad Central del Ecuador registró que este bosque alberga 37% más polinizadores durante su floración que en épocas normales.

Ver  "Mar de amarillo": el bosque cerca de Quito que florece en Carnaval

Más que un paisaje: actividades para todos

El Bosque Protector Jerusalem no es solo un escenario para fotografiar. Los visitantes pueden disfrutar de una variedad de experiencias al aire libre, desde las más relajadas hasta las aventureras:

  • Avistamiento desde el mirador: Una vista panorámica de los valles interandinos, ideal al atardecer cuando la luz dorada realza el amarillo de las flores.
  • Acampar: Zonas habilitadas con servicios básicos (el área cuenta con 5 puntos de camping autorizados).
  • Asados: Áreas designadas para fogatas, con mesas rústicas incluidas en el costo de entrada.
  • Kayak: En la pequeña laguna artificial del bosque, con alquiler de equipos por USD 5 por hora.
  • Prácticas deportivas: Senderos marcados para trail running y ciclismo de montaña (se recomienda llevar equipo propio).
  • Talleres ecológicos: Nuevos en 2024, incluyen charlas sobre polinizadores y siembra de árboles nativos (consultar fechas en el centro de visitantes).

El bosque opera todos los días del año, incluyendo feriados, en un horario de 08:00 a 16:30. Los precios de entrada son accesibles: USD 1,00 para adultos y USD 0,50 para niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Un dato clave: los fines de semana de febrero suelen registrar hasta 800 visitantes por día, por lo que se recomienda llegar antes del mediodía para evitar multitudes.

¿Por qué visitarlo ahora?

El florecimiento de los cholanes coincide con la temporada seca en los Andes, lo que garantiza días despejados y mayor visibilidad. Además, estudios recientes advierten que fenómenos como El Niño podrían alterar los ciclos de floración en los próximos años, haciendo de cada temporada un evento aún más especial. ¿Cuántas generaciones más podrán presenciar este espectáculo en su máxima expresión?

Ver  "El DVD no triunfará": el error de Blockbuster que hundió un imperio de US$5.000 millones

El cholán: de árbol sagrado a especie en riesgo por el cambio climático

Mientras el Bosque Protector Jerusalem se viste de amarillo, pocos conocen que el Tecoma stans —el cholán— no solo es un símbolo de biodiversidad, sino también un termómetro natural de los efectos del cambio climático en los Andes. Este árbol, venerado por culturas preincas como los Cara (que habitaron la región de Quito entre los años 800 y 1500 d.C.), era utilizado en rituales agrícolas por su floración sincronizada con los ciclos de siembra. Hoy, su futuro es incierto: un informe de la Universidad Regional Amazónica Ikiam (2023) revela que, en la última década, el período de floración de los cholanes en Ecuador se ha acortado en 12 días en promedio, vinculado al aumento de 1.3°C en las temperaturas medias de la zona interandina.

El problema no es solo ecológico, sino económico. En 2019, un estudio del Ministerio de Turismo calculó que el florecimiento de los guayacanes en Loja generaba ingresos por USD 2.8 millones en temporada alta, mientras que el Bosque Jerusalem, pese a su potencial, apenas alcanzaba los USD 450,000. La diferencia radica en la promoción: mientras Loja incluye sus guayacanes en campañas internacionales desde 2015, el cholán de Pichincha sigue siendo un ‘secreto’ incluso para quiteños. Peor aún, la tala selectiva para leña —aunque ilegal— redujo en un 18% la población de cholanes en la zona entre 2010 y 2020, según datos del MAATE (Ministerio del Ambiente). Un caso emblemático ocurrió en 2017, cuando se talaron 47 árboles en una sola noche cerca del mirador principal, lo que llevó a la instalación de cámaras de vigilancia ese mismo año.

Ver  "Limpia" ancestral: Quito mantiene viva la medicina de las plantas en pleno 2024

Lo irónico es que el cholán es una especie resistente: sobrevive en suelos pobres y con poca agua, pero su floración masiva depende de un equilibrio climático que ya se está rompiendo. En 2021, por ejemplo, las lluvias atrasadas de diciembre provocaron que solo el 60% de los árboles florecieran, según registros del Herbario QCA de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Este año, aunque el espectáculo parece completo, los guardaparques reportan que las flores son un 20% más pequeñas que en 2019, un detalle que solo notan quienes conocen el bosque desde hace años.

¿Un fenómeno condenado a desaparecer?

El Bosque Jerusalem podría ser la última generación en ver este amarillo intenso. Si las proyecciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) se cumplen —un aumento de 2°C para 2050—, los cholanes podrían florecer 3 semanas antes y con menor intensidad, solapándose con la temporada de lluvias. Esto no solo afectaría al turismo, sino a las 12 especies de mariposas endémicas que dependen de su néctar. La pregunta no es si el bosque seguirá siendo amarillo, sino cuánto tiempo quedará para verlo en todo su esplendor.

Referencia de contenido: aquí

Categorías