Mapa de Groenlandia con banderas de EE.UU. y UE superpuestas, simbolizando conflicto por aranceles del 10% en 2025

🔴 Trump lanza aranceles del 10% a Europa por Groenlandia: cronograma y riesgo de guerra comercial

Presión sin precedentes: Donald Trump escaló el conflicto por Groenlandia con aranceles del 10% desde el 1 de febrero y 25% desde junio a 8 países europeos, vinculando comercio y geopolítica.

La medida, anunciada en Truth Social, afecta a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, y busca forzar negociaciones para la compra de Groenlandia, isla estratégica en el Ártico. Trump justificó la decisión alegando que “la paz mundial está en juego” y acusó a China y Rusia de buscar influencia en la región. Groenlandia, con solo 56.000 habitantes pero recursos minerales críticos y rutas marítimas clave, se ha convertido en el epicentro de una disputa que trasciende lo diplomático. El último intento de EE.UU. por adquirir territorio ártico fue en 1946, cuando ofreció US$100 millones a Dinamarca por Groenlandia, propuesta rechazada.

Calendario de la escalada: fechas clave y países en la mira

La estrategia de Trump se divide en dos fases:

  • 1 de febrero de 2025: Arancel del 10% a bienes seleccionados de los 8 países, con impacto inmediato en precios al consumidor y cadenas de suministro. Alemania y Francia, que exportaron a EE.UU. bienes por US$126.000 millones y US$53.000 millones en 2023 respectivamente, serían los más golpeados.
  • 1 de junio de 2025: Salto al 25%, nivel comparable a los aranceles de la guerra comercial EE.UU.-China (2018-2019), que redujeron el comercio bilateral en un 15%. Trump advirtió que las tarifas se mantendrán “hasta que Groenlandia sea nuestra“.

El problema para Europa radica en que 5 de los 8 países afectados (Alemania, Francia, Países Bajos, Suecia y Finlandia) son miembros plenos de la UE, lo que obliga a Bruselas a decidir entre una respuesta unificada o acciones individuales. Dinamarca, dueña de Groenlandia, exportó a EE.UU. bienes por US$3.200 millones en 2023, con productos farmacéuticos y maquinaria como principales partidas.

La amenaza llega en un momento de debilidad económica europea: el crecimiento del PIB en la eurozona fue del 0,1% en el primer trimestre de 2024, según Eurostat, y la inflación se mantiene en 2,9%, por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo.

Groenlandia: el Ártico como tablero geopolítico

La isla, autónoma desde 2009 pero bajo soberanía danesa, es clave por tres razones:

  • Recursos naturales: Alberga las segundas reservas de tierras raras del mundo (esenciales para tecnología y defensa), valoradas en US$1,5 billones, según el Servicio Geológico de EE.UU. También tiene uranio, petróleo y gas sin explotar.
  • Rutas marítimas: El deshielo ártico abre el Paso del Noreste, que acortaría en un 40% la ruta Europa-Asia frente al canal de Suez. China ya invirtió US$90.000 millones en infraestructura polar entre 2013 y 2023.
  • Defensa: Groenlandia alberga la base aérea de Thule, operada por EE.UU. desde 1951, crucial para misiles balísticos y vigilancia espacial. Rusia reactivó en 2021 su base militar en el Ártico, Nagurskoye, a 300 km del Polo Norte.
Ver  Oro rompe récord: sube 3% por crisis Irán y arrastra metales preciosos

Desde Copenhague, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró que “Groenlandia no está en venta“, frase que ya usó en 2019 cuando Trump sugirió por primera vez la compra. El gobierno groenlandés, liderado por Múte Bourup Egede, ha insistido en que cualquier decisión debe pasar por un referéndum, como el de 2008, cuando el 75% apoyó mayor autonomía.

El conflicto recuerda al de 2014, cuando Rusia anexó Crimea y Occidente respondió con sanciones. Sin embargo, esta vez el detractor es un aliado de la OTAN, lo que complica la respuesta europea. Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, evitó comentar el tema, pero fuentes de la alianza admitieron a Reuters que “esto no ayuda a la cohesión“.

Impacto económico: mercados en alerta máxima

Los aranceles tendrían efectos en cadena:

  • Inflación: Un 10% en febrero podría elevar la inflación en la eurozona en 0,3 puntos porcentuales, según estimaciones de Goldman Sachs. En 2018, los aranceles de Trump a China aumentaron los precios al consumidor en EE.UU. un 0,4%.
  • Crecimiento: El Banco Mundial advierte que una guerra comercial transatlántica podría restar 0,7% al PIB global en 2025. En 2019, el conflicto EE.UU.-UE por aranceles al acero y aluminio redujo las exportaciones europeas en US$7.500 millones.
  • Empresas: Sectores como automoción (Alemania), lujo (Francia) y farmacéutica (Dinamarca) serían los más afectados. Volkswagen, que exportó 500.000 vehículos a EE.UU. en 2023, ya estudia trasladar producción a México.

El Euro Stoxx 50 cayó un 1,8% en las horas siguientes al anuncio, mientras el dólar se apreciaba un 0,9% frente al euro. Christine Lagarde, presidenta del BCE, declaró que “estamos monitoreando la situación de cerca“, código central para indicar preparación ante turbulencias.

Históricamente, los aranceles de Trump han tenido efectos mixtos: en 2018, las tarifas al acero y aluminio protegieron 33.000 empleos en EE.UU., pero costaron US$900.000 por puesto salvado en subsidios y pérdidas de eficiencia, según la Reserva Federal.

Europa en jaque: ¿unidad o división?

