Nubank en caída libre: ¿repetirá el error que hundió a Credicorp en 2022?
Alerta de riesgo: Las acciones de Nubank se desplomaron un 8,74% al revelar ganancias inferiores a lo esperado, reviviendo el fantasma de Credicorp.
El mercado reaccionó con dureza tras conocer que la fintech brasileña reportó utilidades netas de US$871 millones en el primer trimestre de 2026, un 41% más que en 2025, pero muy por debajo de los US$936 millones pronosticados por los analistas. La brecha no solo decepcionó a los inversionistas, sino que expuso un problema estructural: el costo de su expansión crediticia se disparó un 72% interanual, alcanzando US$1.790 millones en provisiones para pérdidas. Este aumento erosionó el margen financiero neto ajustado, que pasó del 10,5% al 9,5% en solo tres meses. ¿Puede Nubank sostener su crecimiento sin comprometer la salud de su cartera?
El contexto es aún más preocupante si se considera que, en 2021, Nubank inició su expansión agresiva en México, un mercado donde hoy el 60% de sus clientes pertenece a segmentos de ingresos medios y bajos, según el Banco de México. Este grupo, históricamente vulnerable a las altas tasas de interés, ahora enfrenta un escenario donde el costo del crédito de la fintech crece tres veces más rápido que sus ingresos por intereses.
Crédito en expansión, riesgos en máxima alerta
La cartera total de préstamos de Nubank alcanzó los US$37.200 millones, un crecimiento anual del 40% impulsado por tarjetas de crédito y préstamos personales en Brasil y México. Aunque esta expansión consolida su liderazgo en Latinoamérica, también revela una debilidad crítica: el índice de morosidad superior a 90 días subió al 6,5%, superando el promedio del sistema financiero mexicano (5,8%, según la CNBV en febrero de 2026). Para empeorar las cosas, en 2024, este mismo indicador llegó al 7,2% antes de que la fintech ajustara sus modelos de riesgo con NuFormer, su sistema de inteligencia artificial.
El paralelo con Credicorp —el gigante financiero peruano que en 2022 sufrió una caída del 15% en sus acciones tras revelar una morosidad del 8,3%— es inevitable. Ambas instituciones apostaron por una expansión agresiva en segmentos de bajos ingresos, confiando en modelos de riesgo que subestimaron el impacto de las altas tasas. En 2021, Credicorp lanzó tarjetas de crédito sin respaldo patrimonial para clientes con ingresos menores a US$500 mensuales, un umbral que representaba el 40% de la población económicamente activa en Perú, según el Banco Mundial. Cuando la Reserva Federal de EE.UU. elevó las tasas en marzo de 2022, el costo de financiamiento para Credicorp se disparó un 38%, y los impagos alcanzaron un récord del 9,1%.
Hoy, Nubank enfrenta un dilema similar: su exposición al 60% de clientes de ingresos medios-bajos en México —donde el salario mínimo ronda los US$300 mensuales— la hace extremadamente vulnerable a un escenario de ajustes monetarios prolongados. Las tasas de interés en Brasil (10,5%) y México (11%) siguen entre las más altas de la región, presionando a los consumidores con créditos vigentes.
Inteligencia artificial: ¿la solución o un parche insuficiente?
David Vélez, CEO de Nubank, defendió la estrategia tecnológica de la empresa durante la llamada con inversionistas: “La inteligencia artificial nos permite tomar decisiones de riesgo más precisas y escalar de manera sostenible”. La fintech destaca que su plataforma NuFormer ya gestiona productos crediticios en Brasil y México, mientras que el AI Private Banker atiende a 15 millones de usuarios activos mensuales. Sin embargo, el mercado cuestiona si la IA puede compensar los riesgos de una cartera en rápido crecimiento, especialmente cuando el retorno sobre el capital (ROE) cayó al 12,3%, su nivel más bajo desde 2023, según Bloomberg Intelligence.
Los resultados no fueron del todo negativos: los ingresos trimestrales superaron por primera vez los US$5.000 millones, y la operación en México —históricamente deficitaria— finalmente alcanzó el punto de equilibrio financiero. Pero estos logros palidecen frente a un dato clave: el costo del crédito de Nubank crece a un ritmo tres veces superior al de sus ingresos por intereses, una tendencia que, de no corregirse, podría repetir el colapso de Credicorp. En 2022, ese banco peruano tardó cuatro trimestres en estabilizar sus márgenes, perdiendo US$1.200 millones en capitalización bursátil durante el proceso.
¿Un trimestre decisivo para evitar el colapso?
Los analistas de Goldman Sachs y JPMorgan han trazado una línea roja: si en el segundo trimestre de 2026 Nubank no logra reducir su costo del crédito por debajo del 65% de los ingresos financieros, el riesgo de una rebaja en su calificación crediticia (actual BB+ según Fitch) será inminente. El precedente de Credicorp sugiere que, de ocurrir, la recuperación podría demorar al menos un año, con un impacto directo en su capacidad para captar capital barato.
