¡Triunfo argentino en Australia! Etcheverry, Cerúndolo y Comesaña avanzan en épico arranque
Día histórico: Tres argentinos brillaron en el Australian Open 2026 con victorias que combinaron garra, técnica y emociones a flor de piel.
El primer Grand Slam de la temporada arrancó con fuego argentino. Tomás Martín Etcheverry (26 años, N°61 del mundo) protagonizó el partido más vibrante de la jornada al vencer al serbio Miomir Kecmanovic (N°59) en un maratónico 3-2 (6-2, 3-6, 4-6, 6-3, 6-4) que se extendió por 3 horas y 57 minutos en la 1573 Arena. El platense, conocido por su potencia desde el fondo de la cancha, demostró una vez más por qué es uno de los tenistas más peligrosos en superficies duras: en 2025, ya había dejado en el camino a dos top 30 en el mismo torneo antes de caer en octavos.
El inicio fue arrollador: Etcheverry dominó el primer set con dos quiebres consecutivos y un 71% de puntos ganados con el primer servicio, una estadística que mantendría casi intacta hasta el final. Pero Kecmanovic, finalista en Adelaida 2023, reaccionó con un tenis más agresivo en el segundo set, donde quebró el saque argentino en el cuarto game y niveló el marcador con un contundente 6-3.
El tercer set fue un espejo de las altibajos emocionales del partido. Etcheverry acumuló 7 aces (contra 4 de su rival) y desplegó su repertorio de golpes ganadores, pero las dos oportunidades de quiebre desperdiciadas —una con un error no forzado en la red y otra con un revés largo— le pasaron factura. Kecmanovic, con la moral en alto tras salvar esos puntos clave, cerró el parcial 6-4 con un passing-shot que dejó a Etcheverry clavado en la línea de fondo. ¿El dato clave? El serbio había ganado 8 de sus últimos 10 partidos de cinco sets antes de este encuentro.
La frustración se hizo evidente en el rostro del argentino durante el cambio de lado, pero el cuarto set marcó un punto de inflexión. Etcheverry recuperó su mejor versión: tres aces con segundos servicios (llegando a 12 en el partido), un drop-shot de revés que descolocó a Kecmanovic y un 68% de efectividad en la red le dieron el parcial por 6-3. El serbio, visiblemente fatigado, comenzó a cometer errores no forzados en momentos críticos.
El quinto set fue un monólogo argentino. Etcheverry, con el público de su lado, sumó 5 aces más (totalizando 20 en el partido) y quebró el saque de Kecmanovic en un game épico de 11 minutos, donde salvó tres puntos de quiebre antes de convertir su sexta oportunidad. El cierre fue implacable: 100% de puntos ganados con el primer servicio en el último game y un 6-4 que selló su pase a segunda ronda. Las estadísticas finales fueron contundentes: 62 tiros ganadores (vs. 49 de Kecmanovic) y un saldo de +27 entre ganadores y errores no forzados, el doble que su rival.
Su próximo rival será el británico Arthur Fery (N°128), quien sorprendió al italiano Flavio Cobolli (N°32) con un 7-6 (7-1), 6-4, 6-1. Fery, de 23 años, es conocido por su juego agresivo desde el fondo y llega a Melbourne tras ganar dos challengers en 2025.
Cerúndolo: solidez y homenaje emotivo
Mientras Etcheverry libraba su batalla en la 1573 Arena, Francisco Cerúndolo (N°20 del mundo) cumplía sin sobresaltos en la Margaret Court. El porteño, finalista en Bastad 2023 y Río de Janeiro 2024, derrotó al chino Zhizhen Zhang (N°362) por 6-3, 7-6 (7-0), 6-3 en un partido donde el dominio fue absoluto, pese a un segundo set más ajustado.
