Alerta en la Scaloneta: tres figuras en riesgo para el Mundial 2026
Tres nombres en jaque: La cuenta regresiva al Mundial 2026 ya comenzó, y tres argentinos claves muestran señales de alerta en sus clubes.
Cada jugador de la selección argentina vive su propio Mundial, aunque la cita en Estados Unidos, México y Canadá aún falte meses. La presión es máxima: cada detalle, cada partido, puede ser la diferencia entre estar en la lista de 26 de Lionel Scaloni o quedarse fuera. El clásico entre Real Madrid y Atlético de Madrid (2-1) en la Supercopa de España, disputado en Arabia Saudita, encendió luces amarillas en la casilla del DT. Tres nombres, en particular, generan preocupación: Thiago Almada, Julián Álvarez y Franco Mastantuono, cada uno con desafíos distintos pero igual de urgentes.
El peor cartel para un futbolista en año de Mundial es el de “transferible”. Y eso es exactamente lo que pesa sobre Thiago Almada, pese a ser uno de los 10 más valorados por Scaloni —incluso como posible titular—. Llegó al Atlético de Madrid en mayo de 2024 por €21 millones (la mitad de su pase), con la promesa de desequilibrar junto a figuras como Antoine Griezmann o Álvaro Morata. Pero la realidad es otra: en la semifinal contra el Real Madrid, solo jugó 24 minutos (7 de ellos añadidos), tocó 22 pelotas (acertó 19/20 pases), recuperó dos balones y no remató al arco. Su única contribución notable fue una asistencia en el descuento que Julián Álvarez desperdició por centímetros. ¿Puede un jugador con tan poco rodaje en Europa aspirar a un puesto clave en el Mundial?
El problema de Almada no es nuevo. Desde su llegada, el ex Velez Sarsfield ha sido opacado por lesiones y la competencia interna. Bajo las órdenes de Diego Simeone —un DT argentino que, irónicamente, no le ha dado confianza—, su rendimiento es una incógnita. En la Liga 2024/25, solo ha completado 3 partidos como titular en 18 fechas. Sin minutos, sin ritmo, su lugar en la selección peligrar.
La situación de Julián Álvarez es distinta, pero igual de preocupante. El delantero del Atlético de Madrid (y ex Manchester City) juega con entrega —tocó 64 pelotas y recuperó 5 contra el Real Madrid—, pero arrastra una sequía que ya es récord: 9 partidos sin marcar contra equipos españoles. Su último gol en la Liga fue el 1 de noviembre de 2024, de penal ante el Sevilla. Desde entonces, 625 minutos sin festejos en competición doméstica. En la Supercopa, remató 4 veces (una clara) y fue clave en jugadas de peligro, pero la pelota no entra. “Los escucho hablar de Julián, qué jugador que es… A veces no hace falta hablar, solo acercarse y preguntarle cómo está como persona”, defendió Simeone tras el empate 1-1 ante la Real Sociedad. ¿Puede Scaloni confiar en un 9 sin gol en su club?
Álvarez tiene números que respaldan su clase: 7 goles en 19 jornadas de LaLiga, aunque 5 llegaron en solo dos partidos (hat-trick al Rayo Vallecano y doblete al Real Madrid). En la selección, le quitó el puesto a Lautaro Martínez, pero el Mundial exige llegada en su mejor versión. En 2022, llegó a Qatar con 17 goles en el Manchester City; hoy, su promedio es la mitad.
El caso más crítico es el de Franco Mastantuono. El joven mediocampista del Real Madrid ingresó a los 41″ST contra el Atlético, tocó solo 5 pelotas y no incidió. Su problema no es solo falta de oportunidades: una pubialgia recurrente lo ha limitado desde su llegada a Europa. En 2024, solo disputó 180 minutos en 10 partidos con el equipo de Xabi Alonso. Scaloni lo tiene en carpeta por su versatilidad (puede jugar como extremo o volante), pero sin continuidad, su lugar en la lista de 26 es casi una misión imposible. ¿Cómo puede un jugador sin minutos en un grande como el Madrid aspirar a un Mundial?
La excepción en este panorama es Giuliano Simeone, otro colchonero que sí está rindiendo. Contra el Real Madrid, fue incansable: desbordó, asistió a Alexander Sorloth y casi fuerza el empate en el descuento. Es el único de los cuatro que, hoy por hoy, tendría asegurado su pasaje a EE.UU.
El contexto que aprieta: un calendario sin tregua
El semestre previo al Mundial será el más exigente en años. Los jugadores tendrán que disputar:
- Liga doméstica (LaLiga, Premier, Serie A, etc.).
- Champions League o Europa League (con partidos cada 3 días en fases clave).
- Copas nacionales (Copa del Rey, FA Cup, etc.).
- Eliminatorias de la Copa América 2026 (si aplican).
- Amistosos de la selección (Scaloni ya tiene programados 4 antes de junio).
