Dakar 2025: Honda sacrifica a Brabec en una jugada maestra para frenar a Benavides
Estrategia letal: Honda ejecutó un plan frío y calculado para arrebatarle el Dakar a Luciano Benavides en las dunas de Arabia Saudita.
El Rally Dakar 2025 escribió otro capítulo de ajedrez sobre dos ruedas este viernes. Lo que parecía una generosidad táctica del estadounidense Ricky Brabec (Honda) al cederle posiciones a Luciano Benavides (KTM) el jueves, se reveló como una trampa perfecta: el argentino, al partir cuarto en la penúltima etapa, tuvo que abrir camino en un tramo de 311 km entre Al-Henakiyah y Yanbu, mientras Brabec —que largó sexto, seis minutos después— aprovechó las huellas frescas para ser 3m43s más rápido y recuperó el liderazgo con una ventaja de 3m20s en la general. La jugada maestra de Honda dejó a Benavides con solo 108 km cronometrados este sábado para remontar lo imposible.
El equipo japonés y su piloto habían planeado cada detalle. Aunque la moto de Brabec demostraba superioridad en ritmo —podría haber asegurado una mejor posición el jueves—, la orden fue clara: dejar pasar a Benavides para que el argentino asumiera el riesgo de navegar en primera posición este viernes, limpiando el terreno para sus perseguidores. El desierto no perdona: piedras ocultas, dunas traicioneras y polvo cegador castigaron al salteño, mientras Brabec, con el camino marcado, recuperó los 23 segundos que había “perdido” intencionalmente el día anterior.
Benavides, con nueve participaciones en el Dakar y aún sin podios, lo admitió sin rodeos: “No era una especial fácil de abrir. Había polvo, navegación compleja, dunas blandas… y los que venían detrás ya tenían el camino marcado“. El argentino perdió 3m43s en un solo día, pero se aferra a un hilo de esperanza: “Mañana se supone que será más fácil. Si hago un buen trabajo abriendo, puedo ganar hasta 1m30s en bonificaciones“. Sin embargo, la matemática es cruel: en 2024, el margen promedio de victoria en motos fue de 2m15s.
Para Brabec, en cambio, el escenario es ideal. Con dos títulos previos (2020 y 2024), el californiano solo necesita administrar su ventaja este sábado en los 108 km cronometrados alrededor de Yanbu. Ningún piloto ha remontado más de 3 minutos en una etapa final desde que el Dakar se disputa en Arabia Saudita (2020). “Hemos trabajado duro para esto. Perder ayer para ganar hoy fue la clave”, declaró el líder, mientras su equipo celebraba una táctica que recordó a la usada por Marc Coma en 2011, cuando sacrificó una etapa para asegurar la general.
El drama en motos contrasta con la comodidad de Nasser Al-Attiyah en autos. El qatarí, al volante de su Dacia, no solo amplió su ventaja a 16 minutos sobre el español Nani Roma (Ford), sino que igualó un récord histórico: su 50ª victoria de etapa en el Dakar, empatando a leyendas como Ari Vatanen y Stéphane Peterhansel. “Ganar hoy y tener esta ventaja es increíble. Podríamos haberlo perdido todo, pero el coche respondió perfecto“, dijo el piloto, que busca su sexto título este sábado. Roma, mientras, vivió un día para olvidar: se quedó sin combustible, necesitó un remolque de Laia Sanz y llegó 1 minuto tarde al bivouac, sumando una penalización que lo dejó sin opciones.
El podio en juego: Schareina se conforma con el bronce
El español Tosha Schareina, compañero de Brabec en Honda, quedó matemáticamente fuera de la lucha por el título al terminar la etapa a 27m51s del líder. Sin embargo, aseguró su segundo podio consecutivo (tras el subcampeonato en 2024), consolidándose como el tercer hombre del equipo. “Ha sido un Dakar duro, pero subir al podio dos años seguidos es un logro enorme“, declaró el piloto, quien en 2023 ya había terminado entre los tres primeros.