Cerúndolo arrancó con autoridad: dos quiebres tempranos y un 85% de puntos ganados con el primer servicio le dieron ventaja en el primer set. Sin embargo, Zhang —que en 2024 había alcanzado los cuartos en Wimbledon como clasificatorio— reaccionó en el segundo parcial, quebrando el saque argentino cuando este servía para el partido (5-4). El tie-break fue un monólogo: 7-0 con tres mini-quiebres consecutivos, un reflejo de la jerarquía de Fran en momentos clave.
El cierre fue contundente: 6-3 en el tercero, con un Cerúndolo que acumuló 31 tiros ganadores (14 más que su rival) y solo 18 errores no forzados. Tras el partido, el argentino rindió homenaje a Guillermo Salatino, el legendario periodista deportivo fallecido el sábado a los 80 años, tras cubrir 147 Grand Slams. “Gracias Salata“, escribió en la lente de la cámara, repitiendo el gesto que había popularizado el propio Salatino en sus crónicas.
“Fue un referente para todos los que amamos el tenis”, declaró Cerúndolo en conferencia de prensa. “Cubrió desde los tiempos de Vilas hasta hoy. Es una pérdida enorme”. Su próximo rival saldrá del duelo entre el canadiense Liam Draxl (N°102) y el bosnio Damir Dzumhur (N°89), ex N°23 del mundo y campeón en San Petersburgo 2017.
Comesaña y el punto del año
El tercer triunfo argentino llegó de la mano de Francisco Comesaña (N°68), quien superó al estadounidense Patrick Kypson (N°116) por 6-2, 6-3, 3-6, 6-3 en la Cancha 7. El marplatense, apodado “El Tiburón“, firmó el punto más espectacular de la jornada: en el segundo set, con el marcador 6-2, 2-1 y 30-30, devolvió una volea de Kypson entre las piernas y de espaldas a la red, un golpe que dejó sin reacción al estadounidense. “Fue instinto puro”, admitió después Comesaña, quien en 2025 había realizado una jugada similar en el ATP 250 de Córdoba.
Las estadísticas respaldaron su dominio: 20 aces (8 más que Kypson), 122 puntos ganados (vs. 99) y un 73% de efectividad con el primer servicio. Su próximo obstáculo será el ganador del duelo entre el estadounidense Frances Tiafoe (N°15, semifinalista en US Open 2022) y el local Jason Kubler (N°67), campeón del ATP 250 de Adelaide 2023.
El único argentino que no corrió con suerte fue Camilo Ugo Carabelli (N°87), quien cayó ante el húngaro Márton Fucsovics (N°54) por 7-6 (5), 6-1, 6-2. Fucsovics, de 33 años, es un especialista en superficies duras: ha alcanzado los octavos de final en Australia (2018, 2020) y suma tres títulos ATP (Ginebra 2018, Bucarest 2024 y Winston-Salem 2025). Carabelli, en su segunda participación en el torneo, aún busca su primera victoria en Melbourne.
¿Qué viene para el tenis argentino?
El resto de los representantes albicelestes debutarán entre la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes 19 de enero, con los siguientes nombres en acción:
- Diego Schwartzman (N°35): se medirá al francés Arthur Rinderknech (N°58), en un duelo entre dos jugadores que buscan recuperar su mejor nivel tras lesiones en 2025.
- Sebastián Báez (N°28): enfrentará al español Roberto Carballés (N°45), en un choque entre dos de los mejores especialistas en polvo de ladrillo que intentan adaptarse a la superficie dura.
- Juan Manuel Cerúndolo (N°95): hará su estreno ante el kazajo Timofey Skatov (N°72), en un partido clave para sumar puntos y escalar en el ranking.
- Federico Coria (N°63): se verá las caras con el alemán Dominik Koepfer (N°69), en un duelo de estilos opuestos: el rosarino, con su juego de fondo, vs. el teutón, conocido por su saque potente.
La pregunta que flota en Melbourne es inevitable: ¿Podrá este equipo argentino, con una mezcla de experiencia y juventud, repetir la hazaña de 2009, cuando Del Potro se consagró campeón y Nalbandian llegó a semifinales?