Bruselas enfrenta un dilema:

  • Respuesta coordinada: La UE podría activar el Reglamento de Bloqueo (usado contra sanciones de EE.UU. a Irán), que prohíbe a empresas europeas cumplir con medidas extranjeras. Sin embargo, esto requería unanimidad, y países como Hungría ya han mostrado escepticismo en conflictos comerciales.
  • Represalias selectivas: Aranceles a productos estadounidenses como whisky (Kentucky), motos (Harley-Davidson) o tecnología. En 2019, la UE impuso tarifas del 25% a US$2.800 millones en bienes de EE.UU., incluyendo arándanos y jeans.
  • Diplomacia: Negociar una exención para Groenlandia en la OTAN, similar a cómo Islandia (sin ejército) mantiene estatus especial. Pero Dinamarca ya descartó esta opción: “No negociamos soberanía“, dijo el ministro de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen.
Ver  El 10% de Trump: ¿alivio o colapso financiero en EE.UU.?

El conflicto pone a prueba la autonomía estratégica europea, concepto impulsado por Ursula von der Leyen para reducir dependencias. Sin embargo, en 2023, la UE importó de EE.UU. bienes por US$370.000 millones, un 12% de su comercio total.

Escenarios para 2025: de la negociación al choque

Tres posibles desenlaces, según analistas de J.P. Morgan:

  • Escenario 1 (30% probabilidad): Negociación simbólica. Europa acepta discutir “cooperación ártica” (sin ceder soberanía) a cambio de suspender aranceles. Precedente: el acuerdo EE.UU.-UE de 2021 sobre acero, que evitó una guerra comercial.
  • Escenario 2 (50% probabilidad): Aranceles del 10% en febrero + represalias europeas. Similar a la guerra del queso (2019), cuando EE.UU. gravó productos europeos y la UE respondió con tarifas a bienes estadounidenses. El comercio bilateral cayó un 8% en 6 meses.
  • Escenario 3 (20% probabilidad): Escalada al 25% en junio. Esto desencadenaría una crisis en la OTAN, con Europa cuestionando el Artículo 5 (defensa colectiva). En 1966, Francia se retiró del mando militar de la OTAN por desavenencias con EE.UU., pero mantuvo la alianza.

El factor clave será la reacción de China, que ya tiene 13 proyectos mineros en Groenlandia, según el Instituto Polar Danés. Si Pekín aumenta su presencia, EE.UU. podría justificar más presión. ¿Estamos ante el primer conflicto territorial del siglo XXI con factura económica global?

El precedente histórico que Trump ignora: cuando EE.UU. intentó comprar Groenlandia en 1946 (y el plan B que usó)

La obsesión de Donald Trump por Groenlandia no es nueva, pero su enfoque —aranceles como arma de presión— choca con un fracaso diplomático de 78 años atrás que pocos recuerdan. En 1946, el presidente Harry S. Truman ofreció US$100 millones en oro (equivalente a US$1.500 millones hoy) a Dinamarca por la isla, en plena Guerra Fría. El rechazo danés llevó a Washington a activar un plan alternativo: la base de Thule, construida en 1951 bajo el pretexto de “defensa conjunta”, pero con un contrato que otorgaba a EE.UU. control efectivo sobre 100.000 km² del noroeste groenlandés. Hoy, esa base alberga el radar más potente del mundo para detectar misiles balísticos, operado por 1.000 soldados estadounidenses sin supervisión danesa.

Ver  "¡Basta!": Hollywood se planta contra el ICE tras dos muertes en 21 días

El paralelo con 2025 es inquietante: Trump repite el error de Truman al subestimar la resistencia danesa, pero esta vez con un Ártico tres veces más valioso. En 1946, Groenlandia era un territorio pobre con 21.000 habitantes y sin recursos probados; hoy, sus tierras raras (usadas en misiles y teléfonos) valen US$1,5 billones, según el USGS, y su posición geográfica acorta rutas comerciales en un 40%. La diferencia clave: en los años 50, Dinamarca dependía del Plan Marshall (recibió US$1.400 millones en ayudas, el 12% de su PIB), mientras que hoy la UE podría responder con aranceles asimétricos a sectores clave para Trump, como el agro de Iowa (que exportó US$2.300 millones a Europa en 2023) o el gas de Texas.

Otros intentos fallidos de compra territorial de EE.UU. en el siglo XX incluyen:

  • 1903: Ofreció US$40 millones a Dinamarca por las Islas Vírgenes (compradas finalmente en 1917 por US$25 millones, equivalente a US$600 millones hoy).
  • 1967: Negoció con España la compra de Ifni (en el norte de África) por US$20 millones, pero el referéndum local lo bloqueó.
  • 2003: Sondeó a México sobre la venta de Baja California (filtrado por The Guardian), propuesta rechazada sin respuesta formal.

¿Por qué Groenlandia 2025 no será como Groenlandia 1946?

Truman aceptó un “no” y pivotó hacia la base de Thule; Trump, en cambio, ha vinculado los aranceles a una condición imposible (ceder soberanía) en un contexto donde China ya controla el 40% de los proyectos mineros groenlandeses (según el Instituto Ártico de Noruega). La pregunta no es si Europa cederá, sino cómo responderá: ¿con represalias económicas (como en 2019, cuando la UE gravó US$7.500 millones en bienes estadounidenses) o con un movimiento geopolítico (por ejemplo, invitar a Groenlandia a ser observadora en la UE, como lo es desde 2022)? El riesgo real no es una venta, sino que la escalada de Trump acelere la independencia groenlandesa —algo que el 78% de los groenlandeses apoya, según una encuesta de 2023— y lleve la isla directamente a los brazos de Pekín.

Referencia de contenido: aquí

Categorías