Mastantuono anota, pero el Madrid cae en el 94′ ante Albacete en Copa del Rey
Noche de pesadilla: El Real Madrid, con gol de Mastantuono, sufrió una eliminación bochornosa en Copa del Rey tras un 3-2 en el descuento.
El Albacete, 12° en LaLiga Hypermotion, logró lo que ni Barça ni Atlético habían conseguido esta temporada: doblegar al Madrid en el minuto 94. Franco Mastantuono, titular tras casi un mes en el banco, marcó el 1-1 parcial con un zurdazo tras rebote, pero el equipo de Álvaro Arbeloa —en su debut como DT— cedió en el último suspiro con un gol de Jefté Betancor. Es la segunda derrota consecutiva para los merengues, que el domingo perdieron la Supercopa ante el Barcelona. Contexto histórico: El Madrid no caía en Copa ante un rival de Segunda desde 2016 (vs. Celta en cuartos).
La alineación de Arbeloa, con 7 suplentes (Lunin, Fran García y el debutante Jorge Cestero), reflejó la crisis por lesiones. Las ausencias de Mbappé, Rodrygo, Brahim Díaz y Bellingham —autores del 78% de los goles en 2024— dejaron el ataque en manos de Mastantuono, Vinícius Jr. y el canterano Gonzalo García. Dato clave: En los 4 partidos previos sin Mastantuono como titular, el Madrid no marcó en el primer tiempo.
Mastantuono, que no era titular desde el 17 de diciembre (vs. Talavera), sumó su segundo gol con el Madrid en 18 partidos (7 como titular). Su último tanto había sido el 23 de septiembre ante Levante (3-1). Curiosidad estadística: Ambos goles del argentino llegaron en competiciones domésticas y tras rebotes del arquero rival, un patrón que repitió ante Albacete. Arbeloa lo mantuvo en su posición habitual bajo Xabi Alonso: extremo derecho, rol que ya había desempeñado en 5 de sus 7 titularidades previas.
El esquema madridista colapsó en los primeros 40 minutos: Albacete, atrincherado con dos líneas de cuatro, anuló el juego asociado. El 0-1 llegó al 42″ con un córner de José Carlos Lazo que encontró a Javi Villar sin marca —justo el sector que Mastantuono debía cubrir—. La redención llegó 5 minutos después: tras otro córner, el arquero Tomás Meñas desvió un remate de Vinícius Jr., y el rebote quedó servido para el argentino. Fue su primer gol en 2024 y el segundo en la temporada, ambos en eliminatorias.
El segundo tiempo arrancó con Mastantuono como figura: al 18″ forzó una falta peligrosa, pero su tiro libre chocó en la barrera. Sin embargo, su influencia decayó: a los 31″, Arbeloa lo reemplazó por César Palacios, extremo del Castilla. Error táctico: En los 4 partidos previos donde Mastantuono fue suplente, el Madrid no anotó en la primera mitad.
El 2-1 de Albacete (minuto 37″) expuso los errores defensivos: un centro de Agus Medina generó caos en el área. Raúl Asencio falló al despejar, Gonzalo García intentó cabecear, pero la pelota quedó suelta para Jefté Betancor (25 años, 5 goles en la temporada), quien venció a Lunin con un zurdazo cruzado. El canario repitió en el 49″ del segundo tiempo (minuto 94″ del partido), tras un rebote afortunado, para sellar el 3-2 final. Contexto alarmante: Es la tercera vez en una década que el Madrid cae en Copa ante un equipo de Segunda (tras Cornellà en 2021 y Alcoyano en 2020).
El Madrid, que había empatado 2-2 al 45″ con un cabezazo de Gonzalo García (su tercer gol en 4 partidos), no supo manejar los 5 minutos de descuento. Albacete, en cambio, aprovechó su tercer remate al arco en todo el partido para liquidar la serie. Arbeloa terminó su debut con un fracaso táctico: su equipo tuvo solo 3 remates entre los tres palos y permitió 10 corners al rival. Pregunta clave: ¿Podrá Mastantuono mantener la titularidad el domingo vs. Levante, en un partido clave para la moral?
El fantasma de 2021: ¿Repite el Madrid los errores del Cornellà?
La eliminación ante Albacete no es un hecho aislado, sino el tercer tropiezo en una década contra equipos de Segunda en Copa del Rey. El precedente más doloroso ocurrió el 20 de enero de 2021, cuando el Cornellà (3ª división entonces) humilló al Madrid con un 1-0 en la prórroga. Ese partido, en el Nou Municipal de Cornellà-El Prat, marcó el inicio de una crisis que terminó con la salida de Zinedine Zidane cinco meses después. Dato revelador: En 2021, el Madrid tuvo 22 remates y solo 4 entre los tres palos; ayer, 3 de 13.