En 2022, Argentina llegó al Mundial con 15 jugadores que superaban los 30 partidos en la temporada. Hoy, Almada, Álvarez y Mastantuono no llegan ni a la mitad. La historia demuestra que los campeones del mundo suelen ser aquellos que llegan con ritmo: en Qatar 2022, el 70% del equipo titular de Scaloni había jugado más de 2.000 minutos en sus clubes ese año.
¿Qué necesita Scaloni?
El DT no oculta sus preferencias, pero sabe que un Mundial no se gana con nombres, sino con rendimiento. Los tres casos son distintos:
- Almada: Necesita minutos y confianza. Si no los encuentra en el Atlético, un préstamo a otro equipo europeo (como el Villarreal o la Roma) podría ser su salvación.
- Álvarez: Debe romper su sequía. En 2022, llegó a Qatar con 17 goles en el City; hoy, lleva 7 en 19 partidos. Si no marca en las próximas 5 fechas, su lugar como titular peligrará.
- Mastantuono: Su único camino es recuperarse físicamente y ganar la pulseada en el Madrid. Xabi Alonso ya advirtió que no habrá regalos: “Los minutos se ganan en los entrenamientos”.
El reloj corre. Faltan 5 meses para que Scaloni entregue la lista definitiva, y en ese tiempo, cada partido será un examen. En 2018, Rusia fue el Mundial de las sorpresas: jugadores como Benjamin Pavard (Francia) o Yerry Mina (Colombia) llegaron sin ser titulares en sus clubes y terminaron como figuras. Pero son la excepción, no la regla.
¿Podrán Almada, Álvarez y Mastantuono dar el salto en tiempo récord, o Scaloni tendrá que buscar alternativas? El DT ya tiene un plan B: nombres como Valentín Barco (Brighton), Claudio Echeverri (River) o Luca Orellano (Celta) están en la órbita. La pregunta es si querrá arriesgarse.
El precedente que asfixia: cuando Simeone frenó a otro ídolo argentino en año de Mundial
La falta de minutos de Thiago Almada bajo las órdenes de Diego Simeone no es un caso aislado en la historia reciente del Atlético de Madrid. En 2018, otro argentino vivió una situación casi idéntica: Ángel Correa, entonces con 23 años y en plena explosión, llegó al Mundial de Rusia 2018 con solo 12 titularidades en toda la temporada (35 partidos en total, 1.800 minutos). El resultado fue predecible: Jorge Sampaoli lo incluyó en la lista, pero no jugó ni un minuto en el torneo. Argentina quedó eliminada en octavos, y Correa nunca más fue convocado hasta 2021.
El paralelo con Almada es inquietante. Correa, al igual que el ex Vélez Sarsfield, había llegado al Atlético como una promesa de desequilibrio (fichado en 2015 por €8 millones). Pero Simeone, conocido por su pragmatismo, lo relegó a un rol secundario. En la 2017/18, el delantero marcó 8 goles en 45 partidos, pero solo 2 en los últimos 6 meses. Su exclusión del once titular se justificó con un argumento que hoy resuena con Almada: «En el Atlético no se regalan minutos; hay que ganárselos», declaró Simeone en abril de 2018. Correa terminó el curso con 17 partidos sin marcar, una sequía que lo dejó fuera de la final de la Europa League (donde el Atlético venció al Marseille 3-0).
La diferencia clave entre ambos casos es el contexto. Correa competía con Antoine Griezmann (en su mejor versión, con 29 goles esa temporada) y Diego Costa, mientras que Almada hoy disputa un puesto con Saúl Ñíguez (31 años, en declive) y Pablo Barrios (21 años, irregular). Sin embargo, el patrón de Simeone es claro: en año de Mundial, prioriza a jugadores con ritmo comprobado. En 2018, el técnico argentino le dio 2.500 minutos a Koke (titular indiscutible) y solo 900 a Correa. Hoy, Rodrigo De Paul (otro favorito de Scaloni) acumula 1.500 minutos en el Atlético, mientras que Almada no llega a 500.
| Jugador | Temporada | Minutos en Liga | Goles/Asist. | Resultado en Mundial |
|---|---|---|---|---|
| Ángel Correa | 2017/18 | 1.800 | 8/5 | No jugó (eliminación en octavos) |
| Thiago Almada | 2024/25* | 480 | 1/2 | Por definir |
La cuenta regresiva que no perdona
Simeone tiene hasta marzo de 2026 para definir el peso de Almada en su esquema, pero Scaloni no puede esperar. El DT argentino suele cerrar su lista dos meses antes del Mundial, y en ese plazo, el mediocampista necesita al menos 1.000 minutos más en LaLiga para entrar en la conversación. El problema es que, según datos de Opta, solo el 12% de los jugadores con menos de 800 minutos en su club logran colarse en una convocatoria mundialista desde 2010. Almada no solo compite contra sus compañeros en el Atlético, sino contra un patrón histórico que castiga a los suplentes. Si en febrero no hay un cambio radical, su nombre podría desaparecer de la lista, como ocurrió con Correa en 2018.