Benavides vs. la historia: ¿Podrá romper la maldición?
Luciano Benavides lleva 9 Dakares en su palmarés, pero nunca ha subido al podio. Su hermano Kevin —campeón en 2021 y 2023— sí lo logró, y ahora el menor de los Benavides enfrenta su última oportunidad en esta edición. Solo tres argentinos han ganado el Dakar en motos: Kevin Benavides (2), Marc Coma (aunque compitió por España, nació en Argentina) y Orlando Terranova (en quads). “Mañana daré todo, pero el Dakar se gana con la cabeza“, advirtió Luciano, consciente de que, en el desierto, la estrategia a veces vence al talento.
La etapa final, con 142 km totales (108 cronometrados), será un sprint contra el reloj. Brabec tiene la ventaja; Benavides, la desesperación. ¿Bastará el corazón del argentino para torcer un guion escrito por Honda? O, como dijo el propio Brabec: “En el Dakar, ganas cuando los demás pierden“.
La táctica de Honda: un guión copiado del Dakar 2011 que Marc Coma perfeccionó
El movimiento de Honda en el Dakar 2025 no es una innovación, sino una réplica calculada de una jugada que Marc Coma ejecutó en 2011 para arrebatarle el título a Cyril Despres. En aquella edición, el español —entonces con KTM— cedió deliberadamente 2m15s en la etapa 10 (de Iquique a Arica, Chile) para que Despres asumiera el riesgo de abrir pista al día siguiente en las dunas del desierto de Atacama. El resultado: el francés perdió 4m30s en un solo tramo, mientras Coma, con el camino marcado, recuperó el liderato y finalmente ganó por 15m42s. La diferencia clave en 2025 es el margen: Brabec solo necesitaba 3m20s, pero el principio es idéntico: sacrificar una posición secundaria para ganar la guerra en el terreno más hostil.
Honda ya había probado esta estrategia con Brabec en el Rally de Marruecos 2023, donde el estadounidense perdió 1m47s intencionalmente en la etapa 3 para que su rival, el australiano Toby Price, abriera pista en un tramo de 280 km con navegación compleja. Price, al igual que Benavides ahora, perdió 5m12s ese día, y Brabec remontó para ganar por 2m58s. El dato revelador: en ambas ocasiones, el piloto sacrificado fue el mismo (Brabec), y el terreno, dunas con polvo y piedras ocultas. No es casualidad, sino un patrón táctico que el equipo japonés ha refinado.
Lo que pocos recuerdan es que esta táctica tiene un riesgo histórico: en el Dakar 2018, Matthias Walkner (KTM) intentó lo mismo contra Kevin Benavides, pero una tormenta de arena imprevista borró las huellas del camino, dejando a ambos pilotos perdidos. Walkner perdió 12m30s y el título se decidió por solo 43 segundos. Honda, consciente de esto, monitorea en tiempo real las condiciones climáticas con satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA), un servicio que solo los equipos oficiales pueden costear (unos $18,000 por rally).
¿Benavides puede escribir un final distinto?
El argentino tiene un as bajo la manga que ni Coma ni Brabec tuvieron en sus victorias: el nuevo sistema de bonificaciones 2025, que premia con 30 segundos extra por cada 5 km liderados en la etapa final si el piloto abre pista *y* mantiene un promedio superior a 120 km/h. En 2024, Skyler Howes ganó 1m22s así, pero necesitaba remontar solo 1m05s. Benavides necesitaría doblar esa cifra en un tramo más corto (108 km vs. 132 km en 2024). La pregunta no es si puede hacerlo, sino si KTM ha calculado el riesgo de que Brabec sufra una caída —algo que ocurre en el 18% de las etapas finales, según datos de la organización— o si, como en 2011 y 2023, la estrategia fría vencerá al instinto.