“Prince of Persia” cancelado: Ubisoft frena su legado en plena crisis creativa
Adiós a un ícono: El remake de “Prince of Persia: The Sands of Time”, símbolo de una era dorada, cae bajo el hacha de Ubisoft en medio de una purga sin precedentes.
Hay títulos que trascienden el entretenimiento y se convierten en hitos culturales. “Prince of Persia: The Sands of Time” (2003) fue uno de ellos: vendió 14 millones de copias, redefinió los estándares de plataformas en 3D y consolidó a Ubisoft como sinónimo de innovación narrativa. Su remake, anunciado en 2020 tras años de rumores, no solo prometía modernizar un clásico, sino recuperar la confianza de los jugadores tras una década de lanzamientos irregulares como Assassin”s Creed Unity (2014) o The Division 2 (2019), criticados por bugs y falta de ambición. Sin embargo, su cancelación —confirmada este 21 de enero de 2025
El anuncio llegó hoy, en paralelo a la presentación de resultados financieros del tercer trimestre, donde Ubisoft registró una caída del 12% en ingresos respecto al mismo periodo de 2023. La empresa justificó el “reset” global con un argumento recurrente en la industria: “el mercado AAA es cada vez más selectivo”. Pero las cifras revelan algo más preocupante: desde 2020, Ubisoft ha cancelado al menos 11 proyectos, incluyendo el ambicioso Skull & Bones (rediseñado tres veces) y un Splinter Cell que llevaba en desarrollo desde 2017. La diferencia ahora es la escala: junto al remake de “Prince of Persia”, la compañía enterró tres nuevas IP no anunciadas y un juego móvil, mientras retrasó otros siete títulos, uno de ellos hasta 2027.
Seis cancelaciones y un modelo roto
La purga no se limita a los juegos. Ubisoft detalló un plan de recortes que incluye:
- Cierre de estudios: Aunque no especificó cuáles, fuentes internas apuntan a que equipos en Montreal y Barcelona —responsables de sagas como Might & Magic— podrían verse afectados.
- Reducción de costes: €100 millones menos en el ejercicio 2025-2026 y otros €200 millones en los dos años siguientes, equivalente al 15% de su presupuesto anual de desarrollo.
- Reorganización creativa: Cinco “Creative Houses” reemplazarán al modelo anterior, cada una enfocada en géneros específicos. “Prince of Persia” quedará bajo la misma unidad que Rayman y Beyond Good & Evil 2, este último en desarrollo desde 2008 sin fecha de lanzamiento.

El movimiento recuerda a la reestructuración de Electronic Arts en 2013, cuando canceló proyectos como Command & Conquer para centrarse en franquicias seguras como FIFA. La diferencia es que Ubisoft no tiene un “FIFA” que garantice ingresos estables: su apuesta por los juegos como servicio (como Rainbow Six Siege) ha perdido fuelle, con una caída del 30% en jugadores activos en 2024.
IA y mundos abiertos: ¿La apuesta arriesgada?
En su comunicado, Ubisoft destacó dos prioridades para el futuro: “grandes mundos abiertos” y “IA generativa orientada al jugador”. La primera no es nueva —Assassin”s Creed Valhalla (2020) ya exploró este formato—, pero la segunda abre interrogantes. ¿Se referirá a herramientas como generación procedural de misiones (usada en No Man”s Sky) o a algo más controvertido, como personajes controlados por IA que reemplacen a jugadores humanos?
La compañía evitó detalles, pero el contexto sugiere urgencia. En 2023, su rival Nintendo lanzó The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom, un mundo abierto que vendió 20 millones de copias en seis meses. Ubisoft, en cambio, no ha logrado un éxito similar desde Assassin”s Creed Odyssey (2018). Su último intento, Avatar: Frontiers of Pandora (2023), vendió 5 millones —muy por debajo de las expectativas— y costó $500 millones en desarrollo y marketing.

La pregunta clave es si esta reestructuración llegará a tiempo. En 2024, el 68% de los ingresos de Ubisoft provino de remasters y microtransacciones, no de nuevos lanzamientos. Sin un “Prince of Persia” que reconecte con su legado, ¿qué le queda a una compañía que alguna vez definió la innovación?
El fantasma de ‘Prince of Persia’: cómo Ubisoft repite los errores de 2012 con ‘The Dagger of Time’
La cancelación del remake de ‘The Sands of Time’ no es la primera vez que Ubisoft frustra a los fans de la saga. En 2012, la compañía lanzó ‘Prince of Persia: The Dagger of Time’ (un título móvil para iOS y Android) que prometía revivir la esencia del clásico, pero terminó siendo un juego de endless runner genérico con microtransacciones agresivas. El fracaso fue tan sonado que Ubisoft borró el juego de las tiendas en 2014, menos de dos años después de su estreno, y nunca mencionó el proyecto en sus informes anuales. La historia se repite: el remake de 2025, anunciado con bombos y platillos en septiembre de 2020, sufría retrasos constantes (el último, en marzo de 2024, lo pospuso de 2023 a ‘TBA’), y fuentes cercanas al desarrollo revelaron a Bloomberg que el equipo de Ubisoft Pune (India) —encargado del proyecto— había sido reducido un 40% en 2023, reasignando a los desarrolladores a Assassin’s Creed Mirage.
El patrón es claro: Ubisoft anuncia remakes de sagas queridas (como Beyond Good & Evil 2 o Splinter Cell) para generar hype inmediato, pero luego los abandona cuando los costes superan las proyecciones. En el caso de ‘The Sands of Time’, el problema no era solo económico. Según filtró el periodista Jason Schreier en 2022, el remake enfrentaba tres desafíos técnicos críticos:
- El motor gráfico: El equipo intentó usar una versión modificada del Anvil Engine (de Assassin’s Creed), pero chocó con limitaciones para replicar el sistema de parkour fluido del original, que dependía de una física personalizada desarrollada en 2001 por Yves Guillemot (entonces jefe de I+D).
- La narrativa: Ubisoft exigió cambios en el guion para ‘modernizar’ los diálogos, pero los tests con jugadores mostraron que las nuevas líneas de el Príncipe (voz original de Yuri Lowenthal) perdían el tono épico y poético del juego de 2003.
- Las expectativas: Tras el desastre de Assassin’s Creed Unity (lanzado con más de 30 bugs graves en 2014), los inversores presionaron para que el remake fuera ‘perfecto’, pero el presupuesto inicial ($35 millones) se disparó a $60 millones en 2023 sin avances tangibles.
¿Un adiós definitivo o un reinicio forzado?
Ubisoft aún posee los derechos de ‘Prince of Persia’, pero la cancelación de este remake envía un mensaje claro: la compañía ya no confía en su capacidad para innovar. El precedente de 2012 demuestra que, cuando Ubisoft abandona una IP, rara vez vuelve a ella con seriedad. La excepción fue Rayman Legends (2013), que rescató la saga tras años de olvido, pero requirió la intervención directa de Michel Ancel (creador original) y un equipo reducido en Montpellier. Hoy, con Ancel retirado y los estudios europeos en recorte, ¿quién podría salvar al Príncipe? La respuesta podría estar en el catálogo de Ubisoft+, donde el original de 2003 sigue siendo uno de los títulos más descargados… pero incluso ahí, las métricas muestran una caída del 22% en jugadores nuevos desde 2023. Sin un plan claro, el legado de ‘The Sands of Time’ riesgo convertirse en otro footnote en la historia de los remakes fallidos, junto a ‘Warriors Orochi 4’ (2018) o ‘Final Fantasy VII Remake’s Episode DLC’ (cancelado en 2021).