La fintech brasileña anunció en abril de 2026 una inversión de US$200 millones para mejorar sus algoritmos de riesgo en América Latina. Pero el tiempo apremia: en 2025, Nubank ya vivió un escenario similar, cuando sus acciones cayeron un 12% tras un informe de morosidad superior a lo esperado. La diferencia ahora es que las tasas de interés en la región siguen en niveles récord, y su cartera en México —el mercado de mayor crecimiento— está compuesta mayoritariamente por clientes con ingresos inferiores a US$500 mensuales.
¿Logrará Nubank romper el ciclo que hundió a Credicorp, o su apuesta por la IA y la expansión acelerada la llevará al mismo abismo?
México 2024: El precedente que Nubank ignoró y ahora la persigue
Mientras los analistas comparan el caso de Nubank con el colapso de Credicorp en 2022, hay un episodio más reciente y geográficamente crítico que la fintech brasileña parece haber subestimado: la crisis de las *fintech* mexicanas en el primer semestre de 2024, cuando tres plataformas —Klarna México, Yotepresto y Doopla— registraron impagos récord tras expandir su cartera en segmentos de bajos ingresos. Los paralelos con la situación actual de Nubank son inquietantes.
En enero de 2024, Klarna México (filial del gigante sueco) reportó una morosidad del 8,1% en su portafolio de préstamos personales, un salto del 40% respecto al año anterior, después de que la empresa relajara sus criterios de aprobación para capturar el 35% del mercado de *buy now, pay later* en el país, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Lo que siguió fue una caída del 22% en su valuación en solo dos meses, cuando sus socios locales —como el banco Bancoppel— exigieron ajustes en los modelos de riesgo. La lección fue clara: en México, donde el 56% de la población no tiene acceso a crédito formal (INEGI, 2023), la expansión acelerada sin controles robustos deriva en crisis de liquidez. Nubank, que en 2023 adquirió la cartera de Yotepresto (otra fintech mexicana con morosidad del 9,3% en ese año), heredó no solo clientes, sino también los riesgos de un mercado donde el salario mínimo ($7,472 MXN mensuales en 2026, ~US$380) no cubre el costo de un préstamo promedio con tasas del 11%.
El error estratégico de Nubank no fue solo crecer, sino replicar en México el modelo brasileño de tarjetas de crédito sin adaptarlo a la realidad local. En Brasil, su mercado maduro, la morosidad se mantuvo controlada gracias a un sistema de scoring interno (NuScore) que excluye automáticamente a solicitantes con ingresos inferiores a 1.5 salarios mínimos (~US$300). Pero en México, donde el 68% de los usuarios de fintech gana menos de US$500 al mes (Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, 2025), la empresa flexibilizó esos criterios para competir con actores como Mercado Crédito y Konfío. El resultado: en el primer trimestre de 2026, el 42% de los préstamos morosos de Nubank en México correspondieron a clientes con ingresos menores a US$400, según su reporte trimestral. Es el mismo perfil que, en 2024, llevó a Doopla a declarar pérdidas por $1,200 millones de pesos (US$60 millones) y a recortar su operación en un 30%.
| Fintech | Morosidad (>90 días) | Causa principal | Impacto bursátil |
|---|---|---|---|
| Klarna México (2024) | 8,1% | Expansión en *buy now, pay later* sin verificación de ingresos | -22% en 2 meses |
| Yotepresto (2023) | 9,3% | Préstamos a microempresas sin historial crediticio | Adquirida por Nubank (valuación no revelada) |
| Doopla (2024) | 7,8% | Créditos a empleados informales (sin comprobante de ingresos) | Pérdidas por US$60M; recorte del 30% en operación |
| Nubank México (1T 2026) | 6,5% | Crecimiento del 40% en cartera con clientes de ingresos < US$500 | -8,74% en acciones (mayo 2026) |
¿Puede la IA de Nubank aprender de los errores que otros ya pagaron?
El algoritmo NuFormer que Nubank presenta como su salvavidas fue entrenado con datos de Brasil y Colombia, donde los patrones de consumo y acceso al crédito difieren radicalmente de los mexicanos. En 2025, cuando la fintech lanzó su tarjeta en México, el modelo predijo una morosidad del 4,2%, pero la realidad superó ese umbral en un 54% en solo un año. Ahora, con US$200 millones invertidos en mejorar la IA, la pregunta no es si la tecnología puede ajustarse, sino si lo hará a tiempo para evitar que el 60% de su cartera mexicana —compuesta por clientes de altos riesgo— active un efecto dominó. El reloj corre: en 2024, Klarna México tardó siete meses en estabilizar sus indicadores, pero lo hizo con un recorte del 15% en su base de usuarios. Nubank, en cambio, apuesta por crecer. La historia dirá si esa apuesta es audacia o temeridad.