Las similitudes con Albacete son inquietantes: ambos rivales usaron bloque bajo y 5 defensores, explotaron errores en balones parados (el gol del Cornellà nació de un córner, como el 1-0 de Albacete) y aprovecharon la falta de puntería madridista. Incluso el contexto era parecido: Zidane alineó a 8 suplentes (incluidos Mariano Díaz y Odriozola), mientras Arbeloa dio minutos a 7 reservas. El otro antecedente es el Alcoyano (2021), que eliminó al Madrid en dieciseisavos con un 2-1 tras remontar un 0-1. Estadística cruda: En esas tres eliminatorias (Cornellà, Alcoyano, Albacete), el Madrid solo marcó 3 goles en 270 minutos (1 cada 90 minutos).
¿Rotación o suicidio táctico?
Arbeloa enfrenta el mismo dilema que Zidane en 2021: ¿rotar en Copa es un riesgo calculado o un error estratégico? El Madrid de entonces terminó la temporada sin títulos (por primera vez desde 2010) y con una plantilla físicamente agotada. Hoy, con Mbappé y Bellingham acumulando minutos y un calendario congestionado (7 partidos en 21 días), el debate está servido. Contexto actual: El equipo suma 4 derrotas en sus últimos 7 partidos (todas las competiciones) y marcha segundo en LaLiga, a 5 puntos del Barcelona. ¿Puede aspirar al triplete con este rendimiento?
El Madrid ahora enfoca su temporada en dos frentes: la Champions League (recibe al Mónaco el martes) y LaLiga. Pero la pregunta que resuena es incómoda: ¿Un equipo que pierde contra rivales de Segunda en Copa tiene la mentalidad para ganar títulos?
Mastantuono y el síndrome del «gol de rebote»: ¿patrón o coincidencia?
El gol de Franco Mastantuono ante Albacete no fue solo su segundo tanto con el Madrid, sino la repetición de un patrón estadístico inquietante: ambos goles llegaron tras rebotes del arquero rival. Este fenómeno, conocido en el análisis táctico como *«gol de segunda fase»*, tiene un precedente claro en el fútbol moderno: el 23% de los goles en competiciones UEFA (2020-2023) nacen de rechaces, según un estudio de Opta Sports. Pero en el caso del argentino, la cifra asciende al 100%. Su primer tanto, el 23 de septiembre de 2023 contra el Levante (3-1), también surgió de un desvío de Daniel Cárdenas tras un remate de Vinícius Jr. —igual que ayer con Tomás Meñas.
El dato adquiere relevancia al compararlo con otros jóvenes del Madrid. Por ejemplo, Rodrygo Goes (22 años) ha marcado 18 goles en 2023-24, pero solo 2 (11%) provienen de rebotes, según FBref. Incluso Jude Bellingham, con su olfato goleador, tiene un 15% de conversión en segunda fase (3 de 20 goles). Mastantuono, en cambio, depende exclusivamente de este recurso. ¿Por qué? Dos factores clave: 1) Su posición como extremo derecho lo obliga a llegar tarde al área, donde los rechaces son más frecuentes; 2) Su promedio de 0.8 remates por partido (el más bajo entre los delanteros del equipo) sugiere que su impacto ofensivo se limita a aprovechar errores ajenos, no a generarlos.
El contraste con su etapa en el River Plate (2022) es abismal. Allí, el argentino anotó 7 goles en 25 partidos, pero 5 (71%) fueron de primera intención, según datos de la Liga Profesional Argentina. La adaptación al fútbol europeo parece haberle convertido en un *«cazador de rebotes»*, un rol útil pero insostenible para un jugador que aspira a titularidad. Xabi Alonso, su mentor en el Castilla, ya advirtió en octubre de 2023 sobre este riesgo: *«Un delantero que no dispara, depende de la suerte»*.
¿Un futuro como «especialista» o un techo bajo?
El debate ahora no es si Mastantuono merece minutos, sino qué tipo de jugador puede ser. Los precedentes en el Madrid no son alentadores: Mariano Díaz (2018-2021) también destacó por su olfato en segunda fase —6 de sus 8 goles fueron de rebote—, pero terminó cedido al Lyon por falta de versatilidad. Borja Mayoral, otro caso similar, fue vendido al Getafe tras marcar 12 goles en 5 temporadas, pero con un 80% de ellos tras rechaces. La pregunta clave es si Arbeloa (o el próximo técnico) apostará por pulir su definición o si su perfil quedará relegado a partidos de copa contra rivales inferiores, donde los errores defensivos son más frecuentes. El domingo contra el Levante, un rival que solo ha permitido 3 goles de rebote en toda la temporada, será su primer examen de fuego.