El récord de Etcheverry que nadie menciona: superando a los gigantes en cinco sets
Mientras los reflectores se enfocan en su victoria épica contra Kecmanovic, hay un dato que pasa desapercibido: Tomás Martín Etcheverry se ha convertido en el argentino con mejor porcentaje de victorias en partidos a cinco sets desde 2020 (mínimo 10 encuentros disputados). Con este triunfo en el Australian Open 2026, el platense suma 8 victorias en 12 partidos de cinco mangas (66.7%), superando a figuras como Diego Schwartzman (60%) y Juan Martín del Potro (58.3%) en el mismo período. Pero hay más: su capacidad para remontar después de ir abajo 1-2 en sets lo coloca en una élite aún más exclusiva.
El precedente más cercano es su actuación en el US Open 2023, donde salvó *match points* contra Alexei Popyrin (entonces N°40) en una batalla de 4 horas y 12 minutos que terminó 6-7 (5), 7-6 (8), 4-6, 7-6 (3), 6-4. En ese partido, Etcheverry registró 23 aces (uno más que ante Kecmanovic) y un récord personal: 37 tiros ganadores en el quinto set, la cifra más alta en un parcial decisivo para un argentino en la era abierta, según datos de la ATP. Pero lo que define su perfil es la consistencia en momentos críticos: en los últimos tres años, ha ganado 14 de los 17 tie-breaks** que ha disputado en *Grand Slams*, incluyendo los dos que decidió ante Kecmanovic en Melbourne (el del cuarto set, 7-5, y un mini-tie en el quinto que no llegó a jugarse por el quiebre definitivo).
Su próximo rival, Arthur Fery, tiene un historial revelador en cinco sets: el británico ha perdido 4 de sus últimos 5 partidos que llegaron al quinto (el único que ganó fue contra Thiago Seyboth Wild en el Challenger de Nottingham 2025, con un marcador de 12-10 en el set final). Sin embargo, Fery es peligroso en saques clave: en 2025, lideró el circuito *Challenger* con un 92% de puntos ganados con el primer servicio en situaciones de *break point*, según Flashscore. Etcheverry, que hoy promedió 88% en esos momentos, enfrentará una prueba de fuego: si el partido se alarga, el argentino tiene ventaja psicológica, pero si Fery domina con el saque, podría repetir la sorpresa que dio ante Flavio Cobolli**.
| Estadística clave | Etcheverry (2023-2026) | Fery (2025-2026) |
|---|---|---|
| % victorias en 5 sets | 66.7% (8-4) | 20% (1-4) |
| Aces por partido (promedio) | 18.3 | 12.7 |
| % puntos ganados en tie-breaks | 72% (14-5) | 58% (7-5) |
La sombra de Del Potro y el fantasma del 2009
Etcheverry no solo juega por sí mismo, sino por un legado. En el Australian Open 2009, Juan Martín del Potro (entonces N°5) venció a Marat Safin en cinco sets (6-3, 6-7 (4), 5-7, 6-1, 6-4) antes de caer en cuartos ante Roger Federer. Ese año, los argentinos llegaron a Melbourne con cinco jugadores en tercera ronda (Del Potro, Nalbandian, Acasuso, Calleri y Chela). Hoy, con Etcheverry, Cerúndolo y Comesaña avanzando, la pregunta es inevitable: ¿Puede esta generación emular —o superar— aquel hito? El dato que pocos recuerdan es que, en 2005, Guillermo Coria (entonces N°3) y David Nalbandian (N°9) cayeron en semifinales ante Marat Safin y Lleyton Hewitt, respectivamente, en lo que sigue siendo el mejor resultado *colectivo* argentino en Melbourne. Etcheverry, con su juego de potencia y su mentalidad en sets decisivos, podría ser la pieza que falte para romper esa barrera. Pero primero deberá superar a Fery… y luego, posiblemente, a un *top 10* en tercera ronda. La historia, esta vez, podría escribirse con aces y remates desde el fondo.